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jueves, 5 de agosto de 2021

 La teoría social latinoamericana. 

Legados y desafíos

https://www.colibri.udelar.edu.uy/jspui/bitstream/20.500.12008/7581/1/teor%C3%ADa_social_latinoamericana.pdf

Índice 

Prólogo ...................................................................................... 7 Nota........................................................................................... 9 Introducción............................................................................ 11 

Capítulo 1 Legados del medio siglo. 

Cuatro momentos en el pensamiento social latinoamericano ............................. 15 

1. Apertura....................................................................................15 

2. Las trampas de la modernización .............................................16 

3. La dialéctica del dependentismo ..............................................24 

4. El modelo latinoamericano de desarrollo .................................30 

5. Cultura y deconstrucción en América Latina ...........................37 

Capítulo 2 

Entre la globalización y la desigualdad. Perspectivas teóricas sobre América Latina ....................................... 47 

1. El rearme discursivo.................................................................47 

2. Pobreza, desigualdad y globalización en América Latina..............................................................................................53 

3. Estado, sociedad civil y democracia .........................................58 

4. El sistema capitalista mundial ..................................................65 

5. La globalización imaginada ......................................................70

Capítulo 3 

El futuro de la crítica. Apuntes para una teoría de la sociedad latinoamericana .................................................................. 75 

1. Hoja de ruta ..............................................................................75 

2. América Latina: la nueva geografía de la crítica ......................79 

3. Primer apunte teórico: los sistemas sociales y el mundo de la vida ....................................................................87 

4. Segundo apunte teórico: tendencias de la evolución social...............................................................................................92 

5. Tercer apunte teórico: los caminos de la teoría crítica ............97 

Bibliografía ........................................................................... 105 

Sobre el autor........................................................................ 111

Prólogo 

La convocatoria a propuestas de textos para esta colección empieza diciendo: «El Espacio Interdisciplinario (ei) tiene entre sus objetivos estimular encuentros para el abordaje de temas complejos con el aporte de diferentes disciplinas». 

Los encuentros que se busca estimular son imprescindibles tanto para hacer avanzar el conocimiento y utilizarlo bien como para contribuir a su democratización; en los tres aspectos, tales encuentros entre disciplinas son cruciales para evitar que la expansión acelerada del conocimiento, rasgo mayor de nuestra época, tenga algunos efectos muy perjudiciales. 

La especialización creciente es una consecuencia inevitable de dicha expansión, que se traduce en la multiplicación de disciplinas, muy a menudo necesaria para estudiar en profundidad ciertos fenómenos distintos o ciertos aspectos diferentes de un mismo fenómeno. Sin esa especialización creciente, estructurada en torno a disciplinas sólidamente construidas, se correría el riesgo de enlentecer el avance del conocimiento, de no profundizar en toda la medida de lo posible el estudio y la comprensión de ciertos procesos. 

Pero la especialización conlleva el riesgo de la fragmentación del conocimiento, que tiene por lo menos tres consecuencias negativas. Una atañe al conocimiento mismo: parece difícil llegar a conocer realmente algo, por ejemplo, del cambio climático, si no conectamos lo que al respecto nos dicen diferentes disciplinas. Una segunda consecuencia potencialmente negativa se refiere al uso valioso del conocimiento: parece difícil afrontar, por ejemplo, la problemática nutricional e infecciosa de los niños que asisten a las escuelas en barrios carenciados de Montevideo sin conjugar los aportes de variadas especialidades. Una tercera consecuencia que puede tener la fragmentación del conocimiento se relaciona con su democratización; esta cuestión no siempre recibe atención comparable a las dos anteriores, por lo cual nos detendremos brevemente en ella. 

¿Cómo hace un ciudadano «de a pie» para hacerse una idea de lo que conviene a la comunidad en relación a un problema complejo? 

Los expertos pueden y deben asesorar pero, aunque lo hagan en términos comprensibles para no expertos, sus opiniones se basan en sus especializaciones respectivas, por lo que no necesariamente incluyen un enfoque de conjunto; además, ciertas opiniones de expertos suelen contraponerse a las de otros expertos. En ese contexto, la decisión democrática acerca de problemas complejos se hace muy difícil. La democratización del conocimiento incluye varias facetas; una imprescindible es la de colaborar con la ciudadanía para que pueda hacer un uso informado y autónomo del conocimiento avanzado a la hora de adoptar decisiones sobre asuntos que a todos atañen. Los encuentros y diálogos entre disciplinas pueden contribuir a ello. 

La democratización del conocimiento constituye un desafío mayor de nuestra época y una responsabilidad fundamental de una Universidad como la nuestra, que busca conjugar la excelencia académica con el compromiso social. Con la Colección Interdisciplinarias, el Espacio Interdisciplinario de la Universidad de la República procura realizar un nuevo aporte a la democratización del conocimiento. 

Bienvenido sea. 

Rodrigo Arocena

Nota 

A lo largo de los últimos cincuenta años, las ciencias sociales latinoamericanas han ofrecido una serie de «modelos de análisis» que han dibujado diversas imágenes sobre el continente. Como primer paso, este ensayo se propone aquilatar las fortalezas y debilidades de un conjunto de legados teóricos cuya influencia continúa siendo relevante. La delimitación de una teoría crítica de la sociedad impone el desarrollo de una voluntad hermenéutica que haga carne en aquellos modelos latinoamericanos que han sabido conjugar aliento teórico, propuesta metodológica y evidencia empírica. 

