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lunes, 16 de octubre de 2017

¿Cuál sería –entonces– el problema que quedaría suelto y debería solucionar la “ciencia económica?

     Si la ingeniería económica opera directa y eficazmente para solucionar los problemas económicos, usando la “innovación”, desde el clásico método de la ingeniería 
¿Cuál sería, entonces, el problema que quedaría suelto y debería solucionar la “ciencia económica?

¿Cuál sería el problema pendiente?

Quedan muchas cosas pendientes y que hasta ahora siguen siendo muy oscuras y contradictorias en la Ciencia Económica tradicional. 

Para tal fin, se de debe avanzar con el consenso de los fundamentos, axiomas y principios de aceptación universal hasta convertir la economía en una ciencia (reconocida por todos). A la fecha cada economista tiene sus propias  definiciones de economía, postulados, principios y todos se preguntan ¿Cuál es la de la verdadera ciencia económica?
Es por eso que, la economía es criticada: no sólo por fracasar en sus pronósticos y por formular políticas económicas erróneas. 
Veamos un  ejemplo

Si el conocimiento económico es acumulativo, por qué hay discrepancias entre los autores y premios Nobeles. Y..., por qué los docente siguen tomando partido.  

Veamos el siguiente caso (de desfase en el tiempo) y que los docentes no debaten en sus aulas, para que los estudiantes no crean ciegamente lo que la literatura económica difunde.

Keynes y el Premio Nobel de 1970, Samuelson (opuestos totalmente, uno del otro) que confunde a los lectores:

     Keynes consideró que el problema económico de las sociedades ha sido la pobreza. Plantea que el mundo occidental tiene los recursos suficientes para resolverlo. Se empeñó en convencer a los políticos y economistas de que la economía había cambiado, de manera que los supuestos tradicionales ya no se daban y había que inventar una teoría económica, que fue en su caso la Teoría General de la ocupación, el interés y el dinero, que no fue más que una adaptación a la realidad de su tiempo.

   El Premio Nobel de 1970, Samuelson, por su ladodefine la economía como la ciencia que nos permite comprender como distribuir los recursos escasos. La realidad actual es que gracias a la tecnología (de la innovación de Schumpeter) hay que aprender a distribuir los recursos abundantes, por eso hay pobreza y necesidad a la vez que contratos multimillonarios. Ya no puede hacerse el reparto por el empleo, sino por la renta básica.

    Quedaría  pendiente, entonces, el desarrollo de teorías, técnicas, herramientas y modelos para realizar «análisis económicos» precisamente para no caer en errores como las declaraciones de algunos Premios Nobeles de economía.  Ej.: El Premio Nobel de economía 2001, Joseph Stiglitz, que declara en 2008 que la crisis económica origina un incremento del desempleo en 6,1%  y que irá aumentando. Analizando la economía se puede observar que el desempleo se equilibra con el progreso tecnológico y  es, sin embargo, el aumento del desempleo lo que da lugar a la crisis, pero no se puede crear más empleo, más bien, cada vez será menos  y hay que afrontar esta nueva situación. La realidad económica ha variado. Una de las soluciones que da este economista es renegociar las hipotecas, pero sería un  error dar ayudas parciales, ya que los que no hayan comprado y hayan alquilado una vivienda quedaría fuera y esto hundiría más el Sistema. La implantación de una Renta Básica se ajusta mejor a la crisis de modelo, permite ajustar el desempleo estructural y ayuda a las familias a afrontar alquileres e hipotecas de igual forma, en proporciones de necesidad y no de negocios. ¿Por qué los bancos centrales van en ayuda de los bancos comerciales y grandes empresas y no de las familias endeudadas y ciudadanos que lo necesitan?                    

Asimismo, se debe replantear la revisión de supuestos tradicionales, como la restricción del concepto de capital (a capital físico y a la consideración del trabajo como un factor homogéneo, como detallaremos líneas abajo); de lo que hoy se debe llamar recursos económicos.

   La economía requiere ir avanzando hacia la ciencia. 
No debe continuar operando basado en supuestos que solo contribuyen a creer que ésta disciplina nunca será una ciencia. 
Ya hemos perdido mucho tiempo con los modelos teóricos (para descubrir la realidad). Despertemos, no sigamos soñando como los alquimistas.  Es importante hacer investigación, pero abandonando la arrogancia, para responder a los epistemólogos que consideran (la economía)  una pseudociencia.

  La ingeniería no puede resolver los problemas conceptuales (fundamentales) de la (llamada) ciencia económica. Porque la ingeniería no es una ciencia, ni los ingenieros son (o presumen de ser) científicos, precisamente porque sólo conocen a la ciencia como su herramienta fundamental. Los economistas investigadores(autollamados científicos) deben resolver los problemas ontológicos, epistemológicos y axiológicos; para que la economía deje de ser criticada como una pseudociencia.       
También queda pendiente la connotación moral de la economía; es decir, pasar de la ética económica a la economía ética


«El juego debe continuar: este es el mandato de la Naturaleza. 
Pero es al hombre a quien le toca determinar las reglas fundamentales y delinear los equipos. 
La determinación de las reglas atañe principalmente al especialista en ética. 
La delincación de los equipos. . . bueno, para esta tarea se necesitan muchas disciplinas». Garrett Hardin [1959, pág. 318]. 

La connotación moral de la economía[1]; es decir: pasar de la ética económica a la economía ética;  problema pendiente desde que Adam Smith abordó la moral a partir de los sentimientos de aprobación mutua y la figura del “espectador imparcial: el proceso de mercado moral, precios morales, y precio de equilibrio dado por las normas[2] de justicia.

En los círculos económicos se considera casi indecoroso preguntar:

« ¿Cuál es la relación entre moral y economía? o ¿qué es la connotación moral de la economía?», y se acepta con demasiada frecuencia la opinión de los teóricos, sea ella cual fuere, acerca de este punto. La pregunta: « ¿Qué significa pasar de la ética económica a la economía ética?» encuentra, por ende, esta respuesta: «eso es propio de la axiología, no de la economía».

Es posible que esta respuesta parezca excesivamente simple. Si ello ocurre, es porque lo es. Veamos: Entre 1999 y 2002 saltaron a la prensa internacional los escándalos en U.S.A. provocados tras la quiebra de grandes internacionales que ocultaron cifras y manipularon sus balances, así como la gran crisis financiera y bancaria en América Latina asentada en mucho sobre la práctica de otorgar créditos vinculados, estos es créditos ventajosos a empresas pertenecientes a los mismos dueños y administradores de bancos –incluso a empresas fantasmas creadas para tal efecto-. Estos acontecimientos avalarían la opinión de la imposibilidad de una conciliación  entre ética y economía.
Por un lado, hay un reflorecimiento de la ética (que nos remonta a Adam Smith). A nivel de las investigaciones genéticas se plantean a la bioética problemas sobre el valor moral de la vida y la correspondiente actitud que frente a ella debemos tener.
Por otro lado, en el orden público se exige de los gobernantes mayor moralidad en sus acciones, y los políticos ofrecen ética y moral a través de una lucha contra la corrupción como parte de sus campañas electorales y planes de gobierno. Las empresas atraviesan también un periodo de exigencias y propuestas éticas, se habla de “ética

De hecho, la afirmación de que la Ciencia Económica tiene su punto de arranque en la obra de Smith y la caracterización de éste como una ruptura con la filosofía moral es uno de los tópicos más generalizados en la historiografía oficial del pensamiento económico.
No obstante, los característicos binomios positivo-normativo, eficiencia-equidad, que surgen en el proceso de divorcio entre la Economía y la Ética, carecen de sentido en la obra de Smith (Young, 1997, pp. 5-11). El funcionamiento de la economía sólo es posible dentro de un marco motivacional, cultural e institucional más amplio, es decir, la economía es un subsistema del sistema cultural. De ahí que, frente al intento de separar la filosofía moral o la ética de la Economía, se impone la necesidad de un estudio científico que contemple el análisis económico de la moral y el análisis moral de la economía. El punto de referencia para desarrollar el mencionado estudio lo puede constituir el denominado «problema de Smith», esto es, la aparente contradicción entre sus dos obras centrales: La Riqueza de las Naciones 2 y La Teoría de los Sentimientos Morales 3, contradicción que ha alimentado un debate recurrente tanto en el ámbito de la Economía como en la historia del pensamiento económico (Sen, 1986, p. 32).

Pero, en la economía, se sigue creyendo que los precios morales[3] se determinan de modo marginal y pueden alterarse a causa de las interferencias por parte del gobierno (aumentando el grado de conflicto en las relaciones sociales). Adam Smith, se centró en la retórica de la ética; pero, para Smith la ética se relaciona más con la formación del carácter[4] que con el establecimiento de reglas y preceptos. Se concluye, sobre esa base, que Smith debe ser considerado junto a Hutcheson y Hume como uno de los fundadores en el siglo XVIII de la ética de la virtud contemporánea, y que, al igual que los cultores de esta última, le debe mucho a Aristóteles y, de hecho, bien puede servir de interlocutor en los actuales debates neo-aristotélicos. Aunque la insatisfacción por los fundamentos económicos y el marco conceptual de la economía no es nueva, poco se ha hecho para explicar el problema, y menos aún para remediarlo.

Hasta ahora parece imposible: –“Ética y economía dos realidades distantes una de otra y hasta contradictorias.

Para que esto sí sea una realidad (aunque esto también parezca un sueño) se requiere que los teóricos de la economía dejen de soñar como alquimistas (con sus modelos, para demostrar que la economía es ciencia); o, por lo menos se preocupen –de convertir el sueño de Adam Smith (padre de la economía[5]) en realidad de la vida económica, de modo qué –este no siga siendo un mito más de la economía, como la racionalidad de los agentes económicos (homo economicus).  
La Economía neoclásica tiende a prescindir del hecho de que las interacciones económicas precisan de algún modo de comprensión entre individuos o de una prosocialidad elemental[6]. En particular, el denominado paradigma de homo economicus no ha prestado demasiada atención a la capacidad empática del hombre y a la existencia de vínculos de simpatía, aunque constantemente reconoce que los participantes en el mercado pertenecen a grupos que comparten ideas, sentimientos, valoraciones, etc. La denominada revolución marginalista y la consiguiente generalización del paradigma fisicalista en Economía, supuso a la postre una tendencia a forzar su escisión de las restantes ciencias sociales. Tanto es así que cualquier interpretación en clave mainstream consideraría fuera de lugar una proposición que afirmase que la Economía es una ciencia moral.
En el origen de la controversia está la creencia de que la RN[7] ofrece una perspectiva incompleta en la que el ser humano parece guiarse exclusivamente por el interés propio, mientras que en la TSM proporciona una visión notablemente más compleja de la estructura motivacional del comportamiento humano, en la que valores como la justicia, la generosidad o el espíritu cívico desempeñan un papel esencial. En realidad, la obra smithiana en su conjunto proporciona una visión equilibrada de la relación entre Ética y Economía, que a la postre resulta de interés para una reconsideración de la articulación entre ambas dimensiones del actuar humano. La TSM y la RN se plantean como un intento de dar una respuesta sistemática a dos de los grandes problemas intelectuales de la ilustración inglesa. Por un lado, el debate altruismo-egoísmo existente entre los filósofos y teólogos del momento y, por otro, la preocupación de empresarios y administradores públicos por el incipiente crecimiento económico a escala nacional (Danner, 1976, p. 307). Ambas obras estarían escritas desde dos puntos de vista considerados por Smith complementarios. La TSM[8] se centra en los aspectos psicológicos de la vida social y, por tanto, en sentimientos, pensamientos y tendencias naturales de socialidad. La RN, por su parte, aborda los aspectos económicos de la vida social, donde lógicamente las dimensiones psicológica o moral están aparentemente ausentes (Brown, 1994, p. 26). En esta línea, resulta pertinente un replanteamiento del «problema de Smith» que nos acerque al auténtico significado de la obra de este autor y que sirva de base para abordar la tensión existente entre el orden moral siempre tendente hacia la benevolencia y la «aparente» amoralidad de los mercados.
El problema de A. Smith: Como punto de partida para abordar el problema de Smith cabe mencionar que este autor, como antes lo había hecho Hume, recupera una tradición de estudio que busca un primer principio de la moral de la que participan pensadores de muy diverso signo, desde Spinoza a Mandeville. Cronológicamente, la primera de las obras de Smith (TSM)[9], presta su máxima atención a la formación de los juicios morales de nuestras acciones y de las acciones de otros, siendo las nociones de prudencia y simpatía el núcleo de la argumentación. Por su parte, en la RN se preocupa por el estudio de los factores conducentes al desarrollo económico y apunta al interés particular como motor del mismo. Así, en el comienzo de la (TSM) puede leerse
«Por más egoísta que se pueda suponer al hombre, existen evidentemente en su naturaleza algunos principios que le hacen interesarse por la suerte de otros, y hacen que la felicidad de estos resulte necesaria, aunque no derive de ella más que el placer de contemplarla» (TSM, I,1).
En tanto que en el fragmento más citado de la RN se afirma:
«No de la benevolencia del carnicero, del cervecero o del panadero de quien esperamos nuestra cena (...) sino de su interés particular...» (RN, I, 2). De una lectura descontextualizada de los fragmentos más citados de ambas obras parece desprenderse la existencia de una contradicción básica entre su obra inicial de carácter ético y su posterior obra económica. Ahora bien, lo sorprendente es que esa contradicción no fue objeto de debate en la época en la que Smith desarrolla su labor educativa, sino que aparece un siglo más tarde. La primera alusión histórica al «problema» surge entre pensadores alemanes de orientación socialista fuertemente críticos con el librecambismo dominante. Estos autores, entre los que destaca Skarzynski, afirman que en la obra de Smith existe una doble interpretación de la naturaleza humana que resulta contradictoria (Peters-Fransen, 2001). La benevolencia o el altruismo[10]  defendidas en la TSM serían incompatibles con la defensa del egoísmo como fundamento del sistema económico que se hace en la RN. Oncken[11], Brentano y Knies, atribuyeron esta contradicción al giro (umschwungstheorie) que habría supuesto para Smith el contacto con el pensamiento liberal francés de los filósofos materialistas (Helvetius, Holbach...) y las ideas de los fisiócratas que tendrían su refrendo en la RN, frente a la influencia que Hume y Hutcheson habían tenido en su obra moral (Nieli, 1986; Teichgraeber, 1986).

