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lunes, 17 de octubre de 2022

Pobreza y vulnerabilidad

 

COLABORADORES

/ Opinión

Dante  Carhuavilca BonettDante Carhuavilca Bonett

Pobreza y vulnerabilidad

“Alrededor de seis de cada diez peruanos son pobres o son vulnerables de caer en pobreza”

La de los hogares en nuestro país no es la misma que la de hace dos años. La pandemia del COVID-19 impactó en miles de hogares peruanos. Sin embargo, con la flexibilización de las restricciones sanitarias y el retorno gradual a la presencialidad notamos que la economía se ha venido recuperando, pero sin alcanzar los niveles de pre-pandemia.

La pobreza monetaria en el Perú disminuyó en 4,2 puntos porcentuales en el año del bicentenario de nuestra Independencia, al pasar de 30,2% en el 2020 a 25,9% en el 2021, pero al compararla con el registro del 2019, la pobreza aumenta en 5,7 puntos porcentuales.

Al analizar la pobreza extrema, que en el 2021 afectó al 4,1% de la población, se observa que aproximadamente un millón 354 mil peruanos registran un gasto mensual que no cubre una canasta básica de alimentos.

Los hogares que sufren de pobreza extrema se caracterizan porque el 5,1% tiene una laptop o computadora, el 15,1% accede a Internet en sus hogares, el 15,9% vive en hogares hacinados, el 37,4% accede a desagüe por red pública y el 97,9% de pobres extremos tiene un empleo informal, sin beneficios y prestaciones de ley asignadas al trabajador formal.

De otro lado, si bien es cierto que prácticamente uno de cada cuatro peruanos se encuentra por debajo de la línea de pobreza, existe un 34,6% que registra gastos por encima del umbral de la pobreza monetaria, pero que es vulnerable y que cualquier cambio en su entorno inmediato o en el macroentorno que afecte sus condiciones socioeconómicas aumenta el riesgo de caer en la pobreza.

En este punto, la estimación de la Vulnerabilidad Económica en la Pobreza Monetaria es una herramienta metodológica que le permite al identificar a aquella proporción de la población no pobre que es proclive a ser afectada por los ciclos negativos de la economía al punto de caer en riesgo de no poder cubrir el costo de una canasta familiar de bienes y servicios durante un período determinado.

Si consideramos a los pobres y a la población vulnerable de caer en pobreza notamos que aproximadamente seis de cada diez peruanos son pobres o son vulnerables, lo que refleja un alto nivel de fragilidad socioeconómica en el hogar peruano.

Por ello, frente a un escenario de crisis, es importante buscar consensos y realizar los esfuerzos necesarios para superar esta coyuntura, promoviendo la inversión pública y privada para reforzar la senda del crecimiento económico.

La pelota sigue en nuestra propia cancha. No dependemos de nadie más que del propio esfuerzo conjunto y unificado de todos los peruanos.

Evolución de la Pobreza 2009-2020

 

Presentación 

El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), órgano rector del Sistema Estadístico Nacional, tiene entre sus funciones, producir los indicadores sociales del país, y entre ellos, los que destacan son los referidos a la pobreza monetaria. Para su medición, se establecen los lineamientos y criterios asegurando la mayor transparencia en la metodología y procedimientos utilizados para la estimación oficial de las tasas de pobreza monetaria. 

Con este propósito y mediante Resolución Suprema Nº 097-2010-PCM, publicada en el diario oficial “El Peruano” en abril del 2010, se constituye la Comisión Consultiva para la Estimación de la Pobreza y otros indicadores relacionados, conformada por organismos nacionales e internacionales; cuyo objetivo es garantizar la calidad, transparencia y confianza de la información en el campo de la medición de la pobreza. 

En el año 2020, en el nuevo contexto mundial definido por la pandemia, el 16 de marzo del 2020, mediante DS N° 044-2020-PCM se declaró el Estado de Emergencia por el COVID-19, y se estableció la cuarentena obligatoria en todo el país. En respuesta a este nuevo contexto el INEI adoptó medidas excepcionales, con la finalidad de velar por la seguridad del personal de campo y asegurar la cobertura de la ENAHO 2020. Las principales medidas fueron, el recojo de información a través de entrevistas telefónicas en el periodo de cuarentena, la aplicación de un cuestionario reducido para la entrevista telefónica, donde se priorizó las variables relacionadas con la medición de la pobreza. Asimismo, durante el proceso de reinicio de las entrevistas presenciales se implementó protocolos de bioseguridad y lineamientos para el recojo de la información, con la finalidad de garantizar información oportuna y de calidad. 

El INEI pone a disposición de los usuarios el Informe Técnico: Evolución de la pobreza monetaria 2009-2020, elaborado con los resultados de la Encuesta Nacional de Hogares, que constituye una de las principales fuentes de información económica y social del país. 

