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jueves, 17 de mayo de 2018

¿Qué es lo que distingue a los ingenieros economistas de los economistas y de los demás ingenieros?


¿Qué es lo que los distingue?


Que los ingenieros economistas, tienen una participación directa1 y proactiva2 con sus pares, (los demás ingenieros) y con el empresariado innovador3 en el proceso de la "innovación"4.
Pero, para los economistas ortodoxos5 la "innovación"6 es algo exógeno a la economía; mientras que para los ingenieros tradicionales7, lo confunden con los inventos; es decir, son la aplicación práctica de la ciencia y la tecnología .

En términos simples diremos que ninguno lo relaciona con el "mercado" o con el "beneficio".

Los economistas clásicos sabían perfectamente que su teoría no daba ninguna razón fundamental para el beneficio.

La innovación es hoy en día, una necesidad absoluta en las empresas para sobrevivir. Las compañías que no invierten en innovación ponen en riesgo su futuro. “Si no buscan soluciones innovadores a los problemas que emergen en la sociedad o en sus clientes continuamente, su negocio no prosperará, tendrán poca probabilidad de competir y eventualmente será desplazada por otras”.

Ernst & Young, en su informe “Conectando la Innovación con los Beneficios”, 2010, cita el siguiente comentario de uno de los directores entrevistados: “Asumimos que en un lapso de 5 años el 50% de los ingresos deberán provenir de fuentes que aún no existen, es por esto que debemos innovar”. (Oficina Australiana de Innovación)

El empresariado innovador ha creado en Estados Unidos 35 millones de empleos en una época en que la tendencia era la reducción de plantillas.

De hecho, en una economía de equilibrio un sistema económico cerrado no hay lugar para el beneficio, no hay justificación para él, ni explicación.

La economía clásica consideraba que la innovación estaba fuera del sistema, como también lo hizo Keynes. La innovación pertenecía a la categoría de "catástrofes externas" como terremotos, clima, o la guerra, que, como todos sabían, tiene una profunda influencia en la economía, pero no forma parte de ella. Schumpeter insistió en que, por el contrario, la innovación —es decir, la actividad que hace pasar los recursos de lo viejo y obsoleto a empleos más nuevos y productivos— es la esencia misma de la economía y sin duda una economía moderna.Para Keynes las empresas que no tienen poder para influir, y menos dirigir, la economía ni la capacidad de adoptar decisiones efectivas contrarias a las fuerzas de la macroeconomía. (determinismo de mercado: las personas no tienen vida, son pasivas, y dependen del mercado) Y los fenómenos económicos, la formación del capital, productividad y empleo son funciones de la demanda.

La consecución de la capacidad de innovación requiere la participación y colaboración de todos los agentes del sistema de ciencia y tecnología: universidades y centros de investigación, empresas y administración.

En la década de los 1980 en los Estados Unidos, constituye una “segunda revolución académica” con implicaciones incluso más profundas que la acontecida en el siglo XIX. A esta nuevo tipo de universidad la literatura todavía no le ha asignado un nombre único, distinguiéndose las denominaciones de “universidad empresarial” en el caso estadounidense (Smilor et al., 1993), y “universidad emprendedora” en el caso europeo (Clark, 1996).

Esta evolución influye en la emergencia de un nuevo tipo de universidad, la universidad emprendedora, y produce la creciente aparición del fenómeno de los “spin off”8 (o “empresas inducidas”), a partir de resultados de investigación.

Ingeniería e innovación son conceptos con múltiples acepciones y por lo tanto, difusos, ya que encierran realidades muy diversas.

A principios del siglo pasado el economista austríaco Joseph Schumpeter, puso a la innovación en el centro del interés de la economía, haciendo notar el rol de ésta como fuente fundamental de riqueza. Fue él quien propuso distinguir en el proceso de cambio tecnológico las fases de invención, innovación y difusión, entre otras contribuciones conceptuales.

El "innovador" de Schumpeter con su "destrucción creativa" es la única teoría que explica por qué existe algo que llamamos "beneficio". Schumpeter señala que la competencia en la economía capitalista era un proceso dinámico, que resulta incompatible con la concepción neo clásica del desarrollo como un proceso de progresión armonioso en constante evolución.

Para el eminente economista austríaco, Schumpeter, el empresario desempeña un papel clave como motor del desarrollo económico. Él es quien aporta los componentes de innovación y cambio tecnológico que hacen avanzar los negocios. Su teoría del desarrollo económico, muestra que nadie, excepto el innovador, obtiene un "beneficio" genuino; y el beneficio el innovador es siempre de breve duración. La innovación trasciende a sus creadores ya que resuelve problemas de una comunidad o un conjunto de personas.

Schumpeter, señala que la competencia en la economía capitalista era un proceso dinámico, que resulta incompatible con la concepción neo clásica del desarrollo como un proceso de progresión armonioso en constante evolución. Niega la posibilidad de alcanzar un equilibrio estático, puesto que serán precisamente los emprendedores quienes a través de su actividad lo modifiquen para establecer nuevas posiciones monopolísticas a través de la introducción de innovaciones.

Claro que innovación, como toda definición técnica, tiene muchos profetas. Muchos conceptos, muchos factores, muchas descripciones.

El agente responsable del cambio en Drucker es el empresario, quien por medio de la innovación va transformando su entorno inmediato. La obra de Drucker que mejor describe esta perspectiva del capitalismo es Innovación & Entrepreneurship: Practice and Principles, escrita en 1985.

El desarrollo de las tecnologías horizontales, como la electrónica, la biotecnología, la informática o las tecnologías de la información y de las comunicaciones, las ciencias y las ingenierías presentan cada vez contornos menos definidos y, a menudo, se confunden, dando lugar a innovaciones mucho más rápidamente que en épocas anteriores. Esta evolución influye en la emergencia de un nuevo tipo de universidad, la universidad emprendedora, y produce la creciente aparición del fenómeno de los “spin off”8 (o “empresas inducidas”), a partir de resultados de investigación. Todo ello hace que el conocimiento se constituya como un elemento central de la economía, facilitando la aparición de la sociedad del conocimiento. El fenómeno Spin-off se atribuye a la conjugación simultánea de un conjunto de factores desencadenantes, entre los cuales se señalan la existencia de instituciones con fuerte vocación científico-investigativa (e.g. universidades), de parques científico-tecnológicos para llevar a cabo actividades formativas y de investigación, de capitales de riesgo dispuestos para ser invertidos en la financiación de procesos de creación empresarial y de condiciones físicas, geográficas y culturales necesarias para garantizar un ambiente idóneo para el surgimiento empresarial. Las spin-off no solo surgían del ambiente empresarial, sino que también provenían de las universidades, a partir de los resultados de actividades de investigación y desarrollo científico y tecnológico.

En la actualidad, nos encontramos ante el desarrollo de un nuevo tipo de universidad, caracterizado en términos generales por la adopción de una tercera función, adicional a las actividades de enseñanza e investigación, representada por la contribución directa al crecimiento económico. Según, Etzkowitz (1997) este cambio iniciado en la década de los 1980 en los Estados Unidos, constituye una “segunda revolución académica” con implicaciones incluso más profundas que la acontecida en el siglo XIX. A esta nuevo tipo de universidad la literatura todavía no le ha asignado un nombre único, distinguiéndose las denominaciones de “universidad empresarial” en el caso estadounidense (Smilor et al., 1993), y “universidad emprendedora” en el caso europeo (Clark, 1996). En este sentido, Castro y Fernández de Lucio (2000) presentan una clasificación en la cual distinguen entre universidad empresarial y la emprendedora. Según estos autores, la primera es aquella que considera que los conocimientos tienen un valor de mercado y por lo tanto son susceptibles de ser vendidos, mientras que la segunda, aunque presenta rasgos similares con la empresarial, utiliza el conocimiento como un potencial al servicio de su entorno, más que como un bien económico objeto de intercambio. En consecuencia, necesita disponer de una misión y estrategia de actuación determinadas para actuar en dicho contexto de acuerdo con tres objetivos básicos: a)- Atender mediante respuestas innovadoras, las nuevas demandas de formación. b)- Incrementar la actividad de I+D en interacción con el entorno socioeconómico. c)- Participar activamente en el desarrollo de la sociedad. Al igual que en los casos anteriores, en el desarrollo de este nuevo tipo de universidad han incidido diversos factores, algunos de carácter interno a la dinámica de la institución universitaria y otros externos, relacionados con el cambio en los factores económicos claves y en la actuación de agentes como el gobierno. Se ha producido, además, una corriente de estudios en los que queda puesto de manifiesto que los procesos de innovación, además de complejos, resultan altamente imprevisibles, surgiendo nuevos enfoques de estos procesos que complementan el modelo lineal y entre los que destaca el modelo interactivo (S. J. Kline y N. Rosenberg, 1986; OCDE, 1992). El enfoque interactivo demuestra que el incremento de actividades de I+D no implica necesariamente el de los procesos de innovación. Para que este incremento se produzca, es preciso que los resultados de las actividades de I+D lleguen a las empresas e involucrar a éstas en su adecuación y utilización en procesos productivos. En particular, la adquisición, por parte de las empresas, de los conocimientos científicos y técnicos generados en los centros públicos de investigación que pueden ser necesarios en el marco de sus procesos de innovación no es automática, ni los cauces para lograrlo están establecidos ni es fácil su consecución. Para que las empresas puedan aprovechar dichos conocimientos necesitan que éstos se encuentren disponibles de forma adecuada y tener capacidad para gestionarlos, es decir, poseer una organización y unos recursos humanos con la formación y la experiencia necesarias para integrarlos en sus políticas de desarrollo, en sus estrategias empresariales o en sus actividades. Si este proceso no se da, los resultados obtenidos por los científicos pueden no emplearse para resolver los problemas tecnológicos que se plantean en los diferentes sectores de actividad, tal como ya ha sucedido en numerosas ocasiones. Baste como ejemplo el siguiente: en un análisis de las relaciones entre los subsistemas o entornos científico y productivo, en el campo de la genética y en varios países, G. Bell y M. Callon (1994) llegaron a las siguientes conclusiones: - Las empresas británicas aprovechan muy poco la avanzada investigación básica de su país, que sirve como fuente de inspiración sobre todo a las empresas japonesas. - La investigación académica francesa se ocupa de temas de escaso interés industrial y, cuando se acerca al ámbito tecnológico, sus resultados son aprovechados fundamentalmente por empresas extranjeras. - La investigación académica Italiana es un recurso esencial para la tecnología italiana, siendo poco visible para las empresas extranjeras. El modelo interactivo, pone el acento en el papel fundamental de la empresa en la concepción de los procesos de innovación, en las retroalimentaciones entre las diferentes fases del modelo, y en las diversas interacciones que relacionan las diversas fuentes de conocimiento científico y tecnológico con cada una de las etapas de los procesos de innovación. En este modelo, la empresa recurre a las actividades de I+D cuando no consigue el conocimiento que precisa en otras fuentes (suministradores, empresas de bienes d equipo, ferias, patentes, bibliografía, etc.), por lo que estas actividades dejan de ser consideradas el origen indiscutible del proceso innovador. Este modelo acentúa la importancia de las interacciones entre los diversos protagonistas del proceso de innovación y de las retroalimentaciones entre las diversas etapas, tanto dentro como fuera de la empresa, y ello tiene lugar incluso en sectores, como el farmacéutico, en el cual la investigación está en el origen de muchos de los productos nuevos que se ponen en el mercado y que la secuencia de las actividades es norma.

En este contexto, la ingeniería se convierte en una interfaz entre la ciencia y la industria, transformándose en una ciencia de la transferencia. Las ingenierías así consideradas traspasan las fronteras clásicas separando la ciencia de la tecnología. Estas disciplinas tienen las características propias de la disciplinas científicas, a saber, escación y transmisión de ciertos tipos de conocimiento, y tienen también por objetivo llevar a cabo proyectos tecnológicos. Estos ingenieros están cada vez más extendidos, encontrándose ligados a la química (ciencia de materiales, ingeniería química) la medicina (biotecnología, microbiología), a la informática (automática, robótica), a la física (ciencia del láser, ciencia de la combustión), a las ciencias sociales (ingeniería económica y social), etc. Desde el punto de vista de la sociología de la ciencia, estas ingenierías se desarrollan en comunidades heterogéneas o híbridas con unas personas que trabajan más cerca de las ciencias básicas y otras más cercanas a la innovación.

Schumpeter, niega la posibilidad de alcanzar un equilibrio estático, puesto que serán precisamente los emprendedores quienes a través de su actividad lo modifiquen para establecer nuevas posiciones monopolísticas a través de la introducción de innovaciones. Los economistas clásicos sabían perfectamente que su teoría no daba ninguna razón fundamental para el beneficio. De hecho, en una economía de equilibrio un sistema económico cerrado no hay lugar para el beneficio, no hay justificación para él, ni explicación. No obstante, si el beneficio es un costo genuino, y especialmente si el beneficio es la única manera de mantener los empleos y crear otros nuevos, entonces el capitalismo vuelve a ser un sistema moral. Smith fue primero que todo un filósofo moral. Como tal, su preocupación gira en torno a la ética y al bienestar del individuo y de la sociedad. Es en ese sentido que podemos entender La riqueza de las naciones (1776) y su postura frente a la economía; esta sirve de medio para alcanzar valores morales, y no como fin en sí mismo.

Partiendo de un sistema de equilibrio general (economía circular), se generan perturbaciones por la emergencia de nuevos actores (emprendedores) portadores del cambio. En la búsqueda de beneficios extraordinarios estos introducen nuevas combinaciones y dan lugar al proceso de destrucción creativa. Luego de la fase de desequilibrio, el mecanismo de selección de mercado desplaza a los responsables que no siguen las nuevas prácticas productivas de los emprendedores. El desenvolvimiento culmina cuando se llega a un nuevo equilibrio coherente con las nuevas condiciones de optimización de los agentes, que se alcanza debido a que la difusión de las nuevas combinaciones conduce –vía oferta excedente– a una caída en los precios, a la desaparición de las cuasi rentas de los emprendedores y al desplazamiento de los responsables. Este nuevo punto de equilibrio, que intersecta la curva de utilidad social en un mayor nivel, pone de manifiesto la idea de progreso de Schumpeter en la TDE. A pesar de parecer un análisis convencional de equilibrio-desequilibrio nuevo equilibrio Schumpeter, en la tde se aparta del enfoque ortodoxo. Desde su perspectiva, el desenvolvimiento es la consecuencia de perturbaciones del flujo circular endógenas al sistema. A su vez, las causalidades se invierten. Todo lo que aparece como causa del crecimiento (descubrimiento de nuevos países, aumento de la población, progreso técnico) las considera consecuencia del desarrollo endógeno del sistema: “no son las innovaciones las que dieron lugar al capitalismo sino que el capitalismo genera innovaciones necesarias para su existencia” (Schumpeter, C7:102). Otros elementos de ruptura con los supuestos del equilibrio general walrasiano son: i) la importancia que tiene la historia previa de los agentes y alguna idea incipiente de rutina en la economía circular; ii) la idea de que todo proceso de desenvolvimiento crea las condiciones necesarias para el siguiente; iii) la presencia de conexiones económicas y sociales que condicionan en parte las conductas de los agentes; iv) la naturaleza del capital como bien producido, y v) que hay dinero pasivo que lo aleja de la teoría cuantitativa del dinero.

Tan pronto como pasamos del axioma de una economía inmutable, independiente y cerrada a la economía dinámica, creciente, cambiante y vital de Schumpeter, lo que se llama “beneficio” ya no es más inmoral. Se convierte en un imperativo moral. De hecho, la pregunta ya no es la misma que inquietaba a los clasicistas y todavía inquieta a Keynes: ¿Cómo puede estructurarse la economía para minimizar el soborno de la plusvalía carente de función llamado beneficio que debe de ser entregada al capitalista para mantener la economía en actividad?