Sin embargo, tenemos que reconocer que bajo las condiciones reales del mercado y del mundo en que nos movemos parece imposible ser ético si se quiere sobrevivir en medio de la competencia generalizada en todo ámbito de la vida social y mucho menos si se quiere ser exitoso en el mercado; sin embargo, para la ingeniaría económica si es posible gracias a la economía de la información, donde “el saber” es el recurso económico fundamental: –ahora estamos viviendo, por lo menos en la industria de las TICs, cada vez que se logra innovar insumos obtenemos más ventajas para el consumidor y a menores precios de modo que se puede ver que las tendencias –con la destrucción creativa– muchas cosas pueden ser posible. En la relación entre la economía y la moral: Aun cuando la economía y la disciplina moral[12], cada cual en su ámbito, tienen principios propios, a pesar de ello es erróneo que el orden económico y el moral estén tan distanciados y ajenos entre sí, que bajo ningún aspecto dependa aquél de éste. Las leyes llamadas económicas, fundadas sobre la naturaleza de las cosas y en la índole del cuerpo y del alma humanos, establecen, desde luego, con toda certeza qué fines no y cuáles sí, y con qué medios, puede alcanzar la actividad humana dentro del orden económico; pero la razón también, apoyándose igualmente en la naturaleza de las cosas y del hombre, individual y socialmente considerado, demuestra claramente que a ese orden económico en su totalidad sigue siendo un mito.

En los círculos económicos se considera casi indecoroso preguntar
« ¿Cuál es la relación entre moral y economía? o ¿qué es la connotación moral de la economía?», y se acepta con demasiada frecuencia la opinión de los teóricos, sea ella cual fuere, acerca de este punto. La pregunta: « ¿Qué significa pasar de la ética económica a la economía ética?» encuentra, por ende, esta respuesta: «eso es propio de la axiología, no de la economía».

Es posible que esta respuesta parezca excesivamente simple. Si ello ocurre, es porque lo es. Veamos: Entre 1999 y 2002 saltaron a la prensa internacional los escándalos en U.S.A. provocados tras la quiebra de grandes internacionales que ocultaron cifras y manipularon sus balances, así como la gran crisis financiera y bancaria en América Latina asentada en mucho sobre la práctica de otorgar créditos vinculados, estos es créditos ventajosos a empresas pertenecientes a los mismos dueños y administradores de bancos –incluso a empresas fantasmas creadas para tal efecto-. Estos acontecimientos avalarían la opinión de la imposibilidad de una conciliación  entre ética y economía.
Por un lado, hay un reflorecimiento de la ética (que nos remonta a Adam Smith). A nivel de las investigaciones genéticas se plantean a la bioética problemas sobre el valor moral de la vida y la correspondiente actitud que frente a ella debemos tener.

Por otro lado, en el orden público se exige de los gobernantes mayor moralidad en sus acciones, y los políticos ofrecen ética y moral a través de una lucha contra la corrupción como parte de sus campañas electorales y planes de gobierno. Las empresas atraviesan también un periodo de exigencias y propuestas éticas, se habla de “ética

    Cuando se da un debate entre dos posiciones opuestas se suele llegar, a veces con excesiva prisa, a tomar partido por una de las posturas, o bien, a tratar de conciliarlas a partir de un supuesto acuerdo implícito entre ambas. Nos oponemos  a esa disyuntiva, no porque consideremos incorrecto tomar partido o llegar a un acuerdo, sino porque nos parece más fructífero para el pensamiento mantener el debate abierto y pensar esa apertura. En el caso específico del debate entre economía e ingeniería económica, tema de este trabajo, ¿qué es lo que cada uno está negando en el otro y por qué? y aun, ¿por qué hay posiciones opuestas en economía? Puede ser que al tratar de responder a estas preguntas ahondemos en cuestiones tales como personalidad y motivación de quien filosofa, y en la naturaleza de la filosofía misma, además de los temas específicos tratados en el debate



[1] La economía moral es una noción utilizada por las ciencias sociales acuñada originalmente por el historiador E.P. Thompson (como economía moral de la multitud, 1979) para explicar el comportamiento popular en los motines de subsistencias del siglo XVIII. Su uso se ha generalizado para describir o explicar los comportamientos económicos que se definen a partir de valores morales o normas culturales, en general distintos a los que presupone la ciencia económica (v. homo economicus).
[2] Smith encuentra en la regularidad de ciertas maneras de sentir, de comportarse y de juzgar de los agentes de un orden, y en la habitualización de ciertas y determinadas relaciones morales, la causa que explicaría el surgimiento espontáneo de tales normas. Estas normas promueven la armonía y la concordia señalando la propiedad moral de una conducta. Según nuestra hipótesis, las normas morales serían la resultante del proceso de intercambios que determina los precios morales a los que tendería todo mercado moral, cualquiera fuera su objeto y su extensión. Es nuestra impresión que, mientras en la economía la eficiencia del libre mercado tiende a remover gradualmente los estadios de pobreza, en un sentido análogo, el mercado moral tiende a remover gradualmente el conflicto, alcanzándose una mayor armonía social a través de relaciones morales libres, de mayor concordia y justicia, en ausencia de suficientes relaciones fundadas en sentimientos de amor y de benevolencia. Desde esta perspectiva, finalmente llegaremos a la conclusión de que un parlamentario o juez, legislando o fallando respectivamente, en contra del proceso libre y espontáneo de formación de normas morales, estaría interfiriendo con los precios morales del sistema. Podríamos calificar estas interferencias gubernamentales como “controles de precios morales”, los cuales impactarían sobre la armonía del orden, aumentando el grado de conflicto en las relaciones sociales.
[3] Está claro que Smith no habló de mercados o de precios morales, ni tampoco de demandas u ofertas morales, y mucho menos, de determinaciones marginales. Por consiguiente, estos términos transmiten nuestra propia lectura de las ideas de Smith. Nos pronunciamos en un todo de acuerdo con él cuando afirma que las relaciones morales (para nosotros intercambios morales) se explican ab initio por el principio de simpatía antes que por el principio de utilidad que rige en las relaciones económicas. Es decir, los intercambios morales no serían inicialmente el resultado de la especulación o del cálculo, sino que se gestarían a fuerza de comportamientos emocionales, que se irían deslizando gradualmente hacia una instancia cognitiva, más reflexiva y deliberada. En ésta, los agentes podrían captar ex post su conveniencia, reforzándose a posteriori y por razones de utilidad, el origen simpático que caracteriza las relaciones morales. Como resultado del proceso de intercambios interpersonales, surgen los precios morales a la manera de estándares sociales que indican lo que es correcto o apropiado, en una primera instancia a nivel de los sentimientos de los agentes y en una segunda instancia, más racional, por la simpatía que media entre sus juicios de aprobación. Así entendida, la idea de intercambio moral late en TSM cuando Smith describe una relación simpática en donde el actor modera sus conductas para alcanzar la aprobación de un espectador. Esta relación moral se materializa si los agentes logran hacer concordantes sus sentimientos entre sí. Por un lado, se materializa cuando el espectador, gracias a un esfuerzo de su imaginación, logra simpatizar con el actor, aunque con un sentimiento de menor intensidad por lo que le sucede. Por el otro lado, se materializa cuando el actor logra autocontrolar sus maneras de sentir y de comportarse obteniendo la simpatía del espectador. En TSM, Smith describe minuciosamente y con ejemplos, el proceso de socialización (para nosotros, mercado moral) mostrando cómo un actor alcanza con un espectador una concordia de sentimientos de primer orden, y luego, cómo ambos y por el mismo principio de simpatía intentarían gozar de la aprobación moral de un espectador de segundo orden, y así sucesivamente, hasta alcanzar la aprobación del espectador imparcial. Smith se vale metafóricamente de la figura de un espectador, al cual va ubicando progresivamente a mayores distancias del suceso, señalando con este recurso y con esa mayor distancia, el mayor nivel de objetividad y de imparcialidad de sus juicios, léase, de las normas morales (Smith, 1790: 68/72).
[5] Adam Smith fue un filósofo moral antes que el padre de la ciencia económica. Su obra La teoría de los sentimientos morales (en adelante TSM) data de 1759, mientras que La riqueza de las naciones (en adelante RN), es de 1776. Diferentes académicos han opinado que las mismas constituyen parte de una única y coherente construcción intelectual. En particular, James Otteson propuso una interesante analogía en referencia a la forma de estructuración de ellas, planteando que para Smith las reglas morales y económicas son análogas, en el sentido de que se desarrollan a partir de un intercambio de información entre personas que cooperan mutuamente interactuando en un mercado, concepto que subyace a las interacciones humanas descriptas tanto en TSM como en RN (Otteson, 2002:6-7). Otteson encuentra en TSM el proceso de configuración de un mercado moral donde se intercambian sentimientos, comportamientos y juicios de aprobación. Inspirándonos en ciertos pasajes de TSM y profundizando en la tesis propuesta por Otteson, trataremos de demostrar que el fenómeno moral constituye un proceso de mercado. Para ello, formularemos una teoría propia a la que denominaremos teoría moral de mercado, en franca distinción con lo que pudiera suponerse como un análisis económico de la moral.2 Intentaremos demostrar la existencia de un mercado moral mediante la identificación de sus elementos principales. En primer lugar, alumbrando la existencia de un problema moral representado por la escasez afectiva del hombre, amortiguada en parte por la conformación de ese mercado moral. Para ello, deberemos demostrar la existencia de intercambios morales, de oferentes y de demandantes morales que trocan sus sentimientos, sus comportamientos y sus juicios de aprobación, convergiendo en precios morales. Conforme a los postulados de nuestra hipótesis, sostendremos también que los precios morales se determinan y varían de manera marginal. Los mismos tenderían hacia un supuesto precio moral de equilibrio, revelado por las normas morales de justicia más universales, cual sistema de señales que guían las acciones de los agentes en el mercado moral. Está claro que Smith no habló de mercados o de precios morales, ni tampoco de demandas u ofertas morales, y mucho menos, de determinaciones marginales. Por consiguiente, estos términos transmiten nuestra propia lectura de las ideas de Smith. Nos pronunciaremos en un todo de acuerdo con él cuando afirma que las relaciones morales (para nosotros intercambios morales) se explican ab initio por el principio de simpatía antes que por el principio de utilidad que rige en las relaciones económicas.3 Es decir, los intercambios morales no serían inicialmente el resultado de la especulación o del cálculo, sino que se gestarían a fuerza de comportamientos emocionales, que se irían deslizando gradualmente hacia una instancia cognitiva, más reflexiva y deliberada. En ésta, los agentes podrían captar ex post su conveniencia, reforzándose a posteriori y por razones de utilidad, el origen simpático que caracteriza las relaciones morales. Como resultado del proceso de intercambios interpersonales, surgen los precios morales a la manera de estándares sociales que indican lo que es correcto o apropiado, en una primera instancia a nivel de los sentimientos de los agentes y en una segunda instancia, más racional, por la simpatía que media entre sus juicios de aprobación. Así entendida, la idea de intercambio moral late en TSM cuando Smith describe una relación simpática en donde el actor modera sus conductas para alcanzar la aprobación de un espectador. Esta relación moral se materializa si los agentes logran hacer concordantes sus sentimientos entre sí. Por un lado, se materializa cuando el espectador, gracias a un esfuerzo de su imaginación, logra simpatizar con el actor, aunque con un sentimiento de menor intensidad por lo que le sucede. Por el otro lado, se materializa cuando el actor logra autocontrolar sus maneras de sentir y de comportarse obteniendo la simpatía del espectador. En TSM, Smith describe minuciosamente y con ejemplos, el proceso de socialización (para nosotros, mercado moral) mostrando cómo un actor alcanza con un espectador una concordia de sentimientos de primer orden, y luego, cómo ambos y por el mismo principio de simpatía intentarían gozar de la aprobación moral de un espectador de segundo orden, y así sucesivamente, hasta alcanzar la aprobación del espectador imparcial. Smith se vale metafóricamente de la figura de un espectador, al cual va ubicando progresivamente a mayores distancias del suceso, señalando con este recurso y con esa mayor distancia, el mayor nivel de objetividad y de imparcialidad de sus juicios, léase, de las normas morales (Smith, 1790: 68/72).
[6] 1 Existe una línea de investigación que trata de introducir en el análisis económico esta dimensión relacional a través del estudio de las funciones de utilidad interdependientes y la Teoría de Juegos. Al respecto puede verse Pena y Sánchez (2006, pp. 55-73).
[7] Smith, A. (1776) Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones, México, Fondo de Cultura Económica, 1992, 7.ª ed. En adelante nos referiremos a esta obra con la abreviatura RN.
[8] Smith (1759) La teoría de los sentimientos morales, Madrid, Alianza, 1997, en adelante se aludirá a la misma con las siglas TSM
[9] Esta obra estableció su reputación como filósofo en toda Europa y su impacto de su obra moral en el pensamiento de la época no debe ser subestimado. De hecho tuvo cinco ediciones en vida y fue inmediatamente traducida al francés (tres veces en el XVIII) y al alemán (dos veces en el mismo siglo) y fue leída y discutida por todos los grandes filósofos del XVIII y XIX, desde Hume hasta Kant. Sobre este tema puede verse el estudio de Reeder (1998, pp. 9-39).
[10] El término altruismo está ausente de toda la obra de Smith. No podía ser de otro modo, ya que se trata de una invención de A. Comte, un siglo más tarde. La expresión al uso en el mundo intelectual smithiano era heredera de la tradición escolástica y no exactamente equivalente: «Amor de benevolencia».
[11] Entre las obras de este grupo de autores merece la pena destacar la postura de Oncken (1897). Este autor fue el que acuñó la expresión «Das A. Smith problem».
[12] Para algunas interpretaciones, una economía moral está basada en la equidad y la justicia y se circunscribe a pequeñas comunidades donde los principios de la cooperación mutua priman sobre la búsqueda individual de ventajas. En esas economías, los individuos no se relacionan entre ellos como actores económicos anónimos que compran y venden, sino que ponen en juego su estatus, su reputación, sus necesidades, y las ideas de justicia y reciprocidad. En las sociedades complejas esas normas de equidad pueden convertirse en costumbres o leyes, como en las normas de abastecimiento de los mercados en la Europa del Antiguo Régimen. Los grandes motines de subsistencias del siglo XVIII y el siglo XIX, en muchas ocasiones se oponían a los efectos de los proyectos del gobierno de liberalizar el comercio de granos y acabar con la política de abastecimientos y precios fijos. Frente a ese mercado libre, donde el grano fluía allí donde se pudiese conseguir vender más caro, los amotinados exigían que el gobierno se comprometiese a mantener los mercados abastecidos y a un precio asequible, es decir, que respetase la economía moral y no desvinculase la responsabilidad política del funcionamiento de la esfera económica. La economía moral se sustentaba en una cierta ética de la subsistencia, en la búsqueda del bienestar colectivo y no en el lucro personal. Aunque no exentas de desigualdades y pobreza, el objetivo prioritario que articulaba tales sociedades tradicionales (de las que perduran algunos ejemplos) no era la acumulación material, sino la reproducción y el mantenimiento del sistema social, debiendo garantizar para ello las necesidades de todos los miembros de la comunidad. Se trataba de un modelo sustentado en unas estrechas relaciones de parentesco, en el que el estatus social no era otorgado por la riqueza, sino por la posición ocupada en el complejo de relaciones sociales, y en el que la legitimidad de los líderes políticos se derivaba de su capacidad para garantizar las necesidades básicas de la comunidad.

sábado, 16 de septiembre de 2017

¿Qué es la ingeniería económica? ¿Por qué, para qué, donde, como y cuando ésta emerge?

