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martes, 4 de marzo de 2014

Revista de la Cepal

Revista CEPAL
Revista de la Cepal
La Revista de la CEPAL se inició en 1976 y actualmente se distribuye a universidades, institutos de investigación y otras organizaciones internacionales, así como a suscriptores individuales, en español e inglés. Su objetivo es contribuir al examen de los problemas del desarrollo socioeconómico de la región, en especial mediante enfoques analíticos y de políticas, con artículos de expertos en economía y otras ciencias sociales, tanto de Naciones Unidas como fuera de ella.
Número
Fecha
Título
111 Diciembre/2013Revista CEPAL No. 111
110 Julio/2013Revista CEPAL No. 110
 Mayo/2013CEPAL Review Special Chinese Edition
109 Abril/2013Revista CEPAL No. 109
108 Febrero/2013Revista CEPAL No. 108
107 Agosto/2012Revista CEPAL No. 107
106 Marzo/2012Revista CEPAL No. 106
105 Diciembre/2011Revista CEPAL No. 105
104 Julio/2011Revista CEPAL 104
103 Abril/2011Revista CEPAL No. 103
102 Diciembre/2010Revista CEPAL No. 102
101 Agosto/2010Revista CEPAL No. 101
 Julio/2010Revista CEPAL - Numéro Hors-Série
 Mayo/2010Revista CEPAL - Número especial em português
100 Abril/2010Revista CEPAL No. 100
99 Noviembre/2009Revista CEPAL No. 99
98 Agosto/2009Revista CEPAL No. 98
97 Abril/2009Revista CEPAL No. 97
96 Diciembre/2008Revista de la CEPAL No. 96
95 Agosto/2008Revista de la CEPAL No. 95
94 Abril/2008Revista de la CEPAL No. 94
93 Diciembre/2007Revista de la CEPAL No. 93
92 Agosto/2007Revista de la CEPAL N° 92
91 Abril/2007Revista de la CEPAL N° 91
90 Diciembre/2006Revista de la CEPAL N° 90
89 Agosto/2006Revista de la CEPAL N° 89
88 Abril/2006Revista de la CEPAL Nº 88
87 Diciembre/2005Revista de la CEPAL Nº 87
86 Agosto/2005Revista de la CEPAL Nº 86
S/N Junio/2005Revista de la CEPAL - Numéro Spécial
85 Abril/2005Revista de la CEPAL Nº 85
84 Diciembre/2004Revista de la CEPAL Nº 84
83 Agosto/2004Revista de la CEPAL Nº 83
82 Abril/2004Revista de la CEPAL Nº 82
81 Diciembre/2003Revista de la CEPAL Nº 81
80 Agosto/2003Revista de la CEPAL No. 80
79 Abril/2003Revista de la CEPAL Nº 79
78 Diciembre/2002Revista de la CEPAL Nº 78
77 Agosto/2002Revista de la CEPAL Nº 77
76 Abril/2002Revista de la CEPAL Nº 76
75 Diciembre/2001Revista de la CEPAL Nº 75
74 Agosto/2001Revista de la CEPAL Nº 74
73 Abril/2001Revista de la CEPAL Nº 73
72 Diciembre/2000Revista de la CEPAL Nº 72
71 Agosto/2000Revista de la CEPAL Nº 71
70 Abril/2000Revista de la CEPAL Nº 70
69 Diciembre/1999Revista de la CEPAL Nº 69
68 Agosto/1999Revista de la CEPAL Nº 68
67 Abril/1999Revista de la CEPAL Nº 67
66 Diciembre/1998Revista de la CEPAL Nº 66
S/N Octubre/1998Revista de la CEPAL - Nro. Extraordinario.
65 Agosto/1998Revista de la CEPAL Nº 65
64 Abril/1998Revista de la CEPAL No. 64
63 Diciembre/1997Revista de la CEPAL No. 63
62 Agosto/1997Revista de la CEPAL No. 62
61 Abril/1997Revista de la CEPAL Nº 61
60 Diciembre/1996Revista de la CEPAL Nº 60
59 Agosto/1996Revista de la CEPAL Nº 59
58 Abril/1996Revista de la CEPAL Nº 58
57 Diciembre/1995Revista de la CEPAL Nº 57
56 Agosto/1995Revista de la CEPAL Nº 56
55 Abril/1995Revista de la CEPAL Nº 55
54 Diciembre/1994Revista de la CEPAL Nº 54
53 Agosto/1994Revista de la CEPAL Nº 53
52 Abril/1994Revista de la CEPAL Nº 52
51 Diciembre/1993Revista de la CEPAL Nº 51
50 Agosto/1993Revista de la CEPAL Nº 50