Un proceso de innovación requiere habilidades y capacidades particulares, entre las cuales destaca de manera especial, la capacidad de escuchar con sentido de anticipación las necesidades de los mercados objetivos de una organización. En tanto que al interior de una empresa resalta la capacidad de formar equipos, la disposición a tomar riesgos y la tenacidad para enfrentar las dificultades de transitar por terrenos desconocidos. En este sentido hay innovación en la acción de utilizar el conocimiento para dotar a los recursos con un nuevo y mayor valor. Asimismo, aplica tanto a cambios en productos y servicios propiamente tales como a los procesos que les dan origen. Muchas de las empresas reconocidas por hacer de la innovación su principal motor, respaldan la afirmación de que innovar no es sinónimo de desarrollar nuevos productos. A nivel internacional, Walt-Mart, Dell y Starbucks representan claros ejemplos de innovación en los modelos de negocio.

Para los ingenieros:

La ingeniería constituye una de las etapas de la transformación de los resultados científicos en productos o procesos nuevos, pero, al mismo tiempo, se utiliza como la aplicación de conocimientos existentes a la resolución de nuevos problemas económicos y también se denomina así al resultado final de un determinado proyecto (obra de ingeniería), de tal manera que, antiguamente, las fábricas- empresas eran denominadas “ingenios”.
Más recientemente, con el surgimiento de las tecnologías horizontales, se confunde con la ciencia (bioingeniería, biotecnología, ingeniería de diseño, etc.).
Por su parte, la innovación es un concepto aún más poliédrico, ya que el término se refiere tanto a la serie de actividades que conducen a nuevos productos y procesos como el resultado mismo de la citada actividad, cuando éstos se introducen con éxito en el mercado.
La innovación, sin embargo, no es solamente una actividad económica, sino que es fundamentalmente sociocultural y, por lo tanto, puede ser analizada como una conducta individual o colectiva de una sociedad, que le permite aprovechar los cambios socioeconómicos como nuevas oportunidades de negocio.
Ingeniería e innovación son conceptos con múltiples acepciones y por lo tanto, difusos, ya que encierran realidades muy diversas. Así, la ingeniería constituye una de las etapas de la transformación de los resultados científicos en productos o procesos nuevos, pero, al mismo tiempo, se utiliza como la aplicación de conocimientos existentes a la resolución de nuevos problemas económicos y también se denomina así al resultado final de un determinado proyecto (obra de ingeniería), de tal manera que, antiguamente, las fábricas- empresas eran denominadas “ingenios”. Más recientemente, con el surgimiento de las tecnologías horizontales, se confunde con la ciencia (bioingeniería, biotecnología, ingeniería de diseño, etc.).
Como consecuencia, la innovación se ha constituido en el principio director de las políticas industriales, de I+D y de desarrollo regional. La consecución de la capacidad de innovación requiere la participación y colaboración de todos los agentes del sistema de ciencia y tecnología: universidades y centros de investigación, empresas y administración.
En este contexto, la observación de diversas experiencias internacionales (1) ha destacado la importancia de la creación y desarrollo de empresas de tecnología avanzada como una manera de transferir conocimiento del entorno científico-tecnológico al empresarial, y la necesidad de su estímulo mediante la constitución de estructuras de apoyo, el fomento de redes y sistemas productivos locales (Camisón y March, 1995).
Las empresas de base tecnológica son un modelo para el resto de la industria, contribuyen a la formación de nuevas profesiones de mayor calidad, a la creación de conocimiento, a la construcción de redes de conocimiento en el territorio y fuera de él (Solé, 2002), tienen un índice de supervivencia mayor que otras empresas (Doutriaux, 1984; Storey y Tether, 1998; Fernández et al., 2007) y, en ocasiones, experimentan crecimientos espectaculares en términos de empleo, cifra de ventas, exportaciones y beneficios.
Estas empresas se desarrollan principalmente en áreas como la informática, las comunicaciones, la mecánica de precisión, la biotecnología, la química, la electrónica, la instrumentación, etc. En muchas ocasiones, sus orígenes se encuentran en spin-offs de proyectos llevados a cabo por universidades, centros de investigación o por las empresas ya existentes.
Así, ya que en las universidades se genera conocimiento, es lógico pensar que se produzcan en ellas de forma sistemática ideas que, de una forma u otra, puedan aprovecharse creando una empresa. Es decir, que algún emprendedor, venga de donde venga, pueda aprovechar los descubrimientos e invenciones fruto de la actividad de investigación y desarrollo de la institución (Solé, 2005).
Estas ideas comercializables basadas en el conocimiento están relacionadas con la investigación y el trabajo académico. De ahí que se pueda calificar a la universidad como una fábrica de ideas comercializables basadas en el conocimiento. La tarea de una universidad es crear conocimiento y propagarlo, y crear ideas comercializables es una consecuencia directa de su tarea docente e investigadora (Solé, 2005).
Ahora bien, no es sino hasta fechas muy recientes que lacreación de spin-offsuniversitarias parece haber adquirido legitimidad para las autoridades académicas. Hoy en día este tipo de actividades son estimuladas por esas mismas autoridades, creando un clima mucho más propicio para la creación de empresas a partir de las universidades.
Sin embargo, una serie de aspectos relativos a este fenómeno son todavía poco comprendidos. En particular, el concepto de spin-off universitaria parece presentar una cierta ambigüedad. Además, el hecho de que no exista unanimidad en la terminología utilizada para designar a este fenómeno aumenta la confusión y dificulta su análisis. Por esta razón, parece conveniente precisar el verdadero alcance del concepto de spin-off universitaria. El presente trabajo analiza esta cuestión mediante una revisión de la literatura existente.
En primer lugar, se destaca la dificultad de establecer con precisión cuándo una empresa puede ser considerada de base tecnológica.
1 Son citados casos como los de Austin en Texas, Silicon Valley en California, Cambridge en Inglaterra o la Route 128 en Boston. Un estudio del Bank of Boston del año 1997 señalaba que los graduados, profesores e investigadores del Massachusetts Institute of Technology(MIT) han lanzado más de 4.000 empresas de alta tecnología, con unas ventas agregadas de más de 200.000 millones de dólares, con más de 1,1 millón de empleados.

En la actualidad, nos encontramos ante el desarrollo de un nuevo tipo de universidad, caracterizado en términos generales por la adopción de una tercera función, adicional a las actividades de enseñanza e investigación, representada por la contribución directa al crecimiento económico. Según, Etzkowitz (1997) este cambio iniciado en la década de los 1980 en los Estados Unidos, constituye una “segunda revolución académica” con implicaciones incluso más profundas que la acontecida en el siglo XIX. A esta nuevo tipo de universidad la literatura todavía no le ha asignado un nombre único, distinguiéndose las denominaciones de “universidad empresarial” en el caso estadounidense (Smilor et al., 1993), y “universidad emprendedora” en el caso europeo (Clark, 1996). En este sentido, Castro y Fernández de Lucio (2000) presentan una clasificación en la cual distinguen entre universidad empresarial y la emprendedora. Según estos autores, la primera es aquella que considera que los conocimientos tienen  un valor de mercado y por lo tanto son susceptibles de ser vendidos, mientras que la segunda, aunque presenta rasgos similares con la empresarial, utiliza el conocimiento como un potencial al servicio de su entorno, más que como un bien económico objeto de intercambio. En consecuencia, necesita disponer de  una misión y estrategia de actuación determinadas para actuar en dicho contexto de acuerdo con tres objetivos básicos:  a)-  Atender mediante respuestas innovadoras, las nuevas demandas de formación. b)- Incrementar la actividad de I+D en interacción con el entorno socioeconómico. c)-  Participar activamente en el desarrollo de la sociedad. Al igual que en los casos anteriores, en el desarrollo de este nuevo tipo de universidad han incidido diversos factores, algunos de carácter interno a la dinámica de la institución universitaria y otros externos, relacionados con el cambio en los factores económicos claves y en la actuación de agentes como el gobierno. Se ha producido, además, una  corriente de estudios en los que queda puesto de manifiesto que los procesos de innovación, además de complejos, resultan altamente imprevisibles, surgiendo nuevos enfoques de estos procesos que complementan el modelo lineal y entre los que destaca el modelo interactivo (S. J. Kline y N. Rosenberg, 1986; OCDE, 1992).  El enfoque interactivo demuestra que el incremento de actividades de I+D no implica necesariamente el de los procesos de innovación. Para que este incremento se produzca, es preciso que los resultados de las actividades de I+D lleguen a las empresas e involucrar a éstas en su adecuación y utilización en procesos productivos.   En particular, la adquisición, por parte de las empresas, de los conocimientos científicos y técnicos generados en los centros públicos de investigación que pueden ser necesarios en el marco de sus procesos de innovación no es automática, ni los cauces para lograrlo están establecidos ni es fácil su consecución. Para que las empresas puedan aprovechar dichos conocimientos necesitan que éstos se encuentren disponibles de forma adecuada y tener capacidad para gestionarlos, es decir, poseer una organización y unos recursos humanos con la formación y la experiencia necesarias para integrarlos en sus políticas de desarrollo, en sus estrategias empresariales o en sus actividades. Si este proceso no se da, los resultados obtenidos por los científicos pueden no emplearse para resolver los problemas tecnológicos que se plantean en los diferentes sectores de actividad, tal como ya ha sucedido en numerosas ocasiones. Baste como ejemplo el siguiente: en un análisis de las relaciones entre los subsistemas o entornos científico y productivo, en el campo de la genética y en varios países, G. Bell y M. Callon (1994) llegaron a las siguientes conclusiones: - Las empresas británicas aprovechan muy poco la avanzada investigación básica de su país, que sirve como fuente de inspiración sobre todo a las empresas japonesas. - La investigación académica francesa se ocupa de temas de escaso interés industrial y, cuando se acerca al ámbito tecnológico, sus resultados son aprovechados fundamentalmente por empresas extranjeras. - La investigación académica Italiana es un recurso esencial para la tecnología italiana, siendo poco visible para las empresas extranjeras. El modelo interactivo, pone el acento en el papel fundamental de la empresa en la concepción de los procesos de innovación, en las retroalimentaciones entre las diferentes fases del modelo, y en las diversas interacciones que relacionan las diversas fuentes de conocimiento científico y tecnológico con cada una de las etapas de los procesos de innovación. En este modelo, la empresa recurre a las actividades de I+D cuando no consigue el conocimiento que precisa en otras fuentes (suministradores, empresas de bienes d equipo, ferias, patentes, bibliografía, etc.), por lo que estas actividades dejan de ser consideradas el origen indiscutible del proceso innovador. Este modelo acentúa la importancia de las interacciones entre los diversos protagonistas del proceso de innovación y de las retroalimentaciones entre las diversas etapas, tanto dentro como fuera de la empresa, y ello tiene lugar incluso en sectores, como el farmacéutico, en el cual la investigación está en el origen de muchos de los productos nuevos que se ponen en el mercado y que la secuencia de las actividades es norma.
En este contexto, la ingeniería se convierte en una interfaz entre la ciencia y la industria, transformándose en una ciencia de la transferencia. Las ingenierías así consideradas traspasan las fronteras clásicas separando la ciencia de la tecnología. Estas disciplinas tienen las características propias de la disciplinas científicas, a saber, escación y transmisión de ciertos tipos de conocimiento, y tienen también por objetivo llevar a cabo proyectos tecnológicos. Estos ingenieros están cada vez más extendidos, encontrándose ligados a la química (ciencia de materiales, ingeniería química) la medicina (biotecnología, microbiología), a la informática (automática, robótica), a la física (ciencia del láser, ciencia de la combustión), a las ciencias sociales (ingeniería económica y social), etc. Desde el punto de vista de la sociología de la ciencia, estas ingenierías se desarrollan en comunidades heterogéneas o híbridas con unas personas que trabajan  más cerca  de las ciencias básicas y otras más cercanas a la innovación.
REFERENCIAS:
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https://www.researchgate.net/profile/Ignacio_Lucio/publication/39664353_Innovacion_e_Ingenieria/links/5834d3da08aef19cb81f9081/Innovacion-e-Ingenieria.pdf