En un segundo momento, tenemos que reconocer que, en tiempos recientes, nuestras ciencias sociales no terminan de cuajar un modelo alternativo. Institucionalizadas las disciplinas, y especializados y fragmentados los saberes, el destino de la sociología parece marcado por una permanente transición. Las ciencias sociales latinoamericanas han sido desafiadas directamente por los profundos cambios socioeconómicos de los últimos lustros. Complementariamente, el rol de los intelectuales ha mutado en medio de la explosión de los «metarrelatos» y de la extensión omnímoda de las industrias culturales. En este contexto, se abordarán críticamente los aportes modélicos más actuales sobre las especificidades socioeconómicas y culturales de América Latina; un ejercicio que servirá para medir los esfuerzos de continuidad y ruptura en la elaboración de paradigmas que revitalicen a las ciencias sociales latinoamericanas. 

Por último, se esbozarán algunas líneas de trabajo conceptual desde donde fundamentar una teoría crítica de la sociedad latinoamericana. Será un avance preliminar y fragmentario, aunque en ningún caso se perderán de vista los aportes de los legados teóricos de nuestras ciencias sociales. Una apuesta inspirada en diversos núcleos de la teoría social, que recorrerá cuatro dimensiones relevantes: 

1) la enumeración de los principales cambios sociopolíticos registrados en la realidad latinoamericana en los últimos lustros, los cuales afectan las prácticas de los intelectuales y la agenda académica de las ciencias sociales; 

2) las relaciones entre el sistema social y el mundo de la vida, como ámbito teórico de encuadre para categorías tales como modernización, heterogeneidad cultural, dependencia y acción social; 

3)  la teoría de la evolución social y sus desafíos para las nociones clásicas del desarrollo; 4)  la reivindicación del paradigma de la crítica, en tanto reconsideración de los viejos motivos normativos de la sociología latinoamericana y ejercicio epistemológico de una crítica de la razón dualista. 

Este ensayo fue pensado y elaborado hace ocho años, como resultado de la tesis de Maestría en Estudios Latinoamericanos. Una buena parte de las reflexiones —no exentas de ingenuidades— están marcadas por el sello de aquellos años de profunda crisis socioeconómica. Desde ese entonces hasta ahora, muchas cosas han ocurrido en nuestro continente. 

También las ciencias sociales han experimentado cambios importantes. Asumiendo los riesgos de la desactualización, consideramos que este ensayo mantiene su vigencia interpretativa.

Introducción 

La historia del pensamiento social latinoamericano ofrece magníficos ejemplos teóricos. Entre la amnesia posmoderna y el pragmatismo neoliberal, muchas veces ignoramos la relevancia de las tradiciones teóricas de nuestras ciencias sociales. Obsesionados por las exigencias de las técnicas y las metodologías de investigación, no apreciamos la acumulación de principios de análisis para capturar las realidades del continente. Convencidos de la necesidad de producir un conocimiento adaptativo y estandarizado, las percepciones teóricas y las imágenes empíricas se van consumiendo como el incienso. Socializados en el realismo político y en la «neutralidad» del nuevo intelectual, desactivamos los contenidos críticos de un pensamiento latinoamericano que pide a gritos un trabajo sistemático de revisión. 

En este ensayo pretendemos aislar algunos momentos importantes de las peripecias de las ciencias sociales en América Latina. En el primer capítulo, titulado «Legados del medio siglo. Cuatro momentos en el pensamiento social latinoamericano», se dibujan cuatro modelos interpretativos que abarcan casi medio siglo de esfuerzo teórico-empírico. Se trata de una selección comentada de los aportes más sustantivos de la modernización en la versión de Gino Germani, de algunas vertientes de la teoría de la dependencia, del modelo latinoamericano de desarrollo elaborado por Alain Touraine y del enfoque de las culturas híbridas según la visión de Néstor García Canclini. Dicho capítulo combina reseña y crítica, comentario y evaluación, exposición sintética y advertencia polémica, con la convicción de que las sociedades latinoamericanas nunca son con independencia de cómo se las piensa. 

Este recorrido por los legados admite una serie de puntualizaciones cuyo alcance tiene validez para todo el ensayo. En primer lugar, se habla con sus distintos registros de las ciencias sociales en América Latina, aunque el verdadero acento de la reflexión está puesto en la sociología. De alguna manera, esta disciplina se conecta con los problemas globales de la sociedad y se articula en torno a los ejes constitutivos de la teoría social. En segundo lugar, y complementariamente, se tematizan las relaciones de dependencia o de autonomía entre las distintas ciencias sociales, como forma de resistir cualquier tipo de imperialismo categorial y de apostar por una labor transdisciplinaria. 

El segundo capítulo, «Entre la globalización y la desigualdad. Perspectivas teóricas sobre América Latina», aparece como un espejo del primero, en el cual se observan los rasgos más destacables de las corrientes latinoamericanas contemporáneas. En medio de cambios socioeconómicos de insoslayable profundidad, se someten a juicio crítico aquellas propuestas teóricas con productividad metodológica y empírica, capaces además de configurar principios de análisis a partir de un patrón común de evolución social en América Latina. 

