Germán Raúl Chaparro *
* Magíster en Economía. Investigador del Grupo de Protección Social de la Universidad
Nacional de Colombia y del grupo Ataralawaa Amaa de la Universidad Central. Profesor
asistente de la Maestría en Tributación en la Universidad Central. .
Resumen
Se expone la metáfora de la gravitación de Adam Smith, que parte de dos
conceptos: 1) precio natural y 2) precio de mercado. A su vez, se propone que
en las clases en que se exponga esta metáfora se realice un ejercicio de cartas
que hará que el estudiante comprenda a qué se refiere tal metáfora y cuáles
son los mecanismos por los que se puede decir que el mercado de competencia
perfecta funciona de esa manera.
Palabras clave: competencia perfecta, mano invisible, juegos de clase,
enseñanza de la economía.
Clasificación jel: A22, B12, C91, D01, D40.
Abstract
The Adam Smith’s gravitation metaphor is explained. This metaphor surges
due to two concepts: 1) natural prices and 2) market prices. This chapter proposes that classes where this metaphor is explained should complement the
explanation with a card game, whose objective is that students understand
the mechanisms that makes this economic structure a perfect market.
Keywords: perfect competition, invisible hand, games in classes, teaching economics.
jel Codes: A22, B12, C91, D01, D40.
INTRODUCCIÓN
Este capítulo describe los resultados de un ejercicio realizado en el aula de
clases para explicar a los estudiantes el proceso de convergencia de los precios
de mercado en el nivel del precio natural, lo que se conoce como teoría de la
gravitación. Se trata de un juego de cartas en el que se simula un mercado
cuya dinámica y resultados facilitan la comprensión y apreciación de la robustez de la teoría propuesta por Adam Smith en el capítulo VII del libro I de
La riqueza de las naciones.
Adam Smith utilizó la metáfora de la gravitación para señalar que en condiciones competitivas los precios de mercado gravitan alrededor de un nivel de
referencia que él denominó precio natural. Esta metáfora es una pieza fundamental de la concepción clásica del mercado y del proceso de formación de
precios: “El precio natural es, por así decirlo, el precio central, alrededor
del cual gravitan continuamente los precios de todas las mercancías” (Smith,
[1776] 1976, p. 65).
La gravitación de los precios no es un fenómeno fácil de evaluar a partir
de la observación de los mercados reales. Por esta razón, un experimento
económico puede resultar útil como recurso didáctico orientado a facilitar
su explicación; se trata de realizar una actividad que le permita al estudiante
el aprendizaje activo de una pieza teórica abstracta. En particular, por ser un
ejercicio enteramente pedagógico, se pretende motivar e iniciar a los estudiantes en el tema mediante la realización de una actividad “práctica” y de fácil
recordación, a modo de heurística expedita, de suerte que puedan aprehender
intuitivamente los conceptos de precio natural y precio de mercado.
A las claras, y sin desconocer la suma importancia que tienen los conceptos
adecuadamente estructurados y formalizados (formas que se pueden remitir
a actividades lectivas complementarias), se evita enseñar concepciones que en
una etapa primaria del proceso de aprendizaje podrían parecerles abstrusas
a los alumnos, lo cual evidentemente puede suponer algún grado de escollo
motivacional en dicha fase del proceso de instrucción y formación. De esta
manera, se propone que las actividades convencionales de la clase, esto es, la
lectura de parte de los estudiantes del capítulo de Smith titulado “Sobre el
precio natural y el precio de mercado de las mercancías” y la clase magistral
del profesor sobre el mismo texto se complementen con una actividad de
clase en la cual los estudiantes toman decisiones e interactúan simulando un
mercado y, en el desarrollo de la actividad, pueden apreciar por sí mismos el
proceso de convergencia de los precios de mercado hacia su nivel de equilibrio.
La actividad propuesta es el experimento diseñado por Charles A. Holt
(1996): Trading in a Pit Market, el cual está diseñado para explicar el modelo de oferta y demanda, una pieza central de cualquier curso introductorio
a la economía, como es el caso de los cursos de introducción al pensamiento
económico o doctrinas económicas. Una forma efectiva de introducir este
modelo es poner a los estudiantes en una situación que se asemeje al comercio de alguna mercancía en el mercado, donde los precios son negociados y los
participantes pueden apreciar los parámetros del mercado y preguntarse y
explicar por qué los precios convergen en los niveles observados. El objetivo
es que los estudiantes descubran el modelo de oferta y demanda por sí mismos
y que reconozcan que, incluso en mercados con pocos compradores y vendedores, un mercado competitivo es capaz de producir resultados eficientes.