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NOTAS
(1) Decide cómo quiere que le afecten las cosas y qué hacer frente a ellas, tomando una actitud que lo anticipa y lo lleva a la acción, no dejando que los eventos "pasen" sino que "haciendo que estos ocurran". Ludwig Heinrich Edler von Mises planteó lo perjudicial del poder e intervención gubernamentales en la economía que, según su teoría, por lo general llevan a un resultado distinto al natural y por esto muchas veces perjudicial para la sociedad, ya que generan caos en el largo plazo. (Lemberg; 29 de septiembre de 1881-Nueva York, 10 de octubre de 1973) fue un economista austríaco de origen judío, historiador, filósofo y escritor liberal que tuvo una influencia significativa en el moderno movimiento libertario en pro del mercado libre y en la Escuela Austríaca. Para los teóricos austríacos la Ciencia Económica se concibe como una teoría de la acción más que de la decisión, y ésta es una de las características que más les diferencian de sus colegas neoclásicos. La acción directa o medida de acción directa es la realización autoorganizada de una iniciativa individual o grupal, enfocada en dar respuestas puntuales a situaciones concretas, o para la creación de condiciones más favorables, usando los medios disponibles. Básicamente toda acción organizada directamente por los interesados es directa, en contraste con las acciones indirectas, como son las acciones mediadas, por ejemplo, la representación o delegación política. La "Acción Directa" (Voltairine De Cleyre) es propio de alguien que piensa por sí mismo y es capaz de discernir una ruta sin desvíos a seguir para el progreso de la humanidad, para que haya cualquier tipo de progreso, quien tiene una ruta trazada en la mente, busca cómo enseñársela a los demás, hacerles verla como la ve él mismo; quien haciendo eso al mismo tiempo ha elegido lo que le parecieran expresiones simples y claras para transmitir sus ideas a los otros, —para esa persona aparece como gran fuente de tristeza y confusión del espíritu el que la expresión "Acción Directa" de pronto haya adquirido en las mentes del público un significado estrecho, en absoluto implicado en las palabras mismas, y ciertamente nunca adscrito por él mismo, ni por sus camaradas de ideas. Ludwig Heinrich Edler von Mises planteó lo perjudicial del poder e intervención gubernamentales en la economía que, según su teoría, por lo general llevan a un resultado distinto al natural y por esto muchas veces perjudicial para la sociedad, ya que generan caos en el largo plazo. (Lemberg; 29 de septiembre de 1881-Nueva York, 10 de octubre de 1973) fue un economista austríaco de origen judío, historiador, filósofo y escritor liberal que tuvo una influencia significativa en el moderno movimiento libertario en pro del mercado libre y en la Escuela Austríaca. Para los teóricos austríacos la Ciencia Económica se concibe como una teoría de la acción más que de la decisión, y ésta es una de las características que más les diferencian de sus colegas neoclásicos. En efecto, el concepto de acción humana engloba y supera con mucho al concepto de decisión individual. En primer lugar, para los austríacos el concepto relevante de acción incluye, no sólo el hipotético proceso de decisión en un entorno de conocimiento “dado” sobre los fines y los medios, sino, sobre todo y esto es lo más importante, “la percepción misma del sistema de fines y medios” en el seno del cual tiene lugar la asignación económica que con carácter excluyente estudian los neoclásicos. Además, lo importante para los austríacos no es que se tome una decisión, sino que la misma se lleve a cabo en forma de una acción humana a lo largo de cuyo proceso (que eventualmente puede llegar o no a culminarse) se producen una serie de interacciones y procesos de coordinación cuyo estudio precisamente constituye para los austríacos el objeto de investigación de la Economía. Ésta, lejos de ser una teoría sobre la elección o decisión, es una teoría sobre los procesos de interacción social, que podrán ser más o menos coordinados según cuál sea la perspicacia mostrada en el ejercicio de la acción empresarial por parte de los diversos actores implicados. (HUERTA DE SOTO, Jesús. La Escuela Austríaca moderna frente a la neoclásica”. Documento electrónico). 2003 Ludwig Heinrich Edler von Mises planteó lo perjudicial del poder e intervención gubernamentales en la economía que, según su teoría, por lo general llevan a un resultado distinto al natural y por esto muchas veces perjudicial para la sociedad, ya que generan caos en el largo plazo. (Lemberg; 29 de septiembre de 1881-Nueva York, 10 de octubre de 1973) fue un economista austríaco de origen judío, historiador, filósofo y escritor liberal que tuvo una influencia significativa en el moderno movimiento libertario en pro del mercado libre y en la Escuela Austríaca. La teoría general de la acción humana. Cierto es que algunos eminentes economistas Hermann Heinrich Gossen, Albert Scháfflc, Vilfredo Pareto, Nicolaas G. Pierson y Enrico Barone— entrevieron el problema (de suprimir la iniciativa privada sustituyéndola por una planificación). Ninguno de ellos, sin embargo —a excepción tal vez de Pierson—, caló el fondo de la cuestión ni advirtió su decisiva trascendencia. Ninguno de ellos, por otra parte, supo engarzar el problema en la teoría general de la acción humana. Ello impidió a las gentes prestar la debida atención a sus incidentales observaciones, siendo apenas escuchados, cayendo pronto en el más absoluto olvido los correspondientes escritos. Nada tienen que ver los errores de la escuela histórica o del institucionalismo con el total abandono en que problema tan vital para la humanidad se tuvo. Ambas escuelas, a impulsos de exaltado fanatismo, denigran la economía —«ciencia funesta»— en el deseo de facilitar el triunfo de su demagogia socialista e intervencionista, no habiendo logrado, sin embargo, totalmente suprimir la investigación económica. A nadie, desde luego, puede extrañar que esos detractores de la economía como ciencia fueran incapaces siquiera de entrever el problema. Lo que, en cambio, resulta a primera vista sorprendente es que los auténticos economistas incurrieran en la misma falta. http://tarija-digital.com/wp-content/uploads/2014/10/La-accion-humana.pdf
(2) Segun el autor del libro, proactividad es "no ser esclavos de las acciones que sobre nosotros se efectúan, sino que libres ejecutores de nuestra conducta..." Una persona proactiva evita reaccionar con sentimientos negativos frente a algo inesperado o desagradable; en vez ello actúa positivamente a partir de sus valores, buscando soluciones y creando nuevos proyectos.
(3) Para Schumpeter (1888-1950),economista austro-estadounidense, el principal objetivo del empresario es innovar, lo que es lo mismo, aplicar las invenciones tecnológicas a usos comerciales e industriales. Esto otorgará una situación de monopolio temporal con beneficios extraordinarios. De esta manera, el factor de crecimiento de la economía capitalista será la innovación. Teoría del empresario innovador Según esta teoría, el sistema económico tiende a estar en una situación de equilibrio en la que los ingresos de las unidades económicas de producción son iguales a los costes de producción más el salario del empresario. Esto se denomina beneficio ordinario, en el que no existe beneficio para el empresario como renta residual de la economía. Cuando el empresario introduce innovaciones, como por ejemplo la comercialización de un nuevo producto, se altera la situación de equilibrio anterior, provocando una situación de progreso económico en el que existirá un poder de monopolio temporal, obteniéndose unos beneficios extraordinarios hasta que la imitación de otras empresas vuelva a restablecer el equilibrio. La innovación produce el desequilibrio, ya que con el transcurso del tiempo, otros empresarios (imitadores) atraídos por el alto beneficio, introducen imitaciones compitiendo con el empresario innovador, lo que provocará que los beneficios extraordinarios minoren hasta volver a la situación de equilibrio en la que habrá beneficios ordinarios. El beneficio empresarial representa, por tanto, la remuneración por el riesgo que asume el empresario por haber sido capaz de realizar una innovación aplicable al mercado. Aunque el empresario no tiene porqué ser necesariamente la persona que soporte el riesgo, sino que ésta sería el propietario o quien concede el crédito, ya que son los que sufren las pérdidas si la empresa fracasa. Es evidente que en este proceso de cambio tecnológico: invención, innovación e invención, Schumpeter, sitúa al empresario como función principal y característica del progreso técnico que genera el desarrollo económico y los avances sociales.
(4) Un proceso de innovación requiere habilidades y capacidades particulares, entre las cuales destaca de manera especial, la capacidad de escuchar con sentido de anticipación las necesidades de los mercados objetivos de una organización.
(5) En primer lugar, la economía ortodoxa se basa en cuatro puntos claves que son: la asignación de recursos, la producción, la distribución, y el crecimiento económico y a partir de estas cuatro variables explican absolutamente todos los cambios que ocurren en una economía a lo que podemos llamar una teoría de equilibrio donde todo se regula a través del mercado, no olvidemos que la mayoría de economistas practican este tipo de economía. Sin embargo, Popper, reconoce que “la ortodoxia es la muerte del conocimiento, pues el aumento del conocimiento depende por entero de la existencia del desacuerdo”, en esta posición se deja abierta la posibilidad de sacar elementos positivos para el conocimiento entre estructuras de pensamiento que se contradicen, el problema está en que se considera positiva una confrontación solamente en la medida de que siempre se debe caer en una justificación, una prueba o una demostración, Popper considera a las conclusiones sacadas del mismo marco como “aburridas” en cierta manera porque, de antemano, se puede tener una conclusión casi predecible. El reto está en la discusión acalorada de posiciones de pensamiento que no se encuentren dentro del mismo marco, y, aunque admite que está dispuesto a aceptar que una confrontación fuera del marco es difícil, también reconoce que se pueden recoger jugosos frutos. (Popper, Karl, El mito del marco común, Paidós, Barcelona,2005 p. 56) La economía ortodoxa o convencional (en inglés Mainstream economics) es la forma más ampliamente aceptada de enseñar economía en las universidades, en contraste a la economía heterodoxa. Ha sido asociada con la economía neoclásica1​ y con la síntesis neoclásica, la cual combina métodos y aproximaciones keynesianas a la macroeconomía. Ver: https://es.wikipedia.org/wiki/Econom%C3%ADa_ortodoxa,
(6) Una invención convierte en obsoletos el equipamiento y las inversiones de capital del pasado. Una invención o invento es un objeto novedoso. Pero para que se convierta en una innovación, debe implicar un cambio en la sociedad. La versión inglesa de la definición de innovación, hacen más hincapié en la aplicación exitosa, es decir en que la invención sea utilizada por la sociedad, que suponga un cambio en la misma y no tanto en el éxito comercial (hay innovaciones que no han tenido éxito comercial porque no son productos comercializables). La definición de innovación según la wikipedia es: Innovación es la aplicación de nuevas ideas, conceptos, productos, servicios y prácticas, con la intención de ser útiles para el incremento de la productividad. ... Una invención o invento es un objeto novedoso.https://es-robot.com/2009/01/diferencia-entre-invencion-e-innovacion.html
(7) Es un profesional que desarrolla soluciones integrales sostenibles en campos emergentes de la ingeniería, tales como la nanotecnología, el uso de fuentes alternas de energía, la bioinformática. Su formación en ciencias de la ingeniería, habilidades de comunicación, liderazgo y visión internacional le permiten trabajar en equipos interdisciplinarios para gestionar y desarrollar proyectos de innovación tecnológica que contribuyen al aumento de la productividad y al mejoramiento del bienestar social
(8) El momento exacto en que fue acuñado el término spin-off no es claro; sin embargo, los primeros usos explícitos de esta terminología parecen estar relacionados con una serie de eventos coincidentes con un contexto de formación de nuevas empresas de base tecnológica ocurrido durante la segunda mitad del siglo XX en Estados Unidos. Estos hechos tuvieron lugar en regiones como California y Massachusetts en donde se adelantaban procesos de investigación y desarrollo de forma intensiva, tal como ocurrió en las experiencias del denominado Valle del Silicio y de la Ruta 128 (Gupte, 2007). El punto cúspide de estas experiencias se vivió durante los años 1960 y 1980 con el aumento exponencial de la industria estadounidense de aeronaves, semiconductores y equipos electrónicos de alta precisión. Dicho fenómeno se atribuye a la conjugación simultánea de un conjunto de factores desencadenantes, entre los cuales se señalan la existencia de instituciones con fuerte vocación científico-investigativa (e.g. universidades), de parques científico-tecnológicos para llevar a cabo actividades formativas y de investigación, de capitales de riesgo dispuestos para ser invertidos en la financiación de procesos de creación empresarial y de condiciones físicas, geográficas y culturales necesarias para garantizar un ambiente idóneo para el surgimiento empresarial. De hecho, la presencia de las universidades facilitó el relacionamiento entre los investigadores provenientes de la academia y de otras empresas y los empresarios e inversionistas, quienes aunaron esfuerzos para crear nuevas empresas a las que se les conocía como “spin-off” o “empresas inducidas”. Estas solían tener una vida relativamente corta, una vez que eran adquiridas por grandes empresas que robustecían a las pequeñas spin-off comprometidas con productos de alta tecnología. Las spin-off no solo surgían del ambiente empresarial, sino que también provenían de las universidades, a partir de los resultados de actividades de investigación y desarrollo científico y tecnológico. En este periodo, las universidades pasan por una fase de transformación, asumiendo una nueva misión ante la sociedad: convertirse en instituciones emprendedoras capaces de poner los resultados de investigación al servicio de la sociedad de forma tal que impacten en el desarrollo económico de la región en donde se encuentran (Eztkowitz, 2003 y González de la Fe, 2009). Por los buenos resultados, este proceso ganó fuerza dentro de las universidades, especialmente en países como Estados Unidos, en donde las políticas institucionales fueron la base para facilitar la obtención de resultados de investigación exitosos en el futuro y así asegurar la posibilidad de capitalizarlos al ser transferidos al sector productivo (Soto, 2010). De esta forma surgen nuevas empresas que se denominaron spin-off, generando amplios beneficios para los diversos actores involucrados y, principalmente, para la sociedad.
En la actualidad, nos encontramos ante el desarrollo de un nuevo tipo de universidad, caracterizado en términos generales por la adopción de una tercera función, adicional a las actividades de enseñanza e investigación, representada por la contribución directa al crecimiento económico. Según, Etzkowitz (1997) este cambio iniciado en la década de los 1980 en los Estados Unidos, constituye una “segunda revolución académica” con implicaciones incluso más profundas que la acontecida en el siglo XIX. A esta nuevo tipo de universidad la literatura todavía no le ha asignado un nombre único, distinguiéndose las denominaciones de “universidad empresarial” en el caso estadounidense (Smilor et al., 1993), y “universidad emprendedora” en el caso europeo (Clark, 1996). En este sentido, Castro y Fernández de Lucio (2000) presentan una clasificación en la cual distinguen entre universidad empresarial y la emprendedora. Según estos autores, la primera es aquella que considera que los conocimientos tienen un valor de mercado y por lo tanto son susceptibles de ser vendidos, mientras que la segunda, aunque presenta rasgos similares con la empresarial, utiliza el conocimiento como un potencial al servicio de su entorno, más que como un bien económico objeto de intercambio. En consecuencia, necesita disponer de una misión y estrategia de actuación determinadas para actuar en dicho contexto de acuerdo con tres objetivos básicos: a)- Atender mediante respuestas innovadoras, las nuevas demandas de formación. b)- Incrementar la actividad de I+D en interacción con el entorno socioeconómico. c)- Participar activamente en el desarrollo de la sociedad. Al igual que en los casos anteriores, en el desarrollo de este nuevo tipo de universidad han incidido diversos factores, algunos de carácter interno a la dinámica de la institución universitaria y otros externos, relacionados con el cambio en los factores económicos claves y en la actuación de agentes como el gobierno. Se ha producido, además, una corriente de estudios en los que queda puesto de manifiesto que los procesos de innovación, además de complejos, resultan altamente imprevisibles, surgiendo nuevos enfoques de estos procesos que complementan el modelo lineal y entre los que destaca el modelo interactivo (S. J. Kline y N. Rosenberg, 1986; OCDE, 1992). El enfoque interactivo demuestra que el incremento de actividades de I+D no implica necesariamente el de los procesos de innovación. Para que este incremento se produzca, es preciso que los resultados de las actividades de I+D lleguen a las empresas e involucrar a éstas en su adecuación y utilización en procesos productivos. En particular, la adquisición, por parte de las empresas, de los conocimientos científicos y técnicos generados en los centros públicos de investigación que pueden ser necesarios en el marco de sus procesos de innovación no es automática, ni los cauces para lograrlo están establecidos ni es fácil su consecución. Para que las empresas puedan aprovechar dichos conocimientos necesitan que éstos se encuentren disponibles de forma adecuada y tener capacidad para gestionarlos, es decir, poseer una organización y unos recursos humanos con la formación y la experiencia necesarias para integrarlos en sus políticas de desarrollo, en sus estrategias empresariales o en sus actividades. Si este proceso no se da, los resultados obtenidos por los científicos pueden no emplearse para resolver los problemas tecnológicos que se plantean en los diferentes sectores de actividad, tal como ya ha sucedido en numerosas ocasiones. Baste como ejemplo el siguiente: en un análisis de las relaciones entre los subsistemas o entornos científico y productivo, en el campo de la genética y en varios países, G. Bell y M. Callon (1994) llegaron a las siguientes conclusiones: - Las empresas británicas aprovechan muy poco la avanzada investigación básica de su país, que sirve como fuente de inspiración sobre todo a las empresas japonesas. - La investigación académica francesa se ocupa de temas de escaso interés industrial y, cuando se acerca al ámbito tecnológico, sus resultados son aprovechados fundamentalmente por empresas extranjeras. - La investigación académica Italiana es un recurso esencial para la tecnología italiana, siendo poco visible para las empresas extranjeras. El modelo interactivo, pone el acento en el papel fundamental de la empresa en la concepción de los procesos de innovación, en las retroalimentaciones entre las diferentes fases del modelo, y en las diversas interacciones que relacionan las diversas fuentes de conocimiento científico y tecnológico con cada una de las etapas de los procesos de innovación. En este modelo, la empresa recurre a las actividades de I+D cuando no consigue el conocimiento que precisa en otras fuentes (suministradores, empresas de bienes d equipo, ferias, patentes, bibliografía, etc.), por lo que estas actividades dejan de ser consideradas el origen indiscutible del proceso innovador. Este modelo acentúa la importancia de las interacciones entre los diversos protagonistas del proceso de innovación y de las retroalimentaciones entre las diversas etapas, tanto dentro como fuera de la empresa, y ello tiene lugar incluso en sectores, como el farmacéutico, en el cual la investigación está en el origen de muchos de los productos nuevos que se ponen en el mercado y que la secuencia de las actividades es norma.
En este contexto, la ingeniería se convierte en una interfaz entre la ciencia y la industria, transformándose en una ciencia de la transferencia. Las ingenierías así consideradas traspasan las fronteras clásicas separando la ciencia de la tecnología. Estas disciplinas tienen las características propias de la disciplinas científicas, a saber, escación y transmisión de ciertos tipos de conocimiento, y tienen también por objetivo llevar a cabo proyectos tecnológicos. Estos ingenieros están cada vez más extendidos, encontrándose ligados a la química (ciencia de materiales, ingeniería química) la medicina (biotecnología, microbiología), a la informática (automática, robótica), a la física (ciencia del láser, ciencia de la combustión), a las ciencias sociales (ingeniería económica y social), etc. Desde el punto de vista de la sociología de la ciencia, estas ingenierías se desarrollan en comunidades heterogéneas o híbridas con unas personas que trabajan más cerca de las ciencias básicas y otras más cercanas a la innovación.
REFERENCIAS:
Arocena, R., Sutz, J. (2001); La universidad latinoamericana del futuro. Tendencias – Escenarios – Alternativas. Universidad de la Republica Oriental del Uruguay. Colección UDUAL 11.
Bell, G., M. Callon, (1994), Réseaux technico-économiques et politiques scientifique et technologique, STI Revue, nº 14, OCDE, París.
Bonvecchio, C. (1997); El mito de la universidad. Introducción, selección y notas. Siglo Veintiuno editores, México,
Bush, V. (1945); Science, the Endless Frontier. A Report to the President, Traducción en Revista de estudios sociales de la ciencia (En REDES 14), (1999): Ciencia, la frontera sin fin, pág. 89-136, Buenos Aires.
Cardvell D. (1994); Historia de la tecnología. Alianza Editorial.Madrid.
Clark, B. R. (1997); Las universidades modernas: espacios de investigación y docencia, Coordinación de Humanidades, Universidad Nacional Autónoma de México.
Drucker P.F.( 1986); La disciplina de la innovación. Harvard Deusto Business review.
Etzkowitz, H. (1990); “The Second Academic Revolution: Ther Role of the Research University in Economic Development”, en Cozzens, S. et al. (Eds) pág. 109-124.
Etzkowitz, H. (1997); "The Entrepreneurial University and the Emergence of Democratic Corporatism", in Etzkowitz, H. and Leydesdorff, L. (Eds.), pág. 141152.
Geuna, A. (1999); "An Evolutionary Account of European Universities", capítulo 3 de su libro The Economics of Knowledge Production. Funding and the Structure of University Research, Edward Elgar. UK. Godin(2004);” l’ organisation innovante: vers des indicateurs appropiés » Congrés annuel ACFAS. Université du Quèbec.
Gorey, R. M. and Dobat, D.R. (1996); Managing in the Knowledge era, New York.
Harman, P.M. (1983); La revolución científica. Editorial Crítica (Grupo editorial Grijalbo) Barcelona.
Humboldt, W. von (1959); Sobre la organización interna y externa de los establecimientos científicos superiores en Berlín, en La idea de la universidad alemana, Instituto de filosofía-Universidad de Montevideo, Ed. Sudamericana, pág. 209-220, Buenos Aires.
Kline, S.J. y Rosenberg, N. (1986); “An Overview of innovation”, en Landau, Rosenberg (Eds.), The positive sum strategy: Harnessing technology for economic growth. Washington: National Academy Press, pág. 275-306.
Martin, B.R. (2003); “The changing social contract for science and the evolution of the university”, en Geuna, et al. (Ed); Science and Innovation: Rethinking the rationales for funding and governace, pág. 7-29, Cheltenhan, UK.
OCDE (1992); Technology and the economy. The key relationships, Paris.
OCDE- EUROSTAT (1997): Oslo Manual: Proposed Guidelines for collecting and interpreting Technological Innovation Data. París.
OCDE-EUROSTAT (2005): The Measurement of Scientific and Technological Activities. Proposed Guidelines for Collecting and Interpreting Innovation Data. Oslo Manual. Paris. Rudy, W. (1984); The university of Europe, 1100-1914. A. History, Cranbury: Associated University Press.
Schumpeter, J. (1934); “The Theory of Economic Development”, Harvard University Press (Traducción al castellano, Fondo de Cultura Económica, México, 1957).
Smilor, R. W., Dietrich, G. y Gibson, D. V. (1993); “La Universidad Empresarial: Función de la educación superior en los Estados Unidos en materia de comercialización de la tecnología y el desarrollo económico”, Revista Internacional de Ciencias Sociales 135, UNESCO, pág. 3-14.
https://www.researchgate.net/profile/Ignacio_Lucio/publication/39664353_Innovacion_e_Ingenieria/links/5834d3da08aef19cb81f9081/Innovacion-e-Ingenieria.pdf