¿Qué es la ingeniería económica? ¿Por qué, para qué, donde, como y cuando ésta emerge?

¿Qué es la ingeniería económica?

La «Ingeniería Económica» es una de las ramas de la ingeniería[1] que interactúa proactivamente[2] (con sus pares y el empresariado[3]) para hacer de la  economía el principio fundamental de la innovación[4] y el motor del progreso[5] tecnológico en procura del desarrollo económico[6] y social.

¿Por qué (tiene lugar la ingeniería económica)?
Porque el desarrollo se mide por el progreso y éste (al mismo tiempo) por la innovación (logros de la ingeniería económica) que hace cada vez más accesible a los mercados los   (precios y las demandas) a más ciudadanos: –al anteponer el principio económico (como principio prioritario en las decisiones ingenieriles y empresariales).
Para que esto sea posible hacía falta un nuevo ingeniero (economista) capaz de idear y desarrollar (innovaciones) que cambien la estructura de los mercados e interactuar proactivamente[7] con los demás ingenieros y empresarios en la innovación.
Porque  la economía convencional[8] considera a los  recursos económicos como sinónimo de factores productivos[9]; limitándose únicamente a su estudio (porque ellos consideran que son escasos): es decir, su disponibilidad es limitada respecto a las necesidades que satisface–; mientras que para la ingeniería (económica), un recurso es una fuente o suministro del cual se produce un beneficio; por lo que, deben ser transformados (con ingenio) tal como nos dijo Jean-Baptiste Say (desde 1802) para producir mayor beneficio.[10] Así, él dijo: …«cambiar» los recursos económicos desde zonas de baja productividad y eficacia, hacia zonas de mayor productividad y eficacia[11]; aquí –la zona es el mercado (indudablemente). De un mercado menos sofisticado a otro más exigente, para satisfacer y cubrir mejor y más necesidades. La eficacia –que logra precios más bajos que las del mercado–  implica el acceso al mercado de las personas menos pudientes. 

Porque «el problema económico fundamental» desaparecería con la innovación –propio de la ingeniería (económica), a diferencia de la economía[12] convencional[13]– por el potencial que tiene de innovar el uso de los recursos limitados por más que finitos que fueran para  cubrir las necesidades humanas de manera ilimitada, por lo tanto no existiría el problema económico, y se podría dar satisfacción a todas las necesidades existentes e inclusive crear nuevas (necesidades) de toda la sociedad.

Porque ahora la competencia en los mercados es por la «innovación» propio de la ingeniería, a diferencia la competencia de precios del economista (convención maenstream) que aún sigue creyendo que la innovación está fuera del sistema económico porque es un fenómeno (como una catástrofe, la guerra…).

Porque ahora la innovación tecnológica ha dado lugar a las empresas “startup” (“empresas emergentes”)[14] que vienen innovando el mercado y buscan facilitar los procesos complicados, enfocadas a diferentes temas y usos. Generalmente son empresas asociadas a la innovación, al desarrollo de tecnologías, al diseño web o al desarrollo web, y son empresas de capital-riesgo.


Porque aun se sigue aceptando (la errónea idea) de que la ingeniería[15] económica es una herramienta académica: –una disciplina[16] de apoyo a la ingeniería tradicional. Sin embargo, hoy sabemos que es: –una nueva rama o especialidad de ingeniería que, provoca (proactivamente) el «cambio» (para transformar los recursos económicos) que logre la «innovación» (destrucción creativa[17], que hace pasar los recursos de lo viejo y obsoleto a empleos más nuevos y productivos como la esencia misma de la economía y sin duda una economía moderna; qué, convierte a la economía en el principio prioritario. Es decir, la economicidad –no en el sentido de Henry Ford[18], sino ‘en el sentido más amplio del término’–: como el principio prioritario no sólo de la ingeniería, sino de toda actividad humana (en salud, educación...). A diferencia de la economía clásica que consideraba que la innovación estaba fuera del sistema, como también  lo hizo Keynes. Para los economistas convencionales (mainstream), la innovación pertenece a la categoría de "catástrofes externas" como terremotos, clima, o la guerra, que, como todos ellos saben, tiene una profunda influencia en la economía, pero no forma parte de ella.[19]  
El problema es que, en las facultades académicas de ingeniería se sigue confundiendo[20]: –los principios de la ingeniería económica tradicional[21] con la “economía” como principio  de la ingeniería; enseñando principios formulados por Eugene L. Grant[22] en 1930, de su texto Principles of Engineering Economy). En las diferentes Facultades de Ingeniería, con la vieja reliquia de otra época, reliquia que estaba personificada por DeGarmo[23] desde 1942[24] como si  “la ingeniería económica” fuera tan sólo una disciplina[25], empleando los  Principios de Ingeniería Económica de 1930 (Principles of Engineering Economy)  del texto-manual de DeGarmo[26] (que enseña el aspecto contable financiero y los métodos de riesgo, sensibilidad, análisis de intangibles); La Ingeniería Económica Nuevo Enfoque Víctor Manuel Alvarado Verdín[27] con su metodología de evaluación[28] (y sus principios renovados) o La «ingeniería del valor»[29] en las diferentes Facultades de Ingeniería como si fuera una disciplina vigente.
¿Para qué?
Para salir del tipo de competencia entendida únicamente a partir de los precios, y entrar a una nueva forma de competencia basada en la innovación[30]: por las novedades que traen los cambios irreversibles (que hacen obsoletos los productos anteriores: nuevas funciones y precios sumamente más bajos). Con la innovación se supera a las teorías neoclásicas de competencia. Aquí, el empresario tiene una función central, pues es la persona que decide llevar adelante la actividad económica, con la participación directa del ingeniero economista que es quien desarrolla los cambios para llevar a cabo la innovación previa planeación de los procesos de innovación. Lo que impulsa a estos a arriesgarse es la posibilidad de aprovechar, al menos por algún tiempo, las fallas de mercado y así obtener beneficios monopólicos.
Para que los docentes irresponsables[31]  no continúen llamando “Ingeniería económica” a lo que son únicamente herramientas de apoyo para el planeamiento contable y de riesgo que   permite evitar des-economías.

Porque algunos (arrogantes) economistas  teóricos[32] (que presumen de epistemólogos) creen que la ingeniería económica es ciencia aplicada (negando la existencia de una epistemología de la ingeniería) y porque la ingeniería se enseña (en Estados Unidos con manuales). Arrogantes economistas  –considerados por sus colegas y alumnos como  economistas que hace teoría económica–, como es el caso del Ph. D.[33] Adolfo Figueroa[34]  quien en su artículo “Ciencia y desarrollo: el papel de la ciencia económica[35]”, asegura que:
La economía del desarrollo no es ciencia sino ingeniería económica.
La ingeniería económica se sustenta en la teoría económica (la teoría neoclásica).
La metodología deductivista es de aceptación general entre los economistas.
En el tercer mundo se practica la ingeniería económica antes que la ciencia económica.
La ingeniería del desarrollo económico está limitada por el poco desarrollo de esta rama de la ciencia económica que explique el funcionamiento del tercer mundo.
Interpreta erradamente a Hal R. Varian, sobre la economía como ingeniería.
El sostiene que:
El argumento de Hal  Varian[36] tiene un problema lógico.
No puede existir ingeniería sin una ciencia que la sustente.
Economía no puede ser ingeniería pura.
La enseñanza de la economía en el tercer mundo deja de preocuparse por la ciencia para convertirse en pura ingeniería.
(Si leemos aquí https://core.ac.uk/download/pdf/6499123.pdf), no encontramos tal afirmación).
Para que no se  siga confundiendo (a los economistas en formación) que el ingeniero economista es un economista que se ocupa del tercer mundo y es usualmente considerado un economista de segundo nivel: –un economista que aplica las teorías de la economía estándar a los problemas del tercer mundo.

Porque la innovación  ha escapado de la acción de los economista[37] (a pesar de los postulados de Say y Schumpeter). La innovación no es un fenómeno como así lo entendió la economía clásica y también  Keynes[38]. Hay que enfocarlo desde la economía de Schumpeter[39] y actuar con la mentalidad ingenieril de Say (dos grandes visionarios: –verdaderos profetas – que no buscaron el impacto de corto plazo de sus teorías). Porque la economía clásica consideraba que la innovación estaba fuera del sistema, como también  lo hizo Keynes[40]. La innovación (para ellos) pertenecía a la categoría de "catástrofes externas" como terremotos, clima, o la guerra, que, como todos sabían, tiene una profunda influencia en la economía, pero no forma parte de ella. Schumpeter insistió en que, por el contrario, la innovación —es decir, la actividad que hace pasar los recursos de lo viejo y obsoleto a empleos más nuevos y productivos—  es la esencia misma de la economía y sin duda una economía moderna. Por cierto que la innovación no es una única ni principal actitud empresarial[41], sino sobre todo es una actitud social[42]. La innovación es más que un nuevo método (que requiere de manuales[43]) o que hay que detectar las tendencias (de innovación), analizando su impacto en la sociedad y modelos de negocio –tal como si fuera un fenómeno que requiere de una reunión presencial de expertos –no de economistas– que realicen un informe enfocado a ofrecer conclusiones respecto a los posibles efectos del tema tratado con el fin de transmitir a la sociedad un conocimiento práctico y cercano a la realidad.

Porque las innovaciones –ahora– son el resultado del saber que está deviniendo rápidamente como el factor número uno de la producción, desplazando al capital y la mano de obra a un  segundo plano. Tanto en el Este como en el Oeste el saber siempre ha sido considerado algo  referente a ser y casi de la noche a la mañana empezó a hacer: se convirtió en un recurso y en un servicio. El saber  había sido siempre un bien privado; de súbito se transformó en un bien público. Durante unos cien años, en la primera fase, el saber se aplicó a herramientas, procesos y productos; esto creó la Revolución Industrial, pero también creó lo que Marx denominó “alienación”, y nuevas clases, y la guerra de clases y, con ellas, el comunismo. En su segunda fase, que empezó alrededor de 1880 y culminó hacia la Segunda Guerra Mundial, el saber, con su nuevo significado, empezó a aplicarse al trabajo, esto marcó el comienzo de la revolución de la productividad, que en sesenta y cinco años convertiría al proletariado en una burguesía de clase media con unos ingresos de clase alta. De esta forma, la revolución de la productividad  derrotó a la guerra de clases y al comunismo. La última fase se inició después de la Segunda Guerra Mundial; ahora el saber se aplica al saber mismo y es la revolución de la gestión. Que sólo lo podemos ver desde la economía de la producción.

Porque la tecnología –resultado de las innovaciones ingenieriles– está siendo mal entendida dentro del campo de las ciencias sociales, especialmente entre sociólogos e historiadores de la tecnología (en torno a las relaciones entre la tecnología y la sociedad), donde se muestra el debate y los términos en que se ha enfrascado la polémica– como "eso"[44] que aparece ante nosotros como una fuerza irresistible, un dinamismo alterador del mundo que transformará nuestros trabajos, revolucionará nuestras familias y educará a nuestros hijos.
Para que las nuevas generaciones comprendan que la innovación es un fenómeno es asunto de economistas que aplican los  postulados que Joseph Schumpeter[45] de su libro “Teoría del Desenvolvimiento Económico”, para posteriormente hacer un contraste entre las tres teorías y los principales postulados que Schumpeter planteó en su libro. Y no se sigan entendiendo que  no hay ninguna alternativa[46] y que, no queda sino aceptar lo inevitable y celebrar su venida. Porque de ahora en adelante "eso" decidirá nuestro futuro… –como si "eso" tuviera vida propia.