En este capítulo se ensaya también la posibilidad de medir los grados de continuidad y de ruptura de los legados interpretativos. La vigencia y la reactualización de estos se hacen evidentes tanto en la reproducción de perspectivas más tradicionales como en la ampliación y superación de los modelos más cercanos en el tiempo. Si bien el corto espacio de este ensayo conspira contra una adecuada reseña y una debida fundamentación crítica, no pueden negarse las dificultades para evaluar lo nuevo. Han cambiado los públicos lectores y, por lo tanto, las formas de producir ciencias sociales. Predominan los artículos y el pensamiento embrionario. Además, conforme las sociedades se complejizan, las pretensiones de modelos teóricos se tornan más improbables. La profesionalización y especialización de las ciencias sociales y su contracara, el escepticismo posmoderno, socavan la idea de modelo cercana a la noción de totalidad. 

Pero este ensayo no apela solamente a la reconstrucción de los legados teóricos y de los enfoques más actuales sobre América Latina. En el tercer capítulo, denominado «El futuro de la crítica. Apuntes para una teoría de la sociedad latinoamericana», se ofrecen criterios orientadores para una discusión sistemática acerca de una teoría de la sociedad latinoamericana. Entre el fragmento y la reflexión, la hoja de ruta plantea elementos sobre las mutaciones sociales y políticas en el continente, sobre los nuevos perfiles del intelectual y sobre las relaciones entre las ciencias sociales y las pretensiones crítico-normativas. 

La descripción, comprensión y explicación de las especificidades sociales en América Latina demandan un trabajo conceptual. Las singularidades de una sociedad nunca son evidentes por sí mismas, y requieren de un auténtico programa teórico de investigación. Las consideraciones epistemológicas y las aperturas hacia la filosofía (alentando contenidos hermenéuticos, fenomenológicos y críticos) aparecen como los caminos para transformar a la sociología en una disciplina focalizada hacia un análisis histórico y práctico de la sociedad contemporánea. 

Los apuntes teóricos esbozados en este capítulo abundan en interrogaciones que se reputan como esenciales, y proyectan la tarea a partir de la discusión de un nuevo concepto de sociedad y de la evaluación de las distintas dimensiones de la evolución social. Del mismo modo, reivindican el paradigma de la crítica en tanto ejercicio de recusación de los formatos dualistas de razonamiento, presentes también en los modelos latinoamericanos de interpretación. En este punto hay que reconocer que los intentos de renovación teórica no siempre alcanzan mediaciones conceptuales y metodológicas para producir conocimiento sobre las sociedades latinoamericanas. Los apuntes de este ensayo corren precisamente ese riesgo. 

Estamos convencidos de que la fragmentación disciplinaria y los procesos de especialización de las ciencias sociales pueden mitigarse en los planos compartidos de la teoría social. La sociología del continente debe estrechar vínculos de cooperación conceptual con las líneas más candentes del debate teórico-filosófico. A su vez, semejante empeño de nada servirá sin articulaciones metodológicas y empíricas que arrojen luz sobre el contorno y el núcleo de la realidad latinoamericana contemporánea. Pluralizar los principios de análisis, generar ciencias sociales autorreflexivas e interpelar al intelectual aséptico son algunos de los desafíos a los que nos someten nuestros propios legados.

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QUÉ ES EL DESIGN THINKING

 QUÉ ES EL DESIGN THINKING 

Es una dinámica-técnica para generar ideas innovadoras que centra su eficacia en entender y dar solución a las necesidades reales de los usuarios. Proviene de la forma en la que trabajan los diseñadores de producto. De ahí su nombre, que en español se traduce de forma literal como "pensamiento de diseño", aunque es preferible hacerlo como "la forma en la que piensan l@s diseñador@s". Se empezó a desarrollar de forma teórica en la Universidad de Stanford en California (EEUU) a partir de los años 70, y su primera aplicabilidad con fines lucrativos como "Design Thinking" la llevó a cabo la consultoría de diseño IDEO, siendo hoy en día su principal precursora. 

¿CÓMO FUNCIONA? 

El Design Thinking se desarrolla siguiendo un proceso en el que se ponen en valor los que nosotros consideramos sus 5 características diferenciales: 

• La generación de empatía. Hay que entender los problemas, necesidades y deseos de los usuarios implicados en la solución que estamos buscando. Independientemente de lo que estemos desarrollando, siempre conllevará la interacción con personas. Satisfacerlas es la clave de un resultado exitoso. 

• El trabajo en equipo. Ya que pone en valor la capacidad de los individuos de aportar singularidad. 

• La generación de prototipos. El Design Thinking defiende que toda idea debe ser validada antes de asumirse como correcta. El Design Thinking propicia la identificación de fallos, para que cuando demos con la solución deseada, éstos ya se hayan solventado. 

• Todo ello bajo una atmósfera en la que se promueve lo lúdico. Se trata de disfrutar durante el proceso, y gracias a ello, llegar a un estado mental en el que demos rienda suelta a nuestro potencial. 

• Durante el proceso se desarrollan técnicas con un gran contenido visual y plástico. Esto hace que pongamos a trabajar tanto nuestra mente creativa como la analítica, dando como resultado soluciones innovadores y a la vez factibles. http://www.designthinking.es/inicio/index.php 

ANTES DE EMPEZAR 

Para comenzar a utilizar la metodología es muy importante preparar estos cuatro puntos: 

• Los materiales. 

Los usados en las técnicas de Design Thinking están al alcance de cualquiera. Se necesitan rotuladores, hojas de papel, notas adhesivas, lápices de colores, pegamento y una cámara de fotos. Serán nuestras herramientas para promover la comunicación visual, que es fundamental en la metodología. Una imagen vale más que mil palabras. Y lo que es más importante: una imagen puede evocar un sinfín de ideas, ya que da pie a la interpretación. 