viernes, 16 de marzo de 2018

¿Por qué la ingeniería económica no encaja plenamente dentro de la "ciencia económica?

¿Por qué la ingeniería económica no encaja plenamente dentro de la "ciencia económica?

¿Por qué?
Por varias razones:

La primera: –porque la Ingeniería económica se basa en ciertos teoremas postulados por economistas (algunos de la era de los clásicos como Jean Baptiste Say1 y Joseph Schumpeter 2) y que hoy vemos claramente los resultados: verdaderos profetas modernos.
Así, la ingeniería económica esta de acuerdo con la escuela de Schumpeter que considera que los ciclos económicos son naturales al capitalismo y provienen de oleadas de innovación  de nuevos productos y nuevas empresas. Las patentes e inventos se acumulan en el Ciclo de Crecimiento  y se convierten en innovación durante las crisis. Las crisis demoran el tiempo que los inventos se convierten en nuevos productos o innovación. Con el nuevo ciclo de crecimiento desaparecen del mercado las empresas y empresarios que no han realizado innovación. El crecimiento puede reanudarse en nuevas regiones, en nuevos centros de crecimiento, con nuevos empresarios y nueva generación de trabajadores, más calificados. La creación de riqueza y el dinamismo de un país se sustenta sobre la competitividad de sus empresas y esta depende básicamente de las capacidades de sus empresarios y directivos.

Segundo: –la ingeniería económica no esta de acuerdo con Keynes. Para él: –La macroeconomía –la economía de la nación-estado— es todo, con individuos y empresas que no tienen poder para influir, y menos dirigir, la economía ni la capacidad de adoptar decisiones efectivas  contrarias a las fuerzas de la macroeconomía. (determinismo de mercado: las personas no tienen vida, son pasivas, y dependen del mercado) Y los fenómenos económicos, la formación del capital, productividad y empleo son funciones de la demanda.

Tercero: –porque el mainstream económico3 no promete el cambio que se aleje de la obnubilación4 de parte de los economistas con la predicción y el análisis matemático-deductivo.

Cuarto: –porque la economía posee una teoría dominante (la formulación del equilibrio general de los mercados de Arrow y Debreu) con niveles de formalización equivalentes a los que existen en las ciencias naturales, pero aún no cumple todos los requisitos, por tanto, no es una ciencia dura5.


Quinto: –por el estado crítico actual de la economía como disciplina científica: --no contamos con una síntesis única (ni unidad o cuerpo como ciencia) que reúna a las teorías vigente: micro, macro, economía mundial y economía regional.


Sexto: –por el "maintream económico". Caldwell y Lawson  señalan su decepción sobre el estado actual de la economía como disciplina científica. Indican que existe una obnubilación6 de parte de los economistas con la predicción y el análisis matemático-deductivo. Y hacia allí la academia dirige sus esfuerzos a pesar de los reiterados fracasos. Fracasos que se reconocen pero que se atribuyen a la insuficiencia del rigor deductivo con que se trabaja o la deficiencia en los datos con que se procuran falsar las teorías.
Recientemente Paul Romer publicó un texto, “The Trouble with Macroeconomics” (https://paulromer.net/wp-content/uploads/2016/09/WP-Trouble.pdf; Stern School of Business, New York University, 14/09/16) en el que afirma que por más de tres décadas la Macroeconomía ha experimentado un retroceso intelectual. Para quienes no lo conocen, digamos que Romer es un estadounidense, profesor de Economía, de orientación neoclásica. Es conocido principalmente porque fue iniciador de los modelos de crecimiento endógeno, que actualmente se enseñan en los cursos de Crecimiento Económico. La crítica de Romer entronca con críticas anteriores a los contenidos de la Macroeconomía “oficial”, realizadas también por personajes del establishment de la corriente principal. (La crítica de Romer a la Macroeconomía mainstream)


Septimo: porque está de acuerdo con Hal Varian quien opina que la economía debe equipararse más a la ingeniería que a la física. Es más una metodología para la acción que una ciencia explicativa ("la teoría del equilibrio general es apenas una pequeña parte de la economía") y, por ende, es inútil hacerle las exigencias de las ciencias duras. De ésta conclusión se puede deducir que Varian intuye la posibilidad de la ingeniería económica.


Octavo: porque ahora necesitamos una teoría de una economía basada en el conocimiento, muy distinta a la keynesiana, clásica y neoclásica. Esto implica que ni la economía del libre comercio, ni el proteccionismo por sí mismo funcionarán como políticas económicas, sino que tienen que aparecer ambas como en equilibrio7.


Noveno: porque en muchas universidades británicas, algo está ocurriendo con la "ciencia lúgubre"8, como a veces se le llama despectivamente a la economía. Los estudiantes de economía están molestos por lo que se les está enseñando y la forma como se está haciendo. No sólo están protestando, están haciendo algo al respecto. El movimiento parece haber comenzado en Manchester en 2010. Muchas departamentos universitarios de economía recibieron un notable aumento en las solicitudes de estudiantes potenciales como resultado de la enorme crisis financiera que estalló en 2008.

Décimo: porque no esta de acuerdo que las ciencias afectan el desarrollo a través de la ingeniería, tal como opina el economista Adolfo Figueroa9. La ciencia es apenas uno de sus componentes, pues antes de que aquélla se incorporara a la ingeniería, ésta ya existía como quehacer del hombre. La ingeniería económica se entiende mejor como habilidad para comprender y procesar las demandas sociales de estos tiempos.