El Informe Técnico contiene la información de la pobreza monetaria de la serie 2009 al 2020, desagregada por área de residencia, región natural y dominios geográficos, así como la evolución del gasto y del ingreso real y nominal, desagregado por principales rubros y por deciles. Asimismo, se incluyen los resultados de la evolución de las líneas de pobreza total y extrema e indicadores de brecha y severidad de la pobreza monetaria, así como las principales características de la población y de los hogares en pobreza (lengua materna, nivel de educación, acceso a servicios de salud, participación en la actividad económica, jefatura del hogar, infraestructura de la vivienda, acceso a los principales servicios básicos, población vulnerable entre otros indicadores). 

Para mostrar la amplitud y calidad de la información, el documento contiene un anexo con cuadros estadísticos con el nivel de confianza de los indicadores según ámbito geográfico y dominios. También, incluye un anexo metodológico sobre la estimación de la pobreza monetaria; así como un análisis de la calidad de la encuesta y de los datos recopilados en el año 2020. 

Finalmente, el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) expresa su profundo agradecimiento a los hogares peruanos por su valiosa colaboración brindando la información necesaria para la presente investigación de trascendencia nacional y expresa su reconocimiento al personal de campo por su compromiso y a todas aquellas personas que han contribuido a la obtención de los indicadores. 

Lima, mayo 2021 

Dante Carhuavilca Bonett 

Jefe Instituto Nacional de Estadística e Informática

Antecedentes 

Actualización metodológica de la medición de la pobreza monetaria teniendo como base el año 2010 

Estrategias para una medición transparente 

En el año 2012, mes de marzo, el Instituto Nacional de Estadística e Informática dio a conocer al público usuario las razones de la actualización metodológica en la medición de la pobreza monetaria. 

El proceso de actualización se dio dentro de la política del Instituto Nacional de Estadística e Informática de garantizar la mayor transparencia y calidad de la información que produce y difunde. Este proceso es producto de un trabajo iniciado en el año 2007 con la conformación de un Comité Asesor Especializado de Pobreza con el auspicio del Banco Mundial. El Comité Asesor está conformado por representantes de organismos internacionales, de organismos gubernamentales nacionales, de la comunidad académica y de centros de investigación, que vienen participando cada año en la medición de la pobreza. 

 En abril de 2010, mediante Resolución Suprema, Nº 097-2010-PCM, publicada en el diario oficial “El Peruano”, el Comité se constituyó en “Comisión Consultiva para Estimación de la Pobreza y otros indicadores relacionados en el país”. 

La Comisión Consultiva tiene entre sus funciones: asesorar en todos los procesos de medición de la pobreza y otros indicadores relacionados; supervisar los procesos que se adopten; evaluar y validar los resultados de las estimaciones que se efectúen periódicamente; mantener reserva de los procesos de la información hasta antes de su publicación; proponer modificaciones a las metodologías cuando sea pertinente, a partir de la evaluación de su validez y la experiencia internacional, velando por la comparabilidad en el tiempo de los indicadores. 

 Razones para la actualización de la metodología de medición de la pobreza monetaria 

Los indicadores de pobreza monetaria que difundió el Instituto Nacional de Estadística e Informática hasta el año 2010, fueron elaborados teniendo como año base la Encuesta Nacional de Hogares de 1997. En ese año se definió la línea de pobreza base, la cual se mantuvo constante año tras año. Desde entonces hasta el año 2010, la economía y la sociedad peruana experimentaron profundos cambios demográficos, sociales y económicos. Además, en ese año se dispuso de información actualizada proveniente del

Censo de Población y Vivienda del año 2007 y de la Encuesta Nacional de Presupuestos Familiares 2008-2009, para incorporar como insumo en la nueva medición de la pobreza. 

Por estas razones, a partir del 2007 y en los años subsiguientes, el Instituto Nacional de Estadística e Informática conjuntamente con la Comisión Consultiva de la Pobreza, trabajaron en algunas mejoras metodológicas que hicieran, a la medición de la pobreza, más consistente y acorde con la realidad. 

Los cambios ocurridos han modificado de manera significativa varios de los parámetros que entran en la definición de los indicadores de pobreza. A continuación, se presentan los cambios más relevantes y sus implicancias para la medición de la pobreza monetaria en el Perú. 

A. Cambios en la estructura poblacional urbano/rural 

Las anteriores estimaciones de los indicadores de pobreza (con base al año 1997) se basaban en las estructuras poblacionales urbano/rural provenientes de los resultados del Censo de Población y Vivienda del año 1993, donde el 65% de la población pertenecía al área urbana y el 35% al área rural. 

 Sin embargo, los resultados del Censo de Población y Vivienda 2007 revelaron que la distribución de la población por área de residencia había variado, correspondiendo el 72% al área urbana y el 28% al área rural. 

 Los nuevos resultados censales permitieron elaborar nuevas proyecciones de población urbana y rural para el periodo 2000-2015, las cuales posibilitaron realizar los ajustes actualizados de los factores de expansión para cada año. 

