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lunes, 23 de marzo de 2020

Adam Smith es considerado el "padre del capitalismo", pero ¿qué pensaría de esta crisis financiera?

Adam Smith es considerado el "padre del capitalismo", pero ¿qué pensaría de esta crisis financiera?
En vísperas de la conferencia en la Universidad de Glasgow para marcar el 250º aniversario de la publicación de su libro "La teoría de los sentimientos morales", un renombrado académico alega que Smith se habría desilusionado al ver cómo funciona el capitalismo moderno.
El profesor Christopher Berry es el vicedecano de la facultad de Derecho, Comercio y Ciencias Sociales de la Universidad de Glasgow.
"Adam Smith es uno de esos pensadores cuyo trabajo es más conocido que leído; (Sigmund) Freud, (Carlos) Marx y (Charles) Darwin son otros que se me ocurren.
De una manera aparentemente perversa, el actual clima financiero, que ha generado cierto renovado interés en Marx, también está llamando nuevamente la atención al legado de Smith.
El Adam Smith de renombre popular es 'el padre del capitalismo', el abogado de las 'fuerzas del mercado', el enemigo de la regulación gubernamental y el creyente de algo llamado 'la mano invisible' que produce resultados económicos óptimos.
No obstante, si nos ponemos a leer a Smith, esas atribuciones pueden parecer simplificaciones flagrantes.
Si preguntan que habría pensado Smith de los 'paquetes de préstamos asegurados' o de las 'deudas tóxicas' y lo demás, su respuesta habría sido, seguramente, que estas prácticas iban en contravía con todo lo que trató de enseñar.
Smith era antes que nada un maestro. Era profesor de lógica y luego, un año más tarde, en 1752, fue profesor de filosofía moral en la Universidad de Glasgow, donde había estudiado.
Mantuvo su cargo hasta que cambió su vida académica, en 1764, por la de tutor personal, un arreglo que le ofrecía la seguridad financiera necesaria para convertirse en un experto independiente.
Todo su trabajo está permeado de filosofía moral y es esa inquietud que lo impregna todo la que lo haría criticar la manera en la que se maneja la economía contemporánea.
Si el es 'el padre del capitalismo', sería un padre decepcionado.
Escribió dos grandes libros y las semillas de ambos fueron sembradas en sus años de profesor en Glasgow.

Posición moral

Edificio de la Universidad de Glasgow (Foto: sitio universidad)
Image caption Smith consideró las ideas que plasmó en sus libros en los salones de clase de la Universidad de Glasgow.
La 'Teoría de los sentimientos morales' apareció en 1759 y sus conferencias la alimentaron.
Fue revisada seis veces durante su vida y una edición final, que contenía extensivas revisiones, apareció en el año de su muerte (1790).
Lo que el simple hecho de esta cronología nos dice es que el compromiso de Smith con la visión moral se mantuvo durante y después de la publicación de su segundo gran libro, 'Una investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones' (o simplemente 'La riqueza de las naciones'), publicado en 1776.
A pesar de que para esa fecha Smith ya se había ido de Glasgow, sabemos, por las notas que aún existen tomadas por estudiantes, que ya había estado estudiando muchos de los principales temas en los salones de clase de Glasgow.
En los 'Sentimientos morales', Smith trata la filosofía moral no como la delineación de unas recetas racionales o divinas sino como la forma de capturar la interacción de los sentimientos, emociones u opiniones humanas en los escenarios reales de la vida.
En muchos sentidos, es un libro de psicología social y moral y de sociología. Eso significa que debemos entender cómo las sociedades y los individuos funcionan no como compartimentos separados sino como parte de un todo complejo.
Ciertamente, uno de los temas clave del libro es la oposición a la visión de que toda la moralidad o virtud se puede reducir al interés personal, como si los individuos operaran aislados preocupados solamente de su propio bienestar.
Su primera frase declara que la experiencia humana cotidiana prueba que eso es falso.
Escribe: 'Por más egoísta que se pueda suponer al hombre, existen evidentemente en su naturaleza algunos principios que le hacen interesarse por la suerte de otros, y hacen que la felicidad de estos le resulte necesaria, aunque no derive de ella nada más que el placer de contemplarla'.
Nuestra moralidad esta basada en ciertas verdades sobre la naturaleza humana. Todo el mundo es capaz de sentir compasión, o simpatías, y esa habilidad nos permite imaginar lo que sentiríamos si estuviéramos en una u otra situación y, una vez hemos dado ese salto imaginario, podemos juzgar si esos sentimientos son apropiados.
Cuando Smith escribió la 'Riqueza de las Naciones' dejó claro que la 'riqueza' dependía del bienestar de la población.

'Virtudes mentales'

Eso cubría no sólo su prosperidad material sino también su bienestar moral.
Bajo esos parámetros, pensaba que vivir en la pobreza era tanto estar en una condición miserable como vivir condenado a hacer tareas repetitivas y limitadas (como afilar clavos varios miles de veces al día), algo que perjudicaba nuestras 'virtudes mentales' y 'morales'.
Smith nunca separó lo que llamamos la conducta económica del contexto moral en el que ocurre.
Su vigilancia del marco moral general significa que está lejos de excluir al gobierno de interferir en el 'mercado'.
Así, esos afiladores de clavos merecen intervención pública (vía la educación) para compensar el daño causado por su empleo.
Y habló mucho sobre los bancos, cuya conducta evaluó no en particular sino en general.
Con asombroso acierto escribió, en 'La riqueza de las naciones', que aunque las regulaciones podían limitar la libertad de los banqueros para hacer lo que querían, eran totalmente justificadas, de la misma manera en que la obligación de instalar paredes para evitar que se extienda un incendio limita la libertad de los arquitectos.
Smith, obviamente, no es Marx -él sí piensa que un sistema libre es preferible-, pero la famosa crítica de Marx al capitalismo porque aliena a los empleados de una vida satisfactoria es un eco de la crítica que Smith -el defensor del capitalismo- ya había hecho.
Si la crisis del capitalismo provoca un retorno a Marx como su mejor crítico entonces debe impulsarnos a hacer más que conocer el nombre del pensador más asociado con la celebración del capitalismo.
Para Smith, la actual crisis demuestra no las fallas intrínsecas del sistema sino lo que pasa cuando su dimensión moral es extraída o descuidada."