Por lo que hacía falta la creación de una Facultad de ingeniería que forme un nuevo economista que se encargue del auténtico «rol  económico proactivo»[47] –dentro de la sociedad–, que colabore con el empresariado la construcción del futuro (y no sólo lo suponga retóricamente) realizando –con su ingenio y visión del futuro– las innovaciones (que rompan frecuentemente y constante el «status quo» económico) y, que no sólo  espere que el estado-fiscal  corrija lo que el economista ortodoxo supone errado; y, que, además coactue con los demás ingenieros en «la transformación: –a través del «cambio» para el progreso de la civilización (y no sólo custodien la civilización, como decretó Keynes[48]). Estos economistas (ingenieros) no pretenden realizar predicciones económicas, ya que consideran que los fenómenos empíricos son variables, de manera que en los acontecimientos sociales no existen constantes, puesto que todos son variables, hecho que imposibilita realizar predicciones. Están en contra de toda intervención estatal, pretenden que se reduzca el tamaño del Estado, se postulan como unos fervientes creyentes de que la propiedad privada es uno de los principios esenciales de la economía. Tal como Friedrich Hayek (Premio Nobel de Economía en 1974)
Para que los nuevos economistas (ingenieros) puedan aplicar los tipos de Innovación de Schumpeter: Introducción de un producto nuevo en el mercado o un cambio cualitativo de un producto ya existente: (1) Proceso de innovación nuevo para la empresa; (2) Apertura de un nuevo mercado; (3) Desarrollo de nuevas fuentes de abastecimiento de materias primas u otras entradas; (4) Cambios en la organización industrial. (Schumpeter J, 1934).
Para que no ofrezca –como los economistas keynesianos– la "tierra prometida" (introducida desde los años cuarenta), en la que el rey-economista garantizaría el equilibrio perfecto de una economía eternamente estable a través del control del dinero, el crédito, el gasto e los impuestos.  Schumpeter –en cambio– estaba cada vez más preocupado por el tema de cómo podría ser controlado  y limitado el sector público para mantener la libertad política y una economía capaz de rendimiento, crecimiento y cambio[49]

Porque desde 1802 ya se había conceptualizado la «ingeniería económica» por Jean Baptiste Say[50],  al explicar la misión  del “entrepreneur  había conceptualizado ya la acción (problema o tarea) del “ingeniero economista”; sin embargo, se había mal interpretado como si éste (entrepreneur) fuera la actitud aventurera del arriesgado empresario, como lo había entendido el economista Richard Cantillon[51], en 1755. Ciento cuarenta años después,  el  economista Schumpeter[52],  teorizó la “innovación”[53],  que hacía falta para completar la definición de «ingeniería económica»
SAY[54], en 1802, dijo:
“el entrepreneur «cambia» recursos económicos de zonas de baja productividad y eficacia a zonas de alta productividad y eficacia”

Veamos por qué:
La ingeniería, cambia el estado las condiciones de un bien inicial “A” a otro estado “B” mejorado (haciendo uso de su ingenio, en el proceso de transformación, propio de la ingeniería). Por ejemplo, cambia pulpa de madera a papel (como aplicación de la ingeniería tradicional); cambian las funciones de las computadoras, teléfonos móviles y los televisores (incorporando las funciones de las computadoras)
Pero, este «cambio» de A a B, que hace el ingeniero, es idéntico a su método (para resolver los problemas[55], establecido por el teorema de Jean Baptiste  SAY cuando explica el «cambio» que hace el «entrepreneur»[56]
Podemos deducir entonces que el primer economista teórico que formuló la aplicación de la economía y el método ingenieril, fue  Jean Baptiste  SAY. Porque él planteó la proactividad[57] y la vocación para provocar el cambio (como propio del «entrepreneur»); pero no lo hace como ejemplo de conducta (actitudinal) a seguir (o como comportamiento de los líderes), sino como un ejemplo de  ruptura del status quo económico (al cambiar los recursos a zonas de mayor productividad y eficacia), que busca  un efecto económico (de abaratamiento del producto) que beneficie también al productor, con lo que asegura su ventaja funcional y de precio cuando el demandante decida en el mercado. En otras palabras: “cambia” las estructuras económicas del mercado.

Porque es necesario que un economista aplique el «Desarrollo Económico» de Schumpeter que hace –lo que ni los economistas clásicos ni Marx ni Keynes fueron capaces de hacer–: hacer cumplir una función económica al beneficio. En la Economía del cambio y la innovación, el beneficio, en contraste con Marx y su teoría, no es un Mehrwert, una "plusvalía" robada a los trabajadores. Por el contrario, es la única fuente de empleo para los trabajadores y de los ingresos laborales. La teoría del desarrollo económico muestra que nadie, excepto el innovador, obtiene un "beneficio" genuino; y el beneficio el innovador es siempre de breve  duración.  El "innovador" de Schumpeter con su "destrucción creativa" es la única teoría que explica por qué existe algo que llamamos "beneficio". Los economistas clásicos sabían perfectamente que su teoría no daba ninguna razón fundamental para el beneficio. De hecho, en una economía de equilibrio un sistema económico cerrado no hay lugar para el beneficio, no hay justificación para él, ni explicación. No obstante, si el beneficio es un costo genuino, y especialmente si el beneficio es la única manera de mantener los empleos y crear otros nuevos, entonces el capitalismo vuelve a ser un sistema moral. Cuanto más progresa una economía, más formación de capital va a necesitar. Por eso, lo que el economista clásico –o el contador o el corredor de bolsa– considera  "beneficio" es un costo genuino, el costo de mantenerse en los negocios, el costo de un futuro en el cuál nada es predecible excepto que el negocio rentable hoy se convertirse en el elefante blanco de mañana. Por eso, la formación de capital y la productividad son necesarias para mantener la capacidad de producción de la economía y, sobre todo, mantener los trabajos del presente y crear empleos del futuro.

Porque el surgimiento de la economía simbólica como economía dominante abría la puerta a la tiranía y, de hecho, la invitaba[58]. Porque es pura arrogancia el hecho de que el economista se proclamara a sí mismo infalible. Pero, por sobre todo, porque no son economistas los que ejercen el poder, sino políticos.

Porque la macroeconomía de la economía ortodoxa – la economía de la nación-estado— es todo: con individuos y empresas que no tienen poder para influir, y menos dirigir, la economía ni la capacidad de adoptar decisiones efectivas  contrarias a las fuerzas de la macroeconomía. –Como un determinismo de mercado donde las personas no tienen vida, son pasivas, y dependen del mercado; opuesto al individualismo austriaco[59].
Para que no se entienda que los fenómenos económicos, la formación del capital, productividad y empleo son funciones de la demanda.
Para que no se defina un problema, sino que se organice el conjunto.

Porque la economía debe enfocarse sistémicamente en el corto  y largo plazo. La economía convencional descuida el largo plazo, busca únicamente el impacto inmediato por irresponsabilidad[60] y falta de visión del futuro. En cambio, la ingeniería económica,  tiene serias dudas acerca del mercado libre. La ingeniería económica piensa que un "monopolio inteligente" –la tecnología digital, por ejemplo– tiene mucho para  recomendare solo. Tiene perspectivas a largo plazo en lugar de pasar de transacción a transacción debido a las ventajas momentáneas del corto plazo. 

Porque el corto plazo de hoy tienen impactos a largo plazo. Hacen el futuro de una manera irrevocable. No pensar en el porvenir  de las decisiones a corto plazo y su impacto mucho después de que "estamos todos muertos" es irresponsable. También lleva a adoptar las decisiones erradas. Este énfasis constante que pone Schumpeter en la reflexión  referida a la consecuencias de lo momentáneo, lo popular, lo hábil y  brillante es lo que hace de él un gran economista y lo convierte en el  guía apropiado para el presente cuando una economía acelerada, hábil y brillante –y una política acelerada—  nos han llevado a la ruina.

Porque la microeconomía de los individuos y las empresas –según la economía ortodoxa- determina, y el gobierno puede, como mucho, corregir discrepancias menores y, en el peor de los casos, crear dislocaciones; y la oferta controla, con la demanda como una función de ella

Porque ahora sabemos, tal como Schumpeter lo supo hace más de cien años atrás, que cada uno de las respuestas keynesianas estaba erradas. O por lo menos que son válidos sólo en casos especiales y dentro de marcos muy estrechos. Tomemos, por ejemplo, el teorema clave de Keynes: que los hechos monetarios —déficit estatal, tasas de interés, volumen de crédito y volumen de dinero en circulación—  determinan la demanda y con ella las condiciones económicas. Esto supone, y el mismo Keynes lo subrayó, que la velocidad del movimiento del dinero es constante y no es susceptible de ser cambiada en el corto plazo por individuos o firmas. Schumpeter señaló hace cerca de cien años que todas las evidencias niega esta suposición. Y, de hecho, casa vez que se ensayaron las políticas  económicas keynesianas, ya sea en la versión original keynesiana o en la modificada por de Friedman, fueron derrotadas por la microeconomía de las empresas y de los individuos, de manera imprevista y sin aviso, cambiando la velocidad de movimiento del dinero casi de la noche a la mañana.

¿Cómo y cuándo emerge la ingeniería económica?

El desarrollo de la ingeniería económica no ha seguido una estructura arbóreo[74]: no posee una linealidad, va cambiando de forma, se conectan con cualquier punto, no existe relación de elementos comunes. Posee una estructura anti-jerárquica donde todos los puntos están de una u otra forma conectados entre sí, influenciándose y creando nuevas variables para finalmente formar un sistema integrado: que no tienen principio ni fin, que tiene formas heterogéneas y múltiples. Todo esto, nos obliga a usar la metáfora del  rizoma[75] para hacer más fácil su comprensión:
–Sus tallos horizontales subterráneos[76] teóricos datan del siglo XVIII, con la Escuela austríaca[77], también denominada Escuela de Viena[78], que es una escuela de pensamiento económico que defiende un enfoque individualista metodológico para la economía denominado praxeología.
Brota (la raíz primaria) con el concepto de «entrepreneur», de JB Say, Francia, 1802; de esta idea, nace el concepto de «innovación[79]» y la «destrucción creativa»[80], retomada muchos años después por Joseph Alois Schumpeter[81] (en 1942) y de beneficio[82] como resultado del riesgo empresarial  innovador, que rompe el «status quo» económico de la competencia de precios, al cambiar a la competencia por la imposición de lo nuevo. Los primeros tallos brotaron con la revolución industrial; luego se vuelven más notorios con la aceleración innovadora de la tercera revolución (digital) industrial…
 –Paralelamente, sin conexión alguna con los avances teóricos de economía, ese mismo año (1942) surge –desde las facultades académicas de ingeniería– el concepto (errado) de «Ingeniería Económica».
–En el siglo anterior, en 1867, desde la sociología –con Marx como ideólogo– surge el concepto de propiedad y de formación de capital[83] (que es la que analizó Karl Marx, Hegel tuvo una gran influencia en la teoría de la alienación de Karl Marx (1818-1883), quien profundiza en este concepto, sobre todo, en sus Manuscritos económico-filosóficos, 1844), que dio origen al concepto alienación[84] en economía, que según Marx, lo mismo ocurre en el sistema de producción capitalista[85]: aquí el hombre se hace cosa, mercancía, usada por el propietario de los medios de producción sólo como un instrumento más en la cadena de producción de bienes. La propiedad privada convierte los medios y materiales de producción en fines en sí mismos a los que subordina al mismo hombre. La propiedad privada aliena al hombre porque no lo trata como fin en sí mismo, sino como mero medio o instrumento para la producciónSin embargo, según Schumpeter, la acumulación del capital es un concepto relativo a la creación y paulatina acumulación de capital económico en el sistema capitalista. Este aumento de capital se basa en el ahorro y la inversión, que debidamente utilizados (empresarialmente bien invertidos) produce un aumento de la riqueza de la sociedad. Acumulación de capital que no responde a la explotación sino a la innovación.
–En un espacio de ciento cincuenta años, desde1750 a 1900, el capitalismo y la tecnología conquistaron el globo y crearon una civilización mundial. Ni el capitalismo ni las innovaciones tecnológicas eran algo nuevo; ambos eran fenómenos usuales y recurrentes a lo largo de todos los tiempos, tanto en el Este como en el Oeste; lo que si resultó absolutamente nuevo fue su rapidez de difusión y su alcance mundial a través de culturas, clases y geografías; y fue esto, su rapidez y amplitud, que convirtió al capitalismo en “Capitalismo” y en un “sistema”, y lo que convirtió los avances tecnológicos en la “Revolución Industrial”.
–Con Keynes surge la economía simbólica como economía dominante que abre la puerta a la tiranía y, de hecho, la invitaba. Para Keynes, los principales problemas de la economía son la relación entre la " economía real de bienes y servicios y la "economía simbólica" de dinero y crédito; la relación entre individuos y empresas y la "macroeconomía" de la nación-estado[86].
–Pero, Schumpeter señaló hace más de cien años que todas las evidencias niega esta suposición. Y, de hecho, casa vez que se ensayaron las políticas  económicas keynesianas, ya sea en la versión original keynesiana o en la modificada por de Friedman, fueron derrotadas por la microeconomía de las empresas y de los individuos, de manera imprevista y sin aviso, cambiando la velocidad de movimiento del dinero casi de la noche a la mañana.
–Cuando se probaron inicialmente las prescripciones de Keynes —en los Estados Unidos, a comienzo del New Deal— al principio pareció que funcionaba. Pero más tarde, aproximadamente en 1935, los consumidores y las empresas repentinamente redujeron drásticamente la velocidad del movimiento del dinero en unos pocos meses, lo que hizo abortar la recuperación basada en el gasto del déficit estatal y provocó un segundo colapso del mercado de la bolsa, en 1937. No obstante, el mejor ejemplo es lo que ocurrió en ese país en 1981 y 1982. El intento de La Reserva Federal de controlar la economía controlando la oferta de dinero fue ampliamente burlado por los consumidores y empresas, que, de repente y en forma casi violenta pasaron el dinero de los depósitos de ahorros a fondos del mercado de dinero, y de inversiones a largo plazo a activos líquidos —es decir, de dinero de baja velocidad a la de alta velocidad—  hasta tal punto que ya nadie puede decir qué es la oferta de dinero o incluso que significa el plazo. Los individuos y las empresas que tratan de optimizar su propio interés y se guían por su percepción de la realidad económica siempre encontrará una manera de vencer al "sistema" —ya sea, como en el bloque soviético, convirtiendo a toda la economía en un gigantesco mercado negro,  o como en Estados Unidos en 1981 y 1982, transformando el sistema financiero de la noche a la mañana pese a las leyes, reglamentaciones o los economistas.
–Ahora, dentro del campo de las ciencias sociales, especialmente entre sociólogos e historiadores de la tecnología (en torno a las relaciones entre la tecnología y la sociedad), donde se muestra el debate y los términos en que se ha enfrascado la polémica– como "eso" que aparece ante nosotros como una fuerza irresistible, un dinamismo alterador del mundo que transformará nuestros trabajos, revolucionará nuestras familias y educará a nuestros hijos.
–ahora, el resultado del saber está deviniendo rápidamente como el factor número uno de la producción, desplazando al capital y la mano de obra a un  segundo plano. Tanto en el Este como en el Oeste el saber siempre ha sido considerado algo  referente a ser y casi de la noche a la mañana empezó a hacer: se convirtió en un recurso y en un servicio.
La innovación para Drucker no es única ni principalmente una actitud empresarial, sino sobre todo una actitud social: "Sin embargo, la innovación es más que un nuevo método. Es una nueva perspectiva del universo, del riesgo antes de que de la casualidad, o de la certeza. Es una nueva comprensión del papel del hombre en el universo. Y esto significa que la innovación, más que ser una afirmación del poder humano, es la aceptación de la responsabilidad humana"20. Landmarks of Tomorrow, pp. 90-91
–Finalmente, las innovaciones –ahora– son el resultado del saber que está deviniendo rápidamente como el factor número uno de la producción, desplazando al capital y la mano de obra a un  segundo plano. Tanto en el Este como en el Oeste el saber siempre ha sido considerado algo  referente a ser y casi de la noche a la mañana empezó a hacer: se convirtió en un recurso y en un servicio. El saber  había sido siempre un bien privado; de súbito se transformó en un bien público. Durante unos cien años, en la primera fase, el saber se aplicó a herramientas, procesos y productos; esto creó la Revolución Industrial, pero también creó lo que Marx denominó “alienación”, y nuevas clases, y la guerra de clases y, con ellas, el comunismo. En su segunda fase, que empezó alrededor de 1880 y culminó hacia la Segunda Guerra Mundial, el saber, con su nuevo significado, empezó a aplicarse al trabajo, esto marcó el comienzo de la revolución de la productividad, que en sesenta y cinco años convertiría al proletariado en una burguesía de clase media con unos ingresos de clase alta. De esta forma, la revolución de la productividad  derrotó a la guerra de clases y al comunismo. La última fase se inició después de la Segunda Guerra Mundial; ahora el saber se aplica al saber mismo y es la revolución de la gestión. Que sólo lo podemos ver desde la economía de la producción.