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NOTAS
(1) Say fue el primer economista que abordó con rigor el debate sobre la metodología adecuada para el estudio de la Economía. Se adelantó más de un siglo a , tan enraizados en la naturaleza humana, que reciban la aprobación de todos. Si estos principios son verdaderos, todo razonamiento lógico posterior también lo será. En palabras del propio Say: "Deducciones rigurosas a partir de innegables hechos generales". ¿Y qué tenemos hoy en día? Pues números y más números. Una obsesión por el dato, una pasión por el agregado: que si inflación, que si PIB, que si horas de trabajo, que si capital... Presumimos de una batería estadística sin parangón, pero fueron muy pocos -con la Escuela Austriaca al frente- los que alertaron de un crash financiero como el que vivimos. Contrariamente a Smith y a los economistas clásicos ingleses como David Ricardo, Say se oponía firmemente a la teoría del valor trabajo (que consideraba, sucintamente, que la forma objetiva de medir el valor era mediante horas de trabajo), considerando que el fundamento del valor está en la utilidad que los distintos bienes reporten a las personas. Esta utilidad puede variar en función de la persona, del tiempo y del lugar. La concepción de Say es, por lo tanto, que el valor es subjetivo, lo que influye en otros economistas continentales, y, en Inglaterra después de su muerte, en Jevons y el nacimiento del marginalismo.
(2) El Desarrollo Económico de Schumpeter hace lo que ni los economistas clásicos ni Marx ni Keynes fueron capaces de hacer: hacer cumplir una función económica al beneficio. En la Economía del cambio y la innovación, el beneficio, en contraste con Marx y su teoría, no es un Mehrwert, una "plusvalía" robada a los trabajadores. Por el contrario, es la única fuente de empleo para los trabajadores y de los ingresos laborales. La teoría del desarrollo económico muestra que nadie, excepto el innovador, obtiene un "beneficio" genuino; y el beneficio el innovador es siempre de breve  duración. Pero la innovación es, en la famosa frase de Schumpeter, también "destrucción creativa." Convierte en obsoletos el equipamiento y las inversiones de capital del  pasado. Cuanto más progresa una economía, más formación de capital va a necesitar. Por eso, lo que el economista clásico –o el contador o el corredor de bolsa-- considera  "beneficio" es un costo genuino, el costo de mantenerse en los negocios, el costo de un futuro en el cuál nada es predecible excepto que el negocio rentable hoy se convertirse en el elefante blanco de mañana. Por eso, la formación de capital y la productividad son necesarias para mantener la capacidad de producción de la economía y, sobre todo, mantener los trabajos del presente y crear empleos del futuro. El "innovador" de Schumpeter con su "destrucción creativa" es la única teoría que explica por qué existe algo que llamamos "beneficio". Los economistas clásicos sabían perfectamente que su teoría no daba ninguna razón fundamental para el beneficio. De hecho, en una economía de equilibrio un sistema económico cerrado no hay lugar para el beneficio, no hay justificación para él, ni explicación. No obstante, si el beneficio es un costo genuino, y especialmente si el beneficio es la única manera de mantener los empleos y crear otros nuevos, entonces el capitalismo vuelve a ser un sistema moral.
La debilidad del planteamiento moral del incentivo del  beneficio permitió que Marx condenara de inmediato al capitalista como perverso e inmoral y Afirmara "científicamente" que no cumple ninguna función y que su muerte  rápida es "inevitable." Sin embargo, tan pronto como pasamos del axioma de una economìa inmutable, independiente y cerrada a la economía dinámica, creciente, cambiante y vital de Schumpeter, lo que se llama “beneficio” ya no es más inmoral. Se convierte en un imperativo moral. De hecho, la pregunta ya no es la misma que inquietaba a los clasicistas y todavía inquieta a Keynes: ¿Cómo puede estructurarse la economía para minimizar el soborno de la plusvalía carente de función llamado beneficio que debe de ser entregada al capitalista para mantener la economía en actividad? La pregunta en la economía de Schumpeter es siempre,  ¿Hay suficiente beneficio?   ¿Hay suficiente  formación de capital para hacer frente a los costos del futuro, los costos  de mantenerse en los negocios, los costos de la "destrucción creativa"? Esto solamente hace del modelo económico de Schumpeter el único que puede servir como punto de partida para las políticas económicas que necesitamos. Es evidente que  el tratamiento keynesiano —o clásico—  de la innovación como algo "externo", y de hecho también periférico a la economía y con un impacto mínimo en ella, ya no pueda mantenerse (si es que alguna vez podo serlo). La pregunta básica de la teoría económica y de la política económica, especialmente en los países más desarrollados, es: ¿Cómo puede mantenerse la formación de capital y la productividad para que el empleo sea  sostenido? Cuál es el beneficio mínimo necesario para mantener los empleos y crear otros nuevos? Schumpeter no dio una respuesta; no creía demasiado en ellas. Pero hace setenta años, siendo muy joven, preguntó lo que obviamente se convertiría en el interrogante central de la teoría y la política económica en los años venideros.
(3) Bruce Caldwell y Tony Lawson han adquirido notoriedad en los últimos años por sus críticas al estado actual de la economía en tanto disciplina científica. Esto, a su vez, ha permitido conocer más en profundidad sus ideas respecto a cuáles deberían ser las bases para modificar el estado actual de las cosas.  En este trabajo se intenta, por un lado, sintetizar los aportes de cada uno de estos autores tanto en el plano de la crítica al mainstream como en sus propuestas respecto a cómo renovar a la economía como ciencia y, por el otro, se subrayará que si bien existen coincidencias entre ambos, también es necesario reconocer las profundas diferencias que mantienen entre sí. Para cumplir con estas metas y realizar una presentación ordenada, se ha estructurado el texto en torno a siete puntos. El primero se refiere a la crítica al mainstream: el segundo, tercero y cuarto se enfocan en las propuestas ontológicas, epistemológicas y metodológicas de cada uno de ellos; el quinto se refiere al rol de las matemáticas y la formalización, el sexto aborda la cuestión de la predicción en economía; el séptimo está dedicado a relación entre ciencia económica y política económica. 
La crítica de Romer a la Macroeconomía mainstream: Recientemente Paul Romer publicó un texto, “The Trouble with Macroeconomics” (https://paulromer.net/wp-content/uploads/2016/09/WP-Trouble.pdf; Stern School of Business, New York University, 14/09/16) en el que afirma que por más de tres décadas la Macroeconomía ha experimentado un retroceso intelectual. Para quienes no lo conocen, digamos que Romer es un estadounidense, profesor de Economía, de orientación neoclásica. Es conocido principalmente porque fue iniciador de los modelos de crecimiento endógeno, que actualmente se enseñan en los cursos de Crecimiento Económico. La crítica de Romer entronca con críticas anteriores a los contenidos de la Macroeconomía “oficial”, realizadas también por personajes del establishment de la corriente principal. Por ejemplo, en “Macroeconomía del mainstream y crisis”, comentamos un trabajo de Claudio Borio, en el que repasa críticamente la teoría anterior a la crisis de 2007, y propone cambios en algunas de las perspectivas fundamentales que se manejaron hasta ahora. Borio es un importante economista del Banco de Pagos Internacionales, BIS. También Krugman, Stiglitz, la revista The Economist, pidieron cambios. En esa nota señalábamos: “…son varios los economistas de la corriente principal que hoy admiten que la situación teórica es muy preocupante. Tal vez, el más notable haya sido el premio Nobel Paul Krugman, de la facultad de Princeton, y colaborador del New York Times, quien afirmó que la macroeconomía de los últimos 30 años fue ‘espectacularmente inútil en el mejor de los casos, y en el peor, positivamente perjudicial’. Stiglitz, premio Nobel, y también neoclásico, es otro crítico. Significativamente, algunas publicaciones del establishment, como The Economist, unen su voz al pedido de indagar qué anduvo mal”. Pues bien, Romer focaliza su crítica en la tesis del “ciclo real de negocios”. Afirma que los macroeconomistas se sintieron cómodos con la idea de que las fluctuaciones de los agregados macroeconómicos son provocadas por shocks imaginarios, y no por las acciones de las personas. Ese confort fue suministrado por el modelo del llamado ciclo real de negocios. El ciclo real de negocios (tesis elaborada por Kydland y Prescott, en los 1980) sostiene que existen shocks de productividad, o tecnológicos, generados por algo que los neoclásicos llaman “productividad total de los factores”, o “residuo de Solow”, pero que en realidad, dice Romer, no saben bien cómo definir. O, como dijo Moses Abromovitz (otro destacado economista estadounidense), y cita Romer, el residuo “es una medida de nuestra ignorancia”. Romer lo llama el flogisto y agrega: “El modelo del ciclo real de negocios explica las recesiones como bajas exógenas del flogisto”. En particular Romer critica que en estos modelos la política monetaria, y el dinero, no tienen importancia. Y observa que nadie sabe explicar en qué consisten esos shocks negativos. O, en todo caso, son reducidos al absurdo de una congestión de tránsito (respuesta de Prescott a un docente que le preguntó en qué consistía el shock tecnológico; la anécdota es citada por Romer). El modelo luego se enriquece por otros supuestos –todos en esencia formas de flogistos- sobre los que ironiza Romer, que dan lugar a los modelos de equilibrios múltiples. Más tarde, agrega Romer, se incluyeron precios rígidos para abrir la posibilidad de que la política monetaria pudiera importar y afectar al producto; pero importa poco, ya que el dogma del ciclo real de negocios permanece. Pero por otra parte, está el problema de los tests econométricos. Es que cuando el número de variables crece, dice Romer, el problema de identificación se hace cada vez peor. Recordemos en qué consiste el problema de la identificación. Supongamos que tenemos series temporales de datos sobre cantidades y precios, y no disponemos de ninguna otra información adicional. El problema de la identificación reside en cómo sabemos –dadas únicamente las cantidades y los precios-, si estamos estimando la función de demanda o la de oferta. O, alternativamente, si pensamos que estamos estimando la función de demanda, cómo garantizamos que esa sea la función de demanda. Para responder estas cuestiones, es necesario estimar antes los parámetros de nuestra función de demanda. Pero si solo se tienen las series de precios y cantidades, y ninguna otra información, no hay manera de responder, ya que los mismos datos pueden ser compatibles con varias funciones hipotéticas de oferta y demanda (Basic Econometrics, D. Gujarati, cap. 19). Por lo tanto, y a fin de obtener resultados, el cálculo econométrico tiene que introducir algunos otros datos en las variables del sistema. Romer los llama “hechos con un valor de verdad desconocido” (FWUTV, por sus siglas en inglés). Con esto subraya que, a pesar de que el proceso de estimación trata al FWUTV como si fueran hechos conocidos por ser ciertos, los procesos de estimación del modelo no revelan nada acerca de su valor real de verdad. Y los resultados de los cálculos econométricos varían según el FWUTV introducido. Por ejemplo, dice Romer, si dada una serie de datos sobre precios y cantidades, se quieren establecer las curvas de oferta y demanda, y se introduce un FWUTV que dice que la curva de oferta es vertical, se obtiene un determinado resultado. Pero si se introduce otro FWUTV, imponiendo, por ejemplo, que la curva de oferta pase por el origen, se obtiene otro resultado. Las elasticidades de demanda obtenida son distintas, y no hay manera de saber cuál es verdadera, si es que hay alguna verdadera. El problema, sin embargo, se hace más grave con los modelos de múltiples equilibrios, o con la introducción de las expectativas racionales. Romer sostiene que la matemática no resuelve el problema; lo único que logra es colocar el FWUTV cada vez más lejos de la discusión de la identificación. “Apoyándose en una fundamentación micro, un autor puede decir, ‘supongamos A, supongamos B… bla, bla, bla, … y así hemos probado que P es verdadero. Entonces el modelo está identificado”. Agrega: “Con suficiente matemática un autor puede estar confiado en que la mayoría de los lectores nunca se imaginarán donde está enterrado el FWUTV”. Y los macro modelos descansan así en supuestos que no son creíbles, y son opacos. Precisemos, sin embargo, que el avance de Romer con respecto a los modelos neo-neo clásicos, al estilo ciclo real, se reduce a introducir algunas rigideces de precios y salarios, de manera de admitir efectos reales de las políticas monetarias. En cualquier caso, Romer hace entonces una comparación con los físicos que defienden la teoría de las cuerdas, y encuentra que en los economistas “post ciclo real” se registra: 1) tremenda autoconfianza; 2) una comunidad inusualmente monolítica; 3) un fuerte sentimiento de identificación con el grupo, afín con una fe religiosa o una plataforma política; 4) un fuerte sentido de vinculación entre el grupo y otros expertos; 5) un desinterés por otras ideas, opiniones o expertos que no son parte del grupo; 6) una tendencia a interpretar la evidencia de manera optimista, y una no consideración de la posibilidad de que la teoría esté equivocada; 7) una falta de apreciación de la medida en que el programa de investigación debe incluir riesgo. La convicción de que la matemática soluciona los problemas, y el desprecio por los hechos, se combinan para potenciar esta situación. Tomando la expresión de Bunge, Romer habla de pseudo ciencia. Sin embargo, lo que Romer no dice es que las siete características que atribuye a los economistas macro del ciclo real de negocios (o post-ciclo real) se aplican también al mundo académico y al establishment neoclásico, del cual el propio Romer forma parte. En esos círculos, los enfoques que son críticos de conjunto de la teoría neoclásica son sistemáticamente excluidos, o (en el mejor de los casos) relegados al estatus de “curiosidades”, de importancia menor. Su mismo modelo de crecimiento endógeno se basa en la función de producción neoclásica, y en supuestos “heroicos” –como que el capital y el trabajo reciben respectivamente sus productos marginales- que no tienen el menor sustento teórico ni empírico. O contienen fatales inconsistencias internas, como lo demostró, hace ya décadas, la crítica de Cambridge. En el mismo sentido, ¿Cómo es posible que Romer pase por alto la crítica que se hizo, también desde el enfoque de Cambridge, al residuo de Solow? (una presentación sencilla de esa crítica, aquí). En definitiva, la “tremenda autoconfianza”, el “desprecio por las teorías alternativas”, “el desinterés por las críticas que se les han dirigido”, “la no consideración siquiera de la posibilidad de que la teoría que usan esté equivocada” (empezando por la misma función de producción, base del modelo de crecimiento endógeno), han sido la constante en toda la economía oficialmente establecida. Esta gente parece intuir que si comienza a tirar de estas “fisuras”, se viene abajo el trabajoso edificio que han levantado. En particular, son conscientes de la necesidad de excluir de toda consideración a los enfoques que ponen al desnudo la naturaleza y el origen de las plusvalías que llueven sobre las clases dominantes. El escrito de Romer es entonces síntoma de un malestar intelectual con una teoría autista, que no conecta con el mundo real de los millones de seres humanos que padecen la explotación, la desocupación o las crisis del sistema capitalista. En este sentido es digna de atención. Pero no va mucho más allá. Es apenas un insustancial cambio de formas, para que permanezca lo sustancial: la apologética del sistema económico y social establecido
(5) El ministerio francés de investigación reunió en 1992 a varios pensadores provenientes de diversas corrientes de la economía para que compararan el estado de la ciencia económica con el de las ciencias 'duras'.
La pregunta central era la siguiente: ¿puede hoy la economía equipararse a las ciencias naturales (tanto en su metodología como en sus resultados)?
El debate concluyó que la economía no reúne o no puede reunir todas esas características. Todos los participantes coinciden en que la economía posee una teoría dominante (la formulación del equilibrio general de los mercados de Arrow y Debreu) con niveles de formalización equivalentes a los que existen en las ciencias naturales, pero la mayoría de ellos acepta que aún no cumple todos los requisitos y que, por tanto, no es una ciencia dura.
Malinvaud, Brochier, Lantner, Feveraud y Foley son los principales exponentes de esta conclusión. Según ellos, la economía no es una ciencia dura porque:
1.Los fenómenos económicos son más complejos y menos permanentes que los naturales;
2. Los fenómenos económicos se presentan en contextos políticos y sociales donde la interpretación deja campo a la subjetividad. La economía, entonces, está dominada por lo normativo y, por ende, por los valores que existen en la sociedad;
3. La autonomía de lo económico en la sociedad y su permanencia no son un rasgo adquirido;
4. En la economía no se pueden hacer pruebas de laboratorio ni experimentos. En su lugar, se construyen modelos artificiales. Al no poder hacer experimentos controlados, los economistas ensayan y prueban con los modelos;
5. Los economistas no pueden hacer cálculos y predicciones exactas por las dificultades de información y construcción de datos; 6. En contraste con la física, el equilibrio general carece de sustancia pues sus magnitudes no se dejan medir estadísticamente.
(4/6) Obnubilación: Estado de la persona que sufre una pérdida pasajera del entendimiento y de la capacidad de razonar o de darse cuenta con claridad de las cosas.
(7) Autores como Peter Drucker (1994) plantea que la teoría de una economía basada en el conocimiento, será distinta a la keynesiana, clásica y neoclásica. Para ello parte de variados supuestos, toma como base una comparación entre la competencia perfecta e imperfecta, planteando que la competencia imperfecta como modelo de asignación de recursos, y de distribución de recompensas tiene en su lecho factores extraños a la economía misma, tales como el monopolio, la protección de patentes, reglamentación gubernamental, etc. Sobre esta base coloca la economía del conocimiento en el marco de la competencia imperfecta, como algo inherente de ella, según este autor, en este ámbito las ventajas iniciales obtenidas mediante las tempranas aplicación y explotación del conocimiento son permanentes e irreversibles a este efecto le llama “curva de aprendizaje”. Su conclusión es que esto implica que ni la economía del libre comercio, ni el proteccionismo por sí mismo funcionarán como políticas económicas, sino que tienen que aparecer ambas como en equilibrio. En otro ángulo Peter Drucker señala: “Otro supuesto básico de los economistas es que la economía está determinada, o bien por el consumo, o bien por la inversión. Los keynesianos y neokeynesianos (Friedman) la hacen depender del consumo; los clásicos y neoclásicos la hacen depender de la inversión”. Destaca entonces que en la economía del conocimiento no hay ni la menor prueba de que el aumento del consumo lleve a una mayor producción de conocimientos, como tampoco el aumento de la inversión lleve a una mayor producción de conocimientos. Este autor toma como unidad de medida el tiempo, a partir de considerar la creación de conocimiento como un proceso continuo de largo plazo, que impide fijar los límites del consumo y la producción de conocimientos. De ello deduce que la creación de conocimientos es un proceso de mejora continua, explotación continua para el desarrollo de nuevos y diferentes productos, procesos y servicios y por último, destaca el lugar de la innovación continua. Su idea central es que la industria de alta tecnología no sigue las ecuaciones de oferta y demanda de las economías clásica, neoclásica y keynesiana, en las cuales los costos de producción aumentan en proporción directa con el volumen de la producción, puesto que en las industrias de alta tecnología, los costos de producción bajan muy rápidamente, a medida que aumenta el volumen de producción. El significado que observa Drucker es que la alta tecnología se puede establecer sobre una base de destrucción de competidores o lo que él llama “comercio entre adversarios”, para ello propone, que esta se haga sobre una base monopolista, con unidades económicas grandes que superen el Estado-nación. En este sentido Drucker, promueve la idea de que esto requiere proteger la industria y dirigir el comercio con otros bloques, sobre la base de reciprocidad, en vez de proteccionismo o libre comercio, arguyendo que con ello el regionalismo sea inevitable e irreversible.
(8) Economía... ¿la ciencia lúgubre?: Esta denominación le fue dada a la economía originalmente por Thomas Carlyle, en 1849. Desde entonces diversos autores lo asociaron con la creencia de que Carlyle la llamó así en respuesta a las nada optimistas conclusiones de Malthus sobre las consecuencias del crecimiento poblacional. La verdad es que Carlyle tuvo otros motivos, que no involucran para nada a Malthus. Carlyle apoyaba la idea de reintroducir la esclavitud en las colonias británicas (por ese entonces recién se había abolido la esclavitud en el Reino Unido) y creía que el desarrollo del nuevo mundo se produciría en base a ella. Carlyle se oponía a la idea de que la regulación de los mercados se deje en manos de la oferta y la demanda. Según él, la reprensión física debería regular el mercado laboral. En uno de sus escritos menciona: "la Ciencia Social... que encuentra el secreto de este universo en la oferta y la demanda y reduce el deber de los gobernantes humanos a dejar a los hombres libres... es una ciencia triste, desolada, y de hecho bastante abyecta y angustiante; lo que podríamos llamar ... la ciencia lúgubre". Según él era la voluntad del Creador el que los negros sean los sirvientes. Pueden ver una recopilación de algunos de sus argumentos en un artículo de Robert Dixon sobre el origen del término ciencia lúgubre para describir a la economía (The Origin of the Term "Dismal Science" - Robert Dixon). Por razones que pueden parecer poco obvias, esta denominación ha perdurado hasta nuestros días. Eso de por sí, ya significa algo. Y es que la economía puede ser muy generosa a veces, pero también tiene el poder de destruir desde un empleo hasta una empresa, un banco, o hasta varios países. La economía puede parecer lúgubre cuando las cosas van mal en el mundo. Cuando todo va bien, casi nadie la recuerda.
(9) Adolfo Figueroa  -considerado por sus colegas y alumnos como el único economista que hace teoría económica (en el Perú)-, en su artículo “Ciencia y desarrollo: el papel de la ciencia económica”, nos dice que: “La economía del desarrollo no es ciencia sino ingeniería económica.” Éste economista prestigiado, sostiene que un economista que se ocupa del tercer mundo es usualmente considerado un economista de segundo nivel; es un economista que aplica las teorías de la economía estándar a los problemas del tercer mundo. La economía del desarrollo no es ciencia sino ingeniería económica.

martes, 6 de marzo de 2018

¿Cuáles son los rasgos característicos que hacen la diferencia entre economistas e ingenieros economistas?

La diferencia es muy notoria: —a pesar de que ambos se preocupan por  generar más riqueza y bienestar para todos, operan diametralmente opuestos; no existe un marco común; más bien, la ingeniería económica constituye un interfaz entre la economía convencional y la ingeniería tradicional, por lo que no son temáticamente antagónicos— La ingeniería económica se entiende mejor al interpretarla como la habilidad para visionar, comprender y procesar (a través de la innovación) las demandas sociales de estos tiempos.

Este diferencia se debe a su perfil profesional y radica en la «actitud»,   «aptitud» y «visión económica», de estos dos profesionales, sembrada en sus mentes cuando estudiantes:  en sus  respectivas "Escuelas académicas profesionales",  como base y fundamento económico de sus profesiones, para ser asumidas (y subsumidas) como estrategia operativas (profesionales), al actuar profesinalmente.