 B. Cambios en los patrones de consumo 

Otra de las razones de la actualización metodológica es el cambio en los patrones de consumo que ha experimentado la población en la última década, lo que se refleja tanto en la incorporación de nuevos alimentos, como en la exclusión de alimentos que consumen las familias dentro y fuera del hogar. 

 La Canasta Básica de Alimentos (CBA) anterior que se utilizaba para medir la pobreza en el país, contenía algunos productos que ya no formaban parte de los hábitos de consumo actuales de la población o tenían una importancia distinta a la que tienen actualmente. 

La metodología anterior tomaba en cuenta la frecuencia de consumo obtenida de la Encuesta Nacional de Propósitos Múltiples de 1993-1994 ejecutada por el Instituto Nacional de Estadística e Informática y la información de la Encuesta Nacional de Hogares del año 1997 que captaba únicamente el gasto para 52 grupos de productos.

Con la actualización metodológica, se identificó los nuevos patrones de consumo alimentarios en el Perú sobre la base de la Encuesta Nacional de Hogares 2010, que considera 650 productos definidos a nivel más fino de variedades. Al igual que en la metodología anterior, con el fin de determinar qué productos contiene la Canasta Básica de Alimentos, se consideran aquellos que son relativamente homogéneos y tienen una contribución mínima en la frecuencia y el valor del gasto de los hogares. 

 En el caso de los alimentos consumidos fuera del hogar, donde no se recoge información acerca de las cantidades consumidas en cada uno de los cuatro grupos (desayuno, almuerzo, cena y otros), se utiliza información proveniente de la propia encuesta para asignar las cantidades; para ello, los alimentos consumidos fuera del hogar fueron desagregados según los dominios geográficos, los cuartiles de ingreso y el lugar de consumo (ambulante-mercado, restaurante, bodega y otros). Con la anterior metodología, se utilizaba una asignación fija de cantidades con el fin de obtener el monto total de calorías que representaba dicho consumo. 

 C. Cambios en los requerimientos calóricos 

En cuanto al requerimiento calórico, este se compone de una tasa de metabolismo basal (la energía que el organismo requiere en reposo) y de un factor de ajuste que varía según los niveles de actividad física del individuo. Anteriormente, el requerimiento calórico promedio por dominios geográficos correspondía al total de la población de 1997 y se basaba en las normas internacionales de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Universidad de Naciones Unidas (UNU) publicadas en 1985. 

 En el marco de la actualización de la metodología para el cálculo de pobreza en el Perú, los trabajos para la actualización de la tabla de requerimientos calóricos se efectuaron en forma conjunta entre el Centro Nacional de Nutrición y Alimentación (CENAN) y el Instituto Nacional de Estadística e Informática. 

 La nueva tabla considera las recomendaciones de los informes sobre requerimientos calóricos publicados por la FAO/OMS/UNU 2001-2004. Anteriormente, ante la falta de información, se consideraba que toda la población mayor de 10 años de edad realizaba una actividad física moderada, resida en el área urbana o en el área rural. Igualmente, a las personas de 18 y más años de edad, se les imputó el mismo peso promedio (según dato de la FAO), ya que tampoco se disponía de información antropométrica de la población adulta peruana. En la actualización de los requerimientos calóricos, se consideraron características específicas del poblador peruano, como son talla, peso y nivel de actividad física. Para ello, el CENAN diseñó un cuestionario que permitió recoger información antropométrica individual (peso y talla). Para determinar el nivel de actividad física, se utilizaron los resultados de la encuesta aplicada a nivel nacional por el CENAN 2009-2010, en la que se recogieron datos sobre la actividad física de la población.

Para obtener el nivel de actividad física, se aplicó la metodología IPAQ (Cuestionario internacional de actividad física). A través de este procedimiento, se determinó por grupo de edad, sexo y área geográfica el nivel de actividad física de la población. Ello ha hecho posible estimar el requerimiento calórico propio de la población peruana que pertenece a la población de referencia. 

D. Cambios en la estimación del gasto de los hogares 

Otra modificación de la metodología de la pobreza fueron los cambios en la estimación del gasto de los hogares. El primero se refería a los métodos de imputación de los ítems para los cuales no se tenían valores monetarios. El segundo correspondió a los componentes del gasto. 

 Métodos de imputación 

Se utilizaron medianas en lugar de valores promedios en el cálculo de valores unitarios para la imputación de bienes adquiridos por compra, autoconsumo, autosuministro, pago en especie, donaciones públicas y privadas. Ello hace las imputaciones menos sensibles a los valores extremos. Se consideraron los valores medianos a nivel de variedades de productos en lugar de utilizarse, como en la metodología anterior, el nivel de grupos genéricos de productos. Con ello los valores unitarios son más específicos. Se precisa que anteriormente en la imputación se utilizaban los valores unitarios promedios de los departamentos (urbano/rural). En la nueva metodología se hace una imputación utilizando una “cascada” de dominios, partiendo desde el más pequeño (conglomerado) hasta el más agregado (departamento), en función de la robustez de la información. 