LA ECONOMÍA DEL BIEN COMÚN, RESUMEN DE SUS 20 PUNTOS CENTRALES

Un modelo económico con futuro
Resumen en 20 puntos, 1 de febrero de 2012
Según una encuesta de la fundación Bertelsmann, el 80 por ciento de los alemanes y el 90 por ciento de los austriacos esperan un nuevo orden económico. La economía del bien común(Deuticke, 2010) es un sistema económico alternativo completo, los fundamentos habían sido desarrollados por Christian Felber en Nuevos valores para la economía (Deuticke, 2008) y más tarde pulidos por un, cada día mayor, círculo de empresarios. El fin es escapar de la discusión estéril: “Quien está contra el capitalismo, está con el comunismo” y ofrecer un camino concreto y viable para el futuro. Hasta finales del 2011 apoyaron la iniciativa más de 500 empresas de 13 países. 200 empresas pioneras aplicanrán el corazón del modelo, el Balance del Bien Común. El movimiento crece globalmente en cada día más ramas de actuación. 31 “Campos de energía” (grupos de apoypo local) se han fundado hasta la fecha en Austria, Alemania, Italia, Suiza, Liechtenstein, España, Argentina y Honduras.
Aquí presentamos los 20 puntos centrales:
1. La economía del bien común se basa en los mismos valores que hacen florecer nuestras relaciones: confianza, cooperación, aprecio, democracia, solidaridad. Según recientes investigaciones científicas conseguir buenas relaciones es la mayor fuente de motivación y felicidad de los seres humanos.
2. El marco legal económico experimenta un giro radical, cambiando las reglas del juego de afán de lucro y competencia por cooperación y contribución al bien común: Empresas que practican la cooperación serán recompensados. En cambio, el comportamiento competitivo conlleva desventajas.
3. El éxito económico no es medido por indicatores monetarios como el beneficio financiero o el BIP, sino con el balance del bien común (a nivel de empresas) y el producto del bien común (a nivel de sistema). El balance del bien común se convierte en el balance principal de todas las empresas. Cuanto más social, ecológica, democrática y solidaria sea la actividad, mejores serán los resultados del balance del bien común alcanzados. Mejorando los resultados del balance del bien común de las empresas en una economía nacional, mejorará el producto del bien común.
4. Las empresas con buenos balances del bien común disfrutarán de ventajas legales: tasas de impuestos reducidas, aranceles ventajosos, créditos baratos, privilegios en compra pública y a la hora de reparto de programas de investigación, etc. La entrada en el mercado se verá, por tanto, más favorecida para actores éticos y sus productos y servicios, que los de los no-éticos, indecentes y no ecológicos.
5. El balance financiero será el balance secundario. El beneficio financiero pasa de ser fin a ser medio. Éste sirve sólo para aumentar el ‘nuevo’ fin empresarial: Aportación al bien común. Los excedentes del balance financiero deberán utilizarse para: inversiones con plusvalía social y ecológica, devolución de créditos, depósitos en reservas limitadas, bonificación a los empleados de forma restringida, así como créditos sin intereses a empresas cooperadoras. No se utilizarán los excedentes para bonificar a personas que no trabajan en la empresa, adquisición hostil de otras empresas, inversión en mercados financieros (éstos dejarán de existir), o aportaciones a partidos políticos. En contrapartida, el impuesto sobre el beneficio empresarial será eliminado.
6. Como el beneficio financiero es ahora un medio, y deja de ser un fin, las empresas pueden esforzarse hacia su tamaño óptimo. No tienen que temer ser adquiridas, o sentirse obligadas a crecer para ser más grandes, más fuertes o con mayores beneficios. Todas las empresas están liberadas de la coerción de crecer y tragar.