La actitud, en términos generales es lo que define la relación entre un sujeto y un objeto físico o social y que se infiere de la conducta y las acciones del sujeto.
En la adquisición de una especialidad profesional, las actitudes se desarrollan frente a los asuntos de esa profesión, frente a la comunidad de ciudadanos, los problemas en general, la experiencia de aprendizaje y los profesores implicados en la misma (Gadner RC. Sosial Psicology and Second Language Learn. The Role of Atitues and Motivations. London (UK): Edward Arnold; 1985).
Las actitudes están compuestas por tres componentes:

Cognitivos: incluye las percepciones y creencias hacia un objeto, sujeto; situación económica y sus posibilidades de cambio y transformación...
Afectivo: recoge el sentimiento a favor o en contra de un sujeto, objeto o situación... 
Conductual: tendencia a reaccionar frente a un objeto, recurso económico, situación...
La actitudes son importantes porque influyen en el logro, porque configuran un soporte motivacional.
Una actitud positiva, pues, favorece el desarrollo de las actividades comunicativas y profesionales (Gardner RC, Lambert W. E. Acttitudes and motivation..., 1972).
Heider, predecesor de la Teoría de la atribución, afirma que los individuos muy motivados son aquellos que atribuyen los logros a su elevada capacidad intelectual y a su esfuerzo. Además estos no se rinden cuando experimentan un fracaso y lo atribuyen a la falta de esfuerzo, algo que pueden modificar. Los aprendices motivados, por lo general, realizan esfuerzos relativamente grandes, pues consideran que es un factor determinante para el éxito de su aprendizaje y  profesional. Por otro lado, los individuos poco motivados consideran que sus logros se deben a factores externos más que factores internos. No consideran, tampoco, el esfuerzo como un elemento causal. Además los aprendices de una profesión suelen abandonar el estudio ante un fracaso, porque lo consideran debido a una falta de capacidad y no de esfuerzo, por lo que tienden a realizar menos sacrificios en el estudio que los aprendices motivados.  (Heider F. The psicology of interpersonal relations. New York (USA): Psicology Press;1958)
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Ejemplo: «No hay problema que no pueda resolver la Ingeniería», es un reto que todo ingeniero lo asume como suyo, que los profesores posicionaron en su cerebro cuando estudiante (al ser formados académicamente), en todas las facultades de ingeniería.

Así,  al estudiante de ingeniería (económica) se lo forma para aplicar primeramente su «ingenio» como principio (al igual que a cualquier estudiante de ingeniería); se lo entrena para intervenir en la economía (para cambiar el statu quo económico y social, desde la ingeniería); es decir, participando como operador  «de acción directa»: —capaz de resolver todo problema económico (sin atenerse a las políticas económicas implementadas por sus Gobiernos); buscando siempre la «eficacia» más que la «eficiencia económica» y, contribuyendo proactivamente con sus pares (los demás ingenieros y empresarios) en  la transformación a través del «cambio» y la «innovación»; es decir, para «el logro del beneficio económico»

—La innovación (tanto como la tecnología), para los estudiantes de economía esta fuera del sistema económico, como lo consideraba Keynes. La innovación (en la llamada Ciencia Económica) pertenecen a la categoría de "catástrofes externas" como terremotos, clima, o la guerra, que, como todos sabemos, tiene una profunda influencia en la economía, pero no forma parte de ella. Sin embargo,  Joseph Alois Schumpeter, otro economista, profesor de Harvard y  coetáneo de Keynes, insistió en que, por el contrario, la innovación —es decir, la actividad que hace pasar los recursos de lo viejo y obsoleto a empleos más nuevos y productivos—  es la esencia misma de la economía y sin duda una economía moderna.

Hay una encuesta hecha en las 500 compañías más grandes del mundo, en la cual el 86 por ciento de los presidentes dice que los cambios tecnológicos hoy son más importantes para el futuro de su compañía que los cambios demográficos como el éxodo del campo o que el mercado sea más de jóvenes. Estamos en lo que se denomina la cuarta revolución industrial y eso va a cambiar la economía. Estamos en un momento en el que no hay diferencia entre el mundo físico y el mundo digital. Esas fronteras se borraron. Pero la tecnología no es cuestión de artefactos. La tecnología es la nueva forma como hacemos las cosas: como trabajamos, como investigamos, como estudiamos, etc.

Veamos la «actitud»,  «aptitud» y  visión de los economistas:

Recordamos una frase de Keynes: "Los economistas deberían considerarse a sí mismos como gente humilde y competente, al nivel de los dentistas". Una comparación que Hartford cree que se debería llevar más allá. "No esperamos que un dentista nos diga cuándo se nos va a caer un diente. Esperamos que ofrezca consejos adecuados e intervenga para arreglar los problemas cuando ocurran". Por eso recomienda que los economistas se limiten a aconsejar sobre cómo mejorar la economía y que tengan en mente que ningún dentista se atrevería a predecir cuándo va a caerse un diente.
De lo que podemos deducir que el aporte del economista es para "aliviar el dolor de las crisis" y no de largo plazo; así, Keynes decía (a propósito de plazo) que a largo plazo todos ya estamos muertos.

La creciente complejidad de los fenómenos económicos y de la ciencia económica convierten el ejemplares cada vez más raros esos mirlos blancos capaces de fecundar el análisis económico con los métodos y precauciones de las matemáticas…
Pero también decía:  El estudio de la Economía parece no requerir ninguna dote especializada de un orden desacostumbradamente superior. ¿No es, intelectualmente considerada, una materia verdaderamente fácil comparada con las ramas superiores de la filosofía y la ciencia pura? Sin embargo, los economistas, no ya buenos, sino sólo competentes, son auténticos mirlos blancos. ¡Una materia fácil, en la que pocos destacan! Esta paradoja quizás puede explicarse por el hecho de que el gran economista debe poseer una rara combinación de dotes. Tiene que llegar a mucho en diversas direcciones, y debe combinar facultades naturales que no siempre se encuentran reunidas en un mismo individuo.
Lo que demuestra que practicaba un lenguaje "performativo".

Por otro lado decía que los economistas deben ser verdaderos «custodios, no de la civilización, sino de la posibilidad de civilización» También decía que los economistas deben ser como los "mirlos blancos". (El mirlo es un ave en el que destaca su plumaje totalmente negro y su pico amarillo anaranjado. La hembra posee las plumas de color pardo y algo rojizo por el pecho. De ahí que se utilice la frase ‘ser un mirlo blanco’ para señalar que algo o alguien es raro, dándole un valor extraordinario en caso de encontrarse alguno. Una variante de la expresión es ‘creerse un mirlo blanco’ y se aplica a aquel individuo que se cree superior a los demás, sin llegar a serlo.)
Keynea decía:
“ Debe ser matemático, historiador, estadista y filósofo (en cierto grado). Debe comprender los símbolos y hablar con palabras corrientes. Debe contemplar lo particular en términos de lo general y tocar lo abstracto y lo concreto con el mismo vuelo del pensamiento. Debe estudiar el presente a la luz del pasado y con vista al futuro. Ninguna parte de la naturaleza del hombre y de sus instituciones debe quedar por completo fuera de su consideración. Debe ser simultáneamente desinteresado y utilitario; tan fuera de la realidad y tan incorruptible como un artista, y sin embargo, en algunas ocasiones, tan cerca de la tierra como el político” (Keynes, 1933). Las cualidades que Keynes predicaba de su maestro Alfred Marshall podrían aplicarse también a un puñado de economistas que han marcado los derroteros de las ciencias económicas, no siempre en la misma dirección.

Ahora vemos cómo son formados los economistas:

Ellos son formados para operar dentro del sistema económico, analizando la situación del por qué los mercados no funcionan y como deberían corregirse para mejorar, para luego formular y recomendar  los "paquetes de medidas correctivas del sistema" (cono verdaderos «custodios, no de la civilización, sino de la posibilidad de civilización») .

Dicho en otros términos: mantener una actitud1 (analítica contemplativa) pasiva frente a los problemas, dejando la responsabilidad a los gobiernos  (asimilada de Keynes). Así,  esperan que el sistema económico funcione a través de la acción pública, de la acción gubernamental 2/3, siguiendo y obedeciendo a la convicción moral de Keynes, de que el mundo puede ser mejorado a través de la acción pública, de la acción gubernamental: «La certeza de los principios generales y la gran flexibilidad y astucia en aplicarlos era la receta de Keynes para el éxito político» Según esto, él afirmaba que: —Es responsabilidad de los gobiernos «ejercer una influencia orientadora»  en las decisiones de gasto privado para garantizar que nunca haya una falta persistente de demanda real de productos industrializados.

La convicción moral (de Keynes), de que el mundo puede ser mejorado a través de la acción pública, de la acción gubernamental. Keynes, había bebido de la corriente ética de su amigo G. E. More, que pensaba que "cuanto más rápido se pudiera obtener que el sistema cumpliese su promesa de generar riqueza para todos, más pronto estaría la humanidad en disposición de disfrutar de la buena vida", que consistía en valorar el presente sobre el futuro, los fines sobre los medios, lo bueno sobre lo malo. Resolver el problema económico era una condición necesaria, aunque no suficiente, de la civilización.   John Maynard Keynes alguna vez llamó a los economistas «custodios, no de la civilización, sino de la posibilidad de civilización». Desde entonces a los economistas se los prepara para fomentar la posibilidad de civilización en la economía global, debe entender que:...4

Skidelsky escribió una especie de segunda parte, titulada El regreso de Keynes (2009), que argumentó así:
El economista John Maynard Keynes vuelve a estar de moda. El guardián de la ortodoxia del libre mercado, el Wall Street Journal, le dedicó un reportaje a toda página el 8 de enero de 2009. La razón es evidente. La economía global está en recesión: los "paquetes de medidas de estímulo" constituyen el último grito. Pero la importancia de Keynes no estriba en su condición de progenitor de políticas de «estímulo». Los gobiernos han sabido cómo «estimular» economías enfermizas por lo común mediante la guerra-, suponiendo que hayan sabido algo. La importancia de Keynes radica en el hecho de que tenía que proporcionar una «teoría general» que explicase cómo caen las economías en esos agujeros e indicara las políticas  e instituciones necesarias para mantenernos fuera de ellos. En la actual situación es mejor no tener ninguna teoría que tener una mala teoría, pero es mejor tener una buena teoría que no tener ninguna. Una buena teoría pude ayudarnos a evitar respuestas impulsadas por el pánico y darnos una percepción de las limitaciones de los mercados y de los gobiernos.

Alfred Marshall calificó la economía moderna de «organon», palabra griega que significa herramienta, para indicar que más que un conjunto de verdades era un «motor de análisis» diseñado para alcanzar la verdad y, como la propia palabra indica, un instrumento que nunca sería absolutamente perfecto sino que requeriría continuas mejoras, adaptaciones e innovaciones. Uno de sus discípulos, John Maynard Keynes, consideraba la economía un «aparato de la mente» cuyo cometido, como cualquier otra ciencia, era analizar el mundo moderno y aprovechar al máximo sus posibilidades.  Se trata de hombres y mujeres con «la cabeza fría pero con calidez de corazón», que contribuyeron a dar forma al «motor» de Marshall e introdujeron innovaciones en el «aparato de la mente» keynesiano. Personajes que, apoyándose en su experiencia, su personalidad y su talento, se enfrentaron a las circunstancias de su lugar y de su época planteando nuevas preguntas y proponiendo nuevas respuestas.
Todos, desde entonces, buscaron un instrumento intelectual que permitiera resolver lo que Keynes denominó «el problema político de la humanidad: cómo combinar tres principios: la eficiencia económica, la justicia social y la libertad individual».
Roy Harrod, el primer biógrafo de Keynes, cuenta que esta figura proteica veía a los artistas, los escritores, los coreógrafos y los compositores como «los custodios de la civilización», mientras que a los teóricos de la economía, como él mismo, les atribuía un papel más humilde pero no menos necesario: ser «los custodios, no de la civilización, sino de la posibilidad de civilización». Gracias en buena parte a estos custodios, la idea de que las nueve décimas partes de la humanidad podían salvarse del destino ancestral que les estaba reservado se asentó en el Londres victoriano; y desde allí, esta idea se extendió como las ondas en la superficie de un estanque hasta transformar las sociedades de todo el mundo.

Mientras que, un estudiante de ingeniería económica5 es formado (en las Facultades Académicas del mismo nombre), con ciertas cualidades que deben emplearse en la resolución de problemas (que no son ni conocimientos de hechos reales, ni habilidades. En conjunto constituyen lo que se describe mejor como una actitud o punto de vista del ingeniero6, como es el caso de los ingenieros economistas de la UNI, para actuar proactivamente7, para el cambio estructural8, para alterar el statu económico9/10; interactuando con sus pares (los demás ingenieros) con los que ha compartido asignaturas, aulas, profesores, laboratorios, prácticas profesionales...  Es por eso que la actitud del ingeniero economista, al igual que todo ingeniero, ha sido preparado para asumir el pleno control de su conducta de modo activo, lo que implica la toma de iniciativa en el desarrollo de acciones creativas y audaces para generar mejoras, haciendo prevalecer la libertad de elección sobre las circunstancias del contexto. Como todos sabemos: la proactividad no significa únicamente tomar la iniciativa, sino asumir la responsabilidad de hacer que las cosas sucedan; decidir en cada momento lo que queremos hacer y cómo lo vamos a hacer 11.


Por otro lado, podemos entender que ciertos economistas observan una actitud negativa frente a la ingeniería económica.
Así, si leemos detenidamente (el aparente  dilema, mostrado a continuación), nos resultará fácil comprender la diferencia de las actitudes y aptitudes de ambas profesiones, como lo indicamos:
 Ciertos economistas creen que la ciencia económica (por ser una ciencia) apoya a la ingeniería para que ésta contribuya al desarollo económico; los ingenieros (sin ser antagónicos), considera que para que la economía logre el desarrollo, mejor dicho obtenga logros, es necesario del apoyo de la ingeniería.
Esto no constituye un dilema para los ingenieros, dado que ellos entienden claramente que el desarrollo (en general) es ontológicamente sistémico 12: No se trata de que una profesión es superior a la otra, como creen ciertos economistas (no todos, por su puesto) como  el economista Ph. D Adolfo Figueroa. Bastaría con hacer una analogía respecto al avance de la medicina que, gracias a los laboratorios (instrumentos, herramientas..,) generados (como logro de la ingeniería, no de la medicina misma), se  dan grandes saltos en las ciencias médicas. A propósito, cabe recalcar que ni los médicos ni los ingenieros, sostienen que existe una ciencia propia y absoluta de su profesión, como sí creen los economistas.
Todo esto muestra la diferencia de actitud y aptitud de cada una de las profesiones.
Veamos el caso de Adolfo Figueroa  -considerado por sus colegas y alumnos como el único economista que hace teoría económica (en el Perú)13-, en su artículo “Ciencia y desarrollo: el papel de la ciencia económica”14
Parte de la siguiente premisa:
En general, las ciencias afectan el desarrollo a través de la ingeniería.

Pero comete el error al concluir que:

“La economía del desarrollo no es ciencia sino ingeniería económica.”

Éste economista (prestigiado gracias al efecto mateo15, sostiene que un economista que se ocupa del tercer mundo es usualmente considerado un economista de segundo nivel; es un economista que aplica las teorías de la economía estándar a los problemas del tercer mundo; por lo tanto, cree que la economía del desarrollo no es ciencia sino ingeniería económica. Su artículo empieza afirmando que:  El primer mundo se dedica a desarrollar las ciencias y el tercero a aplicarlas a sus problemas de desarrollo, es decir, a la ingeniería. Esta división del trabajo les parece a todos muy natural y eficiente. Sin embargo, este regla puede funcionar bien para las ciencias que, como la física y la química, son a históricas. El trabajo argumenta que la ciencia económica ha contribuido poco al desarrollo debido precisamente a esta regla. La historia de las políticas económicas en el tercer mundo es la historia de los fracasos de los gobiernos para generar desarrollo. Este fracaso se refleja en la falta de convergencia entre el primer mundo y el tercer mundo. ¿Complejo de inferioridad?
En cuanto a las aptitudes 16: Los ingenieros economistas se encuentra aptos para lograr la "eficacia"; los economistas, para la "eficiencia". Dicho en otros términos: La innovación constituye el principio básico de la "Ingeniería Económica", mientras que para los economistas, la innovación está fuera del sistema: es considerado.