  Componentes del gasto 

La actualización metodológica, en el cálculo del gasto, excluye el gasto destinado a la mejora de la vivienda por corresponder a bienes de capital y a los bienes que se obtienen por recolección, por ser de libre disposición y no tener valor mercantil. Asimismo, se evita la duplicidad de los gastos en hogares donde algún miembro haya consumido fuera del hogar por invitación, y también se excluye los gastos realizados por fiestas patronales por no ser habituales y formar parte de una donación a la comunidad. Sin embargo, se incluye el valor de uso de los bienes durables (equipamiento del hogar) ya que contribuyen al bienestar del hogar; el valor ha sido calculado en función al tiempo de vida útil y al precio de reposición (valores actuales).

 E. Nueva población de referencia 

La selección de la población de referencia es una de las etapas más importantes en la estimación de líneas de pobreza, no solamente por las implicancias sobre los resultados de pobreza, sino también en la medida que los otros elementos del cálculo, deben referirse a la misma población de referencia. 

 En la antigua metodología, la población de referencia fue definida de manera iterativa donde la incidencia de pobreza obtenida se encontraba en el punto medio del intervalo que define a la población de referencia. Considerando 1997 como año base, la población de referencia se encontraba alrededor del 40% y estaba constituida por 1300 hogares (respecto a una muestra total de 7 mil 200 hogares). Para la actualización de las líneas de pobreza en el tiempo, se mantenían constantes los valores que definían el rango de la población de referencia (percentiles 30 al 50 del gasto). Los niveles de pobreza han cambiado sustantivamente y el conjunto de la distribución ha experimentado transformaciones importantes. Ello ha conducido a que el segmento que define a la población de referencia se haya “ensanchado”, incorporando a hogares que se encuentran cada vez más distantes de la línea de pobreza. 

 La nueva población de referencia calculada sobre la base de la encuesta del año 2010 considera 4 mil 500 hogares sobre un total de más de 27 mil hogares. La distancia del punto medio del rango de percentiles de gasto que define la población de referencia (percentiles 20 al 40) y la nueva incidencia de pobreza es muy cercano a cero (0,8). Cambios en la población de referencia hacia arriba o hacia debajo de la distribución del gasto incrementan la distancia entre la incidencia y el punto medio del rango de dicha población de referencia. Dicho de otro modo, la nueva población de referencia se encuentra alrededor de la línea de pobreza convergiendo hacia el segundo cuartil de la distribución del gasto per cápita a precios de Lima Metropolitana (se deflactó utilizando el nuevo deflactor espacial multilateral de Laspeyres)

EVOLUCIÓN DEL GASTO E INGRESO 

 1.1. Evolución del gasto real per cápita En el año 2020, el gasto real promedio per cápita mensual se ubicó en 673 soles registrando una disminución de 16,0% (equivalente a 129 soles per cápita) respecto al nivel alcanzado el año 2019. Disminución estadísticamente muy altamente significativa.

 GRÁFICO Nº 1.1 

PERÚ: EVOLUCIÓN DEL GASTO REAL PROMEDIO PER CÁPITA MENSUAL, 2009-2020 

(Soles constantes base=2020 a precios de Lima Metropolitana

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El problema ontológico

 

El problema ontológico es la controversia que surge cuando discutimos acerca de la existencia o no de una entidad particular. Una de las costumbres humanas más extendida y perenne consiste en postular entidades. Como animales racionales que somos, nos pasamos la vida teorizando acerca de lo que ocurre a nuestro alrededor y, en el transcurso de nuestra actividad teórica, postulamos entidades. Estas teorías dan sentido al mundo que nos rodea, sin embargo pronto nos metemos en problemas, a saber, en seguida aparecen voces discordantes que dicen que las entidades que postulamos no existen y que, por tanto, nuestra teoría, el sentido que le habíamos dado a la parcela de la realidad sobre la que trataba nuestra teoría, es equivocada.

Es en este contexto en el que surge el clásico y tradicional, a la vez que actual, problema ontológico, el cual fue formulado de forma certera por W. v O. Quine en su artículo «Acerca de lo que hay», publicado en 1949. Para Quine el problema ontológico tiene una formulación muy sencilla: «¿Qué hay?» Y su respuesta es, igualmente, sencilla: hay todo, es decir, hay lo que hay. Los problemas solo surgen, según su punto de vista, en «casos concretos», es decir, cuando se enfrentan distintas teorías acerca de una misma parcela de la realidad.