7. Exisitiendo la posibilidad de aspirar sin miedo al tamaño óptimo, habrá muchas empresas pequeñas en todas las ramas. Como no tienen que crecer más, les será más fácil cooperar y practicar la solidaridad. Se pueden ayudar mutuamente con conocimientos, tecnología, encargos, personal o créditos sin interés. Serán recompensadas con resultados del balance del bien común positivos. Las empresas van formando una red de aprendizaje solidaria, la economía se transforma en un sistema win-win.
8. Las diferencias de ingresos y patrimonios serán limitadas: Ingresos máximos de por ejemplo 20 veces el salario mínimo. Propiedades que no excederán p. ej. los 10 millones de euros, el derecho de cesión y herencia, 500.000 euros por persona, en empresas familiares a 10 millones de euros por hijo. El excedente sobre estos límites serán repartidos a través de un “fondo de generaciones” como “Dote democrático” a las siguientes generaciones: igualdad de capital inicial significa mayor igualdad de oportunidades. (Los márgenes exactos deberán ser definidos democráticamente en una asamblea económica.)
9. En grandes empresas a partir de un elevado numero de empleados (por ejemplo, más de 250) los derechos de decisión y propiedad pasan parcial y progresivamente a los empleados y ciudadanos. La población podrá ser representada directamente a través de “parlamentos económicos regionales”. El gobierno no posee derecho decisorio o de intervención en empresas publicas.
10. Esto es igualmente válido para los bienes democráticos, la tercera categoría de propiedad, junto a una mayoría de pequeños y medianos empresarios y grandes empresas de propiedad mixta. Por bienes democráticos entendemos instituciones económicas públicas en campos de enseñanza, salud, acción social, movilidad, energía, o comunicación: la infraestructura básica.
11. Un bien democrático importante es el banco democrático. Éste sirve, como todas las empresas, al bien común y, como todos ellos, controlado por la ciudadanía soberana y no por el gobierno. Sus servicios consisten en depósitos de ahorro garantizados, cuentas corrientes gratuitas, créditos de interés reducido y créditos de riesgo com plusvalía social y ecológica. El Estado se financia primordialmente a través de créditos sin interés del Banco Central. El Banco Central obtiene el derecho exclusivo de la creación de dinero y efectúa las transacciones de capitales internacionales para impedir evasión fiscal. Los mercados financieros en la forma actual ya no existen.
12. Siguiendo la propuesta de John Maynard Keynes del 1944, se establece una cooperación monetaria global a base de una unidad de calculación (p. ej. “globo”, “terra”) para el comercio international. A nivel local, monedas regionales pueden complementar la moneda nacional. Para protegerse de la competencia injusta, la UE inicia una zona de comercio justo (Zona del Bien Común) con estándardes harmonizados o con tarifas aduaneras correlacionadas con el resultado del BBC de la empresa productora. A largo plazo, la meta es una Zona del Bien Común en la ONU.
13. A la naturaleza se le concede un valor propio por lo cual no puede transformarse en propiedad privada. Quien necesite un pedazo de tierra para vivir, agricultura o comercio, se le cede una superficie limitada de forma gratuita o pagando una tasa de utilización. El uso de la tierra está condicionado a criterios ecológicos y al uso concreto. Esto será el final de la especulación inmobiliaria, el “landgrabbing” (apropriación de grandes superficies por multinacionales u otros países) y el latifundismo. En contrapartida, se anula el impuesto sobre el terreno.
14. El crecimiento económico deja de ser un fin. Un nuevo objetivo será la reducción de la huella ecológica de personas privadas, empresas y naciones, hacia un nivel globalmente sostenible y justo. El imperativo categórico de Kant será extendido a la dimensión ecológica. Nuestra libertad de elegir un estilo de vida determinado encuentra su fin cuando limita la libertad de otros de elegir el mismo estilo de vida o por lo menos llevar und vida en dignidad. Personas privadas y empresas serán incentivadas para medir su huella ecológica y reducirla a un nivel globalmente sostenible y justo.