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La caja de herramientas de la economía

La caja de herramientas de la economía
https://abcblogs.abc.es/riqueza-regiones/otros-temas/la-caja-de-herramientas-de-la-economia.html

Por Agustí Segarra Blasco – Universitat Rovira i Virgili

La incapacidad de los economistas para ofrecer una interpretación solvente de la crisis actual ha provocado un considerable descrédito de la economía. Por ello, no debería sorprendernos que se alcen, cada vez con más virulencia, voces que lamentan la escasa habilidad de los economistas para ofrecer soluciones a los problemas que azotan a la mayoría de la población desde los comienzos de la Gran Recesión en el año 2008. 

No nos corresponde a nosotros ejecutar las políticas públicas pero sí ofrecer propuestas concretas que sean útiles a los gobiernos, las empresas privadas y los agentes sociales. Para ello debemos recuperar una concepción de la economía practicada por autores de la talla de Adam Smith o Alfred Marshall, entre otros. Para ellos la economía era como una caja de herramientas o un método de análisis muy útil en el proceso de búsqueda de soluciones que permitan mayores cuotas de bienestar social. Hemos de recuperar este estilo de practicar la economía.

Propongo abordar esta reflexión desde una perspectiva histórica. Desde la obra de Adam Smith La riqueza de las naciones, publicada en el año 1776, el interés de los economistas por conocer los problemas reales de la sociedad nunca había alcanzado niveles tan bajos. Por fortuna, esto no siempre ha sido así. Como apunta Silvia Nasar en su sugerente La gran búsqueda. Una historia de la economía, Alfred Marshall es un buen exponente del economista que, sin renunciar al instrumental matemático de su época, pronto tomó consciencia de que el objetivo de la economía era ofrecer propuestas para mejorar el bienestar del conjunto de la sociedad. Ya en su juventud Marshall interpretaba la economía como un conjunto de instrumentos útiles para ofrecer soluciones prácticas a los problemas que recaían sobre la sociedad.

Posteriormente, en las primeras décadas del siglo XX, una serie de economistas de la talla de Hayeck, Fisher, Schumpeter y Keynes, armados con el material teórico y las herramientas estadísticas de la época, se propusieron ofrecer respuestas concretas a los problemas sociales del momento a lo largo de su obra. En sintonía con Marshall, para ellos la economía no era un fin sino una herramienta. En particular Keynes, discípulo de Marshall, interpretaba la economía como un «aparato de la mente» que permitía resolver los tres grandes problemas de la sociedad, esto es la eficiencia económica, la justicia social y la libertad individual.

Todos estos economistas vivieron y desarrollaron su obra en periodos de turbulencias y se enfrentaron a situaciones verdaderamente críticas. En particular, la Gran Depresión que comenzó en el año 1929 representó una clara fractura, en la mayoría de casos irreconciliable, entre aquellos que profesaban una fe casi ciega en el mercado y aquellos que defendían la necesidad de regular los mercados para garantizar un funcionamiento aceptable.

Desde Adam Smith hasta las aportaciones de los primeros economistas neoclásicos a finales del siglo XIX, el discurso de los economistas descansaba sobre una premisa aceptada por todos: que los mercados, excepto raras excepciones, funcionan bien. Sin embargo, esta fe en el funcionamiento correcto de los mercados quedó hecha trizas con la Gran Depresión de 1929. John Maynard Keynes fue uno de los primeros en ofrecer una explicación sobre qué había pasado y, lo que es más importante, ofreció una propuesta práctica y concreta para salir de esa crisis y de las posteriores. En su obra Teoría general del empleo, el interés y el dinero, que vio la luz en el año 1936, puso en entredicho que las economías de mercado pudieran funcionar satisfactoriamente sin un regulador que vigilara en todo momento la actuación correcta de los actores implicados. Con los efectos de la Gran Depresión sobre el empleo y la sociedad en general, Keynes tomó consciencia de la necesidad de abogar por la intervención de los gobiernos para combatir la caída de la producción y el aumento del desempleo.

En los años siguientes a la crisis del 29, las ideas keynesianas no solo fueron recibidas con gran entusiasmo por muchos gobiernos, sino que también irrumpieron con fuerza en las aulas de las universidades más prestigiosas. Ante la extensión de las nuevas ideas procedentes de la «revolución keynesiana», las universidades supeditadas a los intereses de los grandes centros de poder reaccionaron pronto. La contrarrevolución ortodoxa no tardaría en manifestarse.

El año 1945, el director del Departamento de Economía y Ciencia Social del MIT encargó a Paul Samuelson, entonces un brillante economista de treinta años, la redacción de un manual introductorio de economía. El encargo fue acogido con interés por Samuelson, pero pronto observaría que las dificultades de la empresa eran más considerables de lo que había pensado inicialmente. Si bien pensaba despachar su encargo en un curso tardó tres años en finalizarlo. A pesar de todo, el esfuerzo como demostraría la cálida recepción del texto valió la pena. El manual de Paul Samuelson, Economics: An Introductory Analysis (1948), cuya autoría desde 1985 fue compartida con William Nordhaus, pronto se convertiría en el mainstream del análisis económico moderno.

El manual de Samuelson pronto erradicó de las aulas de las universidades más influyentes el debate y la confrontación de las ideas. Cualquier referencia de índole doctrinaria quedó ignorada. Economics hace, por un lado, caso omiso al fundamentalismo de derechas, que abogaba por unos mercados libres con escasa o nula participación del sector público; por otro, ignora el doctrinarismo de izquierdas, que defendía la regulación y la intervención de los gobiernos en el terreno económico.