1. El origen del problema ontológico

Sea porque queramos entender por qué existe el mundo, sea porque queramos entender por qué los hijos se parecen a los padres, la mayoría de las veces tenemos que postular alguna entidad que da sentido a nuestros interrogantes sobre el mundo que nos rodea. Dios y los ángeles, los genes y los átomos, los números y las figuras geométricas, el planeta Neptuno y el planeta Vulcano, la mente, etc. son ejemplos de entidades que se han postulado a lo largo de la historia. Unas veces se acaba descubriendo que tales entidades, de hecho, existen (los genes, los átomos, el planeta Neptuno, etc.), otras veces descubrimos que no existían tales entidades y que estábamos equivocados (el planeta Vulcano, por ejemplo).

Es en estos casos particulares en los que el problema ontológico surge. Alguien piensa que en el mundo hay Dios y ángeles, eso le da sentido a su mundo. Alguien más está en desacuerdo. Cree que en el mundo no hay cosas como Dios y los ángeles. Y aquí se inicia la controversia.

2. La dificultad del problema ontológico: La barba de Platón

De nuevo fue Quine quien llamó la atención sobre la dificultad del problema ontológico. Según su punto de vista, esta se basa en la dificultad de la formulación de la controversia entre puntos de vista contrapuestos acerca de lo que hay. De forma esquemática, en este tipo de disputas nos encontramos con dos grandes tipos en los que se pueden categorizar a los participantes en el debate. Por un lado, están quienes postulan entidades no evidentes, las cuales pueden pertenecer a diversos tipos ontológicos. Dentro de este grupo hay diversas variantes. En efecto, están quienes postulan objetos abstractos u objetos mentales. Por otra parte, están quienes se niegan a postular entidades de forma indiscriminada.

Quine observó que, cuando la parte que se niega a postular entidades intenta formular la controversia que mantiene con su oponente, este le acusa de caer en una contradicción, ya que al negar la existencia de las entidades que postula la otra parte se ve obligado a afirmarla. Un ejemplo aclarará esto. Supongamos que negamos la existencia de Heracles y afirmamos (1)

(1) Heracles no existe.

Para que (1) sea significativa, «Heracles» ha de tener significado. Ahora bien, ¿cuál es el significado de «Heracles»? Tradicionalmente se ha supuesto que el significado de un nombre propio es el objeto que nombra. Así, si (1) es significativa, entonces tiene que haber un objeto al que llamamos Heracles, de lo contrario (1) no tendría significado. Ahora bien, el hecho de que (1) sea significativa implica que caemos en una paradoja, pues al utilizar «Heracles» significativamente presuponemos su existencia, para después negarla. A este argumento Quine lo llamó La barba de Platón


Quine pensó en una forma de resolver esta dificultad. En lugar de utilizar nombres, había que convertir estos en predicados. Así, en vez de hablar de Heracles, lo haríamos de «la cosa que heracletea». De este modo, (1) se reformularía como (2)

(2) La cosa que heracletea no existe.

La diferencia entre (1) y (2) es que en (1) se niega la existencia de un individuo concreto, Heracles, mientras que en (2) se niega que haya algún individuo con la propiedad de heracletear.

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Poblaciones en riesgo y pobreza frente a la pandemia del COVID-19

 CAPITULO I: Poblaciones vulnerables en el Perú 12 Instituto Nacional de Estadística e Informática 

1.1 Identificación de poblaciones vulnerables 

La Comisión Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL), considera grupos socialmente vulnerables, cuando se da algún factor contextual que los hace más propensos a enfrentar circunstancias adversas para su inserción social y desarrollo personal [...] el ejercicio de conductas que entrañan mayor exposición a eventos dañinos, o la presencia de un atributo básico compartido (edad, sexo, condición étnica) que se supone les confiere riesgos o problemas comunes”. 

Sin embargo, la vulnerabilidad es un concepto dinámico, que escapa a la dicotomía pobres-no pobres, integración-exclusión y tiene un carácter multidimensional, porque se manifiesta en distintos individuos, grupos y comunidades, además de que adopta diferentes formas y modalidades. 

La vulnerabilidad social es integral, porque afecta todos los aspectos de la vida de quienes la padecen. La CEPAL informa que la vulnerabilidad social es progresiva, ya que se acumula y se incrementa, produciendo efectos más graves, dando lugar a nuevos problemas y a una vulnerabilidad cada vez mayor, por lo que esta condición se vuelve cíclica. Por ello, es causa y consecuencia de distintas situaciones que ponen en evidencia las dificultades ya existentes, agudizándolas y convirtiéndolas en el detonador de nuevos problemas. 

Existen sectores de la sociedad, que debido a determinadas condiciones o características son más vulnerables a que sus derechos humanos sean violados. Por esta razón, es necesario la protección, defensa, promoción, observancia, estudio y divulgación de los derechos correspondientes a estos grupos, a través de programas de atención específicos con la finalidad de focalizar los esfuerzos para ayudar a las víctimas a reestablecer los derechos que como personas les pertenecen. 