15. El horario de trabajo retribuido se verá reducido escalonadamente hacia la marca, deseada por mayoría de 30 a 33 horas semanales. De este modo queda tiempo libre para otros tres campos de trabajo de gran importancia: trabajo de relaciones y cuidados (niños, enfermos, ancianos), trabajo de crecimiento personal (desarrollo de la personalidad, arte, jardín, ocio), trabajo en la política y actividades públicas. Como consecuencia de este reparto más equlibrado entre las distintas actividades, el estilo de vida se hará más suficiente, menos consumidor, y más sostenible.
16. Cada décimo año en la profesión es un “año sabático” que será financiado a través de un salario mínimo incondicional. Las personas pueden hacer en este tiempo lo que quieran. Esta medida descarga el mercado de trabajo en un diez por ciento de la tasa de desempleo en la Unión Europea.
17. La democracia representativa será completada por la democracia directa y la democracia participativa. La ciudadanía soberana debería poder controlar y corregir su representación, decretar leyes por si misma, modificar la constitución y poder controlar las infraestructuras de abastecimiento: ferrocarril, energía, agua, correos, bancos. En una democracia real son idénticos los intereses de los representantes y los de la ciudadanía soberana. Requisitos para ello son derechos constitucionales de co-legislar y de controlar por parte de la ciudadanía soberana.
18. Todos los puntos angulares deberán madurarse a través de discusiones intensas en un amplio proceso de bases, antes de que se conviertan en leyes elaboradas por una asamblea económica directamente elegida; su resultado se votará democráticamente por la ciudadanía soberana. Lo que sea aceptado, se introducirá en la constitución y sólo podrá volverse a cambiar con el respaldo de la ciudadanía soberana. Aparte de la asamblea económica del bien común puede haber otras
convenciones para profundizar la democracia: asamblea para la educación, asamblea para los medios de comunicación o una asamblea para el desarrollo de la democracia.
19. Para afianzar en los niños los valores de la economía del bien común y poderlos practicar, el sistema de educación debería estar orientado igualmente hacia el bien común. Esto requiere otra forma de enseñanza y otros contenidos, como por ejemplo: emocionología, ética, comunicación, educación democrática, experiencia de la naturaleza y sensibilización corporal.
20. Debido a que en la economía del bien común, el éxito empresarial posee un significado muy diferente al que actualmente recibe, se demandan otras competencias de gestión. Las empresas ya no buscan a los gerentes más duros y ejecutivos de la “eficiencia cuántitativa”, sino a los más responsables y socialmente competentes, los más empáticos y sensibles que consideran la codeterminación como una oportunidad y un beneficio para todos.
La economía del bien común no es ni el mejor de los modelos económicos ni el final de una historia, sólo el paso siguiente hacia un futuro más sostenible, justo y democrático. Se trata de un proceso participativo, de desarrollo abierto que busca sinergia en procesos similares como: economía solidaria, economía social, movimiento de bienes comunes, economía del postcrecimiento o democracia económica. Juntando sus esfuerzos, una gran cantidad de personas y actores son capaces de crear algo fundalmente nuevo. La implementación de la visión requiere motivación intrínseca y autorresponsabilidad, incentivos económicos, un orden político-legal coherente, así como concienciación. Todas las personas, empresas y comunidades están invitadas a participar en la reconstrucción de la economía hacia el bien común.