• El equipo. 

En el Design Thinking es imprescindible trabajar en equipo. Cuanto más diverso sea, mejor. Así se podrán sumar puntos de vista, conocimientos y experiencia. Es imprescindible que haya al menos una persona con conocimientos sobre la metodología que sepa guiar el proceso. Y aunque debe tener un núcleo estable de personas que participen hasta el final, se podrán sumar otras dependiendo de la fase en la que nos encontremos. Por ejemplo, en la generación de ideas o en la prueba de prototipos. 

• El espacio. Durante el proceso se necesitará un espacio de trabajo, aunque también se desarrollarán técnicas fuera de él. Debe ser un sitio lo suficientemente amplio como para trabajar en torno a una mesa, con paredes libres donde pegar la información que se vaya generando. Un lugar luminoso e inspirador, que propicie el trabajo distendido y nos haga sentir cómodos y con un buen estado anímico. Como las famosas oficinas de Google, un espacio inspirador motiva la innovación. 

• La actitud. En el Design Thinking es imprescindible la actitud. Debe adoptarse la denominada "actitud del diseñador". Ser curiosos, y observadores. En cualquier detalle podemos encontrar información trascendente. Debemos ser empáticos, tanto con las personas como con sus circunstancias. Ser capaces de ponernos en la piel del otro. Cuestionarnos el statu quo, y no cargar con prejuicios o asumpciones. Ser optimistas y positivos. Perder el miedo a equivocarnos, y ver los errores como oportunidades. 

¿EN QUÉ CONSISTE EL PROCESO? 

El proceso de Design Thinking se compone de cinco etapas. No es lineal. En cualquier momento podrás ir hacia atrás o hacia delante si lo ves oportuno, saltando incluso a etapas no consecutivas. Comenzarás recolectando mucha información, generando una gran cantidad de contenido, que crecerá o disminuirá dependiendo de la fase en la que te encuentres. A lo largo del proceso irás afinando ese contenido hasta desembocar en una solución que cumpla con los objetivos del equipo. Y seguramente, incluso los supere. 

• EMPATIZA. 

El proceso de Design Thinking comienza con una profunda comprensión de las necesidades de los usuarios implicados en la solución que estemos desarrollando, y también de su entorno. Debemos ser capaces de ponernos en la piel de dichas personas para ser capaces de generar soluciones consecuentes con sus realidades. 

• DEFINE. 

Durante la etapa de Definición, debemos cribar la información recopilada durante la fase de Empatía y quedarnos con lo que realmente aporta valor y nos lleva al alcance de nuevas perspectivas interesantes. Identificaremos problemas cuyas soluciones serán clave para la obtención de un resultado innovador. 

• IDEA. 

La etapa de Ideación tiene como objetivo la generación de un sinfín de opciones. No debemos quedarnos con la primera idea que se nos ocurra. En esta fase, las actividades favorecen el pensamiento expansivo y debemos eliminar los juicios de valor. A veces, las ideas más estrambóticas son las que generan soluciones visionarias. 

• PROTOTIPA. 

En la etapa de prototipado volvemos las ideas realidad. Construir prototipos hace las ideas palpables y nos ayuda a visualizar las posibles soluciones, poniendo de manifiesto elementos que debemos mejorar o refinar antes de llegar al resultado final.

 • TESTEA. 

Durante la fase de Testeo, probaremos nuestros prototipos con los usuarios implicados en la solución que estemos desarrollando. Esta fase es crucial, y nos ayudará a identificar mejoras significativas, fallos a resolver, posibles carencias. Durante esta fase evolucionaremos nuestra idea hasta convertirla en la solución que estábamos buscando. 

¿CUÁLES SON LAS TÉCNICAS? 

EMPATIZA DEFINE IDEA PROTOTIPA TESTEA Mapa de actores Inmersión cognitiva Interacción constructiva Mapa Mental Moodboard Observación encubierta ¿Qué, cómo, por qué? Preparación de la entrevista Entrevistas Usuarios Extremos Mapa de empatía SCAMPER Visualización empática Mundo café 

EMPATIZA DEFINE IDEA PROTOTIPA TESTEA 

Perfil de usuario Mapa de interacción de usuarios Mapa Mental Moodboard Personas Mapa de empatía Actividades de reactivación ¿Cómo podríamos...? Historias compartidas Satura y agrupa 

EMPATIZA DEFINE IDEA PROTOTIPA TESTEA 

Perfil de usuario Dibujo en grupo Tarjetas Mapa Mental Maquetas Moodboard Mapa de ofertas Personas Prototipado en bruto Cuenta Cuentos Actividades de reactivación Lluvia de ideas ¿Cómo podríamos...? Satura y Agrupa SCAMPER Selección Seis sombreros para pensar Brainwriting Consejo de Sabios Lego® Serious Play® Storytelling Impact Mapping Customer Journey Flor de Loto Mundo Café 

EMPATIZA DEFINE IDEA PROTOTIPA TESTEA 

Perfil de usuario Inmersión cognitiva Interacción Constructiva Mapa de interacción de usuarios Dibujo en grupo Evaluación controlada Mapa Mental Maquetas Matriz de motivaciones Mapa de ofertas Personas Juego de roles Prototipado en bruto Prototipo en imagen Cuenta Cuentos Storyboard o guión gráfico Mapa del sistema Casos de Uso Actividades de reactivación Lego® Serious Play® Storytelling Impact Mapping 

EMPATIZA DEFINE IDEA PROTOTIPA TESTEA 

Interacción Constructiva Prototipado de la experiencia Maquetas Matriz de motivaciones Mapa de ofertas Póster Juego de roles Prototipado en bruto Prototipo en imagen Prototipado de un Servicio Storyboard o guión gráfico Mapa del sistema Prueba de usabilidad Casos de Uso Observación encubierta

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viernes, 18 de junio de 2021

Carl Menger El Método de las Ciencias Sociales

 Carl Menger, 2006, El Método de las Ciencias Sociales, Unión Editorial, Madrid, 425pp.

