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viernes, 24 de julio de 2015

Las necesidades humanas y su satisfacción (Parte 2)

Las necesidades humanas y su satisfacción (Parte 2)


Escrito por Jesús Cuadra Pérez

El modelo de ser humano que utilizo para comprender las necesidades humanas es una adaptación del que propone Marge Reddington y del que proponen Muriel James y Louis Savary en su libro Una Nueva Personalidad.

ÁREAS DE NECESIDADES
Hay cuatro áreas de necesidades:
- Física y biológica.
- Emocional, psicológica, intelectual.
- Relacional.
- Espiritual.
Todas las necesidades son importantes y han de ser cubiertas al menos en cierto grado para mantener la salud y el bienestar personal, pero no todas tienen la misma urgencia para satisfacerlas. Dentro de cada área de necesidades haremos pues una jerarquía de necesidades por su urgencia, no por su importancia.
Debemos tener en cuenta que las necesidades físicas y biológicas tienen preferencia sobre las otras. Las necesidades emocionales, relacionales y espirituales adquieren más importancia con la edad y en determinados estadios del desarrollo y de la vida. Las necesidades de los distintos niveles de identidad existencial están relacionadas entre sí, algunas muy directamente, pero tienen su especificidad.
NECESIDADES FÍSICAS
Esta es una lista de las necesidades del yo físico - biológico :
- De oxígeno.
- De alimentos: líquidos (agua) y sólidos (comida).
- De actividad (ejercicio), descanso (relajación) y de placer
- De dormir
- De eliminación: desperdicios líquidos, sólidos y por la piel.
- De estimulación física: tocamiento y estimulación por la piel, y por los otros sentidos.
- De sexo: de liberar la energía sexual de alguna forma
- De equilibrio físico: térmico (abrigarse y desabrigarse), hormonal e inmunológico.
NECESIDADES PSICOLÓGICAS Y EMOCIONALES
1º Reconocimiento: a) por lo que somos, b) por nuestras cualidades c) por lo que hacemos. Se satisface por medio de CARICIAS en las relaciones sociales.
2º Ser amado: Que alguien se preocupe de mí, ser importante para otra persona. (Hay muchas clases de amor. Puedo desear de un amor concreto, pero la necesidad de ser amado es simplemente de ser amado en general.)
3º Amar: Tener necesidad de amar a otras personas. La manifestación de esta necesidad de amar es un deseo de estar y/o de construir con la persona amada.
4º Autoestima: sentirnos importantes, experimentarnos a nosotros mismos como personas significativas.
5º Pertenecer: experimentar que pertenecemos a alguien, una familia, un grupo, una comunidad, etc. Hay una forma de pertenencia interna (“ser de los...”), pero también hay una forma de pertenencia externa (“ser de los que no son de...”)
6º De estructura:
Interna: Tener respuesta a las preguntas básicas sobre sí mismo, los otros y el mundo.
Externa temporal: tener el tiempo estructurado, con la sensación de confort o seguridad que da, el saber lo que ocurrirá y lo que tengo que hacer
Externa espacial: tener el espacio estructurado de modo que pueda orientarme en él, saber dónde me encuentro y a dónde dirigirme en un momento dado.
El plan de vida proporciona estructura vital, que sea positivo o negativo depende del guión de vida de cada uno.
7º De seguridad: Estar a salvo de las amenazas de la satisfacción de las necesidades. Esta necesidad de seguridad tiene dos aspectos: Seguridad física y seguridad psicológica.
8º Contacto emocional: con uno mismo, con los otros.
9º Estímulo emocional e intelectual.
10º Sensación de logro, de que alcanzo en alguna medida los propósitos y las metas que me planteo.
NECESIDADES RELACIONALES
Las necesidades relacionales según Richard Erskine, son las necesidades específicas del contacto interpersonal. Su insatisfacción se experimenta fenomenológicamente como sentimientos de anhelo, de soledad persistente, o de intensa desazón con frecuencia acompañados de nerviosismo.
La satisfacción de las necesidades relacionales requiere de la presencia de contacto pleno de otro ser humano que sea sensible y sintonice con las necesidades relacionales y que también proporcione una contestación recíproca a cada necesidad.