[1] Visualización de la norma: Ley 25391 http://deperu.com/legislacion/ley-25391-pdf.html.
[2] Jean Baptiste  SAY, fue el primer economista teórico que formuló la aplicación de la economía y formuló (al mismo tiempo) el método ingenieril. ¿Por qué? Porque él planteó la proactividad y la vocación para provocar el cambio (como propio del «entrepreneur»); pero no lo hace como ejemplo de conducta a seguir (actitudinal), o como son los líderes, sino como un ejemplo de  ruptura del status quo económico.  El  “Cambio”, que para el ingeniero tradicional significa mejora de condiciones; para el nuevo ingeniero (economista), necesariamente significa innovación. En el sentido estricto, se dice que de las ideas solo pueden resultar innovaciones luego de que ellas se implementan como nuevos productos, servicios o procedimientos, que realmente encuentran una aplicación exitosa, imponiéndose en el mercado a través de la difusión. Say decía que el estudio de la economía no debía comenzar con análisis matemáticos y estadísticos abstractos sino con la experiencia real de la persona humana. Say estudió el libro de Smith y, aunque estuvo de acuerdo en todos los puntos, encontró que la omisión de empresarios emprendedores era un defecto serio. Los empresarios buscan oportunidades de lucro y, al hacerlo, crean nuevos mercados y nuevas oportunidades. Al interrumpir constantemente el equilibrio de la competencia, los empresarios evitan que los monopolios se formen y creen una amplia diversidad de productos que mantienen a los consumidores y productores.
[3] El empresario "innovador" (de Schumpeter)  con su "destrucción creativa" es la única teoría que explica por qué existe algo que llamamos "beneficio". Sin embargo, los economistas clásicos sabían perfectamente que su teoría no daba ninguna razón fundamental para el beneficio. De hecho, en una economía de equilibrio un sistema económico cerrado no hay lugar para el beneficio, no hay justificación para él, ni explicación. No obstante, si el beneficio es un costo genuino, y especialmente si el beneficio es la única manera de mantener los empleos y crear otros nuevos, entonces el capitalismo vuelve a ser un sistema moral.
[4] Para Schumpeter, «la innovación» es la actividad que hace pasar los recursos de lo viejo y obsoleto a empleos más nuevos y productivos — es la esencia misma de la economía y sin duda una economía moderna. Pero la economía clásica por el contrario consideraba que la innovación estaba fuera del sistema, como también  lo hizo Keynes. La innovación pertenecía a la categoría de "catástrofes externas" como terremotos, clima, o la guerra, que, como todos sabían, tiene una profunda influencia en la economía, pero no forma parte de ella. Según George M. Taber, ex director de Time, el modelo de capitalismo estadounidense, en esencia y en su mejor expresión se acerca a las teorías expuestas por Joseph Schumpeter, el economista checo nacido en 1883 quien expuso, en “Capitalismo, socialismo y democracia” (1942) su concepto de “destrucción creativa”, una teoría basada en trabajos anteriores de Mikhail Bakunin, Friedrich Nietzsche y Werner Sombart. Según Taber, los años que pasaron entre la primera crisis y la actual fueron dos décadas de capitalismo glorioso. Estados Unidos gozó de un crecimiento sin precedentes, poca inflación, poco desempleo y grandes innovaciones. Y en el mismo período muchos otros países liberaron sus economías. China empezó en 1978 e India comenzó por el mismo camino a mediados de los 80. También en los 80 el colapso de la Unión Soviética condujo a abrir las economías de los países de Europa Oriental. Pero en cada país el capitalismo asumía características propias al incorporar la historia y la cultura nacional y combinar de manera particular la participación del Estado con la iniciativa privada.
[5] La teoría neoclásica no incorpora el progreso tecnológico en su función de producción, y por lo tanto tampoco incluye a la adquisición de conocimientos y procesos de aprendizaje. Por el contrario, las teorías que surgen de las corrientes neoschumpeterianas y evolucionistas, basadas en una concepción distinta de empresa y tecnología, otorgan un papel preponderante a los procesos de aprendizaje formales e informales. Suponiendo racionalidad acotada en los agentes e incertidumbre en el mercado se concluye que la capacidad de los agentes para transformar conocimientos generales en específicos posibilita la generación de ventajas competitivas.
[6] Joseph Anois Scumpeter introdujo, en su propuesta de Desarrollo económico, dos conceptos que han tenido un enorme impacto en los desarrollos posteriores de este tema: la innovación como causa del Desarrollo y el empresario innovador como propiciador de los procesos de innovación. Schumpeter considera el proceso de producción como una combinación de fuerzas productivas, las que, a su vez, están compuestas por fuerzas materiales y fuerzas inmateriales. Las fuerzas materiales las componen los llamados factores originales de la producción (Factor trabajo, Factor tierra y Factor capital –“medios de producción producidos”). Las fuerzas inmateriales las componen los “hechos técnicos” y los “hechos de organización social”, que, al igual que los factores materiales, también condicionan la naturaleza y el nivel del desarrollo económico. SCHUMPETER, Joseph. Teoría del desenvolvimiento económico. Quinta Reimpresión, Fondo de Cultura Económica, México, 1978, p.25.
[7] Pero la proactividad no significa estar a favor de la actividad únicamente, sino a tener cierta visión de futuro, o la capacidad de ello. No se trata de ser ningún tipo de mago, chamán o adivino, para nada. Tener visión de futuro no es más que la inteligencia (o acaso ¿el don?) de analizar concienzudamente cualquier situación y actuar coherentemente con lo que deducimos de nuestros análisis. Por lo tanto la persona observadora, analítica y metódica tiene muchas papeletas de ser proactiva. Un ejemplo lo encontramos en Steven Paul Jobs (El hombre que cambió el mundo - Hipertextual), el padre, el co-fundador de Apple. Cuando él conoce la caligrafía (gracias a una de las clases a las que asistió por curiosidad), un elemento, una característica que años después se traduciría en un pilar estético y en una marca distintiva de Apple. Lo importante de este momento fue la creación y el lanzamiento de Apple I, la primera verdadera computadora hogareña. Jobs comenzó a mostrarse como líder desde aquel entonces: empujo el desarrollo de los equipos Mac y entendió hacia donde debía ir el futuro. Es decir, ya desde esta temprana etapa de la compañía, Steve Jobs se mostró como un gran líder y visionario, algo que, inesperadamente, tendría un impacto. Steve convenció a John Sculley para que abandone Pepsi-Cola y se una a Apple. Sobre esto, es inevitable recordar la siguiente frase que se le atribuye a Jobs: “¿Quieres vender agua azucarada por el resto de tu vida o quieres venir conmigo y cambiar el mundo?” Steve Jobs también marcó un momento en la historia del cine: en 1995 se lanzó Toy Story, aclamada por el público y la crítica, y en los próximos 15 años se lanzaron otros famosos títulos como A Bug’s Life en 1998, Monsters, Inc. en 2001, Finding Nemo en 2003, WALL-E en 2008, y Up en 2009 (entre muchas otras más). Además, cabe destacar que muchas de éstas recibieron Premios de la Academia en la categoría de animación. Entonces, para resumir: Steve no sólo revolucionó el mundo de la informática y de los ordenadores sino que además marcó un antes y un después en el universo del cine y de la animación.
[8] En la Economía Comprensiva, redefinido el término, recurso económico es aquel elemento y fuerza material e inmaterial, natural y humano, que tiene su fuente en la naturaleza, en el hombre o en la sociedad, y que al ser aprovechado en algún proceso o actividad económica de cualquier tipo, recibe el nombre de factor económico. Se considera que los medios ofrecidos por la naturaleza y por la sociedad para realizar actividades económicas son múltiples y pueden considerarse prácticamente como infinitos dadas su variedad y magnitud; es decir, son potenciales, y los actualizan las necesidades y la intencionalidad en su uso.
[10] Según el Diccionario de la Real Academia Española, un recurso es un “medio de cualquier clase que, en caso de necesidad, sirve para conseguir lo que se pretende”.
[11] La productividad es hacer las cosas bien, mientras la eficacia es hacer las cosas buenas.
[12] Las necesidades humanas tienen la característica de ser ilimitadas, esto es, una vez cubiertas las más básicas, surgen otras de orden superior, luego otras, y así casi hasta el infinito. El problema es que los recursos productivos son limitados, frente al carácter ilimitado de las necesidades y los deseos que hay que satisfacer. Existe, por tanto, en la vida económica una escasez relativa, como consecuencia de esta contradicción: con los recursos disponibles no se pueden atender todas las necesidades. Este es el problema económico fundamental. Si los recursos fueran infinitos o bien las necesidades humanas fueran limitadas, no existiría el problema económico, y se podría dar satisfacción a las necesidades de toda la sociedad. https://sites.google.com/site/economia20parabachillerato/temario/tema-1-el-problema-basico-de-la-economia/la-escasez-de-recursos-y-la-necesidad-de-elegir
[13] La Economía mainstream es la ciencia que estudia la forma en la que los individuos y la sociedad efectúan las elecciones y decisiones para que los recursos disponibles, que son siempre escasos, puedan contribuir de la mejor manera a satisfacer las necesidades individuales y colectivas de la Sociedad. La Economía se preocupa precisamente de la manera en que se administran unos recursos que son escasos, con objeto de producir diversos bienes. y servicios, y distribuirlos para su consumo entre los miembros de la sociedad.
[14] Una empresa startup (startup o start-up) es una empresa emprendedora que suele ser un negocio emergente y de rápido crecimiento que busca satisfacer una necesidad de mercado desarrollando un modelo de negocio viable en torno a un producto, servicio, proceso o plataforma innovados. Una startup suele ser una empresa diseñada para desarrollar y validar de manera efectiva un modelo de negocio escalable
[15] De acuerdo con las definiciones, antes que todo, la ingeniería es una profesión y, como lo señala Mario Díaz Villa, a diferencia de las disciplinas no es una unidad discursiva discreta y especializada con su propio campo intelectual. Mientras las disciplinas -como la física o la filosofía- se orientan hacia su propio desarrollo, la ingeniería se aplica hacia la orientación fuera de sí misma. Dentro de la organización moderna del conocimiento la ingeniería es una profesión, y una profesión es una recontextualización de las disciplinas que operan tanto en el campo de ellas mismas como en el campo de las prácticas Los problemas de ingeniería normalmente no se pueden resolver aplicando rutinariamente las ecuaciones matemáticas de una manera estructurada. En vez de ello, el método ingenieril es de naturaleza iterativa, o sea que la única manera de lograr un diseño mejorado es mediante la iteración. Este proceso requiere la adquisición de una amplia base de datos, y la solución se construye sobre varias decisiones que deben tomarse en varios niveles (naturaleza acumulativa del diseño)
Dieter, George Ellwood, Engineering design: a materials and processing approach, McGraw-Hill, New York, 1991.http://aprendeenlinea.udea.edu.co/lms/moodle/file.php/98/Hacer_Ingeniero/comolohacelaingeniera.pdf
[17] La innovación tiene una función central en la economía capitalista, dado que guía el proceso de “destrucción creativa” que Schumpeter popularizó en su libro más importante “Capitalismo, Socialismo y Democracia” de 1942. Para Schumpeter el impulso que enciende el motor capitalista proviene de “los nuevos bienes de consumo, de los nuevos métodos de producción y transporte, de los nuevos mercados, de las nuevas formas de organización industrial que crea la empresa capitalista” (Schumpeter, 1942). En estas palabras se ve el germen de lo que podría definirse como las cinco formas de innovación que el teórico austriaco atribuye como base de la dinámica de “destrucción creativa”: La introducción de un nuevo bien. La introducción de un nuevo método de producción o comercialización de bienes existentes. La apertura de nuevos mercados. La conquista de una nueva fuente de materias primas. La creación de un nuevo monopolio o la destrucción de uno existente. Estas innovaciones generan rupturas en las estructuras económicas, lo que mantiene al capitalismo en su permanente estado evolutivo. Ésta es la idea central detrás de la  “destrucción creativa”. La innovación es lo que impulsa al capitalismo.