NOTAS
(1) Podemos pensar que lo más importante que tenemos son nuestras aptitudes es decir, nuestras capacidades, experiencia y conocimientos. Es importantísimo, claro está, pero también hay una cosa que lo es tanto (o más) y que a veces pasamos por alto: nuestra actitud. La actitud es normalmente lo que determina que te elijan en un puesto de trabajo o no lo hagan. En muchísimas ocasiones, gran parte de los candidatos que se postulen al mismo puesto que tú tendrán una formación similar a la tuya e incluso una experiencia parecida. Y ahí está la clave: la actitud de cada candidato es lo que marca la diferencia. Las aptitudes son necesarias, pero una actitud positiva, proactiva y entusiasta es vital para conseguir el trabajo de nuestros sueños. Durante la entrevista de trabajo, e incluso antes cuando les hagas llegar tu CV, tienes que demostrar esa buena actitud y predisposición. Dile a la empresa qué puedes ofrecerle tú que el resto de candidatos no pueden. Qué mejorarías en su empresa. Qué tienes para darles. Puedes incluso dar ideas que podrías aplicar si te contratasen. A las empresas llegan decenas de currículums diarios, así que plantéate qué actitud quieres tomar de cara a las empresas. Puede que tu CV sea impecable pero… ¿y si no te llaman? Puede que tú mismo tengas la solución entre las manos.
(2) El concepto de la economía de mercado reconoce que ciertas necesidades no son satisfechas por el mercado. Esto, en parte, se debe a la imposibilidad de establecer una competencia del lado de la oferta (en el caso de los así llamados monopolios "naturales"). Otra causa es que no se da una demanda individual, porque el beneficio no se puede limitar al adquiriente de la prestación respectiva (ejemplos: investigación básica, infraestructura pública, formación de recursos humanos, seguridad pública). Una tercera causa, que es de suma importancia en países menos desarrollados y a la cual los teóricos de la economía social del mercado han dado más bien poca atención, puede consistir en la falta de capacidad empresarial para responder a los deseos de los consumidores o a las oportunidades del mercado externo. En todos estos casos es el Estado quien deberá hacerse cargo de las actividades económicas correspondientes, ya sea actuando como empresario sustitutivo o subsidiando o regulando a oferentes privados. También para esta función estatal se constata que la dificultad fundamental radica en la concretización : ¿Dónde estamos - objetivamente hablando - ante una falla del mercado? ¿En que casos, en cambio, una falla es simplemente presumida, por ejemplo porque ciertos servicios han sido tradicionalmente estatales? Por consiguiente, el concepto de la economía social de mercado no puede evitar que en este punto se abra otra puerta a intervenciones estatales indebidas en la economía. http://library.fes.de/fulltext/stabsabteilung/00074.htm
(3) El Estado y el manejo de la macroeconomía: Tal como ya lo criticara hace mucho Friedrich Hayek, considerado hoy en día como ideólogo líder del neoliberalismo, el paradigma de la economía social de mercado tiene un carácter curiosamente estático. Los procesos macroeconómicos no juegan en ella un papel de mayor importancia. Los autores del modelo solo le han dedicado alguna consideración a la conducción de estos procesos en cuanto a que las orientaciones básicas debían ser las correctas: libre formación de precios, para que se despejen los mercados; aseguramiento de la estabilidad de precios, para evitar distorsiones inflacionarias en el proceso de asignación de recursos; incentivos para el ahorro, para facilitar la formación de capital y con ello el crecimiento económico. En ese modelo estático o, mejor dicho, constante, no le correspondía ninguna función de dirección macroeconómica a la política financiera del Estado. Las finanzas del Estado debían ser sólidas y la contratación de créditos por parte del Estado debía mantenerse dentro de los limites de un prefinanciamiento de inversiones que más tarde arrojarían un rendimiento tributario. Apenas en la década de los sesenta, la política económica alemana se dio por enterada de la tesis keynesiana, ya ampliamente aceptada en aquel entonces, de que la política financiera estatal podía influir de manera definida en el nivel general de la demanda en una economía. A partir de ese momento, la estabilización de la coyuntura económica por medio de una política financiera anti cíclica se convirtió en una tarea explícita del Estado, lo cual no implicaba romper con la idea de orden propia de la economía social de mercado, pero si la complementaba de manera significativa. Pero la noción de la política anticíclica debe ser ampliada si se quiere comprender adecuadamente el papel que le correspondía al Estado en las democracias occidentales de bienestar en las décadas de la posguerra. Los estados bienestar de aquellos anos que más tarde se llamaron los "dorados" funcionaban a base de un síndrome de elementos funcionalmente vinculados entre si. Y se esperaba del Estado que velara por el buen funcionamiento de este síndrome que consistía en la conjunción de una producción relativamente estandarizada, una demanda creciente de masas, una tasa alta y estable de inversiones, y un creciente nivel salarial, hecho posible a su vez por una productividad creciente. El síndrome rendía un rápido crecimiento económico que facilitaba el (casi) pleno empleo a pesar del crecimiento rápido de la productividad. En el pleno empleo se basaba a su vez la efectividad del estado bienestar. Las condiciones políticas del funcionamiento del síndrome eran: fuerza laboral con alto poder de negociación, política económica enfocada a la estabilidad del ciclo económico, seguridad social efectiva para minimizar conflictos y para estabilizar adicionalmente la demanda. Estas condiciones se establecieron entre otras razones, gracias a que los empresarios y dueños del capital las aprobaron por su propio interés. En este contexto a veces se suele hablar o de un consenso o de un compromiso de clases. Posiblemente debe mencionarse como otra condición funcional de tipo político la liberalización del comercio exterior con la finalidad de crear un sistema de intercambio económico amplio y viable. Porque este síndrome políticamente estabilizado de reforzamiento mutuo de producción, ingreso, demanda e inversión caracterizo todo el mundo de la OCDE en su conjunto, pero no necesariamente a cada uno de los países. La economía gérmano-occidental, en particular, se integro a este gran circuito de la OCDE con una marcada orientación hacia la demanda externa. Para el funcionamiento del síndrome no tenía importancia decisiva la maximización de la eficiencia alocativa (es decir de la asignación de recursos), tal como esta en primer plano en el proyecto de ordenamiento de la economía social de mercado. El bienestar de masas que genero se basaba, por un lado, en su dinámica acumulativa y productiva y por el otro, en su elevada resistencia a las crisis. Así pudo afrontar sin mayores problemas una cierta ineficiencia estática a causa de una asignación subóptima de recursos. Según este enfoque, el aseguramiento de la competencia en todos los mercados era más bien una función secundaria del Estado. Y más aun, el aseguramiento de la estabilidad del ciclo económico y del consenso social en que se basaba todo el sistema, bien podían justificar alguna que otra contravención al ordenamiento de la economía de mercado.  http://library.fes.de/fulltext/stabsabteilung/00074.htm
(4)  John Maynard Keynes alguna vez llamó a los economistas "custodios, no de la civilización, sino de la posibilidad de civilización". Desde entonces a los economistas se los prepara para fomentar la posibilidad de civilización en la economía global, debe entender que: 1) Las fallas más sobresalientes de una sociedad empresarial son su incapacidad para proporcionar empleo pleno y sostenido y su arbitraria y desigual distribución del ingreso y la riqueza. 2) La incapacidad de ofrecer pleno empleo no se debe a las imperfecciones del mercado por el lado de la oferta, como pueden ser los monopolios o salarios nominales rígidos. De ahí que las políticas formuladas para: a] aumentar los salarios y la flexibilidad en el tipo de cambio, y b] liberar los mercados financieros no resuelvan per se el problema del desempleo, e incluso lo pueden agravar. 3) Es responsabilidad de los gobiernos "ejercer una influencia orientadora" en las decisiones de gasto privado para garantizar que nunca haya una falta persistente de demanda real de productos industrializados. Los presupuestos operativos de los gobiernos deben estar equilibrados. Si el gasto privado no es capaz de ofrecer pleno empleo, el gobierno debe incurrir en déficit en su cuenta de capital con el fin de emplear recursos para aportar, con ayuda de la iniciativa privada, medios productivos adicionales. 4) La existencia de trabajadores desempleados y una excesiva capacidad ociosa son un intolerable "escándalo público por los recursos desperdiciados". La causa última de tal escándalo se anida en la debilidad humana de la especulación y una obsesión por la liquidez. En consecuencia, una condición necesaria para resolver el problema del desempleo implica: a] mitigar la especulación financiera desestabilizadora, garantizando mercados financieros ordenados, y b] proporcionar de manera barata toda la liquidez que los empresarios requieran porque, como dijo Keynes, "el crédito bancario es el camino por el que viaja la producción; si los banqueros conocieran sus obligaciones, proporcionarían facilidades de transporte en !ajusta proporción en que se requieren para que el poder productivo de la comunidad se pueda emplear a toda su capacidad". 5) La liquidez es un arma de dos filos. El lado filoso positivo consiste en que, en la medida en que exista un mercado ordenado y bien organizado en que los activos financieros se puedan realizar con agilidad, el mercado financiero líquido alienta a los ahorradores a proporcionar financiamiento a los empresarios mediante inversiones duraderas que los ahorradores no respaldarían si su inversión no fuera líquida. Los mercados líquidos llevan a los inversionistas a pensar que pueden tener una estrategia de salida rápida para realizar su inversión en el momento en que no estén satisfechos con la forma en que se desarrollan las cosas. Sin liquidez el riesgo de financiar inversiones sería intolerable para el accionista minoritario. El lado negativo del arma es que si se desarrolla una opinión bajista, la consecuente demanda de liquidez obstaculiza la producción de nuevas inversiones, aun cuando los recursos reales estén ociosos y listos para ser empleados. El mensaje básico de la Teoría general es que demasiada demanda de liquidez puede impedir que recursos reales ahorrados (esto es, inutilizados o involuntariamente ociosos) puedan ser empleados para expandir los activos productivos de la economía. Keynes utilizaría estos cinco principios para formular políticas que promovieran la posibilidad de civilización en el Reino U nido y en la comunidad global de la posguerra.
(5) El estudiante de ingeniería es entrenado para lograr por la acción de su formación académica y la progresiva adquisición de experiencia, que el ejercicio de la profesión le permite adquirir, el siguiente perfil profesional: 1. Tendrá conocimientos sólidos de las ciencias básicas constituidas por la matemática, la física y la química, ello le dará rigor lógico a sus juicios y capacidad para abordar las ciencias de la ingeniería, eslabón necesario entre las ciencias básicas y las tecnologías. 2. Analizará los fenómenos naturales comprendidos en su especialidad, como así también los aspectos económicos, jurídicos y sociales inherentes a su profesión, de forma de proponer, desarrollar y dirigir las transformaciones tecnológicas correspondientes a sus proyectos. 3. Será capaz de concebir proyectos, aplicando criterios de diseño, cálculo, medición, construcción, operación y mantenimiento de sistemas propios de su especialidad. . Desarrollará el enfoque sistémico en el tratamiento de un problema, para comprender plenamente la interacción de todos los elementos involucrados en él, aplicando un enfoque integral, ético, social, técnico, económico y ecológico 5. Será capaz de participar o dirigir investigaciones en los campos de la ciencia aplicada y de las ciencias puras, sea para lograr desarrollos originales como para mejorar los existentes. Tendrá asimismo, los atributos para cumplir una carrera en la docencia. 6. Poseerá sólidos conocimientos sobre Administración de la Gestión Empresaria, lo que involucra poder dominar la previsión, el planeamiento, la organización, la conducción y el control de las organizaciones puestas bajo su dirección. 7. Logrará un nivel de conocimientos y habilidad suficientes para utilizar a la informática en los procesos de toma de decisiones y en el diseño y administración de sus proyectos. 8. Poseerá conocimientos adecuados sobre la administración de recursos escasos. Ellos le ayudarán a evaluar económicamente las soluciones técnicas propuestas. 9. Desarrollará un elevado nivel de creatividad, racionalidad e iniciativa en la aplicación de los recursos humanos, naturales, físicos, técnicos, financieros y de información puestos bajo su responsabilidad, de forma de lograr los mejores resultados esperados de los mismos. 10. Poseerá conocimientos adecuados sobre la naturaleza del hombre como persona, para poder comunicarse en ambientes culturales variados y encontrar la forma de ejercer un natural liderazgo de los grupos que deba conducir. 11. Será sensible a los cambios del contexto, capaz de pensar por si mismo y aplicar su pericia, independientemente del área donde se desempeñe. Sabrá utilizar sus conocimientos para desarrollar enfoques creativos frente a los problemas, que le permitan lograr soluciones específicas adaptadas a cada circunstancia. 12. Sabrá integrarse a grupos interdisciplinarios de trabajo, teniendo en claro el rol que como ingeniero le competerá en los mismos. 13. Deberá expresarse en forma oral y escrita correctamente tanto en español como en inglés. 14. Tendrá una buena capacidad de análisis y síntesis y una actitud de comprobación sistemática de la validez de los supuestos sobre los cuales se basen sus afirmaciones.
(6)  Actitud del Ingeniero: servir a la sociedad como un experto en relación con un cierto tipo de problema relativamente complicado. Ciertas cualidades que deben emplearse en la resolución de problemas no son ni conocimientos de hechos reales, ni habilidades. En conjunto constituyen lo que se describe mejor como una actitud o punto de vista del ingeniero. Cultivar una actitud interrogante y una curiosidad del cómo y el por qué de las cosas permitirá a los ingenieros obtener mucha información útil y numerosas ideas aprovechables. El dudar de diversos hechos, requisitos, características etc. para hacer que se prueben por sí mismos, especialmente cuando son asuntos o conceptos muy arraigados, realmente puede resultar muy provechoso. Además habrá que afrontar muchas situaciones que deben su existencia a la costumbre más que a la razón. Al hacer frente a prejuicios, presiones y tradiciones, hay que esforzarse en tener objetividad al realizar evaluaciones y tomar decisiones.
Se espera que un ingeniero asuma una verdadera actitud profesional hacia su trabajo, hacia la gente a la que sirve, hacia sus colegas etc, en la manera tradicional de las profesiones.
La obligación profesional comprende algo más que limitarse a vivir de acuerdo con la confianza depositada por aquellos a quienes sirve y que resultan afectados por las obras realizadas. Incluye también:
• Insistencia en considerar a fondo un proyecto hasta tener una solución bien fundamentada.
• El deseo de sostenerse en esa solución, con el objeto de aprovechar la experiencia que tuvo con ella.
• La firme voluntad de mantenerse informado de las mejores prácticas o procedimientos y de los últimos adelantos, y utilizarlos.
• Un sentido de responsabilidad hacia los colegas que se manifiesta en las acciones.
• Mantener en estricta reserva las ¡deas no patentadas, los procesos secretos, los métodos de características únicas o especiales etc.
• Un anhelo de contribuir al mejoramiento de la humanidad mediante obras y consejos.
Para determinar el valor que se pueda tener como ingeniero, será de mucha importancia poseer una mente abierta hacia lo nuevo y diferente. Una mente flexible es una gran ventaja. Hay que ser receptivo a las nuevas teorías, a las nuevas ideas y a las innovaciones en la técnica. (http://www.ingenieria.unam.mx/~guiaindustrial/entorno/info/4/4.htm)
(7) La proactividad es un concepto de trabajo y organizaciones, acuñado por el neurólogo y psiquiatra austriaco Victor Frankl, que sobrevivió a los campos de concentración nazis, en su libro El hombre en busca de sentido (1946). Años después el término se popularizaría en muchos libros de autoayuda, desarrollo personal y empresarial gracias al best-seller Los siete hábitos de las personas altamente efectivas del autor Stephen R. Covey.