Según Erskine, las ocho principales necesidades relacionales que se observan son las necesidades de:
1. Seguridad relacional: Es la experiencia visceral de tener, en la relación, nuestras vulnerabilidades físicas y emocionales protegidas. Se experimenta seguridad en la vivencia de ser simultáneamente vulnerable y estar en armonía con el otro en la relación. Incluye la ausencia, en la relación, de sustos o peligros tanto reales como anticipados.
2. Validación, afirmación, e importancia dentro de una relación: Es la necesidad de tener de la otra persona la validación de la importancia y la funcionalidad de nuestros procesos intrapsíquicos del afecto, la fantasía, y la construcción del significado y la validación de que nuestras emociones y sentimientos tienen el valor de una comunicación significativa intrapsíquica e interpersonal. Incluye la necesidad de tener todas nuestras necesidades relacionales afirmadas y aceptadas como naturales en la relación.
3. Aceptación por otra persona estable, confiable, y protectora: Esta necesidad comienza con la necesidad de admirar y confiar en los padres, superiores, maestros, y mentores. Es la necesidad relacional de aceptación por otra persona consecuente, fiable y fidedigna; Tiene relación con la búsqueda de protección y guía y puede manifestarse como una idealización del otro.
4. Confirmación de la experiencia personal: Es la necesidad de tener la experiencia confirmada por medio de la presencia de alguien que es similar, que comprende porque ha tenido una experiencia parecida, y cuya experiencia compartida es confirmada. Esto incluye las imágenes de la fantasía o los símbolos que tienen una función significativa intrapsíquica e interpersonal. Cuando la función de la fantasía se reconoce, aprecia, y valora, la persona se siente afirmada en su experiencia.
5. Autodefinición: Es la necesidad relacional de saber y expresar en la relación la propia singularidad y recibir reconocimiento y aceptación de ello por parte del otro. La autodefinición es la comunicación de la identidad propia auto elegida mediante la expresión de preferencias, intereses, e ideas sin humillación o rechazo.
6. La necesidad de tener un impacto en la otra persona: Impacto se refiere a tener una influencia que afecta al otro de una manera deseada. La sensación de competencia individual en una relación surge de la atracción activa y eficaz de la atención e interés del otro, influenciando lo que sería del interés de la otra persona, y produciendo un cambio del afecto o la conducta en el otro.
7. La necesidad de que el otro tome la iniciativa: Iniciativa se refiere al ímpetu de hacer contacto interpersonal con otra persona. Es el conseguir que el otro, de alguna manera, reconozca y valide la importancia de uno en la relación.
8. La necesidad de expresar amor: El amor a menudo se expresa por medio de gratitud sosegada, agradecimiento, dando afecto, o haciendo algo por la persona del otro. Cuando la expresión de amor es obstaculizada, se frustra la expresión de sí-mismo-en-relación.
La ausencia continuada de satisfacción de las necesidades relacionales se manifiesta como frustración, agresión, o enojo. Cuando las rupturas en la relación se prolongan, la falta de satisfacción de la necesidad se manifiesta como una pérdida de energía o de esperanza y se muestra en creencias de guión tales como "Nadie está por mí" o "¿Para qué?".
NECESIDADES ESPIRITUALES O DEL YO ÍNTIMO
Son las que alimentan la parte más profunda de nuestra personalidad que hemos llamado el YO INTIMO, el cuerpo espiritual o ALMA, el ser.
Estas necesidades son muy específicas para cada persona.
En todo caso el yo íntimo requiere:
Espacio y tiempo.
Nutrición: Para cada persona es importante identificar QUÉ es lo que alimenta su yo íntimo y CÓMO alimentarlo. Puede ser la belleza, la soledad, la música, el silencio, la naturaleza, el arte, etc.
Eliminación o producción: No basta con alimentar el yo íntimo, tiene que haber alguna forma mediante la cual las cosas salgan del alma hacia fuera:
Mediante la expresión artística.