[19] En la Economía del cambio y la innovación, el beneficio, en contraste con Marx y su teoría, no es un Mehrwert, una "plusvalía" robada a los trabajadores. Por el contrario, es la única fuente de empleo para los trabajadores y de los ingresos laborales. La teoría del desarrollo económico muestra que nadie, excepto el innovador, obtiene un "beneficio" genuino; y el beneficio el innovador es siempre de breve  duración. Pero la innovación es, en la famosa frase de Schumpeter, también "destrucción creativa." Convierte en obsoletos el equipamiento y las inversiones de capital del  pasado. Cuanto más progresa una economía, más formación de capital va a necesitar. Por eso, lo que el economista clásico –o el contador o el corredor de bolsa-- considera  "beneficio" es un costo genuino, el costo de mantenerse en los negocios, el costo de un futuro en el cuál nada es predecible excepto que el negocio rentable hoy se convertirse en el elefante blanco de mañana. Por eso, la formación de capital y la productividad son necesarias para mantener la capacidad de producción de la economía y, sobre todo, mantener los trabajos del presente y crear empleos del futuro.
[22] Él examinó la importancia de los factores de juicio y de la evaluación de inversiones. Desde entonces los desarrollos modernos estuvieron empujando fronteras de la “Ingeniería Económica” hasta hacerlas abarcar nuevos métodos de riesgo, sensibilidad, análisis de intangibles. Los métodos tradicionales siguen siendo refinados para reflejar la preocupación actual por la conservación de los recursos y la utilización eficaz de los fondos públicos. DeGarmo, contemporáneo de Woods, era uno de los pocos pares, que aceptaron los principios de la ingeniería económica de Eugene Grant (escrito en 1930). Ésta aceptación quizá tenía razón de ser, y en rigor la explicaba el éxito económico de la ingeniería de aquel entonces. Resultaba muy claro que DeGarmo era partidario de la aplicación de los principios de Grant, mientras ella dirigía los buenos criterios económicos; pero ya era muy extraño que después de unos años aceptáramos que  esto es ingeniería económica, ni siquiera es la aplicación de la teoría económica, hasta ahora llamada ciencia.
[23] En 1942, Woods y DeGarmo escribieron la primera edición del libro texto de Eugene Grant “Principles of Engineering Economy” (New York: The Ronald Press Company, 1930).
[24] La ingeniería económica tradicional se encargaba de los aspectos monetarios de las decisiones tomadas por los empleados de las organizaciones desde los años 20 cuando J. C. L. FISH Y O. B. Coldman empezaron a utilizarla mediante el análisis de las inversiones efectuadas desde la perspectiva de las matemáticas, formulando un modelo donde representaba la inversión y la relación con el mercado. Los métodos que se utilizaban antes, aún siguen siendo utilizados para reflejar los recursos y fondos públicos. Posteriormente, el profesor Eugene L. Grant formula los Principios de Ingeniería Económica en 1930 en su texto Principles of Engineering Economy. DeGarmo, contemporáneo de Woods, era uno de los pocos pares, que aceptaron los principios de la ingeniería económica de Eugene Grant (escrito en 1930). Ésta aceptación quizá tenía razón de ser, y en rigor la explicaba el éxito económico de la ingeniería de aquel entonces. Resultaba muy claro que DeGarmo era partidario de la aplicación de los principios de Grant, mientras ella dirigía los buenos criterios económicos; pero ya era muy extraño que después de unos años aceptáramos que  esto es ingeniería económica, ni siquiera es la aplicación de la teoría económica, hasta ahora llamada ciencia.
[25] El enfoque heurístico, propuesto por muchos autores, ha sido ampliamente preconizado por Koen, quien afirma que el método ingenieril consiste en el uso de heurismos para producir el mejor cambio, con los recursos disponibles, en una situación deficientemente entendida. Es decir, que el método ingenieril es el uso de heurismos de ingeniería (Koen, Billy Vughn, El método de ingeniería, U. del Valle – ACOFI, Bogotá, 2000). El método heurístico es la parte práctica del concepto de heurística, que es cualquier enfoque para la resolución de problemas, aprendizaje o descubrimiento que emplea un método práctico no garantizado para ser óptimo o perfecto, pero suficiente para los objetivos inmediatos. Es decir, en un modo coloquial, es un conjunto de métodos y diferentes técnicas que nos permiten hallar y resolver un problema. Donde encontrar una solución óptima es imposible o poco práctico, los métodos heurísticos se pueden utilizar para acelerar el proceso de encontrar una solución satisfactoria.
[28] El nuevo enfoque de la Ingeniería Económica  del Dr. Víctor Manuel Alvarado Verdín La metodología de evaluación propuesta por ésta ingeniería económica se fundamenta en los siguientes principios: 1. El proceso de evaluación y decisión para la inversión se fundamenta en la estructuración y el análisis de las alternativas económico-financieras que constituyen el esquema de opciones con las que cuenta la entidad promotora o de aquella que aprobará el proyecto. 2. El proceso de evaluación de la ingeniería económica reconoce que la información sobre las alternativas es definida en un espacio temporal específico, y aceptando que el proceso de evaluación se puede llevar a cabo posteriormente a dicha definición, y puede generar incertidumbre sobre los resultados. 3. El proceso de evaluación de las alternativas de inversión se debe fundamentar en el análisis de las diferencias económicas existentes entre las mismas, así como de todos aquellos factores que se consideren relevantes para cada proyecto específico. 4. El proceso de evaluación económica debe generar los resultados en una unidad común, a efecto de facilitar el análisis y la comparación de las alternativas resultantes del cálculo financiero adecuado al tipo de sector industrial. 5. El proceso de toma de decisiones se debe basar en los resultados del proceso de evaluación bajo un mismo criterio, para las diferentes alternativas que arroje la aplicación de la ingeniería económica. 6. El proceso de toma de decisiones debe considerar una propuesta de evaluación del grado de cumplimiento de los resultados financieros proyectados, comparados con la medición de los valores calculados.
[29] La Ingeniería del valor es un método para “resolver problemas”, y reducir costos, al mismo tiempo, mejora los requerimientos de calidad y desempeño. Puede ser aplicada a cualquier sector: construcción, gobierno, industria, y otros. Para que sea más efectiva debe realizarse en las etapas iniciales del proyecto, para de esta forma prever desde un inicio la mayoría de las variables involucradas. El método del valor fue usado por primera vez durante la segunda guerra mundial por Larry Miles para encontrar un reemplazo de componentes que podían ser destinados al área comercial y no a la guerra enfocado a un mercado de mujeres que querían simplificar las labores del hogar.-  General Electric Appliances tomo este método y lo utilizo efectivamente.
[30] La innovación para Drucker no es única ni principalmente una actitud empresarial, sino sobre todo una actitud social: "Sin embargo, la innovación es más que un nuevo método. Es una nueva perspectiva del universo, del riesgo antes de que de la casualidad, o de la certeza. Es una nueva comprensión del papel del hombre en el universo. Y esto significa que la innovación, más que ser una afirmación del poder humano, es la aceptación de la responsabilidad humana"20. Landmarks of Tomorrow, pp. 90-91
[31] Numerosas son las cátedras, pero escasos los profesores sabios y nobles. Numerosos y grandes son las aulas pero pocos los jóvenes que realmente tienen sed de verdad y justicia”  “¡Que cada cual juzgue ateniéndose a su opinión personal, basada en sus  propias lecturas, pero que no se base en lo que dicen otros!” Einstein, de “La libertad de enseñanza”, a propósito del caso Gumbel.
[32] Recientemente, la arrogancia de los economistas ha sido rigurosamente confirmada por una investigación cuantitativa publicada en una de sus revistas especializadas. El estudio, publicado por The Journal of Economic Perspectives, revela que el 77% de los alumnos de doctorado en economía de las más prestigiosas universidades de los Estados Unidos piensa que "la economía es la ciencia social más científica". Sin embargo, resulta que esta certeza no se basa en la alta opinión que tienen de su propia disciplina, sino en lo mucho que desprecian todas las demás ciencias sociales. A pesar de su casi total unanimidad respecto a la superioridad relativa de su disciplina, tan sólo el 9% de los entrevistados opina que hay consenso con respecto a cómo responder preguntas básicas de la ciencia económica. Y tienen razón. Hoy en día, los economistas no tienen respuestas para los temas fundamentales de su ciencia. Esta ignorancia a menudo tiene graves consecuencias que trascienden las meras controversias académicas. Cuando los economistas se equivocan en teoría, la gente sufre en la práctica. El anterior presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso, recuerda que en plena crisis financiera de su país recibió llamadas de ganadores del premio Nobel de Economía y de otras superestrellas del firmamento económico mundial. Cada uno le daba un consejo diferente, y cada uno estaba absolutamente seguro de que su recomendación era la única correcta. Cardoso, un distinguido sociólogo, logró sacar a Brasil de la crisis gracias a su considerable talento y experiencia, atinando a cuáles de los famosos economistas creer y a cuáles ignorar. Algunos, por ejemplo, le insistían en la necesidad de adoptar un régimen de cambio fijo de la moneda similar al que tenía entonces Argentina. Hoy en día, estas ideas han pasado de moda y están muy desprestigiadas.
[33] Una investigación reciente pareciera darles la razón a dichos críticos. La revista “The Journal of Economic Perspectives” informa que el 77% de los alumnos de doctorado en economía en Estados Unidos opina que ‘la economía es la ciencia social más científica’. El escritor Moisés Naim publicó recientemente (28/III/15) en el diario El País de España su artículo “La fraudulenta superioridad de los economistas”, argumentando que los economistas son arrogantes y que su “incapacidad para ofrecer soluciones para la crisis económica mundial revela que su instrumental teórico necesita urgentemente una inyección de nuevas ideas, métodos y supuestos sobre la conducta humana”. 
[35] Ciencia y desarrollo: el papel de la ciencia económica, Adolfo Figueroa, Setiembre, 2001, documento de trabajo 202, http://files.pucp.edu.pe/departamento/economia/DDD202.pdf
[36] http://people.ischool.berkeley.edu/~hal/
[37] Un economista es aquella persona que estudia y analiza tanto las causas como consecuencias de los fenómenos económicos que involucran costes y beneficios, a través del cual estructura, interpreta y elabora modelos y leyes. El alto estatus del economista frente a la sociedad es resultado de la cantidad de información que el profesional debe de manejar para estudiar, entender y modelar la sociedad con relación a esos fenómenos. Dentro del campo de las ciencias económicas hay muchos sub-campos, que van desde las teorías para el estudio de los mercados específicos, el análisis macroeconómico, análisis microeconómico, análisis de estados financieros, así como métodos de análisis y herramientas como la econometría, las estadísticas, los modelos de la economía computacional, la economía financieramatemática financiera y la economía matemática. Los economistas estudian cómo la sociedad distribuye los recursos, estos son tierratrabajo y capital, para producir bienes y servicios. Llevan a cabo la investigación, recogen y analizan datos, seguimiento de las tendencias económicas, y desarrollar las previsiones sobre una amplia variedad de cuestiones como costes de la energía, la inflación, las tasas de interéstipos de cambio, los impuestos y los niveles de empleo, etc. Su capacidad de comprender flujos financieros, prever tendencias de mercados y administrar inversiones de manera precisa es una de sus cualidades que les permite trabajar también en cualquier área financiera.
[38] La economía clásica consideraba que la innovación estaba fuera del sistema, como también  lo hizo Keynes. La innovación pertenecía a la categoría de "catástrofes externas" como terremotos, clima, o la guerra, que, como todos sabían, tiene una profunda influencia en la economía, pero no forma parte de ella.
[39] Quien insistió en que, por el contrario, la innovación —es decir, la actividad que hace pasar los recursos de lo viejo y obsoleto a empleos más nuevos y productivos—  es la esencia misma de la economía y sin duda una economía moderna.
[41] La macroeconomía – la economía de la nación-estado— es todo, con individuos y empresas que no tienen poder para influir, y menos dirigir, la economía ni la capacidad de adoptar decisiones efectivas  contrarias a las fuerzas de la macroeconomía. (determinismo de mercado: las personas no tienen vida, son pasivas, y dependen del mercado) Y los fenómenos económicos, la formación del capital, productividad y empleo son funciones de la demanda.
[42] "Sin embargo, la innovación es más que un nuevo método. Es una nueva perspectiva del universo, del riesgo antes de que de la casualidad, o de la certeza. Es una nueva comprensión del papel del hombre en el universo. Y esto significa que la innovación, más que ser una afirmación del poder humano, es la aceptación de la responsabilidad humana"20. Peter Drucker, Landmarks of Tomorrow, pp. 90-91
[44] El "eso" de estas frases es, por supuesto, la tecnología. (LANGDON WINNER. "Dos visiones de la civilización tecnológica”, p. 55.)