Más información en: www.economia-del-bien-comun.org
Contacto: Ana Moreno: espania@economia-del-bien-comun.org


La economía del bien común : un modelo económico que supera la dicotomía entre capitalismo y comunismo para maximizar el bienestar de nuestra sociedad

La economía del bien común : un modelo económico que supera la dicotomía entre capitalismo y comunismo para maximizar el bienestar de nuestra sociedad

, Barcelona Deusto, España, noviembre 2012
Ya sea por el contexto económico europeo actual o bien debido a un incremento de la concienciación por parte de la gran mayoría de la población, la teoría de Christian Felber, también conocida como teoría del bien común parece estar ganando adeptos en toda Europa. Y probablemente el motivo sea la facilidad de identificarse con ella, con una teoría que no tiene nada que ver con el comunismo, ni con el capitalismo que impera en nuestros días.
El modelo económico alternativo que presenta Felber se aleja incluso de muchas definiciones otorgadas al concepto del Estado de Bienestar, como por ejemplo la de David Anisi quién la definió como un pacto social en el que establece un reparto más equitativo de la riqueza entre toda la población con objeto de evitar el malestar social. En este caso, Felber no habla de evitar el malestar social, sino de maximizar el bienestar y hacerlo atendiendo las necesidades medioambientales, a la sostenibilidad, igualdad y democracia.
La teoría del bien común es una teoría que se sustenta en una economía de mercado, pero una economía de mercado cuyas relaciones se basan en la cooperación y en el objetivo común del máximo beneficio social. A nivel práctico esto tiene muchas implicaciones, como podrían ser algunas modificaciones legales que favorezcan a aquellas empresas que actúan según estos criterios y que se guíen por medidores distintos a los monetarios, como puede ser medir las condiciones de los trabajadores o su gestión de residuos.
Podemos decirlo de una forma más sencilla: Se trata de dar el paso de una economía que busca la maximización de ganancias individuales a una economía que busca la maximización de ganancias sociales. Y en ningún caso dejaría de ser un estímulo para el crecimiento personal y empresarial, sino todo lo contrario. ¿A quién no le estimula mejorar sus condiciones laborales? ¿No es estimulante mejorar el desarrollo?
Además, existe otro criterio que no se suele citar al hablar de la teoría del bien común, que es la incertidumbre. La incertidumbre de todos aquellos aspectos o situaciones que se están dando hoy en día y el desconocimiento de sus consecuencias a medio/largo plazo. ¿De qué sirven las ganancias individuales si no sabemos en qué mundo vamos a vivir? Probablemente lo más indicado sea no tener que dar respuesta a esa pregunta y actuar con antelación.
Parece que algunos ya se han puesto manos a la obra ya que desde 2010 ya existen empresas que operan en base a los criterios marcados por la teoría del bien común. Aunque, claro está, si de momento estos criterios de actuación parten de la iniciativa privada, probablemente estamos hablando de responsabilidad social, pero quién sabe si es un primer paso para el cambio de modelo. En cualquier caso, estemos de acuerdo o no con el modelo propuesto por Felber, vale la pena echar un vistazo a todas sus propuestas, ya sea para “comprarlas” por separado o para quedaros con el pack completo.

lunes, 3 de marzo de 2014

Perú Lidera Crecimiento en Latinoamérica... Siguiendo Premisas de Chile

03/03/2014

Perú Lidera Crecimiento en Latinoamérica... Siguiendo Premisas de Chile

Pese a ostentar la medalla de oro en la región en crecimiento, el PIB peruano avanza por debajo de su potencial. Analistas exponen las fórmulas que podría usar el país para asegurar un progreso extendido.