Encontrando y realizando la finalidad de nuestra vida. Cada ser humano hacemos una contribución única al mundo. Descubrir cuál es la cosa especial que solo yo tengo, ”Lo que solo yo puedo dar al mundo”, eso es la finalidad de nuestra vida, el objetivo de nuestra vida. Cuando no lo descubrimos o cuando no lo realizamos es cuando perdemos la voluntad de vivir. Cuando lo descubrimos aumenta el amor a sí mismo, la autoestima, la integración personal y el servicio a la comunidad que da sentido, significado e importancia a nuestra vida. Esto tiene relación con la voluntad de vivir.
Crecimiento y desarrollo de las capacidades del yo íntimo (de la virtud):
Detectando el camino a seguir en la vida (trayecto o sendero vital).
Desarrollando las capacidades (virtudes) de fe, esperanza, amor, generosidad: encontrando el momento adecuado, la persona adecuada y el motivo adecuado.
Pasando por las distintas fases del desarrollo espiritual:
Fase del dolor: tomando conciencia de los propios límites y de los ajenos, de los límites de la realidad y de los límites de la vida.
Fase de la sabiduría: es fase de la aceptación de los límites propios, de los otros, de la realidad y de la vida.
Fase de la alegría: aceptando los placeres y las satisfacciones de la vida de manera realista dentro de los límites.
Estimulación mediante ejercicios orientados a la espiritualidad, la estimulación del yo íntimo y su apertura y la realización de tareas espirituales como relajación, contemplación, meditación, simbolización, oración, etc.
RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS Y ESTADOS DEL YO
Un problema es una situación en la que una necesidad no está siendo satisfecha y que puede ser resuelto. Cuando no hay solución no es un problema, es otra cosa que podemos llamar una desgracia. Por ejemplo cuando se muere un ser querido nos enfrentamos a una situación en la que una o más necesidades que se satisfacían con la relación con ese ser querido ya no pueden satisfacerse. Además esta es una situación que no tiene solución; es una desgracia.
Un problema no tiene por qué ser algo desagradable, aunque sí genera una incomodidad que pone en marcha el proceso de resolución de la necesidad insatisfecha, la creatividad, la utilización de los recursos y la actualización de las relaciones. Todos ellos posibles recursos necesarios para su resolución.
En la satisfacción de todas las necesidades y los deseos, en la resolución de los problemas, juegan un papel fundamental los estados del yo y nuestras relaciones con el entorno. Es decir el yo psicológico emocional y el yo relacional.
Todos tenemos un Padre, un Adulto y un Niño. Nuestro Niño tiene muchos hábitos, decididos e interiorizados en el curso de la experiencia de la vida y creencias ideadas, en relación con la satisfacción de las necesidades y los deseos al relacionarse con el entorno. Nuestro Padre tiene un conjunto de límites, permisos y proposiciones provocativas adquiridos de las personas significativas del entorno familiar y social, en relación con el cuidado de nuestras necesidades. Nuestro Adulto tiene los recursos del procesamiento de los datos e informaciones de la realidad interna y externa para pensar la mejor manera de satisfacer las necesidades individualmente o en relación con los otros, y elaborar planes autónomos al respecto.
En relación con los distintos tipos de necesidades podemos hablar de problemas arcaicos, que están relacionados con las necesidades arcaicas insatisfechas, problemas aprendidos, que guardan relación con las necesidades aprendidas, y problemas actuales, que tienen relación con las necesidades actuales no satisfechas.
Los problemas arcaicos se resuelven por medio del reparentamiento y la revivencia de las situaciones infantiles (Rechilding) que faciliten la aceptación de la frustración y la integración de los estados del yo Niño con exceso de energía desatada. Los problemas aprendidos, mediante la redecisión y el crecimiento personal que permite asumir el propio poder y establecer claros los límites diferenciadores. Los problemas actuales, con la percepción, el pensamiento, la creatividad, la acción efectiva y la aceptación de las consecuencias y resultados positivas o negativas de las acciones puestas en marcha.