 Miguel Duranti, Dpto. de Humanidades, Universidad CAECE miguelduranti@hotmail.com 


El presente volumen reúne bajo este título tres obras originalmente publicadas en alemán en 1883, 1884 y 1889 por el economista austríaco Carl Menger. Si bien los lectores de habla hispana disponían desde hace mucho de una traducción de sus Principios de Economía Política [1871], sus obras metodológicas han permanecido sin traducción al español hasta muy recientemente.Contar finalmentecon un ejemplar en castellano que reúna estas obras comporta ventajas indiscutibles. Se trata además de las últimas obras importantes publicadas por Menger, quien en lo sucesivo y como bien destaca el excelente estudio introductorio a este volumen escrito por Darío Antiseri sólo habrá de publicar unos pocos artículos y reseñas. 

Al parecer desde 1890 hasta su muerte en 1921, Menger estuvo consumido por una revisión permanente de la primer obra reunida en este volumen, así como por el estudio de la filosofía y la etnografía lo que terminó por aplazar indefinidamente su proyecto de redactar un tratado general sobre la naturaleza y metodología de las ciencias sociales en general. 

La primera obra titulada Investigaciones Sobre el Método de las Ciencias Sociales [1883], constituye el núcleo principal del volumen, tanto en su importancia teórica como en extensión, por lo cual la mayor parte de esta reseña estará centrada en esta obra, mientras que sólo se hará una breve referencia a las otras dos. Sin embargo es preciso destacar que el hilo que une a estas tres obras es en parte la percepción de Menger del estado crítico en que se encuentra la ciencia económica fundamentalmente en su aspecto teórico, pero sobre todo la convicción de que aquello que obstaculiza su progreso es la metodología excesivamente inductivista adoptada por la Escuela Histórica Alemana, dominante en ese momento en el mundo germano tanto académica como políticamente, llegando a negar la posibilidad misma de una teoría económica independiente de la historia económica y de la estadística. 

Contra esto habrá de reaccionar Menger y su propuesta positiva tenderá en consecuencia a reivindicar la validez y autonomía de la teoría económica abstracta. En esta primera obra pues Menger plantea el núcleo de sus tesis metodológicas en relación con la economía y la división de las ciencias económicas que servirán de base para las posteriores discusiones con la Escuela Histórica. El punto de partida de Menger es el reconocimiento de que el mundo fenoménico, incluido el mundo de los fenómenos sociales, se presta a una doble orientación epistemológica. Por un lado se puede aspirar al conocimiento de los fenómenos concretos, lo que incluye naturalmente su ubicación en el tiempo y en el espacio y por el otro se puede aspirar a conocer el carácter formal que parecen presentar muchos fenómenosy cómo éstos se repiten y suceden. Empleando una distinción tradicional Menger llama a lo primero conocimiento individual y a lo segundo conocimiento general. La consecuencia para la economía es que tendremos ciencias del aspecto individual de los fenómenos, que según Menger son la historia económica y la estadística económica, y una ciencia de lo general, la economía teórica. Esta última tiene por misión indagar las formas empíricas de los fenómenos (tipos o formas típicas), así como las leyes (o relaciones típicas) que unen entre sí a estas formas típicas regularmente. 

Los fenómenos de la compraventa, del dinero, de la oferta y la demanda, del precio, del capital, del tipo de interés son ejemplos de formas típicas de fenómenos económicos. Por otra parte, la constante bajada del precio de una mercancía como consecuencia del aumento de la oferta, la subida del precio de las mercancías en razón del aumento de dinero circulante, el descenso del tipo de interés por la notable acumulación de capital, etc. se nos presentan como relaciones típicas entre fenómenos económicos (Menger, 2006, p. 104). 

A esta distinción entre ciencias históricas y teóricas, Menger añade una tercera distinción: la de las ciencias prácticas. En el ámbito de la economía se trata aquí de la política económica y la ciencia de las finanzas. La función de estas cienciasno es ocuparse de lo que es o no es el caso, sino de indicarnos cuales son los medios adecuados para alcanzar ciertos fines, siempre partiendo de específicas situaciones concretas. A su vez la economía teórica, junto con las recién mencionadas ciencias prácticas Menger las agrupa bajo el conocido término de economía política, dejando expresamente fuera de la misma a las ciencias históricas. 

Sumada a esta clasificación general de las ciencias sociales, Menger, concentrándose específicamente en la economía teórica, distingue dos formas de investigación posibles de los fenómenos económicos: la orientación exacta y laorientación empírico-realista. La primera se encargaría de formular tipos rigurosos y leyes exactas, mientras que la segunda formularía tipos y leyes empíricos. Así pues la diferencia entre ambos tipos de orientaciones consiste en una diferencia de grado de rigor acerca de los postulados que formulan. En otras palabras las leyes exactas son formulaciones sobre la regularidad en la sucesión de los fenómenos económicos que no admiten excepciones, mientras que las leyes empíricas de la orientación realista si las admiten. 