Como ha señalado Holt, este tipo de prácticas pueden incrementar el interés
y reducir el escepticismo de los estudiantes acerca de la teoría económica
(Holt, 1996, p. 193).
La novedad del experimento didáctico propuesto radica en el contraste
entre la exposición magistral tradicional y los resultados del experimento
pedagógico desarrollado. En particular, a la luz de la publicación de Charles
A. Holt y de la experiencia tanto personal como la observada en los cursos
de teoría económica, en este caso ante el tema de convergencia de precios, se
considera que las presentaciones tradicionales que ofrecen los manuales más
populares tienen poca efectividad en cuanto a la trasmisión y aprehensión del
conocimiento. Al respecto, Holt manifiesta que
solía preguntarles a los estudiantes qué teoría explicaría por qué los precios convergen al nivel observado, pero incluso aquellos con conocimiento previo de la
oferta y la demanda no hacían la conexión. A menudo, los estudiantes salían con
teorías basadas en el promedio de todos los valores y costos. Esto dice mucho
acerca de la ineficacia de las habituales presentaciones autoritarias, las exposiciones de las curvas suaves de oferta y demanda (1996, p. 198).
El capítulo se divide en tres secciones: en la primera parte se presenta la teoría de Adam Smith acerca del precio natural y los precios de mercado; en la
segunda, los resultados del experimento pedagógico propuesto; y finalmente se
exponen las conclusiones. El capítulo se complementa con un apéndice que
contiene las instrucciones del juego.
I. Adam Smith y la dicotomia entre
precio natural y precio de mercado
Adam Smith dedicó los capítulos 5 al 7 del libro i de La riqueza de las naciones
al análisis de los principios que regulan el valor en cambio de las mercancías.
Después de explicar en qué consiste el precio real, o valor en cambio, de todos los bienes y las partes componentes del precio real, dedicó el capítulo vii
a la tarea de revelar “cuáles son las causas que en ocasiones obstaculizan que
el precio de mercado, o sea el precio real de las mercancías, coincida exactamente con lo que podríamos denominar su precio natural” (Smith, [1776]
1976, p. 33)
[I]
.
Esta tarea ya se encontraba en el curso de Filosofía Moral impartido por
Smith en la Universidad de Glasgow, cuyas notas de clase se conocen como
Lecciones sobre jurisprudencia (Smith, [1762-3] 1995). Allí propuso la distinción
entre precio natural y precio de mercado: “Hay, en cada especie de bienes, dos
precios separados que se han de considerar, el precio natural y el de mercado.
El primero es el que es necesario para inducir a alguien a dedicarse a un negocio en particular” (Smith, [1762-3] 1995, p. 404). El precio natural depende,
entonces, de tres circunstancias básicas: la primera consiste en garantizar el
mantenimiento o sustento de quienes ofrecen el producto, aunque al garantizar el mero sustento no se induce a nadie a mantenerse en una actividad, y
menos si esta ha implicado alguna inversión anterior, por lo que la segunda
circunstancia es garantizar una compensación por la capacitación o educación
necesarias para emprender un negocio particular. La tercera circunstancia
consiste en compensar el riesgo, o la posibilidad de que no se gane nada en el
desarrollo de una actividad particular.
Smith plantea que el precio de mercado difiere a menudo considerablemente del precio natural, y se regula por circunstancias distintas. Cuando vamos
al mercado a comprar una mercancía no nos cuestionamos sobre la ganancia que obtendrá el productor a un precio u otro. “Son otras circunstancias
las que determinan lo que obtendrá. Estas son primero la demanda o necesidad
(ya sea real o caprichosa); en segundo lugar, la abundancia en proporción a la
demanda; y, en tercer lugar, la riqueza de la demanda, o de los demandantes”
(Smith, [1762-3] 1995, p. 406).
I Mark Blaug señala que esta es “una de las cumbres del libro, contiene muchos análisis del
equilibrio parcial que siempre fueron típicos de los economistas” ([1962] 2001, p. 57). Esta
perspectiva microeconómica de Smith fue rescatada por AlfredMarshall ([1980] 1957,
p. 288); sin embargo, no siempre se presenta en los libros de texto. Dos libros modernos
que si lo hacen y presentan la dicotomía entre precios naturales y precios de mercado
son los de Ekelund y Hébert (1992, pp. 115-119) y el del propio Blaug ([1962] 2001,
pp. 57-62).
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