(8) El cambio estructural de una economía se refiere a un cambio en la estructura fundamental notable que afecta a largo plazo, a diferencia de cambios a microescala o cambios en el corto plazo de la producción y del empleo. Por ejemplo, una economía de subsistencia es transformado en una economía de manufactura, o una economía regulada mixta es liberalizada. Un cambio estructural en la economía mundial es la globalización. Fisher (1939)1​ y Clark (1940)2​ observan los patrones en cambios en el empleo sectorial. La lógica de sus argumentos dicen que los patrones de producción son funciones del nivel de ingreso y que los cambios en los recursos y la producción son una parte integral del desarrollo. El mayor determinante de estos cambios es la elasticidad ingreso de la demanda. Bienes o sectores en los que hay una alta elasticidad ingreso de la demanda crecerá en importancia a medida que el ingreso crece. Los países comienzan con una producción dominada por la producción primaria, luego las actividades secundarias comienzan a dominar y luego el sector terciario dominará la economía. Se refiere al proceso estratégico cuyo fin es propiciar un conjunto de transformaciones de la estructura económica y en la participación social, a través de cambios de fondo que corrijan desequilibrios estructurales fundamentales del apartado productivo y distributivo. "Marx parte de la consideración de que la totalidad existente está en permanente cambio. El universo, la naturaleza, la sociedad, el hombre, etcétera, están cambiando; sufren cambios en muchas ocasiones imperceptibles, pero en otras bastante claros y evidentes. También considera que los cambios se deben a fuerzas endógenas. Por tanto, la explicación de los cambios sociales deben buscarse en el interior de esas mismas sociedades, especialmente los cambios que se producen en su estructura económica. Para el marxismo, en uno de los elementos que conforman la base económica, se producen de manera permanente cambios. Este elemento dinámico lo denomina fuerzas productivas, y están formadas por los hombres y los instrumentos de trabajo, la maquinaria, la tecnología y todos los elementos materiales e intelectuales que intervienen en la producción."3​ El cambio estructural puede ser iniciado por políticas o por cambios permanentes en los recursos, población o la sociedad. La caída del comunismo, por ejemplo, es un cambio político que ha tenido implicaciones que han alcanzado a las economías dependientes de la economía manejada por el estado de la Unión Soviética. El cambio estructural involucra obsolescencia de habilidades, vocaciones y cambios permanentes en el gasto y producción resultando en desempleo estructural. Los cambios económicos en el corto plazo pueden ser manejados en el corto plazo con políticas fiscales o monetarias, y se espera que las fluctuaciones se estabilicen en unos pocos años. Manejar cambios estructurales requiere de inversiones a largo plazo como la educación, reformas que incrementen la movilidad labor Cambio estructural se refiere al proceso estratégico cuyo fin es propiciar un conjunto de transformaciones en la estructura económica y en la participación social a través de cambios de fondo que corrijan desequilibrios estructurales fundamentales del aparato productivo y distributivo . Cambio coyuntural: ocurre cuando por condiciones externas o internas se promueve una modificación en la estructura productiva que no a podido Obtener resultados favorables para el desarrollo económico, se caracteriza por tipo de circunstancias, que generen mejoras sociales por períodos relativamente cortos. Referencias: (1) Fisher, A (1939) Production: Primary, Secondary and Tertiary, Economic Record, June (2) Clark, C (1940) The Conditions of Economic Progress. (3) Benítez Castanedo, Francisco (2007). Estructura socioeconómica de México. p. 17. (https://es.wikipedia.org/wiki/Cambio_estructural_(Econom%C3%ADa)) En este respecto, Schumpeter, comienza con la afirmación de que el problema central de la economía no es el equilibrio sino el cambio estructural. Esto llevó luego al famoso teorema de Schumpeter sobre el innovador como el verdadero sujeto de la economía. Proceso estratégico que persigue propiciar un conjunto de transformaciones en la estructura económica y en la participación social, a través de cambios de fondo que corrijan desequilibrios estructurales fundamentales del aparato productivo y distributivo tales como: la falta de ahorro interno y los desequilibrios de la balanza de pagos, modernización del aparato productivo y distributivo; descentralización de actividades productivas y de bienestar social; orientar el financiamiento a las prioridades del desarrollo; fortalecer al Estado impulsando al sector privado y social; saneamiento de las finanzas públicas, y preservar, movilizar y proyectar el potencial de desarrollo nacional, entre otros. Se trata de un proceso de mutación que revoluciona la estructura desde adentro: Schumpeter desarrolla de diferente forma su idea clave de “destrucción creativa” sosteniendo que la creación de nuevas combinaciones da lugar a un aumento de la variedad en la población de firmas que compiten en términos de productos ofertados, métodos de producción y formas organizacionales. Esta dinámica genera una elevada heterogeneidad tanto de las tasas de beneficio como de las productividades de las firmas. A partir de que emergen estas nuevas combinaciones tiene lugar un proceso de selección que termina desplazando del mercado a los agentes –responsables o no– que no pueden imitar las nuevas combinaciones. La creación de éstas antecede a la destrucción que se deriva del proceso de selección del mercado: se trata “de un proceso de mutación que revoluciona la estructura desde adentro” (Schumpeter, 1942:121)
(9) El statu quo es el estado o la situación de algo en un cierto momento. Por lo general se considera el statu quo como un equilibrio o una armonía: por eso, cuando se altera el statu quo, existe un estado de agitación o conmoción. Es muy importante cuidar la ortografía al escribir palabras o expresiones extranjeras, tanto como para las de nuestro propio idioma, ya que una pequeña variación puede alterar completamente el significado o bien dar como resultado un término inexistente. El caso de “status quo” en lugar de statu quo es uno de los muchos ejemplos de errores al usar expresiones latinas, como decir “por motus propio” en lugar de motu propio, o “a grosso modo” en vez de grosso modo. La expresión suele emplearse en el ámbito de la política, en especial de la política internacional. Un analista puede afirmar que el régimen comunista de Cuba, que se encuentra en el poder desde hace más de medio siglo, se esfuerza por mantener el statu quo. La intención de las autoridades, en este sentido, es que no se modifique la distribución del poder. Los opositores al gobierno, en cambio, desean cambiar el statu quo para que en Cuba haya otro “orden” o “equilibrio”. La nueva comisión directiva de un club, por su parte, puede tratar de modificar el statu quo de la institución. Durante años, en la entidad no se invirtió dinero en obras ni se trató de sumar nuevos socios. Los flamantes directivos, ante esta realidad, deciden solicitar un crédito para construir un nuevo gimnasio y comienzan a desarrollar una campaña para captar socios, alterando el statu quo del club. Esta expresión también podemos apreciarla en otra muy conocida por los estudiosos de la lengua latina: statu quo ante bellum. Su traducción más aceptada es “el estado en el que se encontraba todo antes de la guerra” y se trata de un principio que se usa en tratados internacionales para hacer alusión a la retirada de tropas del campo de batalla para retomar la situación que tenía lugar antes de un enfrentamiento determinado. https://definicion.de/status-quo/ Como tendencia general, los defensores del statu quo son quienes tienen el poder y consideran que la situación no debe modificarse y cualquier propuesta contraria es considerada como una amenaza o un peligro que puede romper la armonía. En cambio, los grupos de la oposición normalmente cuestionan el statu quo. En este sentido, hay un mensaje implícito entre los partidarios de preservar el statu quo, que vienen a decir que es mejor no tocar las cosas, que todo continúe igual y que los cambios son peligrosos. Este mensaje oculto pero evidente tiene su lógica, ya que es en la diplomacia internacional donde se emplea comúnmente esta locución y, como es sabido, la diplomacia tiene intereses reales y otros ocultos.
(10) El cambio social incluye aspectos como el éxito o fracaso de diversos sistemas políticos y fenómenos como la globalización, la democratización, el desarrollo y el crecimiento económico. Es decir: el cambio social consiste en la evolución de las sociedades, desde cambios a gran escala hasta pequeñas alteraciones. El cambio social es una alteración apreciable de las [estructura social|estructuras sociales], las consecuencias y manifestaciones de esas estructuras ligadas a las normas, los valores y a los productos de las mismas. El estudio del cambio social comprende la determinación de las causas o factores que producen el cambio social. El término es relevante en estudios dedicados a historia, economía y política, y puede abarcar desde conceptos como revolución y cambio de paradigmas hasta cambios superficiales en una pequeña comunidad. La idea de progreso y la idea de innovación son conceptos que deben incluirse en el análisis. El cambio social incluye aspectos como el éxito o fracaso de diversos sistemas políticos y fenómenos como la globalización, la democratización, el desarrollo y el crecimiento económico. Es decir: el cambio social consiste en la evolución de las sociedades, desde cambios a gran escala hasta pequeñas alteraciones. El estudio del cambio social suele considerarse una rama de la sociología y la asistencia social, pero también atañe a las ciencias políticas, económicas, a la antropología y a muchas otras ciencias sociales. En la mayoría de los adolescentes, los conflictos con los padres suelen estar relacionados con temas de la vida cotidiana, como las tareas domésticas, los estudios, los horarios, las amistades, etc. Al final de la adolescencia, el conflicto es más probable cuando se trata de temas relacionados con el consumo de alcohol o la sexualidad. Por lo general, la discordia aumenta a comienzos de la adolescencia, se estabiliza hacia la mitad de esta etapa y disminuye después de que el adolescente ha alcanzado los 18 años. Las personas pueden adherirse conscientemente a las tesis del cambio social. En este contexto, la expresión "cambio social" adquiere otro significado. Se refiere a las acciones en defensa de una causa que pretende cambiar alguna regla o convención de la sociedad, ya sea para satisfacer los intereses de un determinado grupo social, ya sea con la intencionalidad de "mejorar" la sociedad en su conjunto. Los cambios sociales han sido influidos de forma latente, ya no solo a través de los medios masivos de comunicación conocidos anteriormente o de eventos sociales relevantes que infundían a cambios de ideologías, sino a través de redes sociales y demás herramientas que la web proporciona, de tal forma que los cambios que anteriormente llevaban años para realizarse, ahora evolucionan y se desarrollan a velocidades pensadas como imposibles en otros tiempos. https://es.wikipedia.org/wiki/Cambio_social Un ejemplo, para nuestro caso: Para que se convierta una invención en una innovación, debe implicar un cambio en la sociedad. La versión inglesa de la definición de innovación, hacen más hincapié en la aplicación exitosa, es decir en que la invención sea utilizada por la sociedad, que suponga un cambio en la misma y no tanto en el éxito comercial (hay innovaciones que no han tenido éxito comercial porque no son productos comercializables). La definición de innovación según la wikipedia es: Innovación es la aplicación de nuevas ideas, conceptos, productos, servicios y prácticas, con la intención de ser útiles para el incremento de la productividad.
(11)  Ejemplo, frente a la escasez el ingeniero. cambia ese estado "A" inicial a otro estado "B" donde desaparece (la escases) y si continua llegará a la abundancia; nuevos estados que según los economistas tienen mayor valor ¿Verdad? Si con estos cambios se han logrado aumentar (el valor anterior), entonces, con esto estaríamos demostrando que la ingeniería es la que hace crecer el valor, y por lo tanto, la que genera la riqueza. Pero si el cambio no genera más valor no es Ingeniería Económica, pero no por ello deja de ser ingeniería (tradicional). Ejemplo: Al construir Centrales hidroelectricas1 para la generación de energía eléctrica, estaríamos desapareciendo la escasez de energía electrica. Ahora bien, si al llevar esta energía a un lugar lejano donde existen recursos para construir un Centrales hidroelectrica de costos menores no sería económico, pero no dejaria de ser ingeniería (tradicional). Como se puede ver: por más que se hubiere utilizado los principios de la "Ingeniería económica tradicional", no es rentable económicamente. Sin embargo un estudio de factibilidad talvez lo habría detectado antes, ¿verdad?
(12) El sistemismo es la corriente filosófica desarrollada por el epistemólogo argentino Mario Bunge que establece que todo es un sistema o un componente de un sistema. Para Bunge todas las ciencias, salvo la física, estudian sistemas de alguna clase, la biología estudia biosistemas, la sociología sociosistemas y la tecnología tecnosistemas. Bunge, M. (2012) Tratado de filosofía. Vol. IV, Ontología 2: Un Mundo de Sistemas. Barcelona: Editorial Gedisa.   El enfoque científico tradicional consideraba que el carácter o la naturaleza de una entidad particular, determinaba la forma como ésta actuaba y se relacionaba con otras. Ello resultaba, por lo demás, consistente con el presupuesto metafísico que postulaba que el ser de una entidad, define la acción y el tipo de relaciones que ella despliega. Desde el enfoque sistémico este supuesto es cuestionado. Sin desconocer que el carácter de una entidad incida inicialmente en sus relaciones, no es menos cierto que las propias relaciones que ella establece puede modificar muy profundamente el carácter inicial de la entidad. Para quienes provenían de la lingüística, la hermenéutica y la filosofía del lenguaje, esta premisa resultaba muy fácil de aceptar. Se reconocía sin dificultad el poder transformador que podían ejercer una conversación, la lectura de un determinado texto, una interacción pedagógica en una sala de clases, etc. Sostener, como lo hacemos, que somos seres conversacionales, seres que operamos en el lenguaje, implica reconocer precisamente eso. La capacidad de lenguaje no es un atributo de los individuos, como lo es el respirar. El lenguaje es relacional. Emerge y se desarrolla en las interacciones que los individuos mantienen entre sí. En el dominio de las ciencias, las distorsiones se expresaron como dificultades para explicar adecuadamente determinados fenómenos. Entre tales dificultades, cabe mencionar, por ejemplo, el comportamiento que muchos de ellos registraban en el transcurso del tiempo. También, la capacidad de entender situaciones altamente complejas, debido a la multiplicidad de factores que en ellas intervenían, como sucedía, por ejemplo, con las condiciones meteorológicas, No se entendía por qué, a partir de una cierta velocidad, los fluidos alteraban su comportamiento uniforme anterior y desarrollaban turbulencia. Había, asimismo, un conjunto de condiciones biológicas que no lograban ser adecuadamente explicadas. En fin, las dificultades se multiplicaban. Fue en el dominio del desarrollo científico donde se encontró un camino para hacerse cargo de estos problemas, dando lugar al nacimiento de lo que hoy conocemos como el enfoque sistémico. Una vez que ello se produce, éste se extenderá no sólo al conjunto de las disciplinas científicas, sino también a otras modalidades de conocimiento. Hay quienes sostienen que el enfoque sistémico ha perdido la relevancia que tuvo en un determinado momento, dado que ya no se habla de él como se hacía antes. Pero esto último es sólo la expresión de su éxito. En la actualidad, el enfoque sistémico se ha impuesto en todas las disciplinas científicas y, si bien es posible que se hable menos de él, ello es por cuanto está plenamente asumido y ha devenido práctica común tanto en la enseñanza, como en el propio quehacer científico. No así, sin embargo, fuera de dicho quehacer. Nuestro sentido común dista todavía de asumir plenamente una mirada sistémica. De allí la importancia de abordar este tema de manera específica y de comprender lo que caracteriza a esta mirada. Para entender el enfoque sistémico es conveniente situarse en el curso del desarrollo de las ciencias. Para hacer es primero importante reconocer el impacto histórico que tuvo el nacimiento de las explicaciones científicas. A diferencia de todas las demás explicaciones que los seres humanos ofrecían para dar cuenta de lo que sucedía a su alrededor, el quehacer científico alcanzaba lo que ningún otro tipo de explicación lograba producir. Para hacerlo, establecía algunos criterios.
(13) Vver video "Nuevas Tendencias de la Investigación en Economía": 01 Dr Adolfo Figueroa: https://www.youtube.com/watch?v=MudcSgaD2n4
(14)  Documento de trabajo 202 http://www.pucp.edu.pe/economia/pdf/DDD202.pdf; http://departamento.pucp.edu.pe/economia/documento/ciencia-y-desarrollo-el-papel-de-la-ciencia-economica/
(15)  El efecto Mateo ―así denominado por una cita en el evangelio de Mateo que refleja la esencia de la teoría― refiere a un proceso de ventaja acumulativa, que hace al rico más rico y al pobre más pobre. Al amplificar los procesos de acumulación de ventajas y desventajas, el efecto Mateo magnifica inequidades, por ejemplo en el marco de la reputación de los científicos y de la influencia de su trabajo. La del efecto Mateo es otra teoría formalmente postulada por Merton que se inscribe dentro de la categoría de teorías de alcance intermedio.
(16) Es decir, nuestras capacidades, experiencia y conocimientos. La aptitud o "facultad" (del latín aptus = capaz para), en psicología, es cualquier característica psicológica que permite pronosticar diferencias inter-individuales en situaciones futuras de aprendizaje. Carácter o conjunto de condiciones que hacen a una persona especialmente idónea para una función determinada.