Para Menger es de especial importancia, sin olvidar el rol que cumple la orientación realista, defender la validez y autonomía de la orientación exacta en economía teórica. La metodología que este tipo de indagación debe adoptar para formular leyes exactas no puede consistir, naturalmente, en la inducción dado que esta no puede garantizar que las leyes obtenidas a partir de la observación de casos concretos no admitan excepciones: 

La conclusión de que el fenómeno C generalmente, o sea en todos los casos, incluidos los no observados, sucede a los fenómenos Ay B, o que estos fenómenos son generalmente coexistentes, trasciende la experiencia, el conocimiento empírico; desde un tal punto de vista, esa conclusión no es rigurosamente válida. Ya lo reconoció Aristóteles cuando negó a la inducción cualquier rigor científico (Menger, 2006, p. 126). 

Por eso sólo queda adoptar un método deductivo dentro de esta orientación. De este modo en el campo de los precios, sabemos que bajo ciertos presupuestos el aumento de la demanda de una mercancía, llevará a una subida de los precios, la cual puede ser medida con exactitud. Algunos de estos presupuestos, como que los sujetos económicos no ignoran la situación económica o que estos no sufren coacción externa alguna, pueden darse raramente en la realidad de manera plena y la medición real nunca puede ser del todo precisa, pero eso no alcanza a ojos de Menger para impugnar la validez y la utilidad empírica innegable de las leyes exactas de la teoría económica. Esto es así dado que la ley empírica que se puede establecer tendrá un parecido muy fuerte con la ley exacta: ¨La ley empírica... afirma que a un aumento de la necesidad sigue, por lo general, un aumento de los precios reales, aumento que normalmente mantiene cierta relación con el aumento de la necesidad, aunque no exactamente determinable¨ (Menger, 2006, p. 143). 

De esta obra hay que destacar además su teoría ¨orgánica¨ de ciertos fenómenos sociales. Por este término, Menger entiende aquellas formaciones sociales que no son fruto en su origen ni de la legislación positiva ni de la convención explícita, sino que son el resultado no intencionado de acciones intencionales de los hombres en aras a perseguir su propio beneficio individual. Ejemplos de este tipo de interacciones son el lenguaje, el derecho, la división del trabajo, el dinero y el Estado, entre otras. A efectos clarificatorios mencionemos la concepción de Menger acerca del origen del dinero, teniendo en cuenta además el efecto que esta teoría tendrá en economistas austríacos posteriores, en particular en Ludwig von Mises. 

Dentro de una economía de trueque los individuos persiguen el objetivo de intercambiar bienes que no necesitan por bienes que necesitan de manera inmediata. Esto pone un límite natural a la extensión del intercambio y la civilización, dado principalmente el problema de la doble coincidencia de necesidades. Para que se realice un intercambio una persona debe poseer exactamente aquello que otro necesite y ese otro debe a su vez poseer lo que el primero necesite y ambos deben hacerlo en medidas sino exactas, ciertamente muy aproximadas. Pero he ahí que en estas circunstancias muchos podían observar que para ciertas mercancías existe una demanda muy extendida respecto de las demás, por lo que incrementaban sus chances de obtener aquello que quisiesen si llevasen al mercado este tipo de bienes, o si intercambiasen por esas mercancías más demandadas aquello de lo cual quisiesen deshacerse. Se trata justamente de estas mercancías más vendibles las que han alcanzado el status de dinero en las distintas civilizaciones. Primero han sido dinero cosas como las cabezas de ganado, las pieles o las semillas y después los metales no acuñados y luego los acuñados. Al intercambiar sus bienes por dinero-mercancía los sujetos no satisfacían directamente sus necesidades pero se acercaban notablemente, sabiendo con mucha mayor certeza que en un paso adicional podrán intercambiar su dinero-mercancía por aquello que necesitan. 

El interés de los individuos que actúan con criterio económico les lleva por tanto, con un conocimiento mayor del propio interés individual, y sin ninguna convención o acuerdo, constricción legislativa e incluso sin consideración alguna del interés público, a ceder sus propias mercancías por otras más vendibles... Así bajo la poderosa influencia de la costumbre, aparece el fenómeno... por el que un cierto número de bienes, es decir los más solicitados, los más transportables duraderos y fácilmente divisibles... son aceptados por todos en el intercambio (2006, p. 231) 

De carácter mucho más ameno es la segunda obra Los Errores del Historicismo en la Economía Alemana [1884], la cual constituye una respuesta a la violenta reseña que Gustav Schmoller realizó de las Investigaciones, en una prestigiosa revista académica alemana de la cual él mismo era director. A pesar del tono incisivamente burlón e irónico, por momentos excesivo, que Menger adopta para discutir contra un adversario al que no considera más que un diletante, para nada idóneo en cuestiones de economía teórica, la obra, escrita en formato de 16 cartas a un amigo, consigueresponder eficazmentea las críticas que la Escuela Histórica destina a la economía teórica por ¨abstracta¨. 

La crítica principal de Menger al enfoque de la Escuela Histórica es a su inductivismo ingenuo. Schmoller, y por extensión el resto de la Escuela Histórica, parece creer que el recabamiento exhaustivo de datos históricos y estadísticos debe servir como momento preparatorio para la elaboración de los postulados de la teoría económica. Pero esta tarea se revela pronto como imposible ya que ¨sólo eones podrían bastar¨ para abarcar siquiera aproximativamente los períodos ¨necesarios para construir una base histórico-estadística completa y adecuada a la investigación teórica según los cánones de Schmoller¨ (Menger, 2006, pp. 350-351). En otras palabras el momento preparatorio terminaría durando para siempre y la economía teórica nunca podría comenzar a existir. 