[45] Análisis del libro Teoría Del Desenvolvimiento Económico, de Joseph A. Schumpeter.

[46] El "eso" de estas frases es, por supuesto, la tecnología. (LANGDON WINNER. "Dos visiones de la civilización tecnológica”, p. 55.)
[47] Los proactivistas no buscan los cambios del sistema integral o del entorno sino el interior del sistema mismoAckoff señala que no se debe buscar ir con la corriente ni contra ella, sino viajar delante. Plantean que de este modo pueden aprovechar oportunidades antes de que otros accedan a ellas. Se orientan hacia la obtención de un control sobre el futuro. Los proactivistas diseñan el futuro que desean y crean los mecanismos y herramientas para lograrlo. No se conforman con la supervivencia o el crecimiento; buscan el autocontrol, el autodesarrollo y la autorrealización. Se proponen incrementar su habilidad para influir o controlar el cambio o sus efectos con el fin de responder con rapidez y eficacia a los cambios que no pueden controlar. El proactivismo se preocupa por eliminar amenazas y aprovechar oportunidades. Los proactivos intentan ser mejores en el futuro en contrario con su situación presente; se proponen alcanzar niveles ideales, procuran que la organización se desarrolle. Los proactivistas creen que el futuro es mejor que el presente y el pasado, y que el grado de mejoría depende de lo adecuado de su preparación; la predicción y la preparación son las dos etapas de ese tipo de planeación. Estos planificadores desean incrementar su habilidad para pronosticar los cambios que ocurrirán. Se ocupan de aprovechar las oportunidades y de “optimizar” los recurso con el propósito de lograr que la organización crezca. Russell Acroff et al., Guía para controlar el futuro de la empresa, México, Limusa. 1986, y Russell Acroff, Rediseñando el futuro, Mexico, Limusa, 1984.
[48] John Maynard Keynes alguna vez llamó a los economistas "custodios, no de la civilización, sino de la posibilidad de civilización". ¿Serán los economistas de hoy, los de la administración Clinton-Gore, los de la Reserva Federal, los del FMI o los del Banco Mundial, leales custodios que promueven la posibilidad de una sociedad civilizada?
[49] Cuando la muerte lo sorprendió en su escritorio, estaba releyendo su discurso presidencial que había pronunciado días antes en la American Economic Association. La última frase que escribió fue "Los partidarios del estancamiento se equivocan en su diagnóstico en cuanto al motivo por la cual el proceso capitalista debería estancarse; sin embargo, pueden estar acertados en su pronóstico de que se estancará  con la ayuda suficiente por parte  del sector público”.
[50] Para Say, solo un análisis causal basado en las naturalezas esenciales de las entidades implicadas pueden alcanzar ese fin y un análisis así es la tarea central de la economía política. Ve a la economía como una ciencia genuina capaz de establecer “verdades absolutas”, pero insiste en que “solo se ha convertido una ciencia desde que se ha limitado a los resultados de la investigación inductiva”. De hecho, Say declara que la economía política “forma parte de la ciencia experimental” y es por tanto bastante similar a la química y la filosofía natural. J.B. Say fue en varios sentidos verdaderamente un precursor de la Escuela Austriaca, pero no debe llegarse a la conclusión de que era un austriaco en todos los sentidos que estaba sencillamente adelantado a su tiempo. Uno no debería leer a Say y esperar en todo momento encontrar a Mises  Cada vez resulta más evidente que el cambio tecnológico no es un procedimiento mecánico que consiste simplemente en encontrar mejores productos y procesos, sino que para introducir rápidamente innovaciones  es necesario fomentar la iniciativa empresarial.  Y para esto se requiere de gente preparada, con visión del futuro, que perciba lo que es mejor de lo que hoy se tiene… Según Paul Romer (Endogenous Technological Change, 1990: S71), el producto por hora trabajada en los Estados Unidos es ahora diez veces el producto por hora trabajada hace cien años. La explicación estaría en el cambio tecnológico. La aproximación de Say a la economía, en términos filosóficos, es la de un realista y un esencialista. Combina un sano escepticismo con respecto a la utilidad de las investigaciones estadísticas con un énfasis en observar los hechos de la realidad. Una descripción estadística “no indica el origen y consecuencias de los hechos que ha recogido”. 
[51] El término entrepreneur  fue utilizado por primera vez por el economista Richard Cantillon en su obra Essai sur la nature du commerce en general (1755), para referirse básicamente a un empleador o a una persona de negocios que opera bajo condiciones donde los gastos son conocidos y ciertos y los ingresos desconocidos e inciertos, por cuanto existe un alto grado de incertidumbre en la demanda. J.B. Say añadió a la definición de Cantillon que el emprendedor era también un líder que atraía a otras personas, con el objetivo de constituir organizaciones productivas, Cabe destacar que estos dos autores eran hombres de negocios de la época y que fueron los primeros en definir con claridad la función del empresario, a diferencia del capitalista o el que aporta el capital, alejándose de las teorías clásicas que solo concedían importancia al funcionamiento de los mercados.
[52] El enfoque schumpeteriano difiere de otras ópticas porque reemplaza la noción del equilibrio por un circuito dinámico transformado por medio del proceso de innovación; es decir, que este circuito evoluciona por medio de un proceso de destrucción creadora producto del medio y al mismo tiempo con consecuencias sobre el medio de donde proviene.  Joseph Alois Schumpeter fue uno de los principales gurúes de la economía del siglo XX.
[53] El enfoque schumpeteriano difiere de otras ópticas porque reemplaza la noción del equilibrio por un circuito dinámico transformado por medio del proceso de innovación; es decir, que este circuito evoluciona por medio de un proceso de destrucción creadora producto del medio y al mismo tiempo con consecuencias sobre el medio de donde proviene.  Joseph Alois Schumpeter fue uno de los principales gurúes de la economía del siglo XX.
[54] Say decía que el estudio de la economía no debía comenzar con análisis matemáticos y estadísticos abstractos sino con la experiencia real de la persona humana. Say estudió el libro de Smith y, aunque estuvo de acuerdo en todos los puntos, encontró que la omisión de empresarios emprendedores era un defecto serio. Los empresarios buscan oportunidades de lucro y, al hacerlo, crean nuevos mercados y nuevas oportunidades. Al interrumpir constantemente el equilibrio de la competencia, los empresarios evitan que los monopolios se formen y creen una amplia diversidad de productos que mantienen a los consumidores y productores. A cambio de tomar estos riesgos, los empresarios exitosos como Bill Gates y Henry Ford cosechan fortunas mucho más allá de los agentes normales en la economía.
[55] En cualquier problema existe un estado original de condiciones al que nos referiremos como estado A; o como el insumo, o datos de entrada. Igualmente, existe un estado de condiciones (objetivo o resultado) respecto al cual la persona encargada de la solución del problema trata de hallar el medio de alcanzarlo, y al cual lo llamamos estado B, resultado, producto, o salida. Un problema existe si hay un deseo de lograr una transformación de un estado de situaciones a otro, siempre y cuando haya más de una manera posible de lograr dicha transformación, que las diferentes soluciones posibles no tengan el mismo grado de aceptación y que no sea palpable el grado de aceptación relativa de las diferentes soluciones posibles. Por eliminación, podemos concluir que un problema involucra algo más que hallar una solución cualquiera; requiere encontrar el mejor métodopara lograr la transformación deseadaA las bases que permiten seleccionar la mejor solución posible se les conoce como el criterio, bases éstas que pueden variar dentro de límites muy amplios.
[56] Entrepreneur: ninguna de estas palabras –de origen francés–  tiene un equivalente en castellano. Un entrepreneur no es necesariamente un pequeño empresario que inicia o dirige un nuevo negocio, ni un capitalista, ni un propietario, ni un empleador. Tampoco es un «emprendedor» que corre riesgosRichard Cantillon, en 1755, definió el término por primera vez como «el proceso de enfrentar la incertidumbre». Así se fue utilizando para identificar a quien comenzaba una empresa y fue ligado a empresarios innovadoresFamosos economistas ingleses, como Adam Smith, David Ricardo y John Stuart Mill, interpretaron el término como "Gerentes de negocios". Sin embargo, posteriormente, ellos   llegaron a la conclusión de que ser empresario no requería de habilidad extraordinaria alguna, y que habían subvalorado el significado que en francés tenía el concepto de entrepreneurJ.B. Say añadió a la definición de Cantillon que el entrepreneur era también un líder que atraía a otras personas, con el objetivo de constituir organizaciones productivas.
[57] Los proactivistas no buscan los cambios del sistema integral o del entorno sino el interior del sistema mismo. . Los proactivistas diseñan el futuro que desean y crean los mecanismos y herramientas para lograrlo. No se conforman con la supervivencia o el crecimiento; buscan el autocontrol, el autodesarrollo y la autorrealización. Se proponen incrementar su habilidad para influir o controlar el cambio o sus efectos con el fin de responder con rapidez y eficacia a los cambios que no pueden controlar. El proactivismo se preocupa por eliminar amenazas y aprovechar oportunidades. Los proactivos intentan ser mejores en el futuro en contrario con su situación presente; se proponen alcanzar niveles ideales, procuran que la organización se desarrolle. Los proactivistas creen que el futuro es mejor que el presente y el pasado, y que el grado de mejoría depende de lo adecuado de su preparación; la predicción y la preparación son las dos etapas de ese tipo de planeación. Estos planificadores desean incrementar su habilidad para pronosticar los cambios que ocurrirán. Se ocupan de aprovechar las oportunidades y de “optimizar” los recursos con el propósito de lograr que la organización crezca.
[58] En 1973 el precio del petróleo provocó grandes desequilibrios internacionales en la balanza de pagos y desató las fuerzas inflacionarias en las naciones consumidoras de petróleo. El consecuente trastorno económico puso en aprietos a los formuladores de políticas. Sin tener que reconocer su propia incapacidad, se deshicieron de las instituciones que habían adaptado la idea keynesiana de la incompatibilidad y utilizaron el modelo clásico de los sesenta para racionalizar su comportamiento. De esa manera, si algo salía mal, los formuladores de políticas podían argumentar que no se les podía culpar a ellos, ya que, después de todo, el eficiente mundo del mercado "sabe más que todos", como aseguraban continuamente Friedman, Lucas, Merton y Scholes, ganadores del premio Nobel de economía. El tipo de cambio en sí mismo se convirtió en objeto de especulación. Desde mediados de los setenta, las transacciones financieras internacionales han crecido más rápidamente que el comercio internacional. Los pagos comerciales están dominados por flujos financieros internacionales. Hoy en día los bancos realizan transacciones por más de 1.5 billones de dólares diarios en el mercado de divisas, casi 70 veces el volumen de comercio diario en bienes y servicios. Las variaciones en el valor de las monedas responden más a factores especulativos que a los relacionados con los patrones comerciales.
[59] La escuela austríaca se opone a la utilización de los métodos de las ciencias naturales para el estudio de las acciones humanas, y prefiere utilizar métodos lógicos deductivos y la introspección, lo que se denomina individualismo metodológico; desarrollada a partir de la obra La acción humana, de Ludwig von Mises.
[60] Este énfasis constante que pone Schumpeter en la reflexión  referida a la consecuencias de lo momentáneo, lo popular, lo hábil y  brillante es lo que hace de él un gran economista y lo convierte en el  guía apropiado para el presente cuando una economía acelerada, hábil y brillante –y una política acelerada—  nos han llevado a la ruina.
[61] Con tallos no tan altos ni grandes como un árbol necesita un anclaje firme en el suelo para mantenerse en pie frente a los vientos y las tormentas. Por consiguiente, aunque las raíces sean la parte menos visible del árbol, dado que están en el interior del suelo, forman una red tan frondosa como la estructura de las ramas en el exterior. En muchos árboles, las raíces presentan a menudo mayor extensión que la copa de los mismos. El árbol ya es la imagen del mundo, o bien la raíz es la imagen del árbol-mundo
[62] Rizoma: tallo subterráneo de ciertas plantas vivaces (lirio, grama, caña), generalmente horizontal. En él se almacenan reservas para la producción de raíces y brotes que,  en primavera, formarán los tallos aéreos. En ocasiones su crecimiento es indefinido; las porciones más viejas se destruyen, entonces, progresivamente. "El rizoma como tallo subterráneo se distingue absolutamente de las raíces y las raicillas…tiene, en sí mismo, muy diversas formas: desde su extensión superficial ramificada en todos sentidos, hasta su concreción en bulbos y tubérculos. . . Actúa mediante expansión, variación, conquista... Cuando se ha bloqueado un rizoma -ha arborificado--, es el fin, nada (que sea deseo) puede pasar, pues el deseo produce y se mueve mediante rizomas" (Deleuze-Guattari).
[63] Los tallos subterráneos son aquellos que crecen por debajo de la tierra, y por lo tanto no se ven. Los 3 grupos principales de estos tallos son los bulbos, los tubérculos y los rizomas. Existe un cuarto los Cormos (tallos aplanados y de reserva con nudos y entrenudos muy cortos) pero mucho menos importantes. Todos los tallos subterráneos almacenan sustancias nutritivas en el tallo y les sirven a las plantas como órganos de reserva cuando pasa por condiciones desfavorables como la falta de agua
[64] Muchas teorías desarrolladas por los primeros economistas de la escuela austríaca han sido absorbidas ya por la economía dominante. Las teorías austriacas también han influido significativamente en el pensamiento económico dominante, incluyendo la teoría subjetiva del valor, el marginalismo y el debate sobre el cálculo económico. (Birner, Jack; van Zijp, Rudy (1994). Hayek, Co-ordination and Evolution: His Legacy in Philosophy, Politics, Economics and the History of Ideas (en inglés). Londres, Nueva York: Routledge. p. 94. ISBN 9780415093972.)​ Desde mediados del siglo XX en adelante, la escuela austríaca ha sido considerada fuera de la corriente principal del pensamiento económico. Su reputación aumentó a mediados de los años 1970, después de que el economista austriaco Friedrich Hayek compartió el Premio Nobel de Economía en 1974. (Meijer, G. (1995). New Perspectives on Austrian Economics (en inglés). Nueva York: Routledge. ISBN 9780415122832.)​ Según el economista de la escuela austríaca Peter Boettke, la posición de la escuela austríaca al interior de la profesión económica ha cambiado varias veces de tradicional a heterodoxa y, ahora, mantiene una posición claramente minoritaria. (Boettke, Peter J. (2003). «28A: The Austrian School of Economics 1950-2000». En Warren Samuels, Jeff E. Biddle y John B. Davis. A Companion to the History of Economic Thought(en inglés). Blackwell Publishing. pp. 446-452. ISBN 9780631225737.)​
[65] La escuela Austriaca: cuyo máximo exponente fue Friedrich Hayek, Premio Nobel de Economía en el año 1974, .estos economistas, a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, desarrollaron una teoría económica opuesta al enfoque marxista y con ideas contrarias a los clásicos de la economía. También denominada Escuela de Viena, es una escuela de pensamiento económico que defiende un enfoque individualista metodológico para la economía denominado praxeología. La mayoría de economistas usan modelos económicos y métodos estadísticos para llegar al comportamiento económico, pero los economistas de la escuela austriaca dicen que estos medios son imperfectos, poco fiables e insuficientes para analizar el comportamiento económico y crear teorías económicas. Los métodos que usan difieren radicalmente de las prácticas habituales en Economía, que usan el método científico como base para sus estudios. Esta escuela se basa en una defensa radical de la libertad del individuo frente a cualquier intromisión del estado en la economía. Consideran que el ámbito ideal para estudiar la economía es el del individuo, que los datos solo interesan cuando no interesan las consideraciones de tipo individual. El empresario juega un papel fundamental como factor de producción, de manera que el ámbito de la toma de decisiones corresponde al individuo-empresario. Estos economistas no pretenden realizar predicciones económicas, ya que consideran que los fenómenos empíricos son variables, de manera que en los acontecimientos sociales no existen constantes, puesto que todos son variables, hecho que imposibilita realizar predicciones. Resumiendo: están en contra de toda intervención estatal, pretenden que se reduzca el tamaño del Estado, se postulan como unos fervientes creyentes de que la propiedad privada es uno de los principios esenciales de la economía. Máximo exponente es Friedrich Hayek (Premio Nobel de Economía en 1974)