“Perú liderará el crecimiento regional hasta 2018”. “Continua la crescita del Perù”. "Peru ist 2014 Wachstumsstar in Lateinamerika”. “Pérou: 15e année consécutive de croissance”. “Peru's GDP growth to double LatAm average”, son parte de los titulares sobre el “milagro peruano” que hoy se leen alrededor del mundo. 
Todos hacen eco de los 15 años de crecimiento consecutivo que el país vecino completó en 2013, con un aumento del PIB de 5% en el último de ellos. En nueve de estos ejercicios se expandió por encima de esa cifra. Además, liderará los avances en la región hasta 2018, según LatinFocus Consensus Forecast, año en el que volvería al 6% de crecimiento. 
Estos niveles de aumentos en su producto, iniciados de forma decisiva en la década del 90, determinaron de paso su entrada a la Alianza del Pacífico. Y el espacio para progresar a través de esta vía es aún amplio. El país ocupa el lugar 44 en el ranking de apertura de mercado de The Heritage Foundation, en el que aún es superado por Chile (7), Uruguay (36) y Colombia (37). Y precisamente de la inspiración de Chile, emanan buena parte de los logros macroeconómicos peruanos.

Las Reformas

En los 80, Chile flexibilizó la política económica, aceleró las privatizaciones, implementó un ajuste fiscal y ejecutó reformas comerciales. Una década después, Perú tomó la misma ruta.
“Con la privatización de las empresas públicas y una apertura comercial”, según un informe de la Universidad Católica de Perú, el avance vino de las exportaciones y un capital extranjero que recuperó “un rol muy destacado”. 
A partir de este cambio estructural, el desarrollo mejoró “notablemente”, indica un estudio de Libertad y Desarrollo, entre 1990 y 2000, cuando la mortalidad infantil se redujo “de 54 a 32 por cada mil nacimientos”. 
Los Gobiernos sucesivos de Alejandro Toledo y Alan García, prosigue el informe, continuaron con “reformas estructurales para fomentar la actividad empresarial y la inversión privada”, ejes de su estrategia. Precisamente, "la inversión ha sido un factor fundamental del crecimiento en la última década", afirmó el Banco Central peruano, que alcanzó un récord de 27,3% del PIB el año pasado, superando a Chile (25,7%), México (24,2%) y Colombia (23,7%).

El Cara y Sello de los Datos

Si bien el crecimiento de 5% es llamativo, en términos comparativos (Brasil por ejemplo, avanzó menos de la mitad en 2013), la tasa es la más baja desde 2009 y, excluyendo dicho año de recesión mundial, es la menor desde 2004. De ahí que el economista de Credit Suisse para Latinoamérica, Juan Lorenzo Maldonado, apunte a una “desaceleración”, motivada por las perspectivas de  ralentización de las exportaciones y la inversión. 
“A pesar de que la tasa es mayor a la de otros países, está por debajo de su potencial” que es de 6%, subraya el analista. En la misma dirección, Ismael Benavides, ex ministro de Economía de Perú, indica que “si queremos llegar a ingresos per cápita como los de Chile, aún tenemos un gran campo por crecer”. Cabe recordar, que el PIB per cápita medido por paridad de poder de compra de nuestro país fue de US$19.104 en 2013, frente a los US$11.148 de Perú (según proyecciones del FMI).

Retos Pendientes

Parte de los desafíos que enfrenta Perú son, según Libertad y Desarrollo, el empleo informal (de 68,8%, según la OIT), la debilidad de sus instituciones, elevada dependencia de los commodities y alto nivel de desigualdad y pobreza, pese a que ésta última bajó “más de 20 puntos desde 2002, llegando en 2012 a 25,8%”.
El país “posee condiciones” para igualar o superar el ingreso per cápita de Chile, “pero tiene que crear un entorno adecuado”, apunta Benavides, con reformas “en infraestructuras, desarrollo minero y energético”. Para el ex ministro, el Gobierno de Ollanta Humala, que recién reformó su gabinete con técnicos “de mentalidad más abierta y moderna”, debe además ampliar los tratados de libre comercio y realizar la “reforma del Estado para consolidar la actividad privada”.
El FMI, por su parte, recomendó “aplicar con rapidez las políticas estructurales para fortalecer las perspectivas de crecimiento”. Mientras, Maldonado no olvida las reformas de “productividad y educación, porque son lo que genera crecimiento a largo plazo”, ya que “la minería solo llega hasta un punto”.
Pero lo cierto es que en lo cercano, según Benavides,  los proyectos mineros “dejarán volúmenes importantes de inversión” y un aumento de la demanda interna. Junto a ello, la consistente “mejora de la confianza empresarial”, complementa Maldonado, se erigen como motores de la hoy, “estrella” del crecimiento en América Latina. 