Ante estas dos posiciones, con frecuencia irreconciliables, Economics presenta un economista ecléctico que es capaz de decidir entre alternativas rivales. Con su aparición la operación de maquillaje ejecutada por Samuelson no deja lugar a dudas. Si para Alfred Marshall «la economía es la ciencia que examina la parte de la actividad individual y social especialmente consagrada a alcanzar y a utilizar las condiciones materiales del bienestar», Samuelson y Nordhaus definen la economía como «el estudio de la manera en que las sociedades utilizan los recursos escasos para producir mercancías valiosas y distribuirlas entre los diferentes individuos».

La economía impartida en las aulas se convirtió en una especie de puré aséptico que poco tenía que ver con la economía practicada entre 1890, año de aparición del manual de Alfred Marshall Principios de Economía, y 1948, año de la primera edición de Economics. 

Cuando los responsables del Departamento de Economía y Ciencia Social del MIT le confiaron al joven economista la confección de un texto académico innovador eran conscientes de que estaban pidiendo mucho más que un simple manual. Eran conscientes de la necesidad de cerrar la ventana por la que se introdujo en sus aulas la «revolución keynesiana».

Samuelson fue consciente de la naturaleza del encargo desde el principio. Prueba de ello es la aparición del concepto de «síntesis neoclásica» durante las primeras ediciones del manual. Más tarde, el término desapareció de Economics porque, según los autores, podía dar la falsa impresión de que la teoría económica había llegado a su estado de perfección. Samuelson con un término tan gráfico como «síntesis neoclásica» cumplió con holgura el encargo recibido en su día: contener la influencia de la teoría keynesiana en las aulas y evitar el choque entre las dos concepciones irreconciliables en las que se estaba atrincherando la economía.

Al fin y al cabo, Samuelson nunca entendió el gran revuelo de la Teoría general (1936) de Keynes que, según él, estaba plagada de incoherencias y era más el trabajo de un genio polifacético que la obra de un economista brillante.

Desde mediados del siglo XX, la historia del pensamiento económico quedó limitada a una retirada del keynesianismo y un retorno al neoclasicismo. 
Milton Friedman, de la Universidad de Chicago, fue el principal ariete de esta involución hasta llegar a afirmar que la economía neoclásica constituye la vía más adecuada para describir cómo funciona realmente la economía, sin alusión alguna a las depresiones y los problemas como el paro o la inflación. 
Durante este período no solo se impuso prácticamente en exclusiva un único método de análisis, sino también una única forma de entender la economía como práctica de pensamiento científico.

Referencias:
Keynes, John Maynard (1936): General Theory of Employment, Interest and Money, Macmillan and Co., London (versión en español Teoría general del empleo, el interés y el dinero Teoría general, Fondo de Cultura Económica, 2001)

Marshall, Alfred (1890): Principles of Economics, Macmillan, London (versión en español Principios de Economía, Síntesis, 2 volúmenes, 2006)

Nasar, Silvia (2011): Grand Pursuit: The Story of Economic Genius, Simon & Schuster (version en español La gran búsqueda. Una historia de la economía, Debate, Barcelona, 2012),

Samuelson, Paul A. (1948): Economics: An Introductory Analysis, con William D. Nordhaus desde 1985, (versión en español Economía, McGraw-Hill, 18a edición, 2006)

Smith, Adam (1776): An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations, W. Strahan & T. Cadell, London (versión en español Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones a riqueza de las naciones, Oikos-taus, Barcelona, 1988)


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jueves, 19 de marzo de 2020

Tres Keynes en la teoría General

Tres Keynes en la teoría General
Axel Kicillof 

La siguiente es una transcripción de una publicación de Documentos del CEPLAD, colección "Archivo Abierto", Serie "Temas de Historia del Pensamiento Económico", noviembre de 2002
 
Introducción 

El primer tercio del siglo XX fue escenario de profundas transformaciones que sacudieron los cimientos de la moderna sociedad capitalista. Para caer en la cuenta de la dimensión de estas transformaciones, basta con evocar tres acontecimientos: la primera guerra mundial en 1914, la revolución rusa de 1917 y la crisis económica mundial de 1929. 

La violencia de estos cambios puso en cuestión, sin duda, la subsistencia misma de la sociedad burguesa como tal; entretanto, en el campo de la teoría económica, la doctrina marginalista terminaba de imponerse en los círculos académicos y profesionales como el discurso científico oficial, desplazando del terreno a la economía política clásica, dominante durante la mayor parte del siglo XIX. Los esfuerzos teóricos de la escuela neoclásica dieron como fruto un nuevo sistema de categorías que se destaca por su cuidada consistencia formal, su método análogo al de las ciencias naturales –en especial la física- y novedosos resultados en el plano discursivo. Dedicaremos el primer apartado de este trabajo a una breve exposición de sus aspectos más relevantes para nuestro estudio.
El marginalismo encierra la pretensión de elevar las formas de conciencia del hombre capitalista al rango de conducta natural y eterna del ser humano. La acción del individuo, siempre y cuando no sea entorpecida por fuerzas ajenas al proceso económico mismo, es decir, en tanto sea libre, asegura la asignación eficiente de los recursos. La libre expresión del interés individual, con la mediación espontánea de los mecanismos automáticos del mercado, conduce a posiciones llamadas de equilibrio. En nuestro desarrollo mostraremos la centralidad que adquiere para este enfoque la noción de equilibrio, que tiene la fantástica potencia de transformar en armonía al ineludible choque de intereses contrapuestos. Por un lado, la intervención autónoma del mercado en el proceso de circulación de la riqueza garantiza que se alcance la mejor asignación posible de los recursos existentes, beneficiando a todos los participantes. Se resuelve así el aparente enfrentamiento entre compradores y vendedores. En lo que respecta a la producción (que es reducida a un acto de compraventa en el mercado), el equilibrio asegura además una remuneración "justa" para todas las partes intervinientes. Cada quien obtiene una remuneración proporcional a su contribución (física) en la fabricación del producto. 

Todo cambio histórico que afecte al proceso económico queda por definición desterrado del campo de la teoría ortodoxa, que como señalamos niega el carácter específico de su objeto de estudio. El mercado, modo eficiente y racional par excellence de asignar recursos, es la expresión más perfecta de la naturaleza humana. 