Finalmente la tercera obra Elementos de una Clasificación de las Ciencias Económicas [1889], Menger realiza algunas modificaciones menores a su clasificación de las ciencias sociales que por razones de espacio no indicaremos aquí. Si es un punto a destacar de esta obra la polémica que Menger sostiene con el historicista Lujo Brentano. 

Brentano sostiene un desdén por lo que denomina ¨teoría abstracta¨ debido a una sola razón. Al parecer la teoría económica es incapaz de eliminar la miseria. Ahora bien, Menger es el primero en reconocer las carencias que la teoría económica presenta en relación a dotar a la política económica de principios sólidos y no sólo en relación a la pobreza. Menger agrega cuestiones como la respuesta frente a las crisis económicas o como armar la política monetaria, comercial, industrial y agrícola. Las dificultades en estos campos son a sus ojos ¨síntomas demasiado elocuentes de la penosa situación en que se encuentra la economía política práctica, que a su vez no hace sino reflejar el atraso de la teoría económica¨ (2006, p. 417). Pero a diferencia de Brentano, Menger considera que sólo el perfeccionamiento de todas las ramas de la teoría económica puede permitir el avance de las ciencias aplicadas como la política económica y en particular sólo la teoría económica puede lograr comprender la conexión intrínseca en la coexistencia y sucesión de los fenómenos económicos, dotando en consecuencia a la política económica de principios sólidos para guiar su acción. 

En consecuencia Menger llega a subvertir por completo la crítica historicista en este punto. En efecto es la Escuela Histórica, con su enfoque ultra empirista, la que es incapaz de formular principios estables para gobernar la política económica eficazmente. En la medida en que los historicistas se limitan a la descripción histórica de las instituciones de los pueblos, de sus normas administrativas, a recabar estadísticas económicas, etc. (y analizar luego sus resultados para luego describir estos a su debido tiempo) son ellos quienes nunca podrán trascender la observación inmediata. El resultado inevitable de este inductivismo simplista será dejar en la mayor arbitrariedad imaginable las decisiones acerca de política económica. Así pues es la Escuela Histórica, y no la Escuela Austríaca, la que se revela incapaz de eliminar la miseria entre otros males. 

Referencias Adicionales 

Brentano, L. (1889). “Über die Ursachen der heutigensozialenNot.EinBeitragzur Morphologie der Volkswirtschaft”. Ponencia presentada al inicio del Magisterio de la Universidad de Leipzig el 27 de abril de 1889. Citada en Menger, 2006, p. 410.

 Menger, C. (1996). Principios de Economía Política, ed. Folio, Barcelona. von Schmoller, G. (1883), “ZurMethodolgie der Staats- undSocialwissenschaften”, en JarbuchfürGesetzgebung, VerwaltungundVolkswirtschaftimDeutschen Reich, VII, 1883, pp. 239-251. Citado en Menger, 2006, p. 41.

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Referéndum

 Un referéndum o referendo es un procedimiento jurídico por el que se somete al voto popular, leyes o actos administrativos para su ratificación.1​

Es el mecanismo de democracia directa por antonomasia y en la actualidad también complementa el régimen de democracia participativa, potenciando la intervención directa del cuerpo electoral.2​

Se trata de un procedimiento para tomar decisiones por el cual los ciudadanos ejercen el derecho de sufragio para decidir acerca de una decisión de resolución mediante la expresión de su acuerdo o desacuerdo. Para llegar al acuerdo tiene que haber la mayoría absoluta entre los votos.

Regulación y uso en América Latina


La activación de referendos no es una novedad en América Latina, como tampoco es una particularidad de regímenes democráticos. Durante el siglo XX, varios países de la región convocaron referendos, tanto durante gobiernos autoritarios (Bolivia 1931, Perú 1919, Uruguay 1942), en democracias frágiles (Brasil 1963) y en democracias consolidadas o en consolidación (Argentina 1984, Uruguay en numerosas ocasiones). Sin embargo, en las últimas décadas ha habido un incremento en la cantidad de consultas y también cambios sustantivos en la creciente regulación de mecanismos de democracia directa (MDD). La mayoría de los referendos convocados antes de los noventa e incluso varios de los convocados posteriormente, se produjeron a pesar de no existir marcos regulatorios para dichas activaciones. Claro que hay excepciones –en Uruguay y Venezuela el referéndum había sido introducido en las constituciones de 1934 y 1961 respectivamente. Sin embargo, en estos casos, los ciudadanos no podían activar MDD “desde abajo”. En 1970 un solo país de América Latina regulaba la activación de MDD por parte de la ciudadanía, vía reunión de firmas, entre otros requisitos (Uruguay, Constitución de 1967). Para 2015 de 18 países de la América Latina continental y República Dominicana, 9 los incluyen, en una ola iniciada con la Constitución colombiana de 1991. De forma semejante, en la actualidad son once los países que regulan el referendo obligatorio, principalmente para ratificar cambios constitucionales. Solo unos pocos países no permiten a las autoridades (presidente o congreso) llamar a consulta (El Salvador, Panamá, Paraguay y Perú).5​


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Democracia

 

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El voto es una parte importante del proceso

La democracia (del latín tardío democratĭa, y este del griego δημοκρατία dēmokratía)1​ es una manera de organización social que atribuye la titularidad del poder al conjunto de la ciudadanía. En sentido estricto, la democracia es una forma de organización del Estado en la cual las decisiones colectivas son adoptadas por el pueblo mediante mecanismos de participación directa o indirecta que confieren legitimidad a sus representantes. En sentido amplio, democracia es una forma de convivencia social en la que los miembros son libres e iguales y las relaciones sociales se establecen conforme a mecanismos contractuales.