Además puede haber problemas relacionados con el entorno por la escasez de recursos, los conflictos de necesidades y deseos y los juegos de poder. Estos problemas se resuelven con la comunicación, la creatividad, la negociación y la cooperación y en muchas ocasiones con la mediación y la ayuda exterior.
EL PROCESO DE SATISFACCIÓN DE LAS NECESIDADES
El proceso saludable de satisfacción de las necesidades y deseos suele ser cíclico como hemos visto antes y sigue el siguiente esquema para cada una de ellas:
Tomar conciencia de las necesidades y deseos insatisfechos:
- Sentir la incomodidad.
- Identificar la necesidad o el deseo insatisfecho asociado con la incomodidad.
- Planear una acción efectiva para su satisfacción:
- Tener en cuenta los recursos propios, de los otros implicados y de la situación.
- Elaborar una estrategia.
- Prever los posibles resultados o consecuencias.
- Decidir las mejores opciones.
Realizar la acción efectiva que nos ponga en condiciones de contacto y asimilación de lo que satisfará la necesidad y el deseo:
- Expresar la necesidad o el deseo.
- Pedir lo que se necesita o desea.
- Negociar con nosotros y
- Cooperar en la acción.
- Contactar con el objeto del deseo.
- Aceptar las consecuencias y/o los resultados de la acción.
- Tener contención para la frustración y el goce.
A continuación pasa a un primer plano otra necesidad o deseo y así sucesivamente en proceso cíclico y continuo en el que ocupan el primer plano las distintas necesidades y deseos.
Un proceso adecuado o saludable de satisfacción de las necesidades y deseos, de una manera equilibrada y ecológica, como este conduce a un crecimiento personal y a una armonía interna y externa, relacional y espiritual.
AUTOLIMITACIONES EN EL PROCESO DE SATISFACCIÓN DE LAS NECESIDADES
Algunas veces, en alguna medida, las personas bloqueamos el proceso de resolución de problemas y de satisfacción adecuada o saludable de las necesidades y los deseos por diversos motivos:
Por ciertas actitudes (de guión) decididas o interiorizadas en relación con las necesidades o su satisfacción:
“Yo no necesito nada”.
“Yo no necesito a nadie”.
Por tener límites interiorizados muy rígidos en relación con acercarse, pedir, pertenecer, etc.
Por falta de permisos para sentir, pensar, actuar, imaginar y crear, etc.
Por bajo nivel de autoestima y otras decisiones autolimitadoras.
Por falta de información sobre las necesidades o la forma de satisfacerlas en un momento dado.
Por conflictos o deficiencias internas entre los distintos estados del yo o entre los distintos niveles del yo:
Formas contrapuestas o contradictorias de resolver los problemas.
Falta de planes para satisfacerlas.
Dificultades para llevar los planes a la práctica.
Problemas de perspectiva en relación con el grado de satisfacción de las necesidades. Por ejemplo no ser consciente de que nadie cubre sus necesidades al cien por cien, de que no hay una sola forma de satisfacer las necesidades o de que cada persona necesita un nivel diferente de satisfacción de sus necesidades para sentirse bien.
Entonces el proceso menos saludable de satisfacción de las necesidades y de los deseos puede presentar estancamiento en los distintos pasos anteriores:
Anestesiarse o insensibilizarse en vez de tomar conciencia:
Negando las necesidades y deseos
Evitando o confundiendo las necesidades y deseos mediante adicciones: al tabaco, a la televisión, a sustancias diversas, a comidas, al sexo, etc.
Descontar en vez de planear:
Exagerando o minimizando, basándose en prejuicios y/o fantasías e ilusiones.
Desviando o acomodando el significado de los estímulos, de los problemas o de los recursos al propio marco de referencia, sin llegar a un plan efectivo.
Descontando, sin pensar opciones posibles, por acomodarse a " lo que hay que hacer es...", es decir, a criterios no efectivos, ni apropiados a la situación.
Comportarse de forma pasiva en vez de efectiva:
No hacer nada, descontándose, esperando que "otro haga por mí".
Sobreadaptarse y actuar bajo el criterio "los otros antes que yo siempre, para ser guay (OK)"
Agitarse actuando sin un objetivo o dirección apropiados para satisfacer la necesidad o el deseo en la situación.