La economía oficial es sorprendida, nada menos que en plena crisis de los años 30, en su incapacidad para dar cuenta de las transformaciones ocurridas en la sociedad, a pesar de sus devastadores e inocultables efectos económicos y sociales. En 1936 este mundo color de rosa en que el marginalismo había convertido a la sociedad burguesa no comulgaba con el "estado de ánimo" imperante, ni estaba a la altura de las acuciantes necesidades de sus propios mentores. 
Dice al respecto JohnMaynard Keynes: 

"Tal optimismo es el causante de que se mire a los economistas como Cándidos que, habiéndose apartado de este mundo para cultivar sus jardines, predican que todo pasa del mejor modo en el más perfecto posible de los mundos, a condición de que dejemos las cosas en libertad" (Keynes, 1992: 40)
La economía se había alejado demasiado del movimiento real de su objeto de estudio y se elevaban voces clamando por adecuar la una al otro. Sin embargo, lo que los economistas proscribían de sus textos, era puesto en práctica insolentemente por la política y la historia. El New Deal americano se anuncia tres años antes de la publicación de la Teoría General. La interpretación idealista –que es la que generalmente adopta la historia del pensamiento económico, pero también gran parte de la ciencia política - cae presa de la ilusión, invirtiendo los términos: el proceso histórico es resultado de las formas políticas, y peor aun, de las doctrinas económicas. 

El Estado del capital respondió espontáneamente, aunque no sin resistencias, al desempleo generalizado con la intervención directa en los negocios de la sociedad civil, haciendo caso omiso al cartel fijado en la puerta de la industria que reza "noadmittance except on business". De la economía oficial, mientras tanto, sólo se escuchaban impotentes reproches y unas pocas propuestas a todas luces inconducentes. Así, la reformulación de la ciencia económica burguesa se presentaba como una necesidad impostergable, y esta tarea cayó en manos de un prestigioso economista ortodoxo, discípulo insigne de AlfredMarshall. Keynes será además el encargado de decretar a la ciencia económica en estado de emergencia, y de convencer a sus pares de abjurar de su antigua fe; para hacerlo se coloca en un sitio privilegiado: el del converso. "Yo mismo defendí durante muchos años con convicción las teorías que ahora ataco y creo no ignorar cuál es su lado fuerte". (Keynes, 1992:9)
"Si la economía ortodoxa está en desgracia, la razón debe buscarse no en la superestructura, que ha sido elaborada con gran cuidado por lo que respecta a su consistencia lógica, sino en la falta de claridad y generalidad de sus premisas" (Keynes, 1992:9) 

En el prefacio de su obra define sin eufemismos la causa de aquella desgracia. 

"Sus enseñanzas engañan y son desastrosas si intentamos aplicarlas a los hechos reales" (Keynes 1992: 15). 

Y peor aun. "Han destruido casi toda influencia práctica de la teoría económica" (Keynes, 1992: 9, subrayado AK) 

Era menester reformular la economía, revisar los "supuestos básicos de la teoría", para que sus portavoces recobraran su codiciada "influencia práctica" (léase, política). El proyecto requería cuestionar sus premisas pero con delicadeza suficiente como para no ocasionar un derrumbe estrepitoso de la cuidada construcción teórica que tantos servicios presta en el campo de la apologética. La crítica no podía traspasar ese límite. Un acontecimiento histórico reciente se encargaba de que ese límite estuviese presente, como una amenaza latente: la revolución de octubre. Era menester tomar una posición. 

"The class war will find me on the side of the educated bourgeoisie." (Keynes, Am I a liberal?) 

El marginalismo creó un mundo propio, basado en supuestos tan irreales como estrictos. Atacar al sistema en cualquiera de sus puntos exponía a la crítica a cargar con las consecuencias de haber abierto la caja de Pandora. La Teoría General transita por esta delicada frontera. Keynes se mueve en ese terreno con magistral precaución, cuestionando por aquí, conservando por allí. Nuestro propósito es mostrar que la crítica keynesiana, pese a esa cautela, y en tanto se trata de una crítica inmanente al sistema neoclásico, encierra la potencia de trascenderse a ella misma, animada por el irrefrenable impulso del concepto. Este impulso alarma sin duda al mismo Keynes, que termina confinando sus ideas más controvertidas en los remotos –y poco visitados- capítulos finales de su libro. 

Exponemos a continuación un bosquejo de nuestra propuesta interpretativa. En la obra de teoría económica más influyente del siglo XX, la Teoría General, conviven tres Keynes a los que bautizaremos Keynes el práctico, Keynes el teórico y Keynes el utópico. 
En correspondencia con estas tres personalidades que conviven en la persona de nuestro autor, en el texto cohabitan tres niveles expositivos, de distinta profundidad, a los que dedicaremos los apartados segundo, tercero y cuarto. Estos tres niveles no concuerdan exactamente con el orden expositivo de la Teoría General. 
Para aislarlos y distinguirlos es menester recorrer el texto completo, descosiendo la trenza mediante el análisis, dotando a la obra de una unidad de la que carece en su expresión inmediata. 

En primer lugar, expondremos la crítica superficial de Keynes a la economía neoclásica: 
la crítica tal como aparece, con sus resultados inmediatos. Esta crítica tiene un doble sustento. Por un lado, se reconocen dos cambios históricos decisivos: la intervención de los sindicatos en la fijación del salario; y la mediación del mercado bursátil en las decisiones de inversión. Ninguna de estas dos instituciones –sindicato y bolsa- es en sí novedosa y exclusiva de este período, pero alcanzan un nivel de desarrollo que les confiere una nueva trascendencia. Por otro lado, Keynes arremete contra dos pilares básicos del pensamiento neoclásico: el enfoque estático y la existencia de una magnitud fija de producto (ambos aspectos se encuentran mutuamente implicados). Aunque la discusión se limita exclusivamente a impugnar al mercado neoclásico de trabajo, la eficacia de la maniobra se refleja en sus devastadores resultados. 