[66] Schumpeter insistió en que, por el contrario, la innovación —es decir, la actividad que hace pasar los recursos de lo viejo y obsoleto a empleos más nuevos y productivos—  es la esencia misma de la economía y sin duda una economía moderna.
[67] El "innovador" de Schumpeter con su "destrucción creativa" es la única teoría que explica por qué existe algo que llamamos "beneficio". Los economistas clásicos sabían perfectamente que su teoría no daba ninguna razón fundamental para el beneficio. De hecho, en una economía de equilibrio un sistema económico cerrado no hay lugar para el beneficio, no hay justificación para él, ni explicación. No obstante, si el beneficio es un costo genuino, y especialmente si el beneficio es la única manera de mantener los empleos y crear otros nuevos, entonces el capitalismo vuelve a ser un sistema moral.
[68] La pregunta en la economía de Schumpeter es siempre,  ¿Hay suficiente beneficio?   ¿Hay suficiente  formación de capital para hacer frente a los costos del futuro, los costos  de mantenerse en los negocios, los costos de la "destrucción creativa"?
[69] Ésta noción la sacó Schumpeter, como él fue el primero en admitir, de Marx. Pero lo usó para refutar Marx. El Desarrollo Económico de Schumpeter hace lo que ni los economistas clásicos ni Marx ni Keynes fueron capaces de hacer: hacer cumplir una función económica al beneficio. En la Economía del cambio y la innovación, el beneficio, en contraste con Marx y su teoría, no es un Mehrwert, una "plusvalía" robada a los trabajadores. Por el contrario, es la única fuente de empleo para los trabajadores y de los ingresos laborales. La teoría del desarrollo económico muestra que nadie, excepto el innovador, obtiene un "beneficio" genuino; y el beneficio el innovador es siempre de breve  duración. Pero la innovación es, en la famosa frase de Schumpeter, también "destrucción creativa." Convierte en obsoletos el equipamiento y las inversiones de capital del  pasado. Cuanto más progresa una economía, más formación de capital va a necesitar. Por eso, lo que el economista clásico –o el contador o el corredor de bolsa-- considera  "beneficio" es un costo genuino, el costo de mantenerse en los negocios, el costo de un futuro en el cuál nada es predecible excepto que el negocio rentable hoy se convertirse en el elefante blanco de mañana. Por eso, la formación de capital y la productividad son necesarias para mantener la capacidad de producción de la economía y, sobre todo, mantener los trabajos del presente y crear empleos del futuro.
[70] La acumulación del capital es un concepto relativo a la creación y paulatina acumulación de capital económico en el sistema capitalista. Este aumento de capital se basa en el ahorro y la inversión, que debidamente utilizados (empresarialmente bien invertidos) produce un aumento de la riqueza de la sociedad. Acumulación de capital que no responde a la explotación sino a la innovación.
[71] Que para Hegel la alienación consiste en el peculiar procedimiento por el cual la Idea se hace otra cosa radicalmente distinta de sí, se enajena y se hace Naturaleza; y las razones de este extraño destino son de índole teológica, pues tienen que ver con los planes de la Idea (Dios) para su propia perfección o autoconocimiento. En Marx la alienación se refiere a la explotación del hombre por el hombre, se refiere a la pérdida de autonomía y libertad de una clase social como consecuencia de la explotación a la que le somete otra clase social, principalmente por el hecho de existir la propiedad privada de producción.
[72] La teoría marxista de la alienación es la interpretación antropológica del concepto psicológico y sociológico de alienación. Dicha interpretación considera que el trabajador, desde el punto de vista capitalista, no es una persona en sí misma sino una mercancía -llamada fuerza de trabajo- que puede representarse en su equivalente dinerario, es decir, el trabajador es una determinada cantidad de dinero utilizable, como mano de obra, para la multiplicación del mismo.
[73] Cuando se probaron inicialmente las prescripciones de Keynes —en los Estados Unidos, a comienzo del New Deal— al principio pareció que funcionaba. Pero más tarde, aproximadamente en 1935, los consumidores y las empresas repentinamente redujeron drásticamente la velocidad del movimiento del dinero en unos pocos meses, lo que hizo abortar la recuperación basada en el gasto del déficit estatal y provocó un segundo colapso del mercado de la bolsa, en 1937. No obstante, el mejor ejemplo es lo que ocurrió en ese país en 1981 y 1982. El intento de La Reserva Federal de controlar la economía controlando la oferta de dinero fue ampliamente burlado por los consumidores y empresas, que, de repente y en forma casi violenta pasaron el dinero de los depósitos de ahorros a fondos del mercado de dinero, y de inversiones a largo plazo a activos líquidos —es decir, de dinero de baja velocidad a la de alta velocidad—  hasta tal punto que ya nadie puede decir qué es la oferta de dinero o incluso que significa el plazo. Los individuos y las empresas que tratan de optimizar su propio interés y se guían por su percepción de la realidad económica siempre encontrará una manera de vencer al "sistema" —ya sea, como en el bloque soviético, convirtiendo a toda la economía en un gigantesco mercado negro,  o como en Estados Unidos en 1981 y 1982, transformando el sistema financiero de la noche a la mañana pese a las leyes, reglamentaciones o los economistas.
[74] Con tallos no tan altos ni grandes como un árbol necesita un anclaje firme en el suelo para mantenerse en pie frente a los vientos y las tormentas. Por consiguiente, aunque las raíces sean la parte menos visible del árbol, dado que están en el interior del suelo, forman una red tan frondosa como la estructura de las ramas en el exterior. En muchos árboles, las raíces presentan a menudo mayor extensión que la copa de los mismos. El árbol ya es la imagen del mundo, o bien la raíz es la imagen del árbol-mundo
[75] Rizoma: tallo subterráneo de ciertas plantas vivaces (lirio, grama, caña), generalmente horizontal. En él se almacenan reservas para la producción de raíces y brotes que,  en primavera, formarán los tallos aéreos. En ocasiones su crecimiento es indefinido; las porciones más viejas se destruyen, entonces, progresivamente. "El rizoma como tallo subterráneo se distingue absolutamente de las raíces y las raicillas…tiene, en sí mismo, muy diversas formas: desde su extensión superficial ramificada en todos sentidos, hasta su concreción en bulbos y tubérculos. . . Actúa mediante expansión, variación, conquista... Cuando se ha bloqueado un rizoma -ha arborificado--, es el fin, nada (que sea deseo) puede pasar, pues el deseo produce y se mueve mediante rizomas" (Deleuze-Guattari).
[76] Los tallos subterráneos son aquellos que crecen por debajo de la tierra, y por lo tanto no se ven. Los 3 grupos principales de estos tallos son los bulbos, los tubérculos y los rizomas. Existe un cuarto los Cormos (tallos aplanados y de reserva con nudos y entrenudos muy cortos) pero mucho menos importantes. Todos los tallos subterráneos almacenan sustancias nutritivas en el tallo y les sirven a las plantas como órganos de reserva cuando pasa por condiciones desfavorables como la falta de agua
[77] Muchas teorías desarrolladas por los primeros economistas de la escuela austríaca han sido absorbidas ya por la economía dominante. Las teorías austriacas también han influido significativamente en el pensamiento económico dominante, incluyendo la teoría subjetiva del valor, el marginalismo y el debate sobre el cálculo económico. (Birner, Jack; van Zijp, Rudy (1994). Hayek, Co-ordination and Evolution: His Legacy in Philosophy, Politics, Economics and the History of Ideas (en inglés). Londres, Nueva York: Routledge. p. 94. ISBN 9780415093972.)​ Desde mediados del siglo XX en adelante, la escuela austríaca ha sido considerada fuera de la corriente principal del pensamiento económico. Su reputación aumentó a mediados de los años 1970, después de que el economista austriaco Friedrich Hayek compartió el Premio Nobel de Economía en 1974. (Meijer, G. (1995). New Perspectives on Austrian Economics (en inglés). Nueva York: Routledge. ISBN 9780415122832.)​ Según el economista de la escuela austríaca Peter Boettke, la posición de la escuela austríaca al interior de la profesión económica ha cambiado varias veces de tradicional a heterodoxa y, ahora, mantiene una posición claramente minoritaria. (Boettke, Peter J. (2003). «28A: The Austrian School of Economics 1950-2000». En Warren Samuels, Jeff E. Biddle y John B. Davis. A Companion to the History of Economic Thought(en inglés). Blackwell Publishing. pp. 446-452. ISBN 9780631225737.)​
[78] La escuela Austriaca: cuyo máximo exponente fue Friedrich Hayek, Premio Nobel de Economía en el año 1974, .estos economistas, a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, desarrollaron una teoría económica opuesta al enfoque marxista y con ideas contrarias a los clásicos de la economía. También denominada Escuela de Viena, es una escuela de pensamiento económico que defiende un enfoque individualista metodológico para la economía denominado praxeología. La mayoría de economistas usan modelos económicos y métodos estadísticos para llegar al comportamiento económico, pero los economistas de la escuela austriaca dicen que estos medios son imperfectos, poco fiables e insuficientes para analizar el comportamiento económico y crear teorías económicas. Los métodos que usan difieren radicalmente de las prácticas habituales en Economía, que usan el método científico como base para sus estudios. Esta escuela se basa en una defensa radical de la libertad del individuo frente a cualquier intromisión del estado en la economía. Consideran que el ámbito ideal para estudiar la economía es el del individuo, que los datos solo interesan cuando no interesan las consideraciones de tipo individual. El empresario juega un papel fundamental como factor de producción, de manera que el ámbito de la toma de decisiones corresponde al individuo-empresario. Estos economistas no pretenden realizar predicciones económicas, ya que consideran que los fenómenos empíricos son variables, de manera que en los acontecimientos sociales no existen constantes, puesto que todos son variables, hecho que imposibilita realizar predicciones. Resumiendo: están en contra de toda intervención estatal, pretenden que se reduzca el tamaño del Estado, se postulan como unos fervientes creyentes de que la propiedad privada es uno de los principios esenciales de la economía. Máximo exponente es Friedrich Hayek (Premio Nobel de Economía en 1974)
[79] Schumpeter insistió en que, por el contrario, la innovación —es decir, la actividad que hace pasar los recursos de lo viejo y obsoleto a empleos más nuevos y productivos—  es la esencia misma de la economía y sin duda una economía moderna.
[80] El "innovador" de Schumpeter con su "destrucción creativa" es la única teoría que explica por qué existe algo que llamamos "beneficio". Los economistas clásicos sabían perfectamente que su teoría no daba ninguna razón fundamental para el beneficio. De hecho, en una economía de equilibrio un sistema económico cerrado no hay lugar para el beneficio, no hay justificación para él, ni explicación. No obstante, si el beneficio es un costo genuino, y especialmente si el beneficio es la única manera de mantener los empleos y crear otros nuevos, entonces el capitalismo vuelve a ser un sistema moral.
[81] La pregunta en la economía de Schumpeter es siempre,  ¿Hay suficiente beneficio?   ¿Hay suficiente  formación de capital para hacer frente a los costos del futuro, los costos  de mantenerse en los negocios, los costos de la "destrucción creativa"?
[82] Ésta noción la sacó Schumpeter, como él fue el primero en admitir, de Marx. Pero lo usó para refutar Marx. El Desarrollo Económico de Schumpeter hace lo que ni los economistas clásicos ni Marx ni Keynes fueron capaces de hacer: hacer cumplir una función económica al beneficio. En la Economía del cambio y la innovación, el beneficio, en contraste con Marx y su teoría, no es un Mehrwert, una "plusvalía" robada a los trabajadores. Por el contrario, es la única fuente de empleo para los trabajadores y de los ingresos laborales. La teoría del desarrollo económico muestra que nadie, excepto el innovador, obtiene un "beneficio" genuino; y el beneficio el innovador es siempre de breve  duración. Pero la innovación es, en la famosa frase de Schumpeter, también "destrucción creativa." Convierte en obsoletos el equipamiento y las inversiones de capital del  pasado. Cuanto más progresa una economía, más formación de capital va a necesitar. Por eso, lo que el economista clásico –o el contador o el corredor de bolsa-- considera  "beneficio" es un costo genuino, el costo de mantenerse en los negocios, el costo de un futuro en el cuál nada es predecible excepto que el negocio rentable hoy se convertirse en el elefante blanco de mañana. Por eso, la formación de capital y la productividad son necesarias para mantener la capacidad de producción de la economía y, sobre todo, mantener los trabajos del presente y crear empleos del futuro.
[83] La acumulación del capital es un concepto relativo a la creación y paulatina acumulación de capital económico en el sistema capitalista. Este aumento de capital se basa en el ahorro y la inversión, que debidamente utilizados (empresarialmente bien invertidos) produce un aumento de la riqueza de la sociedad. Acumulación de capital que no responde a la explotación sino a la innovación.
[84] Que para Hegel la alienación consiste en el peculiar procedimiento por el cual la Idea se hace otra cosa radicalmente distinta de sí, se enajena y se hace Naturaleza; y las razones de este extraño destino son de índole teológica, pues tienen que ver con los planes de la Idea (Dios) para su propia perfección o autoconocimiento. En Marx la alienación se refiere a la explotación del hombre por el hombre, se refiere a la pérdida de autonomía y libertad de una clase social como consecuencia de la explotación a la que le somete otra clase social, principalmente por el hecho de existir la propiedad privada de producción.
[85] La teoría marxista de la alienación es la interpretación antropológica del concepto psicológico y sociológico de alienación. Dicha interpretación considera que el trabajador, desde el punto de vista capitalista, no es una persona en sí misma sino una mercancía -llamada fuerza de trabajo- que puede representarse en su equivalente dinerario, es decir, el trabajador es una determinada cantidad de dinero utilizable, como mano de obra, para la multiplicación del mismo.
[86] Cuando se probaron inicialmente las prescripciones de Keynes —en los Estados Unidos, a comienzo del New Deal— al principio pareció que funcionaba. Pero más tarde, aproximadamente en 1935, los consumidores y las empresas repentinamente redujeron drásticamente la velocidad del movimiento del dinero en unos pocos meses, lo que hizo abortar la recuperación basada en el gasto del déficit estatal y provocó un segundo colapso del mercado de la bolsa, en 1937. No obstante, el mejor ejemplo es lo que ocurrió en ese país en 1981 y 1982. El intento de La Reserva Federal de controlar la economía controlando la oferta de dinero fue ampliamente burlado por los consumidores y empresas, que, de repente y en forma casi violenta pasaron el dinero de los depósitos de ahorros a fondos del mercado de dinero, y de inversiones a largo plazo a activos líquidos —es decir, de dinero de baja velocidad a la de alta velocidad—  hasta tal punto que ya nadie puede decir qué es la oferta de dinero o incluso que significa el plazo. Los individuos y las empresas que tratan de optimizar su propio interés y se guían por su percepción de la realidad económica siempre encontrará una manera de vencer al "sistema" —ya sea, como en el bloque soviético, convirtiendo a toda la economía en un gigantesco mercado negro,  o como en Estados Unidos en 1981 y 1982, transformando el sistema financiero de la noche a la mañana pese a las leyes, reglamentaciones o los economistas. 

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