Incapacitarse o descargar violentamente contra otros sin un objetivo o propósito que resuelva la situación de necesidad o deseo, sin medir las consecuencias y/o resultados.
Manipular en vez de negociar y cooperar de forma efectiva:
Usar la expresión afectiva de forma encubierta o desplazada con el fin de hacerse la Víctima para conseguir manipular posibles Salvadores.
Usar los sentimientos de los otros, compitiendo con su capacidad de cuidarse o, lo que es lo mismo, ponerse en una posición de Salvador manipulando a posibles Víctimas o competir con otras personas en posición de Salvación alternativas.
Escalar emocionalmente con el fin de manipular posibles Víctimas desde una posición de Perseguidor.
Actuar descontando recursos propios o límites ajenos, consiguiendo así manipular a posibles Perseguidores implicados en la situación, quedando en posición de Víctima perseguida.
No aceptar la realidad en vez de satisfacer la necesidad y el deseo dentro de lo posible.
No aceptar y disfrutar el placer y la satisfacción conseguida con la acción efectiva.
No aceptar los límites ajenos o propios después de la acción más efectiva posible, lo que dificulta la aceptación de la frustración en caso de satisfacción parcial o diferida de la necesidad o del deseo.
No aceptar los límites de la realidad que dificulta disfrutar lo posible de las situaciones de la vida.
EL CUIDADO DE SÍ MISMO
La persona que sabe cuidarse es una persona que:
Se conoce a sí misma, sabe donde están sus dificultades, sabe sus habilidades, sus debilidades y sus carencias.
Tiene una serie variada de intereses y muchas fuentes de satisfacción.
Tiene una variedad de respuestas y reacciones frente al estrés, no una sola como comer mucho, o dormir, o irritarse o molestarse, etc.
Reconoce y acepta las diferencias individuales y ve que no todo el mundo es igual y que para ella esto está bien.
Es creativa, activa y productiva (asertiva) y se plantea. “¿Qué se puede hacer para manejar este estrés?”.
Se programa adecuadamente para:
Hacer ejercicio físico adecuado.
Cuidar su alimentación y su estado nutritivo.
Controla el estrés emocional mediante: relajación, meditación, contemplación, simbolización, terminar y resolver las situaciones emotivas no resueltas del pasado, perdona y se perdona.
Es consciente de sí mismo, de sus necesidades, deseos, idiosincrasia, y peculiaridades propias. O bien se siente cómodo con sus características o las cambia. Es decir es congruente y asertivo.
Planifica de manera autónoma su vida, sus actividades, su tiempo, hace sus elecciones vitales positivas.
Crea y mantiene unos adecuados sistemas de apoyo.
PISTAS PARA EL CRECIMIENTO
Estas son algunas preguntas clave para propiciar el crecimiento personal en relación con las necesidades:
¿Estoy informado sobre las necesidades?
¿Tengo permiso para tener y para satisfacer las necesidades?
¿Tengo algún problema de actitud con respecto a la satisfacción de necesidades?
¿Qué necesidades tengo?
¿Qué posibilidades tengo para satisfacerlas?
¿Sé lo que voy a hacer en relación con las necesidades?
¿Lo pongo en práctica?
NOTAS Y REFERENCIAS:
Tomado de Richard Erskine. Métodos de una Psicoterapia Integrativa. T.A.J. 26, 4. Octubre 1996.
Schiff, J.L. y otros. (1975) Catexis Reader: Transactional Analysis Treatment of PsychosisNew York. Harper & Row
Clarkson, P. Y Fish, S. (1988) 'Rechilding: Creating a new past in the present as a support for the future', Transacctional Anlysis Journal 18 (1) 51-59.
Berne, E. (1966) Análisis Transaccional en psicoterapia. Buenos Aires. Ed Psique.
Goulding, M.M. y Goulding, R.L. (1977) Changin Lives Trough Redecision Therapy New York: Brunner Mazel Inc.
Steiner, C.M. (1992) Guiones que vivimos. Barcelona. Editorial Kairos.

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El autor

Jesús Cuadra Pérez

Psicólogo. Analista Transaccional Miembro Didáctico y Supervisor en el área clínica de la ITAA-EATA. Diplomado en Psicoterapia Integrativa IIPA. Profesor del Instituto Galene. Director del “Gabinete de Análisis Transaccional”. Zaragoza.

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