Después de la crítica el panorama se transforma por completo, hasta volverse irreconocible. 
El resultado es, empero, eminentemente político. La responsabilidad del desempleo sólo puede ser atribuida a la caprichosa conducta de los empresarios, que por caprichosa no deja de ser inevitable. Este aporte es suficiente para provocar un giro completo en el discurso que se desprende de la teoría económica en lo referente a la desocupación. Por otra parte, de aquí en más, el sistema capitalista deja de ser un perpetuum mobile que transita por un camino sembrado de prosperidad. 

Keynes empuja la primera pieza de dominó de la fila, y ésta a la que sigue. 

Penetramos en el segundo nivel de la crítica, en el que habremos de enfrentar problemas conceptuales más complejos. Al insuflar vida al estático sistema neoclásico, las categorías fundamentales se sacuden el polvo para recobrar su aliento vital. En el mundo del equilibrio y el intercambio puro, el dinero es un mero numerario, un bien cualquiera (xi) que se escoge arbitrariamente para indicar la relaciones de cambio entre los restantes. Todo cambia cuando se agregan nuevos cuadros a la película antes detenida.. 

El mecanismo neoclásico termina con su tarea, se detiene, cuando los bienes disponibles se han distribuido entre los individuos, en provecho mutuo. Luego de operar en un instante, el movimiento cesa, los bienes desaparecen, se extinguen en el acto de consumo; si aquí nos detenemos, nada queda. Pero ni bien se admite la existencia del futuro, encontramos que una porción de los bienes no es consumida, sino que subsiste y reaparece en el próximo cuadro. 

Una primera mirada a este mundo post-neoclásico se topa con los bienes de capital no agotados. Pero junto a ellos se encuentra también el dinero que sólo cambió de manos pero no fue deglutido por el proceso de cambio ni absorbido por el estómago del consumo, sino que retiene y conserva poder de compra. Keynes deberá resolver un problema teórico que la ortodoxia había barrido debajo de la alfombra: no tendrá más remedio que establecer las diferencias entre los bienes durables y el dinero. 


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sábado, 14 de marzo de 2020

¿Cómo sería el mundo si los economistas estuvieran a cargo? (Ep. 3)


Radio


What Would the World Look Like if Economists Were in Charge? ¿Cómo sería el mundo si los economistas estuvieran a cargo? (Ep. 3) (Ep. 3)

Listen now:Escucha ahora:
Pretend for a moment that our highest elected officials, instead of acting like the lawyers that they are, were replaced by economists. Finja por un momento que nuestros más altos funcionarios electos, en lugar de actuar como los abogados que son, fueron reemplazados por economistas. You'll hear from the economists Steve Levitt and Russ Roberts, former Estonian prime minister Mart Laar, and from a grandson of Milton Friedman about this supposedly rosy future. Escuchará a los economistas Steve Levitt y Russ Roberts, el ex primer ministro estonio Mart Laar, y a un nieto de Milton Friedman sobre este futuro supuestamente optimista.
We've just released the third episode of our Freakonomics Radio podcast ( here at iTunes; RSS feed here ; listen to the transcript ; or listen live via the box at right), and this one strikes close to the heart of many readers. Acabamos de lanzar el tercer episodio de nuestro podcast Freakonomics Radio ( aquí en iTunes; fuente RSS aquí ; escuche la transcripción ; o escuche en vivo a través del cuadro de la derecha), y este golpea el corazón de muchos lectores. It asks a simple speculative question: What would the world look like if economists were in charge? Hace una simple pregunta especulativa: ¿Cómo sería el mundo si los economistas estuvieran a cargo?
You'll hear a bit from Steve Levitt about the economist's worldview in general, and how it differs from the politician's. Escuchará un poco de Steve Levitt sobre la visión del mundo del economista en general, y cómo difiere de la del político. You'll also hear from the very insightful Russ Roberts , a professor of economics at George Mason University who also blogs , has a podcast of his own , writes books , and produces rap videos . También escuchará al muy perspicaz Russ Roberts , profesor de economía de la Universidad George Mason que también escribe en su blog , tiene un podcast propio , escribe libros y produce videos de rap . Here's a cut of Roberts's interview: Aquí hay un corte de la entrevista de Roberts:
SJD: Okay, let's play a fantasy game for a minute and pretend that you, Russ Roberts, a creative and very bright economist come to Washington and are put in charge of the whole country.SJD: Bien, juguemos un juego de fantasía por un minuto y pretendamos que tú, Russ Roberts, un economista creativo y muy brillante, vienes a Washington y te pones a cargo de todo el país. And unlike every other economist that's ever gone to high office, you don't start acting like a politician.Y a diferencia de cualquier otro economista que haya ido a un alto cargo, no comienzas a actuar como un político. You really act like an economist from day one.Realmente actúas como un economista desde el primer día. So you get there, you're behind the desk, you've got a pen and paper.Entonces llegas allí, estás detrás del escritorio, tienes un bolígrafo y papel. What are some of the first things you do as soon as you arrive?¿Cuáles son algunas de las primeras cosas que haces tan pronto como llegas?
RR: I'm getting goose bumps, it's so exciting.RR: Se me pone la piel de gallina, es muy emocionante. Well, what I would do?Bueno, que haría? Let's start with some obvious things.Comencemos con algunas cosas obvias. I would get rid of the Department of Commerce.Me desharía del Departamento de Comercio. The Department of Commerce doesn't do anything except subsidize exports, which is just a way of saying it makes certain companies rich at the expense of the rest of us.El Departamento de Comercio no hace nada excepto subsidiar las exportaciones, que es solo una forma de decir que enriquece a ciertas compañías a expensas del resto de nosotros. So I don't think the Department of Commerce does anything particularly useful, I would get rid of that.Así que no creo que el Departamento de Comercio haga nada particularmente útil, me desharía de eso. I'd get rid of the Department of Education.Me desharía del Departamento de Educación. I don't think that the Federal Government has any productive role to play in the school system.No creo que el Gobierno Federal tenga un papel productivo que desempeñar en el sistema escolar. I'd get rid of all tariffs.Me desharía de todos los aranceles. I'd let people be free to buy whatever they wanted from all around the world.Dejaría que las personas fueran libres de comprar lo que quisieran de todo el mundo. What else?¿Qué más? I would get rid of the minimum wage law, which I think makes it hard for low-skilled people to find work;Me desharía de la ley de salario mínimo, que creo que dificulta que las personas poco calificadas encuentren trabajo; it makes them artificially expensive.los hace artificialmente caros. I'd change the Federal Reserve.Cambiaría la Reserva Federal. We spend a lot of time trying to find the right interest rate.Pasamos mucho tiempo tratando de encontrar la tasa de interés correcta. That's a fool's game that has contributed to the current crisis.Es un juego de tontos que ha contribuido a la crisis actual. So I would change the Federal Reserve.Entonces cambiaría la Reserva Federal. I would certainly at a minimum require it to only care about price stability.Ciertamente, como mínimo, requeriría que solo se preocupe por la estabilidad de precios. Right now it cares about price stability, unemployment, the health of the stock market, Wall Street salaries, evidently.En este momento se preocupa por la estabilidad de precios, el desempleo, la salud del mercado de valores, los salarios de Wall Street, evidentemente. So I would get all of those things out.Entonces sacaría todas esas cosas. It's going to be hard to do legislatively, so I would probably replace the the Fed with a Friedmanite fixed growth and money supply or just abolish it entirely and let private money emerge.Será difícil hacerlo legislativamente, por lo que probablemente reemplazaría a la Fed con un crecimiento fijo de Friedman y una oferta monetaria o simplemente lo aboliría por completo y dejaría que emerja el dinero privado. I'm getting out of control here.Me estoy saliendo de control aquí.