El abordaje de poblaciones vulnerables se realiza agrupada en función del curso de vida: Niños, niñas, adolescentes, jóvenes, adultos y adultos mayores y con poblaciones con condiciones o situaciones particulares: Grupos étnicos, poblaciones en situación de discapacidad, víctimas de violencia, población en situación de pobreza o pobreza extrema, entre otros. 

Al identificar a los grupos vulnerables se realiza reconociendo sus diferencias socioculturales, económicas, de momento del curso de vida y condiciones o situaciones particulares con el fin de que las políticas, programas y proyectos relacionados con su salud tomen en cuenta dichas diferencias en la búsqueda de la equidad. 

Los grupos vulnerables prioritarios de atención son los grupos étnicos (indígenas que más allá de su pobreza viven en situaciones de riesgo, los afrodescendientes), los menores con necesidades educativas especiales (con discapacidad o limitaciones o con talentos o capacidades excepcionales); las niñas, los niños y jóvenes que trabajan afectando su salud y educación, los migrantes, las personas con discapacidad, los adultos mayores, los jóvenes que ni estudian ni trabajan, las mujeres solas jefas de hogar con dependientes, personas en situación de desplazamiento forzado por la violencia, minorías religiosas, minorías sexuales y personal doméstico, considerados como poblaciones en situación de discriminación, entre otros grupos. 


En esta perspectiva, la vulnerabilidad se refiere también al daño ocasionado por situaciones como la pandemia del COVID-19; crisis económica, el desempleo, la falta de igualdad de oportunidades, las conductas discriminatorias de los distintos sectores de la sociedad e, incluso, a los daños ocasionados por los fenómenos naturales. 

Algunos ejemplos de factores externos desencadenantes de situaciones de vulnerabilidad son las conductas discriminatorias, el nivel de ingresos, la falta de empleo, la crisis económica, la desigual repartición de la riqueza, la falta de políticas sociales orientadas hacia el beneficio de la población, así como los fenómenos climatológicos. 

La trascendencia que lleva consigo el fenómeno de la vulnerabilidad, requiere la intervención del Estado como agente responsable de reconocer y de establecer los planes estratégicos y las líneas de acción que necesariamente tendrían que estar encaminadas a resolver —no solamente atender— la problemática social presente en esta materia y a prevenir el futuro inmediato y mediato. También, justifica ampliamente que el Estado se ocupe de implementar con base en políticas sociales eficaces y sobre todo pertinentes, las acciones que se requieren para proteger y hacer efectivos los derechos de quienes se encuentran en condición de vulnerabilidad. 

Las políticas públicas han de contribuir a reducir la vulnerabilidad de toda la población, pero especialmente de aquellos grupos con mayor riesgo a la pobreza o exclusión social, interfiriendo también en los complejos mecanismos de reproducción intergeneracional de las desventajas y riesgos sociales. Por ello, resulta primordial analizar los factores que aumentan significativamente que una persona o grupo tenga más probabilidad de encontrarse en una situación de vulnerabilidad ante distintos problemas sociales. Identificar y proteger a los más vulnerables es esencial para reducir desigualdades. 

2.1 Poblaciones en riesgo ante la pandemia del COVID-19 

La pandemia del COVID-19 viene generando graves efectos en el ámbito de la salud y profundas implicaciones sobre el crecimiento económico y el desarrollo social, no solo en el Perú sino a nivel mundial. 

Llega al Perú en un contexto de bajo crecimiento económico y estancamiento en la reducción de la pobreza y pobreza extrema. Las desigualdades sociales, la necesidad de articulación de las instituciones públicas y sus liderazgos, el acceso a la información, la precariedad del trabajo, la carencia de acceso a los servicios básicos para los más elementales procesos de higiene, la importancia de los trabajos esenciales, la desigualdad de los servicios educativos privados y la educación pública, el papel de las redes sociales, el acceso al servicio de internet y la importancia de los medios de comunicación para el proceso de enseñanza, el hacinamiento familiar o comunitario, la precariedad laboral. 

El panorama específico de una situación de emergencia conlleva a identificar a las poblaciones vulnerables frente al COVID-19. En este aspecto es de trascendencia el comportamiento de la población frente a las medidas adoptadas. Las cuestiones culturales, la idiosincrasia, el comportamiento individual o colectivo de las personas son de elemental importancia para seguir y entender normas o planes en situaciones extremas. 

La imposibilidad de trabajar desde el domicilio, las condiciones de hacinamiento y la falta de acceso a agua y saneamiento aumentan el riesgo de infección de la población en situación de pobreza y vulnerabilidad. Asimismo, su riesgo de muerte es mayor por la mayor incidencia de condiciones preexistentes de salud como enfermedades pulmonares, cardiovasculares y diabetes y por carecer de acceso adecuado a la atención médica. 