sábado, 22 de febrero de 2014

"Un cambio en las cuentas nacionales", por Iván Alonso

"Un cambio en las cuentas nacionales", por Iván Alonso

Sobre el cálculo del PBI y sus componentes principales, como el consumo, la inversión y los gastos del Gobierno

1 Comentario



"Un cambio en las cuentas nacionales", por Iván Alonso
IVÁN ALONSO
Economista
En unos cuantos días, el Instituto Nacional de Estadística e Informática(INEI) –¿por qué informática?, vaya usted a saber– debe oficializar elcambio del año base de las cuentas nacionales. El cambio no va a modificar la realidad, pero sí nuestra percepción de la realidad. El obispo Berkeley diría que no hay diferencia entre una cosa y otra: ‘esse est percipi’ (‘el ser es lo que se percibe’). Y no le falta la razón: tendemos a juzgar las cosas por lo que vemos de ellas. El cambio en las cuentas nacionales probablemente nos muestre un crecimiento económico más acelerado del que hemos creído ver en los últimos años.
¿Qué son las cuentas nacionales y qué es el año base? Las cuentas nacionales son el cálculo del producto bruto interno (PBI), que es el valor total de los bienes y servicios producidos en el país durante un año cualquiera, y sus componentes principales, tales como el consumo, la inversión y los gastos del Gobierno. El año base es el que se usa para fijar un punto en el tiempo que permita comparar el PBI de un año con el de otro, eliminando la distorsión que causan las variaciones en los precios de los distintos productos.
Supongamos que el Perú produce un año nada más que 100 pepitas de oro y 100 racimos de uvas. Al año siguiente la producción sube a 140 y 120, respectivamente. ¿Cuánto creció la economía? Primero tenemos que valorizar la producción. Digamos que en el primer año estaban el oro y las uvas cada uno a un sol. El valor total –el PBI de ese año– era de 200 soles. Si en el segundo año los precios suben a tres soles la pepa y un sol cincuenta el racimo, el PBI crece a 600: 420 soles de oro más 180 de uvas.
El PBI se ha triplicado. ¿Cómo así? Ni la producción de oro ni la de uvas ha crecido en esa proporción. Lo que se ha triplicado es el PBI nominal, como consecuencia de las variaciones en precios y cantidades. Pero lo que queremos saber es cuánto ha crecido el PBI ‘real’, esto es, la cantidad de bienes y servicios que la gente tiene a su disposición. Para eso tenemos que eliminar el efecto de las variaciones en los precios. 
La manera de hacerlo es fijando los precios de ambos productos y valorizando las cantidades producidas en uno y otro año a esos precios. Tomando el primer año como año base, fijamos en un sol el precio del oro y lo mismo el de las uvas. Si el PBI real el primer año eran 200 soles, en el segundo son 260: 140 pepitas de oro a un sol más 120 racimos de uvas también a un sol. Recordemos que el PBI nominal se ha triplicado, pero en términos reales ha crecido 30% solamente.
El crecimiento, sin embargo, se ve diferente al cambiar el año base. Calculemos ahora el PBI del primer año con los precios del segundo. Cien pepitas a tres soles son 300. Cien racimos a un sol cincuenta son 150. El PBI del primer año son 450 soles; el del segundo, a esos mismos precios, 600. El crecimiento económico medido de esta forma es de 33%.
Al evaluar el PBI con los precios del segundo año, le estamos dando más peso al crecimiento de la producción de oro porque en el segundo año el precio del oro estaba más alto que el de las uvas. Eso seguramente es lo que ocurrirá cuando el INEI recalcule los valores del PBI usando como año base el 2007, cuando los precios de los minerales estaban cerca de su cenit. Nuestro ejemplo sugiere, sin embargo, que la diferencia no será muy grande.

FUENTE