Kudos to former Estonian prime minister Mart Laar. Felicitaciones al ex primer ministro estonio Mart Laar. Photo by Raigo Pajula/AFP/Getty Images) Foto de Raigo Pajula / AFP / Getty Images)
The program also features an interview with Mart Laar , a two-term prime minister of Estonia who has been widely credited with turning a downtrodden former Soviet republic into a “ Baltic Tiger .” El programa también presenta una entrevista con Mart Laar , un primer ministro de Estonia de dos períodos que ha sido ampliamente reconocido por convertir a una antigua república soviética oprimida en un " Tigre Báltico ". How did this happen? ¿Cómo pasó esto? As Laar tells it, he essentially channeled the spirit of Milton Friedman : Como lo cuenta Laar, esencialmente canalizó el espíritu de Milton Friedman :
ML: First of all, when you grow up and develop under the Communists, then first of all you see what is not working, and that means that the Communism is not working and all those left-wing socialist ideas of state control and so on, they are just not working.ML: Primero, cuando creces y te desarrollas bajo los comunistas, primero ves lo que no está funcionando, y eso significa que el comunismo no está funcionando y todas esas ideas socialistas de izquierda de control estatal, etc. , simplemente no están funcionando. They are against the human nature, and they will fail.Están en contra de la naturaleza humana y fracasarán. Which means that when you read the Soviet newspapers about one man who is especially dangerous, especially crazy, and absolutely mad, and we should destroy all the human beings and the economies and so on, and this man was called Milton Friedman.Lo que significa que cuando lees los periódicos soviéticos sobre un hombre que es especialmente peligroso, especialmente loco y absolutamente loco, y deberíamos destruir a todos los seres humanos y las economías, etc., y este hombre se llamaba Milton Friedman. And of course I became interested and when I first read Milton Friedman, it was my first book on economy that I ever have read.Y, por supuesto, me interesé y cuando leí por primera vez Milton Friedman, fue mi primer libro sobre economía que he leído. Then of course I was very interested because I think most of the ideas were simple but here they looked like work.Entonces, por supuesto, estaba muy interesado porque creo que la mayoría de las ideas eran simples, pero aquí parecían trabajo. And when I became the prime minister I decided, Why not.Y cuando me convertí en primer ministro decidí: ¿Por qué no?
You will hear an interesting story about Laar introducing the flat tax, a Friedman favorite, to Estonia, and about Laar's meeting with Margaret Thatcher , whereupon he learned that the flat tax was not as commonly applied as he thought. Escuchará una historia interesante sobre Laar que presenta el impuesto fijo, un favorito de Friedman, a Estonia, y sobre la reunión de Laar con Margaret Thatcher , con lo que se enteró de que el impuesto fijo no se aplicaba tan comúnmente como pensaba.
You'll also hear from Friedman's own grandson, Patri Friedman , whose personal belief is that the US government is such a sclerotic oligarchy that the best solution is to start a new civilization in the ocean. También escuchará al propio nieto de Friedman , Patri Friedman , cuya creencia personal es que el gobierno de los Estados Unidos es una oligarquía tan esclerótica que la mejor solución es comenzar una nueva civilización en el océano. That's what led to his founding the Seasteading Institute . Eso fue lo que lo llevó a fundar el Instituto Seasteading . Here's a look at a couple of possible seasteading options: Aquí hay un vistazo a un par de posibles opciones de navegación:
DESCRIPCIÓN
Photo: seastading.org Exterior of Clubstead, a 200-guest hotel/resort designed “to withstand the waves off the coast of California.” Foto: seastading.org Exterior de Clubstead, un hotel / resort de 200 invitados diseñado "para soportar las olas de la costa de California".
DESCRIPCIÓN
seastading.org Personality Winner of the Seastead Design Contest. seastading.org Ganador de la personalidad del Concurso de diseño Seastead.

And finally, this being Freakonomics, you'll also hear from Allie , the high-end call girl featured in SuperFreakonomics , talking about what her business would look like if the economists took over and legalized prostitution — along with drugs like marijuana and cocaine, and a market for human organs … Y finalmente, al tratarse de Freakonomics, también escuchará a Allie , la prostituta de gama alta que aparece en SuperFreakonomics , hablando sobre cómo sería su negocio si los economistas se hicieran cargo y legalizaran la prostitución, junto con drogas como la marihuana y la cocaína, y un mercado de órganos humanos ...
Hope you enjoy. Espero que lo disfrutes.