El COVID-19 tiene diferentes impactos socioeconómicos en el país, cuyos ejes estructurales son la pertenencia a distintos estratos socioeconómicos o clases sociales, el género, la etapa del ciclo de vida, la condición étnico-racial y el territorio, a lo que se suman otros factores como la condición de discapacidad, el estatus migratorio o no tener donde vivir y encontrarse en la calle. Estas desigualdades se acumulan, se potencian e interactúan entre sí, causando múltiples discriminaciones que conllevan diferencias en el ejercicio de los derechos.

Los grupos más afectados abarcan una gran proporción de la población del país, que se detallan a los principales en el recuadro siguiente: 

POBLACIONES EN RIESGO ANTE LA PANDEMIA DEL COVID19 

Poblaciones en riesgo z 

Población en situación de pobreza y pobreza extrema z 

Población índigena en situación de pobreza z 

Población afrodescendiente en situación de pobreza z 

Población con enfermedades o malestares crónicos z 

Población sin seguro de salud z 

Población sin seguro de pensión z 

Trabajadores informales z 

Población en situación de hacinamiento z 

Población sin acceso a agua por red pública z 

Población sin acceso a servicio de saneamiento z 

Niños, niñas y adolescentes que trabajan z 

Jóvenes que ni estudian ni trabajan (nini) z 

Población adulta mayor z 

Mujeres jefas de hogares z 

Población migrante 

2.1.1 Población en pobreza y pobreza extrema 

Según la última medición de pobreza que corresponde al año 2019, la tasa de pobreza del país se ubicó en 20,2%, que involucra a 6 millones 564 mil 93 personas que tienen un gasto per cápita mensual que no cubre el costo de la canasta básica compuesta por alimentos y por bienes y servicios valorizada en 352 soles mensuales en el año 2019. 

Por su parte, la pobreza extrema se situó en 2,9% que equivale a 942 mil 370 personas. Se considera pobre extremo a la población cuyo gasto per cápita mensual no cubre el costo de la canasta básica de alimentos, que es de 187 soles. En tanto, el 17,3%, que equivale a 5 millones 621 mil 723 son pobres no extremos, es decir, sus gastos cubren el costo de la canasta de alimentos pero no llegan a cubrir el costo de la canasta básica compuesta por alimentos y no alimentos. 

Los valores de pobreza y pobreza extrema dan cuenta de la pobreza que disminuyó ligeramente en 0,3 punto porcentual, siendo la diferencia no significativa con respecto al nivel observado en el año 2018 (20,5%). En el caso de la pobreza extrema mostró una tendencia hacia el incremento al pasar de 2,8% en 2018 a 2,9% en el año 2019.

[...]

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Trust

El trust es una asociación de empresas que, dentro de un mismo gremio, establecen acuerdos de propiedad, fijación de precios y no competencia entre sí mismos. El objetivo es formar un monopolio de mercado.

El trust es una asociación de varias compañías, las cuales, tratan de asociarse mediante una serie de acuerdos. Estos acuerdos se establecen mediante la compartición de la propiedad en base a acciones, la fijación de precios en los productos y servicios, así como la no competencia entre los asociados. El objetivo es que, dentro de una misma industria o sector, los miembros del trust obtengan un mayor poder de mercado mediante monopolios.

Estos surgen en América, durante el siglo XIX, tras la guerra de secesión. La primera empresa americana que adoptó este tipo de asociación fue la Standard Oil Trust.

Tipos de trust

Dependiendo de la producción, los trust pueden clasificarse en dos tipos.

·        Trust horizontal: Cuando la asociación de empresas, entre sí, producen un mismo tipo de bien o servicio.

·        Trust vertical: Cuando la asociación de empresas se produce entre empresas que, además de producir una relación de bienes y servicios comunes, existen otras que realizan otros bienes y servicios alternativos.

Diferencia entre trust, cártel y holding

Habitualmente se tienden a confundir los tres conceptos. Entre las diferencias a señalar cabe destacar la propia composición de los mismos. Dependiendo de la composición estaremos hablando de un trust, un cártel o un holding.

·        Trust: La composición se realiza mediante la fusión de una serie de compañías para la creación de una nueva. En esta se reparte a los socios fundadores una serie de acciones que les convierte en socios.

·        Cártel: Los objetivos son muy similares, aunque la composición cambia, ya que la unificación de empresas es puramente estratégica. En el cártel no se establece una fusión de las compañías, sino unas reglas comunes del juego.

·        Holding: Este si se diferencia de los otros dos. El holding también es un grupo de compañías, pero que persigue objetivos de inversión y poder de mercado.

Como podemos observar, aunque sean asociaciones empresariales similares, estos muestran claras diferencias entre sí. 

Crítica a los trusts

En Estados Unidos, lugar de origen de este tipo de asociación empresarial, en 1890 se creó la Ley de Sherman. Esta ley declaró la ilegalidad de la existencia de trusts en el país. De acuerdo con los efectos de estos en la economía, los trusts han sido un tipo de asociación muy criticada en los mercados. Su afán de lograr un mercado monopolista ha impulsado, por parte de los gobiernos, leyes que han tratado de prohibir los trust. 