La democracia se puede definir a partir de la clasificación de las formas de gobierno realizada por Platón, primero, y Aristóteles, después, en tres tipos básicos: monarquía (gobierno de uno), aristocracia (gobierno «de los mejores» para Platón, «de los menos», para Aristóteles), democracia (gobierno «de la multitud» para Platón y «de los más», para Aristóteles).2​

Hay democracia indirecta o representativa cuando la decisión es adoptada por personas reconocidas por el pueblo como sus representantes.

Hay democracia participativa cuando se aplica un modelo político que facilita a los ciudadanos su capacidad de asociarse y organizarse de tal modo que puedan ejercer una influencia directa en las decisiones públicas o cuando se facilita a la ciudadanía amplios mecanismos plebiscitarios consultivos.

Finalmente hay democracia directa cuando la decisión es adoptada directamente por los miembros del pueblo, mediante plebiscitos y referéndums vinculantes, elecciones primarias, facilitación de la iniciativa legislativa popular y votación popular de leyes, concepto que incluye la democracia líquida. Estas tres formas no son excluyentes y suelen integrarse como mecanismos complementarios en algunos sistemas políticos, aunque siempre suele haber un mayor peso de una de las tres formas en un sistema político concreto.

No debe confundirse República con Democracia, pues aluden a principios distintos, la república es el gobierno de la ley mientras que democracia significa el gobierno de la gente.

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La Teoría de la Justicia de John Rawls José Francisco Caballero

 La Teoría de la Justicia de John Rawls José Francisco Caballero 

1. Introducción 

La pregunta sobre como se construye una sociedad justa ha encontrado una variedad de respuestas. En consecuencia, se han elaborado un conjunto de teorías que intentan explicar, cómo los criterios sostenidos por unos y otros toman forma en el desempeño y comportamiento de la estructura básica de la sociedad. Pero, ¿Qué es exactamente lo que las teorías de la justicia regulan? Este es un cuestionamiento que vale la pena abordar antes de iniciar con la descripción de cualquiera de ellas. Según, Elster 1 una primera respuesta aproximada es: el sistema de libertades y obligaciones y la distribución de los ingresos. Con diversos enfoques, la mayoría de las teorías coincide con este planteamiento. Es necesario aclarar que al hablar de la distribución de los ingresos nos referimos tanto a la distribución directa de los impuestos, transferencias y subsidios, como a la distribución de los ingresos que se generan por los recursos productivos o los que se generan por el consumo de artículos o bienes personales (bienes materiales, servicios, respeto por uno mismo, bienestar, conocimiento, salud, aptitudes mentales o físicas, etc.). Las teorías de la justicia difieren en la importancia que dan a esta clase de bienes. Así, para los utilitaristas el bienestar es fundamental mientras que Rawls destaca el respeto por uno mismo y Amartya Sen plantea que los bienes moralmente relevantes son las aptitudes básicas. La descripción de los diversos enfoques rebasa los alcances de este trabajo, por lo que en adelante nos enfocaremos a la teoría de Rawls. 

1 Elster, Justicia Local, pág. 204-205

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Francisco Caballero García. Economista Agrícola por la Universidad de Chapingo y Maestro en Economía por el CIDE. Actualmente estudiante del Doctorado en Ciencias Sociales y Políticas en la Universidad Iberoamericana. Ha colaborado en la Secretaría de Desarrollo Social del gobierno Federal, ha sido Subsecretario de Desarrollo Social del Gobierno de Michoacán y docente de instituciones como la Universidad de Chapingo, el CIDE y la UNAM.


Teóricos del liberalismo

 

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Eugène Delacroix - La liberté guidant le peuple

Los contribuyentes individuales al liberalismo clásico y al liberalismo políticos chihuahueños Jehová mundo o están asociados con los filósofos de la Ilustración. El liberalismo como una ideología específicamente nombrada comienza a fines del siglo XVIII como un movimiento hacia el autogobierno y lejos de la aristocracia. Incluía las ideas de autodeterminación, la primacía del individuo y la nación, en oposición al estado y la religión, como unidades fundamentales del derecho, la política y la economía. Desde entonces, el liberalismo se ha ampliado para incluir una amplia gama de enfoques de los estadounidenses Ronald Dworkin, Richard Rorty, John Rawls y Francis Fukuyama, así como el indio Amartya Sen. Algunas de estas personas se alejaron del liberalismo, mientras que otras defendieron otras ideologías antes de recurrir al liberalismo. Hay muchas opiniones diferentes acerca de lo que constituye el liberalismo, y algunos liberales sentirían que algunas de las personas de esta lista no eran verdaderos liberales. No se pretende que sea una lista exhaustiva. Los teóricos cuyas ideas eran principalmente típicas de un país deberían incluirse en la sección del liberalismo de ese país. Por lo general, solo los pensadores están en la lista, los políticos solo aparecen en la lista cuando, junto con su trabajo político activo, también han hecho contribuciones sustanciales a...

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