Dan Dan


Sounds like you guys went off the deep end. Parece que ustedes se salieron del abismo. (I've always had my suspicions...) I guess its not an economist's job to distinguish "efficient and inefficient" from "good and bad" (Siempre tuve mis sospechas ...) Supongo que no es el trabajo de un economista distinguir entre "eficiente e ineficiente" de "bueno y malo"


Mario Bros. Mario Bros.


Enjoyed the podcast as always. Disfruté el podcast como siempre. Just wish you asked more than just Friedmanites. Solo desearía haber pedido más que solo Friedmanitas. I would like to know how Keynesian and behavioral economists would run the world also. Me gustaría saber cómo los economistas keynesianos y del comportamiento también manejarían el mundo.


Michael K Michael K


Don't let the fact that Russ Roberts blogs, and has a podcast skew your perception of him. No permita que el hecho de que Russ Roberts bloguee y tenga un podcast distorsione su percepción de él. He's a brilliant guy and the podcasts on EconTalk are consistently excellent. Es un tipo brillante y los podcasts en EconTalk son consistentemente excelentes.


Ken Conocer


@Dan @Dan
Who determines what is "good and bad" Quién determina qué es "bueno y malo"


Will Será


Not all or even most economist are Friedmanites...Can we have a range of economists not just Chicago school. No todos o la mayoría de los economistas son Friedmanitas ... ¿Podemos tener una gama de economistas, no solo la escuela de Chicago?
The most interesting parts of economics I find are about market failures. Las partes más interesantes de la economía que encuentro son sobre fallas del mercado.


Bryan Bryan


I have a big problem. Tengo un gran problema. I love Freakanomics podcasts, but so far there have been released and there have only a few and most are short. Me encantan los podcasts de Freakanomics, pero hasta ahora se han lanzado y solo hay unos pocos y la mayoría son cortos. Please consider your iTunes fans and give us timely (weekly?) podcasts to listen to that are at least 20 minutes. Considere a sus fanáticos de iTunes y denos podcasts oportunos (¿semanales?) Para escuchar que son al menos 20 minutos. Otherwise you are wasting our time and killing our anticipation to enjoy more of an econmics point of view. De lo contrario, está desperdiciando nuestro tiempo y matando nuestra anticipación para disfrutar más del punto de vista económico.


Dan Dan


@Ken...good and bad are not scientifically ascertainable therefore they do not exist. @Ken ... lo bueno y lo malo no son científicamente comprobables, por lo tanto, no existen. QED QED


nate nate


You could post a link to the file, which is here: Puede publicar un enlace al archivo, que está aquí:
http://dts.podtrac.nytimes.com/redirect.mp3/podcasts.nytimes.com/podcasts/2010/03/23/23freakonomicsradio.mp3 http://dts.podtrac.nytimes.com/redirect.mp3/podcasts.nytimes.com/podcasts/2010/03/23/23freakonomicsradio.mp3
iTunes is awful. iTunes es horrible


PaulD PaulD


Russ Roberts: "I don't think that the Federal Government has any productive role to play in the school system. " Russ Roberts: "No creo que el Gobierno Federal tenga un papel productivo que desempeñar en el sistema escolar".
Of course, it does: it can implement a nationwide voucher system so that parents can choose how to educate their own children no matter where they live (without paying for said education twice). Por supuesto que sí: puede implementar un sistema de cupones a nivel nacional para que los padres puedan elegir cómo educar a sus propios hijos sin importar dónde vivan (sin pagar dos veces por dicha educación).


DT DT


This podcast was a bit unsatisfying. Este podcast fue un poco insatisfactorio. Not because of the quality, but the fact I think could be extended into about 50 episodes. No por la calidad, pero creo que el hecho podría extenderse a unos 50 episodios. One thing I did learn, if economists ran the country, they would pause every 7 minutes for a commercial plug like the podcast. Una cosa que aprendí, si los economistas dirigían el país, harían una pausa cada 7 minutos para un enchufe comercial como el podcast.


nate nate


Your book contains lots of facts and we all love it to bits, but interviewing an economist who advocates privatizing education, and calling this efficient and rational, only proves that economists are human, and will happily ignore facts and do completely insane things based on a personality cult that they joined in their youth. Su libro contiene muchos hechos y a todos nos encanta, pero entrevistar a un economista que defiende la privatización de la educación, y llamar a esto eficiente y racional, solo prueba que los economistas son humanos, y felizmente ignorarán los hechos y harán cosas completamente locas basadas en un culto a la personalidad al que se unieron en su juventud.
Like science and medicine, economics requires rules, editors to follow them, and some kind of public accountability, or it becomes an echo chamber. Al igual que la ciencia y la medicina, la economía requiere reglas, que los editores las sigan y algún tipo de responsabilidad pública, o se convierte en una cámara de eco.


Brad Warbiany Brad Warbiany


"Enjoyed the podcast as always. Just wish you asked more than just Friedmanites. I would like to know how Keynesian and behavioral economists would run the world also." "Disfruté el podcast como siempre. Solo desearía que pidieran más que solo Friedmanitas. Me gustaría saber cómo los economistas keynesianos y conductuales también manejarían el mundo".
They already are. Ya lo son. Ain't it grand? ¿No es grandioso?


Michael R. Keller Michael R. Keller


The notion of building a libertarian, Ayn Randian society on the ocean was the driving plot point of the hugely popular video game, Bioshock. La noción de construir una sociedad libertaria, Ayn Randian en el océano, fue el punto central de la trama del popular videojuego Bioshock.
In the game, the end result of having a taken-to-the-extreme libertarian society was . En el juego, el resultado final de tener una sociedad libertaria llevada al extremo fue. . . . . not pleasant. no es agradable.


