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martes, 8 de febrero de 2022

La economía peruana: un análisis macroeconómico

 

TEMAS DE POLÍTICA ECONÓMICA: LA EXPERIENCIA PERUANA 

Jorge González Izquierdo


1.4. La economía peruana: un análisis macroeconómico de su evolución reciente (diciembre de 1984) 

Creemos que existe consenso entre los diversos sectores de la sociedad peruana sobre la severidad y profundidad de la crisis económica actual. Desde la época de la Gran Depresión, el Perú y, en general, América Latina no experimentaban una crisis económica tan profunda y persistente en el tiempo. Sus consecuencias se hicieron sentir en el campo social y político, convirtiéndola así en una crisis de valores  sociales e institucionales, lo que afectó, incluso, la estabilidad del sistema democrático. 

No puede negarse el importante rol desempeñado en el desarrollo de la crisis por un conjunto de factores originados en el comportamiento de las economías de los países desarrollados y, en cierta manera, exógenos a nuestras responsabilidades. Pero tampoco se puede soslayar la acción de causas internas derivadas, fundamentalmente, de la política económica seguida en los últimos años. 

Estos factores, externos e internos, de naturaleza coyuntural y estructural, al interactuar entre sí provocaron la difícil situación económica, social y política por la que está atravesando nuestro país. 

En las líneas que siguen, se ofrecerá, de manera sucinta, una interpretación macroeconómica del desarrollo del proceso. 

I. 

Si analizamos lo sucedido en la década pasada, veremos que, en términos de crecimiento del producto y del producto per cápita, la economía peruana mostró un modesto desenvolvimiento. 

Cuadro 1. Perú: PBI global y per cápita (porcentajes) 

                                  1970-1975                                 1975-1979                           1970-1979 

PBI                                4,8                                                1,1                                     3,4 

PBI / per cápita           2,51                                              -1,17                                   0,8 

Fuente: Banco Central de Reserva del Perú (BCRP). 

Si bien en términos agregados el crecimiento promedio de la década fue escasamente de 3,4% anual, en el primer quinquenio el crecimiento alcanzó un 4,8% anual, siendo los sectores más dinámicos los de construcción, manufactura, energía, transporte, gobierno, comercio y servicios, muchos de ellos sectores que podríamos clasificar como no transables y sujetos al comportamiento del gasto interno.

En el segundo quinquenio, la tasa de crecimiento del PBI cayó dramáticamente a 1,1% anual debido a la crisis económico-financiera que aquejó al país. Los sectores que fueron sustento del crecimiento en el quinquenio anterior redujeron sus tasas o decrecieron, como el caso de la manufactura y la construcción. 

La experiencia de la década de 1970 demostró que un esquema de desarrollo que no modifique sustancialmente ciertos rasgos estructurales de la economía peruana está condenado al fracaso aun cuando en un principio pueda obtener logros positivos “comprando” bienestar temporal. No se puede seguir ni manteniendo esquemas ni instrumentando políticas que al distorsionar precios y rentabilidades relativas lleven a la economía a asignar mal sus escasos recursos, usándolos ineficientemente y privilegiando sectores que hacen uso de factores relativamente escasos, y postergando a otros de mayor potencialidad y empleadores de los recursos abundantes del país (como el caso de la agricultura, por ejemplo); a desalentar la generación del ahorro real y financiero; y a discriminar contra la actividad exportadora en favor de aquella dirigida al mercado interno, creando las condiciones de vulnerabilidad respecto al exterior. 

La década de 1970 también demostró que, teniendo como escenario el contexto descrito, instrumentar una política económica basada en el estímulo del gasto público, la expansión monetaria, el endeudamiento externo y una modesta gerencia económica, se puede conseguir que la economía crezca por encima de su crecimiento potencial durante un tiempo, creando bienestar artificial, pero a la vez sentando las bases de un desequilibrio económico-financiero que terminará por hacer fracasar la estrategia. El contexto internacional será de mucha importancia, ya que de él dependerá en el fondo la duración y amplitud de la fase expansiva del ciclo que se está gestando. 

A continuación, se muestran algunos indicadores que graficarán lo expresado.

Cuadro 2. Perú: brecha interna y externa (porcentajes)

En el cuadro, se puede observar cómo a principios de la década se comenzó a gestar el desequilibrio entre gasto e ingreso interno, que alcanzó niveles insostenibles para mediados de esta. El exceso de gasto fue financiado por volúmenes crecientes de ahorro externo, básicamente endeudamiento, y ayudado por un comportamiento favorable de los términos de intercambio. Nótese cómo la generación de ahorro interno cae drásticamente a lo largo del período, en tanto que el esfuerzo de inversión sigue una dirección opuesta. El ahorro externo, en vez de complementar el ahorro interno, lo sustituyó. 

En el segundo quinquenio, la tasa de crecimiento del PBI cayó dramáticamente a 1,1% anual debido a la crisis económico-financiera que aquejó al país. Los sectores que fueron sustento del crecimiento en el quinquenio anterior redujeron sus tasas o decrecieron, como el caso de la manufactura y la construcción. 

La experiencia de la década de 1970 demostró que un esquema de desarrollo que no modifique sustancialmente ciertos rasgos estructurales de la economía peruana está condenado al fracaso aun cuando en un principio pueda obtener logros positivos “comprando” bienestar temporal. No se puede seguir ni manteniendo esquemas ni instrumentando políticas que al distorsionar precios y rentabilidades relativas lleven a la economía a asignar mal sus escasos recursos, usándolos ineficientemente y privilegiando sectores que hacen uso de factores relativamente escasos, y postergando a otros de mayor potencialidad y empleadores de los recursos abundantes del país (como el caso de la agricultura, por ejemplo); a desalentar la generación del ahorro real y financiero; y a discriminar contra la actividad exportadora en favor de aquella dirigida al mercado interno, creando las condiciones de vulnerabilidad respecto al exterior. 

La década de 1970 también demostró que, teniendo como escenario el contexto descrito, instrumentar una política económica basada en el estímulo del gasto público, la expansión monetaria, el endeudamiento externo y una modesta gerencia económica, se puede conseguir que la economía crezca por encima de su crecimiento potencial durante un tiempo, creando bienestar artificial, pero a la vez sentando las bases de un desequilibrio económico-financiero que terminará por hacer fracasar la estrategia. El contexto internacional será de mucha importancia, ya que de él dependerá en el fondo la duración y amplitud de la fase expansiva del ciclo que se está gestando. 

A continuación, se muestran algunos indicadores que graficarán lo expresado.

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TEMAS DE POLÍTICA ECONÓMICA: LA EXPERIENCIA PERUANA 

Jorge González Izquierdo

© Jorge González Izquierdo, 2015 

De esta edición: © Universidad del Pacífico 

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