Las leyes antitrust ya se encuentran presentes en muchos países. Su comportamiento dentro de los mercados no se suele ajustar a las reglas de libre competencia. Por ello, con la intención de bloquear su entrada en el mercado, así como los efectos negativos que estos pueden generar en el, los países han adoptado medidas muy severas para combatir la existencia de estas asociaciones; penalizadas por la ley.

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El problema ontológico

 

El problema ontológico

 Publicado por Esteban Galisteo Gámez

El problema ontológico es la controversia que surge cuando discutimos acerca de la existencia o no de una entidad particular. Una de las costumbres humanas más extendida y perenne consiste en postular entidades. Como animales racionales que somos, nos pasamos la vida teorizando acerca de lo que ocurre a nuestro alrededor y, en el transcurso de nuestra actividad teórica, postulamos entidades. Estas teorías dan sentido al mundo que nos rodea, sin embargo pronto nos metemos en problemas, a saber, en seguida aparecen voces discordantes que dicen que las entidades que postulamos no existen y que, por tanto, nuestra teoría, el sentido que le habíamos dado a la parcela de la realidad sobre la que trataba nuestra teoría, es equivocada.

Es en este contexto en el que surge el clásico y tradicional, a la vez que actual, problema ontológico, el cual fue formulado de forma certera por W. v O. Quine en su artículo «Acerca de lo que hay», publicado en 1949. Para Quine el problema ontológico tiene una formulación muy sencilla: «¿Qué hay?» Y su respuesta es, igualmente, sencilla: hay todo, es decir, hay lo que hay. Los problemas solo surgen, según su punto de vista, en «casos concretos», es decir, cuando se enfrentan distintas teorías acerca de una misma parcela de la realidad.

1. El origen del problema ontológico

Sea porque queramos entender por qué existe el mundo, sea porque queramos entender por qué los hijos se parecen a los padres, la mayoría de las veces tenemos que postular alguna entidad que da sentido a nuestros interrogantes sobre el mundo que nos rodea. Dios y los ángeles, los genes y los átomos, los números y las figuras geométricas, el planeta Neptuno y el planeta Vulcano, la mente, etc. son ejemplos de entidades que se han postulado a lo largo de la historia. Unas veces se acaba descubriendo que tales entidades, de hecho, existen (los genes, los átomos, el planeta Neptuno, etc.), otras veces descubrimos que no existían tales entidades y que estábamos equivocados (el planeta Vulcano, por ejemplo).

Es en estos casos particulares en los que el problema ontológico surge. Alguien piensa que en el mundo hay Dios y ángeles, eso le da sentido a su mundo. Alguien más está en desacuerdo. Cree que en el mundo no hay cosas como Dios y los ángeles. Y aquí se inicia la controversia.

2. La dificultad del problema ontológico: La barba de Platón

De nuevo fue Quine quien llamó la atención sobre la dificultad del problema ontológico. Según su punto de vista, esta se basa en la dificultad de la formulación de la controversia entre puntos de vista contrapuestos acerca de lo que hay. De forma esquemática, en este tipo de disputas nos encontramos con dos grandes tipos en los que se pueden categorizar a los participantes en el debate. Por un lado, están quienes postulan entidades no evidentes, las cuales pueden pertenecer a diversos tipos ontológicos. Dentro de este grupo hay diversas variantes. En efecto, están quienes postulan objetos abstractos u objetos mentales. Por otra parte, están quienes se niegan a postular entidades de forma indiscriminada.

Quine observó que, cuando la parte que se niega a postular entidades intenta formular la controversia que mantiene con su oponente, este le acusa de caer en una contradicción, ya que al negar la existencia de las entidades que postula la otra parte se ve obligado a afirmarla. Un ejemplo aclarará esto. Supongamos que negamos la existencia de Heracles y afirmamos (1)

(1) Heracles no existe.

Para que (1) sea significativa, «Heracles» ha de tener significado. Ahora bien, ¿cuál es el significado de «Heracles»? Tradicionalmente se ha supuesto que el significado de un nombre propio es el objeto que nombra. Así, si (1) es significativa, entonces tiene que haber un objeto al que llamamos Heracles, de lo contrario (1) no tendría significado. Ahora bien, el hecho de que (1) sea significativa implica que caemos en una paradoja, pues al utilizar «Heracles» significativamente presuponemos su existencia, para después negarla. A este argumento Quine lo llamó La barba de Platón


Quine pensó en una forma de resolver esta dificultad. En lugar de utilizar nombres, había que convertir estos en predicados. Así, en vez de hablar de Heracles, lo haríamos de «la cosa que heracletea». De este modo, (1) se reformularía como (2)

(2) La cosa que heracletea no existe.

La diferencia entre (1) y (2) es que en (1) se niega la existencia de un individuo concreto, Heracles, mientras que en (2) se niega que haya algún individuo con la propiedad de heracletear.

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