Grant Conceder


With all due respect to economists (I have a bachelors and my wife has a bachelors and masters in economics)... Would things be better? Con el debido respeto a los economistas (tengo una licenciatura y mi esposa tiene una licenciatura y maestría en economía) ... ¿Sería mejor? I think the only people who agree less than politicians are economists. Creo que las únicas personas que están menos de acuerdo que los políticos son los economistas. You know: put 10 economists in a room and you'll have 10 different opinions. Ya sabes: coloca a 10 economistas en una habitación y tendrás 10 opiniones diferentes. Talk about not getting anything done... Hable acerca de no hacer nada ...


Lori Lori


@ Michael- @ Miguel-
I'm pretty sure Bioshock went badly because people got addicted to chemicals from a sea slug that let them create ADAM that warped people's brains. Estoy bastante seguro de que Bioshock salió mal porque las personas se volvieron adictas a los químicos de una babosa de mar que les permitió crear ADAM que deformaba los cerebros de las personas. I suppose you could attribute the mass spread of ADAM to the lack of rules surrounding commerce, but economic analysis, particularly new institutional economics shows that you don't need a strong DoC to regulate people's behaviors in small settings. Supongo que podría atribuir la difusión masiva de ADAM a la falta de reglas que rodean el comercio, pero el análisis económico, particularmente la nueva economía institucional muestra que no necesita un DoC fuerte para regular el comportamiento de las personas en entornos pequeños. I wouldn't try to use a Bioshock argument as a reason to not have a libertarian society, the same way I wouldn't use a 1984 argument to justify total anarchy. No trataría de usar un argumento de Bioshock como una razón para no tener una sociedad libertaria, de la misma manera que no usaría un argumento de 1984 para justificar la anarquía total. I have an econ major (admittedly with a Randian bent) and have played Bioshock- not the best analogy. Tengo un econ major (ciertamente con una inclinación randiana) y he jugado Bioshock, no es la mejor analogía.


Weirror Weirror


I thought he would abolish the Presidency. Pensé que aboliría la Presidencia. You economists (sorry, you rightly term economists as the Freakonomists) have no memory at all: examine the cause of the recent meltdown and look at the markets who are manipulated by the "rougue bankers" and "powerful financial interests. Ustedes, economistas (lo siento, con razón llaman a economistas como los Freakonomistas) no tienen memoria: examinen la causa del reciente colapso y observen los mercados manipulados por los "banqueros sin escrúpulos" y los "poderosos intereses financieros".


Ed Ed


Makes no diff.... an economist is in charge of Canada... and he ain't done squat... all the things Canada is being praised about were done by the previous government.... which was run by a lawyer! No hace diferencia ... un economista está a cargo de Canadá ... y no se ha puesto en cuclillas ... todas las cosas por las que se elogia a Canadá fueron hechas por el gobierno anterior ... que fue dirigido por un ¡abogado!


johnleemk johnleemk


Will: Será:
One issue with that is although market failures are *interesting*, it is their relative uncommonness which makes them interesting. Un problema con eso es que aunque las fallas del mercado son * interesantes *, es su relativa falta de comunión lo que los hace interesantes. Markets obviously fail all the time -- but they only fail critically in a handful of cases. Los mercados obviamente fallan todo el tiempo, pero solo fallan críticamente en un puñado de casos. In the vast majority of cases, it's unimaginable to not have a market. En la gran mayoría de los casos, es inimaginable no tener un mercado. Nobody could imagine buying their food or clothes from one central provider. Nadie podía imaginar comprar su comida o ropa de un proveedor central. Most of the things people have are obtained from relatively well-functioning markets. La mayoría de las cosas que las personas tienen se obtienen de mercados que funcionan relativamente bien.
It's common belief that markets don't work perfectly. Es una creencia común que los mercados no funcionan perfectamente. What's less commonly understood is that despite this, they often work well enough. Lo que se entiende menos comúnmente es que a pesar de esto, a menudo funcionan lo suficientemente bien. Since in most of the cases studied by economists, markets are working, obviously cases of market non-failure are going to be more prevalent than cases of market failure. Dado que en la mayoría de los casos estudiados por los economistas, los mercados funcionan, obviamente, los casos de falta de mercado serán más frecuentes que los casos de falla del mercado.
Grant: Conceder:
That's a common misconception. Ese es un error común. Economists are pretty unanimous on issues like rent control, for example. Los economistas son bastante unánimes en temas como el control de alquileres, por ejemplo. The consensus among healthcare economists is for a healthcare system which doesn't exist in most developed countries (one with government intervention, but a different kind than the one typically envisioned). El consenso entre los economistas de la salud es para un sistema de salud que no existe en la mayoría de los países desarrollados (uno con intervención del gobierno, pero un tipo diferente al que normalmente se imagina).
Disagreements are interesting because they can get very public and brutal (academia being what it is), but no media outlet is ever going to carry the boring story, "AEA members agree: tariffs are generally bad." Los desacuerdos son interesantes porque pueden volverse muy públicos y brutales (la academia es lo que es), pero ningún medio de comunicación va a llevar la aburrida historia: "Los miembros de la AEA están de acuerdo: los aranceles son generalmente malos".
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John John


Reminds me of the joke that ends: "First, assume we have a can opener." Me recuerda el chiste que termina: "Primero, supongamos que tenemos un abrelatas".
Like children in a sandbox building impossible skyscrapers in their mind, these little fantasies of being king show a healthy imagination. Como los niños en un cajón de arena construyendo rascacielos imposibles en su mente, estas pequeñas fantasías de ser rey muestran una imaginación saludable. Nothing wrong with that. Nada de malo con eso. But they also direct our gaze to the vast, black, silent, void between the world we stand on and the world in the economists mind. Pero también dirigen nuestra mirada al vasto, negro, silencioso, vacío entre el mundo en el que nos encontramos y el mundo en la mente de los economistas.
Can we also have some centaurs in our world, please, oh king? ¿Podemos también tener algunos centauros en nuestro mundo, por favor, oh rey?


John John


Or, how about this thought experiment: Three economists are in charge . O, ¿qué tal este experimento mental? Tres economistas están a cargo. . . . .
It could only end in tragic violence. Solo podría terminar en violencia trágica.